Lex Appuleia de maiestate
La ley de lesa majestad fue una ley restaurada en tiempos de Tiberio, en el año 15. Fue propuesta por el tribuno de la plebe Saturninus, Lucius Apuleius y aprobada y promulgada en el 103 a.C.. Por ella, todas las ofensas al pueblo de Roma y a sus representantes se castigaban con máxima dureza. Preveía la extensión del campo de aplicación de la pena por crimen maiestatis, a cualquier restricción impuesta por los magistrados contra el pueblo romano. Sila se verá afectado por ella tras su invitación a la rebelión contra Roma. Con Julio César, cualquier ataque a las órdenes del propio César caerá en este tipo de crimen. Como en el momento de su restauración el pueblo romano estaba representado por el emperador, las ofensas a este constituían la base jurídica para perseguir a los que se oponían al régimen instaurado. Tácito explica que el que la revivió fue Augusto para mantener su poder absoluto y a partir de entonces sus sucesores la usaron. Esto supuso una ocasión para los delatores que recibían el 25 % de los bienes confiscados, haciendo que muchas veces se produjesen demandas injustificadas. Será utilizada por el Senado como instrumento de terror. Ver, Saturnino, Lucio Apuleyo.

