Asur
o Assur o Asshur o Ashur. Nombre del país Asiria, que dio nombre al Imperio asirio y a su capital. Sus diversos nombres derivan del de su dios nacional, Ashur. Su capital, era la más sagrada y antigua de Asiria. Se encontraba en la actual Qal'at Sherkat, en el curso alto del río Tigris. La colonización de la ciudad de Asur se remonta al tercer milenio a.C., pero los comienzos de su historia y la composición de su población aún no se conocen a fondo. Hubo épocas en las que la esfera de influencia de los soberanos de Akkad (2.335-2.154) y de los reyes de la Tercera Dinastía de Ur (2.112-2.004) se extendió desde el sur de Mesopotamia hasta Asur. A principios del segundo milenio a.C., Asur logró su autonomía bajo una serie de soberanos importantes. Shamshi-Adad I (1.813-1.781) pudo ampliar el territorio de su Estado y engalanar la propia ciudad con numerosos monumentos. Los siglos subsiguientes estuvieron marcados por los conflictos con el imperio babilónico; sobre todo Hammurabi (1.792-1.750) logró imponerse sobre Asiria. Nuevas coaliciones se establecieron a lo largo de la segunda mitad del segundo milenio, en tanto en el sur y el centro de Mesopotamia se consolidó el Estado de los casitas, mientras que en Mesopotamia Superior creció la influencia de los hurritas del reino de Mitanni. Sólo en el siglo XIV Asur fue capaz de constituir de nuevo un Estado propio. Los soberanos asirios practicaban una política expansionista dirigida a la ampliación de su territorio, la obtención de materias primas y la inclusión de importantes vías y centros de comercio. Esta evolución continuó a comienzos del primer milenio a.C., y Asiria se convirtió en una fuerza militar temida en el Oriente. Con la ampliación de su residencia real en Nimrud, la antigua Kalju, Asurnasirpal II (883-859) introdujo la decoración del interior de los palacios con grandes losas de alabastro en relieve e imponentes figuras de guardianes. Estas figuran entre los testimonios más impresionantes de la cultura asiria y fueron halladas a mediados del siglo pasado durante las primeras excavaciones sistemáticas. Muchos de los reyes hicieron construir nuevos palacios magníficamente decorados y al mismo tiempo conservaron los monumentos de la antigua ciudad tradicional de Asur. La formación de nuevas tribus y Estados en las zonas marginales de Asiria, la resistencia de los pueblos oprimidos y la debilitación interna del imperio provocaron la decadencia del dominio asirio. La coalición entre la dinastía aramea de Nabopolasar y los medos, cada vez más influyentes en el Irán, fue la causa del desmoronamiento del Estado asirio. Fue detruida por una coalición medo-babilónica en el 614, al igual que Nínive, que cayó en 612 a.C.. La masacre de la ciudad fue total. Los templos fueron destruidos. Numerosísimos tesoros, acumulados durante tanto tiempo por los asirios en sus guerras y razzias por todo el Próximo Oriente, pasaron a formar parte de lo que luego será la fabulosa riqueza de la aristocracia meda. Tras un estancamiento de varios siglos, la ciudad de Asur vivió otro auge en los últimos siglos antes de Cristo, tras haber sido elegida sede de un gobernador parto. Durante las investigaciones arqueológicas realizadas entre 1903 y 1914 en Asur, una de las residencias de los reyes asirios, Walter Andrae estudió las amplias fortificaciones de la ciudad, los templos y palacios situados en la zona septentrional, así como un palacio parto en el margen meridional de la ciudad. El santuario de Ishtar fue remodelado varias veces. En Asur se han sacado a luz numerosas obras de arte importantes cuya datación y lugar original de instalación no pueden determinarse con toda seguridad. Hoy, Qal'at Sherkat, Iraq. Ver, Asiria, Reyes de Asiria.

