Oro
El oro se utilizaba para acuñar moneda, joyería y en bruto. Vetas pequeñas se exploraban en Grecia, en Sifnos, Tasos, Macedonia (Pangeo) y Tracia, y también se conseguía mediante el comercio con Cólquida y los escitas. Pero el oro siguió siendo escaso en Grecia hasta que las conquistas de Alejandro Magno abrieron el abastecimiento desde Persia, India y Egipto. Los etruscos tenían acceso a grandes cantidades de metal y pudieron haber importado la experiencia griega en su trabajo. En Roma era escaso hasta que la expansión del Imperio hizo descubrir reservas en la península Ibérica, Galia, Dalmacia, Dacia y Egipto. Tras varios siglos de consumo continuo los suministros comenzaron a disminuir nuevamente y desde el fInal del siglo III su posesión quedó limitada a los miembros más ricos de la sociedad imperial, aunque las monedas de oro siguieron teniendo una amplia circulación. Ver, Orfebrería, Electron, Toréutica.

