Neopitagorismo
Aunque la filosofía pitagórica como tal se extinguió a lo largo del siglo IV a.C. o se fundió con el platonismo, el pitagorismo se conservó como un modo de vida religioso. Sin embargo, en los siglos II y I a.C. el pitagorismo, combinado con elementos platónicos, peripatéticos y estoicos y acomodado a las tendencias religiosas contemporáneas, tuvo un renacimiento en Roma y Alejandría. Estuvo vigente hasta que finalmente se fundió con el neoplatonismo. Estos escritores neopitagóricos, como Apolonio de Tian, muestra pocas huellas de un cuerpo de doctrina filosófica común y estaban principalmente interesados en la especulación teológica, el simbolismo de los números y en la glorificación de Pitágoras como el fundador de una forma de vida religiosa. La principal importancia del neopitagorismo está en su influencia sobre el neoplatonismo y sobre el pensamiento judío y cristiano.

