Lírica

Poesía latina. A diferencia de los modelos griegos, la poesía lírica latina no se escribió para ser cantada con el acompañamiento de un instrumento musical. El género tenía comparativamente pocos cultivadores, quizá porque el lirismo resultaba básicamente ajeno al temperamento práctico de los romanos y Cicerón lo desestimó como carente de importancia. El primer poeta latino que escribió en versos líricos griegos fue Levio (activo hacia el 100 a.C.), que compuso al menos seis libros de Erotopaegnia, de los cuales pocos fragmentos se conservan. Catulo escribió cinco poemas en metro lírico y muchos de sus poemas más breves en otros metros merecen ser clasificados como líricos de la mayor calidad. Horacio es el otro gran cultivador de la lírica latina en sus Odas y Épodos y su Carmen saeculare se escribió con la intención de que lo representase un coro. En el siglo I Estacio incluyó algunos poemas líricos en sus Silvas y los coros trágicos del joven Séneca quizá merecerían incluirse en el género. De otro modo no hay nada realmente anterior a Ausonio y los himnos cristianos de Ambrosio y Prudencio.
 
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