Licomedes era rey de los dólopes, en la isla de Esciros. Hijo de Apolo y Parténope. Reinaba en la época de la guerra de Troya. En su casa, Tetis ocultó a Aquiles para sustraerle a su destino, pues sabía que si iba a la guerra contra Ilión, perecería en ella. Licomedes lo disimuló en su harén, entre sus hijas, después de haberle dado vestidos femeninos. Aquiles se enamoró de una de las hijas del rey, Deidamía, y le dio un hijo, Neoptólemo, llamado también Pirro (Ver, Neoptólemo). Entre las mujeres se conocía a Aquiles con el nombre de Pirra, Isa o bien Cercisera. Acerca de la embajada de Ulises y Diomedes para descubrir a Aquiles en la corte de Licomedes, ver Aquiles. Licomedes también desempeña un papel en la leyenda de Teseo. Cuando éste, después de la matanza de los Palantidas, o de la muerte de Hipólito, o por otros motivos, según los autores, se refugió en su corte, Licomedes tuvo miedo de que el recién llegado se granjease el afecto y la admiración de sus súbditos y le arrebatase el poder; o tal vez no quería devolverle los bienes que le guardaba en depósito. Con un pretexto amistoso, lo llevó a lo alto de un acantilado y lo despeñó (Ver, Teseo).