Mapas
Los primeros intentos griegos de cartografiar el mundo se hicieron en el siglo VI a.C. por obra de Anaximandro y de Hecateo de Mileto, pero sus esfuerzos mostrando una tierra circular rodeada por el océano provocaron la hilaridad de Heródoto por su ingenuidad. Fue la demostración por parte de Aristóteles de la esfericidad de la Tierra lo que permitió el establecimiento de una ciencia de la cartografía. Dicearco mostró que un paralelo de latitud podía dibujarse desde Gibraltar hasta el Himalaya. Eratóstenes calculó la circunferencia de la Tierra y estableció latitudes y longitudes que se intersectaban en Rodas y que le permitieron establecer un nuevo mapa del mundo con una precisión digna de elogio. Nuevos progresos sobre las gradientes fueron obra de Hiparco y sobre la medida de la Tierra por obra de Posidonio. El punto culminante de la cartografía antigua se alcanzó en el siglo II, cuando el geógrafo Ptolomeo, apoyándose en parte en el trabajo de sus predecesores y parcialmente en los informes de viajeros, produjo un mapa que, aunque no era tan científico como pretendía, permaneció como una fuente generalmente aceptada hasta la época moderna. Ver, Geografía.

