Bética

o Baetica. Provincia romana de Hispania, creada probablemente el año 16 a.C. como producto de la división en dos (Bética y Lusitania) de la antigua Ulterior. Tomó su nombre del río Betis (Guadalquivir). Hacia los años 12-7 a.C., la rica zona minera de Cástulo fue transferida de la Bética a la Tarraconense. En la división de Augusto, la Bética le correspondió al Senado de modo que estuvo gobernada por procónsules anuales de rango pretorio hasta que, a partir de Diocleciano, el mando le correspondió a consulares. En el Alto Imperio estaba dividida en cuatro conventus jurídicos: Astigitano (con capital en Ástigi, Écija), Hispalense (Hispalis, Sevilla), Gaditano (Gades, Cádiz) y Cordubense (Corduba, capital del conventus y de la provincia). Plinio el Viejo, quien maneja información probablemente de época de Augusto, indica que en total hay 175 ciudades, entre ellas 9 colonias, 10 municipios de ciudadanos romanos, 27 municipios latinos, 6 ciudades libres, 3 federadas y 120 estipendiarias. Desde el punto de vista económico, destacaba por su producción de aceite, que exportaba a Roma y al limes renano.
 
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