Lex Iulia de vi publica et private

o Lex lulia de vi publica. Augusto proclamó una serie de leyes bajo el nombre de Iulia. La primera de ellas castigaba con el destierro a cualquier funcionario que matase u ordenase matar, dar tormento, azotar, condenar o apresar a un ciudadano que hubiese apelado al emperador (adversus provocationem). Tiberio la utilizó para sanear la administración y acabar con la corrupción pero, pese a estos esfuerzos, las provincias seguían siendo instrumentos para enriquecerse por parte de los responsables de la administración. En los Annales de Tácito se conoce el asesinato de un pretor de la Hispania Citerior, Lucio Calpurnio Pisón en el año 25, en el consulado de Cornelio Coso y Asinio Agrippa, por un campesino de Tiermes, de la tribu de los arévacos. Se descubrió que fue una venganza de los termesinos ante los abusos por los impuestos. Una referencia al uso de esta ley se inserta en un proceso contra Numerius Vibius Serenus por abuso de poder, por lo que se le condena al destierro a una isla griega en el año 23. Hay una alusión de Tácito en los Annales, en la que se hace referencia a este Serenus como gobernador de la Bética, condenado por vi Publica al destierro en una isla griega. Ver, Leges luliae (Leges luliae augustae).
 
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