Canales
Los canales para el drenaje y el regadío eran frecuentes, no sólo en Egipto y Mesopotamia, en donde la vida dependía de ellos, sino también a través de todo el mundo antiguo. En Grecia la llanura de Beocia y en Italia el valle del Po, así como el lacio y Etruria, se mantenían drenados por canales. Los canales navegables eran más raros, pero también existían en Egipto y Mesopotamia. Ptolomeo II Filadelfo abrió un canal desde el Nilo a los Lagos Amargos uniendo de este modo el Mediterráneo con el Mar Rojo. Jerjes abrió otro a través del istmo de Atos para salvaguardar su flota. También se hicieron numerosos intentos en el istmo de Corinto pero ninguno tuvo éxito.
)o()o( SUMER )o(
Desde muy antiguo se conocieron las grandes ventajas que proporcionaba la construcción de canales para el regadío, evitando así las inundaciones de los ríos Tigris y Éufrates, dirigiendo y utilizando el agua de los mismos. Así, uno de los primeros dignatarios era el Nu-banda, inspector en el mantenimiento y la construcción de los canales, ya constatado en la primera época sumeria.
)o()o( EGIPTO )o(
El primer canal del que se tienen datos fidedignos fue construido para salvar la 1ª catarata del Nilo, con una longitud de 800 m, en el año 2.500 a.C.. Entre el 1.000 y el 750 a.C. se construyó un canal que enlazaba el mar Rojo con un punto del Nilo próximo a El Cairo y así se conseguía comunicación directa con el Mediterráneo. Tenía este canal unos 160 km de longitud por 30 m de anchura; sin embargo, era constante la lucha para evitar su obstrucción producida por la arena. Así, tres estelas de Darío II de Persia, escritas en antiguo persa, se refieren a la limpieza y reconstrucción de dicho canal.

