Capadocia
Región central montañosa del Asia Menor, al oeste de Armenia, entre Paflagonia y el Tauro, que se extendía desde el mar Negro hasta los montes Tauro y río Éufrates, donde se formó un reino independiente que terminó siendo dominado por los hititas, medos, persasmacedonios, romanos y bizantinos. Hoy se corresponde con las provincias turcas de Sivas, Malatya, Maras, Seyhan, Nigde, Kayseri, Kirsehir y Yozgat. Se cree que el nombre "Capadocia" proviene del vocablo Katpadukya, o "tierra de bellos caballos". Los caballos de la región cobraron fama por ser ofrecidos como regalo a los reyes Asurbanipal, de Asiria, y Dario y Jerjes, de Persia. Capadocia se caracteriza por tener una formación geológica única en el mundo. Desde hace miles de años y hasta la actualidad, ha habido siempre asentamientos humanos en la región. Algunas civilizaciones antiguas florecieron aquí, como la hitita, y otras procedieron de civilizaciones europeas o de otras regiones de Asia Menor, y todas ellas han dejado su huella cultural en Capadocia. Las características geológicas del lugar han dado pie a que sus paisajes se describan a menudo como "paisajes lunares". La tierra del lugar, llamada toba calcárea, ha adquirido formas caprichosas tras millones de años de erosión, y es lo suficientemente débil para permitir que el ser humano construya sus moradas escarbando en la roca, en vez de erigir edificios. De esta forma, los paisajes lunares están llenos de cavernas, naturales y artificiales, muchas de las cuales continúan habitadas. La situación geográfica de Capadocia la hizo encrucijada de rutas comerciales durante siglos, y también objeto de continuas invasiones. Los habitantes de la región construyeron refugios subterráneos, donde ciudades enteras podían refugiarse en el subsuelo, y subsistir durante muchos meses sin arriesgarse al exterior. Estas ciudades subterráneas estaban construidas de varios niveles, y estaban equipadas con respiraderos, caballerizas, panaderías, pozos de agua, y lo necesario para albergar poblaciones que podían llegar hasta 20.000 habitantes. Cuando estas ciudades subterráneas fueron usadas durante el cristianismo bizantino, algunas cámaras fueron adaptadas como templos y decoradas con frescos en las paredes. El paisaje único de Capadocia es el resultado de la acción de fuerzas naturales a través de los milenios. Hace 60 millones de años, se formó la cadena montañosa del Tauro en Anatolia meridional, al mismo tiempo que se formaba la cadena alpina en Europa. La formación de la cordillera de los Montes Tauro provocó numerosas barrancas y depresiones en Anatolia central. Hace diez millones de años, estas depresiones fueron rellenadas por el magma y otros elementos volcánicos provistos por los numerosos volcanes en erupción de Anatolia central, especialmente los volcanes Erciyes, Keciboyduran, Develi, Göllü daği y Melendiz. Paulatinamente, las depresiones fueron desapareciendo, transformando la región en un altiplano. Sin embargo, el mineral que rellenó las depresiones no es muy resistente a la acción de vientos, lluvias, ríos y diferencias de temperatura; por lo que la erosión fue "esculpiendo" los numerosos valles por los cuales Capadocia es famosa. Al inicio del Il milenio a.C., Anatolia vivió una etapa brillante en la cual atrajo numerosos habitantes. Los asirios, célebres por su habilidad en el comercio, se instalaron en la región atraídos por esta riqueza, y organizaron bazares llamados karum. El más importante es el de la ciudadela de Kanesh (hoy, Kültepe). Los asirios llevaban estaño, textiles y perfumes, y compraban oro, plata y cobre en Anatolia. Este tipo de comercio duró ciento cincuenta años, hasta que fue dispersado por las guerras entre reinos de la región. En 1925, un equipo arqueológico descubrió en Kültepe las "Tablas de Capadocia", que describen esta colonia mercantil en tiempos asirios, y que marcan el registro escrito más antiguo conocido sobre la historia de Capadocia. Aunque se tiene poca certeza sobre el origen de la civilización hitita, lo cierto es que esta civilización floreció en Anatolia central en el II milenio a.C., siendo Hattusá (hoy, Boğazköy) su centro de poder en la región, que llamaban Tabal. Los hititas fundaron varios poblados en conjunción con los habitantes de la región, y conformaron un imperio que se extendía hasta Babilonia. El imperio duró de seis a siete siglos, y puso fin al dominio de la dinastía semita de Hamurabi. Especial lugar en la historia hitita tienen los siglos XV y XVI a.C., que marcan el período de mayor desarrollo de la civilización. A finales de milenio, las guerras con Egipto, que culminarían en el tratado de paz de Kadesh, de 1286 a.C., desgastaron al imperio, que finalmente cayó ante los invasores de Europa oriental. Después de la caída del imperio hitita, Capadocia atravesó el período más oscuro de su existencia, entre los siglos X y VII a.C.. Capadocia cayó en manos persas en el siglo VI a.C., estado que mantendría hasta la conquista por Alejandro Magno dos siglos después. Los persas dividieron Anatolia en provincias, asignando un gobernador (sátrapa) a cada una. Los principados estaban ligados al puerto de Éfeso "Vía Real", que comenzaba en dicha ciudad, y pasaba por las ciudades de Sardes y Mazaca, llegando a Mesopotamia y a Susa, capital de Persia. Los sátrapas enviaban a Persia los impuestos que recaudaban, en forma de oro, carneros, burros y los famosos caballos de Capadocia. En el siglo IV a.C., el conquistador macedonio Alejandro Magno emprendió la conquista de Asia Menor, después del famoso episodio del nudo gordiano, arrebatando Capadocia de las manos persas. Dejó a su teniente Cabidas para controlar la región, la cual estuvo bajo el dominio macedonio hasta la muerte de Alejandro en 323 a.C. Un año después, Capadocia recuperó su independencia y soberanía bajo el liderazgo de Ariarates I. Capadocia comenzó su larga historia de relaciones con Roma, bajo el reinado de Ariarates IV, primero como enemigos apoyando la causa de Antíoco el Grande, y después como aliados, luchando contra Perseo de Macedonia. A partir de entonces, Capadocia se alió siempre con la República. En 130 a.C., Ariarates V marchó junto al procónsul romano Craso contra Aristónico, quien reclamaba el trono de Pérgamo. Al ser liquidado junto con su ejército, trajo consigo luchas intestinas que marcaron el fin de la dinastía. Capadocia entonces eligió un líder local llamado Ariobarzanes I, con el apoyo de Roma, en 93 a.C.. Sin embargo, Ariobarzanes no pudo comenzar su reinado hasta treinta años después, cuando Roma le allanó el camino haciendo a un lado a los reyes armenios. En la guerra civil que Roma sostuvo antes de la ascensión al poder de Julio César, Capadocia cambió de bandos entre Pompeyo y César. Posteriormente, la dinastía Ariobarzanes terminaría, y la región mantendría su independencia tributaria hasta el año 17, cuando el emperador Tiberio hizo a la región una provincia romana. Dos legiones romanas formarían guarniciones permanentes bajo el emperador Vespasiano, quien buscaba proteger su provincia de Levante. Las guarniciones aumentaron y se convirtieron en fortalezas bajo Trajano, quien además construyó vías militares en la región. En el siglo III, las relaciones comerciales entre Capadocia y las regiones de Izmir y Éfeso estaban tan desarrolladas, que fueron emitidas monedas con los nombres de estas ciudades. A partir del siglo IV, Capadocia comenzó una transformación más, esta vez influenciada por los monasterios cristianos de Palestina y Egipto, cuyos modelos fueron seguidos en la introducción de la religión cristiana, bajo el patrocinio del Imperio Bizantino. En los siglos VI y VII, aparecieron las primeras iglesias pintadas. Estas iglesias, al igual que la mayoría de las casas de la región, no eran construidas como edificios, sino "excavadas" en la roca. Estas cuevas artificiales eran después decoradas y acondicionadas. Existen más de seiscientas iglesias de estas características en la región. Capadocia tiene un papel especial en la tradición cristiana, por varios motivos:
)o( Durante los primeros años de la religión cristiana, Capadocia fue una región fértil para su expansión, en parte por su cercanía a las Siete Iglesias de Asia Menor mencionadas en el libro del Apocalipsis, y en especial de Antioquía, la primera comunidad cristiana, fundada por San Pedro. Muchos de los primeros cristianos habitaban Capadocia durante los siglos II y III, y para el siglo IV, cuatro santos habían nacido en Capadocia: san Mamés, san Basilio el Grande (nacido en Cesarea de Capadocia), san Gregorio de Nacianzo, el Viejo y san Gregorio de Nacianzo, el Joven.
)o( Pablo de Tarso efectuó tres viajes a través de Capadocia, entre los años 44 y 58.
)o( Aunque controvertida históricamente, la tradición dice que San Jorge fue un nativo de Capadocia, hijo de un soldado del ejército romano del siglo III. En la Edad Media, la leyenda de San Jorge y el dragón tomó forma, y el santo se convirtió en patrono de múltiples estados y coronas en Europa, incluyendo, entre otras, a la Corona de Aragón, y los reinos de Portugal e Inglaterra. La cruz de San Jorge se encuentra todavía en las banderas de Georgia e Inglaterra, y también en el escudo de Barcelona y de Aragón. )o(
Sus ciudades principales fueron Mazaca (hoy, Kayseri), Nisa y Nacianzo. En iconología, es representada en las medallas con la corona almenada y sosteniendo con una mano un guión de caballería en señal de las tropas que sacaron de ella los romanos. Ordinariamente está acompañada del monte Argeo, que sostiene con la otra mano o se ve a sus pies. Los capadocios tributaban honores divinos a esta montaña. Ver, Argeo.

