Marina griega
Las más antiguas fuerzas navales consistían en barcos impulsados por remos en una sola fila de 30 (triakonter) ó 50 (pentekonter) remeros, y aunque tenían proas prolongadas, la lucha era probablemente el cometido de hombres armados situados en el puente. La adición de otras filas de remos produjo la birreme y la trirreme, naves más poderosas y maniobrables cuya función principal era desmantelar otros barcos atacándolos con el espolón, si bien con frecuencia se mantenía un contingente de hoplitas marinos a bordo. La maniobrabilidad se mejoró todavía más mediante una construcción más ligera a costa de la robustez. Sin embargo, desde la mitad del siglo IV en adelante, esta tendencia se vio contrarrestada por el desarrollo de navíos más pesados, como las quiquerremes, que eran simplemente plataformas armadas apoyadas por nuevos tipos de embarcaciones ligeras. La guerra naval era cara debido a los costos de la construcción naval y al mantenimiento y paga de tripulaciones numerosas. En Atenas éstos estaban parcialmente sufragados por el sistema de Trierarquías. Carentes de espacio para comodidades, las trirremes requerían normalmente ser varadas en la playa diariamente, lo que hacía que el bloqueo eficaz fuese una misión imposible, y necesitaban revisiones generales regulares para permanecer en servicio. Los abastecimientos de la madera adecuada constituían una limitación importante para el poder en el mar y la disponibilidad de tripulaciones experimentadas, con frecuencia mercenarios dada la cantidad de hombres necesaria, también era un factor importante, puesto que la rapidez y la agilidad solamente se podían lograr mediante el entrenamiento. Además de proteger el territorio y el comercio de un estado, el poder naval facilitaba el transporte de tropas que, excepcionalmente, podían transformarse ellos mismos en remeros. La estrecha relación entre las operaciones marítimas y terrestres significaba que las fuerzas navales normalmente estaban mandadas por estrategos, y la función de navarchos (almirante), aunque se encuentra en la Esparta clásica, es rara con anterioridad al período helenístico. Los cambios en la táctica naval y el diseño de barcos iban de la mano en el período helenístico. Barcos más grandes y pesados que no podían apoyarse en la velocidad y la maniobrabilidad para el éxito requerían tripulaciones más numerosas para propulsarlos, y marinos y máquinas de guerra para defenderlos. Catapultas y hombres armados sobre el puente mantenían alejados a los perseguidores, que intentaban acercarse, inmovilizar y abordar los barcos enemigos más que embestirlos con el espolón y desmantelarlos. La cantidad de remos bajo los puentes se incrementó mucho. Están atestiguados barcos con nombres como "seises" "dieces" "dieciseises" y así sucesivamente hasta llegar a "cuarentas". Al parecer, esos nombres se refieren al número de remeros en cada posición de remado a lo largo del casco, asumiendo el significado múltiple de remos y bancos de remos por encima de tres. Estos navíos estuvieron de moda en el siglo III a.C., pero decayeron posteriormente. "cuatros" y "cincos" permanecieron como los barcos de línea típicos en el período romano. Ver, Ejército griego, Guerra griega, Embarcaciones, Espacio egeo.

