Egesta

Hija de Hípotes, príncipe troyano. Fue expuesta por su propio padre en una nave, para que la suerte se la entregase al monstruo marino a quien los troyanos debían dar todos los años una hermosa joven, para expiar el crimen de Laomedonte. Egesta llegó a Sicilia, donde el río Crimiso, bajo la figura de un toro, y después de la de un oso, combatió para casarse con ella, y la hizo madre de Eolo y Acestes. Dioniso de Halicarnaso refiere simplemente que, Laomedonte, indignado con un noble troyano, le hizo quitar la vida a él y a todos sus hijos, e hizo vender sus hijas a algunos mercaderes con la condición de que las trasladasen a países lejanos. Habiéndose encontrado en la misma nave un jóven de calidad, se enamoró de una de ellas, la compró, la llevó a Sicilia y la tomó por mujer.
 
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