Muros Largos

Los Muros Largos en la Grecia Antigua, eran murallas construidas desde una ciudad hasta su puerto, proveyendo una conexión segura hasta el mar incluso en la época de la cosecha. Aunque los muros largos fueron construidos en muchas localidades de Grecia, Corinto y Mégara son dos de los mejores ejemplos conocidos. La expresión "muros largos" se utiliza generalmente para referirse a las murallas que unían Atenas con sus puertos de El Pireo y Falero. Estos muros se erigieron a mediados del siglo V a.C., y fueron destruidos por los espartanos en 404 a.C. tras la derrota de Atenas en la Guerra del Peloponeso, y reconstruidos otra vez con ayuda persa durante la Guerra corintia. Fueron un elemento clave en la estrategia ateniense, desde que proporcionaron a la ciudad una unión permanente con el mar y previnieron que fuera asediada por tierra. Los muros originales de Atenas habían sido destruidos por los persas durante las ocupaciones del Ática en 480 y 479 a.C., en la Segunda Guerra Médica. Tras la batalla de Platea, las fuerzas persas que habían invadido Grecia en 480 a.C. fueron desalojadas, y los atenienses fueron libres para reocupar su territorio y reconstruir su ciudad. Pronto, en el proceso de reconstrucción, se empezó por levantar nuevas murallas, alrededor de la propia ciudad. Este proyecto provocó la oposición de los espartanos y de sus aliados peloponesios, a los que alarmaba el aumento reciente del poder de Atenas. Enviados espartanos instaron a los atenienses a que no siguieran adelante con la construcción, argumentando que una Atenas amurallada sería una base útil para un ejército invasor, y que las defensas del istmo de Corinto proporcionarían un escudo suficiente contra los invasores. Los atenienses ignoraron estos argumentos, conscientes de que dejar desamurallada completamente su ciudad suponía ponerla a merced de los peloponesios. Tucídides, al relatar estos hechos, describe una serie de complejas maquinaciones de Temístocles con las que distrajo y retrasó a los espartanos hasta que los muros hubieron sido erigidos hasta una altura como para ser defendibles. A finales de la década del 460 a.C., comenzó una contienda entre Atenas y varios aliados peloponesios de Esparta, particularmente Corinto y Egina. En la mitad de este enfrentamiento, Atenas empezó la construcción de dos muros más, uno en dirección desde la ciudad hasta el puerto viejo de Falero, y el otro hasta el puerto más nuevo de El Pireo. En 457 a.C., un ejército espartano derrotó a un ejército ateniense en Tanagra mientras intentaban impedir la construcción, pero el trabajo en los muros continuó y fueron terminados poco después de la batalla. Estos nuevos muros, los Muros Largos, aseguraron que Atenas nunca estaría aislada de los suministros mientras controlara el mar. A propuesta de Pericles se construyó un tercer muro paralelo a los anteriores que proporcionaba un paso de unos 160 metros de ancho por 6,5 kilómetros de largo. Como ya se ha dicho y tras la Guerra del Peloponeso, estos "Muros Largos" tuvieron que destruirse de acuerdo con las condiciones de paz del año 404. El muro del Falero no se reconstruyó cuando Conón ayudó a reconstruir los otros en el 393/392, tras derrotar a la flota espartana en Cnidos.
 
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