Oligarquía
La esencia de la oligarquía era la restricción del derecho a participar en el gobierno. El grupo que disfrutaba de todos los derechos podía definirse por su nacimiento, riqueza, ocio, participación militar o simplemente mediante la fijación de un número. En todo caso, se trataba de una minoría de varones libres, normalmente poseedores de riqueza. La etiqueta "aristocracia", esto es, gobierno basado en el mérito, o bien disponibilidad o contribución al Estado, se aplicaba alguna vez a las oligarquías de los nacidos de noble cuna que también eran los ricos y educados. Pero el vínculo entre nacimiento y excelencia se hizo cada vez más cuestionable y se usa con más frecuencia aristocracia como una descripción propagandística de la oligarquía o en la pluma de teóricos políticos para indicar la forma correcta de una constitución, regida por unos pocos, cuya forma mala o negativa es la oligarquía. El acceso a las magistraturas se hacía mediante elección, con frecuencia se añadían nuevas restricciones a la elegibilidad, especialmente una edad mínima. La institución central era el consejo, normalmente pequeño y cuyos integrantes lo eran de forma vitalicia. Los magistrados, que tendían a actuar en solitario o incluidos en pequeños equipos, rendían cuentas ante el consejo. Los dos tenían amplias competencias políticas y judiciales. De forma correlativa la asamblea era poco importante, a menos que el número total de los que tenían derechos políticos fuese pequeño, en cuyo caso la asamblea podía desempeñar funciones normalmente asignadas al consejo. Ver, Democracia, Monarquía, Tiranía.

