Hárpalo

o Arpalos (siglo IV a.C.). Noble macedonio contemporáneo de Alejandro III Magno. Hárpalo había conocido a Alejandro desde la infancia y, pese a ser inválido, acompañó al rey hasta Asia. Conocedor de asuntos financieros, comenzó la expedición contra los persas como administrador de la caja militar, siendo apartado de su puesto por malversación. En el año 331, Alejandro le reclamó, confiándole su antiguo puesto, y en el 310 le nombró jefe de las finanzas de Asia, instalándose en Babilonia como administrador de una gran caja central, en la que confluían los impuestos de los territorios conquistados, y responsable de las comunicaciones entre el Mediterráneo y el Oriente (intendencia, reclutamiento, organización de los convoyes, etc,), actuando en definitiva como el verdadero sátrapa de Babilonia. Mientras Alejandro estaba de expedición en la India, Hárpalo vivía en Babilonia con una gran ostentación y extravagancia. Al conocerse que Alejandro regresaba vivo, Harpalo huyó con sus mercenarios y cinco mil talentos tomados del tesoro real y durante unos meses ejerció un precario dominio sobre Cilicia y el norte de Siria (324), pero no encontrando apoyos en Asia Menor, buscó el apoyo de Atenas, a la que envió trigo en una época de carestía. Demóstenes se opuso al principio a su admisión. Más tarde, se dio cuenta de la locura que suponía enfrentarse a Alejandro, y propuso que Hárpalo fuera detenido y su dinero depositado en la Acrópolis hasta que Alejandro enviara un emisario para reclamarlo. Hárpalo, sin embargo, escapó, y se descubrió que la mitad del dinero había desaparecido de la Acrópolis. Mientras tanto, Hárpalo había huido con sus tropas a Creta, en donde a finales de año fue asesinado por su subordinado Tibrón.
 
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