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Palabra   |   Descripción

C

Letra numeral que tiene el valor de ciento en la numeración romana, y de la que también hacemos uso en español. Cuando se le ponía una línea encima valía cien mil. Repetida, combinada con otras letras y vuelta al revés, representa diferentes valores.

Caa

Ciudad griega de Élide. Estrabón señala que se encontraba cerca de Lépreo, en la llanura Epasia. También señala que algunos eran de la opinión que era el lugar donde debía situarse el relato que Homero hace en la Ilíada de la guerra entre pilios y arcadios.

Caanto

Hijo de Océano. Habiendo sido raptada por Apolo cerca de Tebas, a orillas del Ismeno, su hermana la ninfa Melia, su padre lo envió en su busca. Encontró a la muchacha y al dios, pero no pudo separarlos. Entonces, lleno de cólera, prendió fuego al santuario de Apolo, lo que le costó la vida, pues el dios lo mató de un flechazo. Se enseñaba su sepultura en Tebas, cerca de la fuente de Ares y del río Ismeno.

Caath

Hijo de Leví, padre de Amram y abuelo de Moisés.

Cab

Medida cartaginesa de capacidad, equivalente a 1,16 litros.

Cabades

o Kavades o Cobad o Kavad o Kavadh (?-532). Rey del segundo imperio persa que ascendió al trono en 486. Fue destronado en 497 por haber restablecido la comunidad de mujeres y abolido las prerrogativas de la nobleza. Se le encerró en la torre del Olvido, pero logró fugarse cuatro años más tarde y juntando ejército recobró su reino, mandó matar al que ocupaba el trono, y reinó hasta su muerte, acaecida en 532, dejando por sucesor a Cosroes.

Cábala

Del hebreo qabbalah 'tradición'. Entre los judíos, sistema que permite hacer una interpretación mística y alegórica del Antiguo Testamento. Conjunto de doctrinas teosóficas basadas en la Biblia, que pretenden revelar doctrinas secretas acerca de Dios y del mundo, a través de un método esotérico de interpretación sólo transmitido entre los iniciados. Esta doctrina maravillosa por la que, dicen los rabinos, se descubren los secretos de la religión y la naturaleza, promete a sus partidarios liberarles de los errores y las debilidades humanas, conducirles por el camino de la luz, procurarles los bienes sobrenaturales y las comodidades de la vida; hacer que les sea familiar el comercio de las inteligencias superiores, unirles estrechamente con Dios, comunicarles el don de las lenguas, el espíritu de profecía, el poder de hacer milagros y transmutar los metales (alquimia). Los cabalistas dicen que esta ciencia es tan antigua como el mundo. Dios la enseñó a los ángeles, quienes instruyeron al primer hombre y a los patriarcas. Estos la comunicaron a su pueblo, en varias escuelas destinadas a dicho fin, y una tradición fiel hizo pasar estos preciosos conocimientos a la posteridad. Según otra opinión al dar el Señor la ley a Moisés en el monte Sinaí, le reveló este arte y le hizo partícipe de una multitud de secretos y de misterios encubiertos bajo el sentido de palabras enigmáticas. De aquí derivó una doble ley, la una según el sentido literal, y es la que Moisés escribió; y la otra según la tradición, esto es la cábala, que no la comunicó más que a los setenta sabios de Israel, con orden de transmitirla a sus sucesores. Dios, añaden aún los cabalistas, ha establecido diferentes grados de analogía y subordinación entre él y los ángeles, entre los ángeles y los astros, entre los astros y los cuerpos sublunares. Ha impreso los caracteres de esta relación en las letras, los números y los símbolos, y ha revelado el modo de consultarlos para encontrar en ellos la relación de todos los seres reales. De este principio nacen las opiniones de los cabalistas sobre las palabras, sobre las letras, sobre los números, sobre la diversidad de los sentidos de los libros sagrados; sobre la influencia de los astros, sobre el comercio de los espíritus y generalmente sobre todas las virtudes secretas de los seres reales y simbólicos. Esta singular ciencia se divide en tres ramas: la Gematría, la Notárica, y la Témura. Pertenece a la cábala la doctrina de los cuatro mundos: 1) Azibut, emanación; 2) Brija, esencia; 3) Yesira, formación; y 4) Asija, fuerza activa; y de las diez esferas; 1) Keter, corona; 2) Chochmá, sabiduría; 3) Bina, razón; 4) Getulá, grandeza; 5) Gevurá, fuerza; 6) Tiferet, belleza; 7) Nazach, continuación; 8) Hod, majestad; 9) Yessod, fundamento, y 10) Malehut, reino. Pertenece a la cábala una extensa angelología y demonología, y una teoría de la reencarnación del alma (Gilgul). La esencia de la cábala es mística y su fin es la unión con dios. Fuera de la teórica, existe la práctica: invocación de espíritus, exorcismos, magia, alquimia, encantamiento, influjo de amuletos, etc.. La cábala se remonta a fines del período del segundo templo de Jerusalén (siglo l), pero se desarrolló como doctrina propia a partir del siglo XIII en que se formó una mística típicamente judía. Su documento literario fundamental es el Zohar (Libro de los esplendores) del judíohispano Moisés de León. La cábala se extiende después por Palestina. Salomón Alkabets es autor en el siglo XV del poema litúrgico Le' ha Dodi (Ven, novia mía) cantado actualmente en todas las sinagogas del mundo como introducción del sábado. Autor célebre fue Isaac Luria. La mística de la cábala influyó en Ramón Llull (1.235-1.315).

Cabaleos

Cabalios (pueblo que habitaba al norte de Licia).

Cabalia

Distrito de Pisidia, al lado del de Milies.

Cabalios

o Cabaleos. Pueblo que habitaba al norte de Licia.

Caballeros

En un principio, bajo los reyes, y al comienzo de la República romana, se formó esta clase social (equites), formada por ciudadanos cuya fortuna (censo ecuestre) les autorizaba para servir en la caballería. Hay entonces diez caballeros por curia, es decir, en total trescientos caballeros repartidos en seis centurias. Después de los Gracos, los caballeros forman un 'orden' que, al lado del Senado, constituye una aristocracia del dinero. Obtuvieron privilegios políticos y honoríficos y, a causa de las restricciones económicas impuestas a los senadores, comenzaron a tomar un papel importante en el desarrollo de las grandes sociedades capitalistas: bancas, publicanos, trabajos públicos, etc.. Bajo el Imperio, los caballeros proporcionaron la mayor parte de los grandes administradores al servicio de los príncipes. Siguieron un Cursus Honorum diferente del Cursus Senatorial que culminaba con las funciones de Prefecto de la flota, de los vigiles, de Egipto y del Pretorio. Fueron sus insignias el anillo de oro y la túnica angusticlavia. Ver, Orden ecuestre.

Caballeros

Segunda clase griega censada por la constitución de Solón, para las cargas económicas y militares. Eran los que recolectan al año más de trescientas medidas de cereal (medimno).

Caballina

Fuente consagrada a las Musas, que nacía al pie del monte Helicón. Es la misma que la de Hipocrene, o 'fuente del caballo Pegaso'.

Caballio

Cabellio (localidad de la Galia Narbonense de la tribu gala de los cavares. Una de las etapas de ….).

Caballo

Tal vez la primera gran novedad en cuanto a la domesticación de animales y a su utilización fue la del caballo, hecho que ocurrió posiblemente a fines del III milenio. A juzgar por su nombre 'asno de montaña', procedía de las montañas del nordeste de Mesopotamia y su uso no se generalizó realmente hasta el I milenio. Se utilizó poco como animal de tiro para cargas pesadas, pues la técnica de atalaje le comprimía la carótida y le obligaba a levantar la cabeza de tal forma que no podía echar el peso de su cuerpo en el esfuerzo que iba a realizar. Se utilizaba mucho más para la guerra, como caballo de silla o para arrastrar los carros, función que tuvo gran difusión en el II milenio. Tenía un gran papel en las paradas y era muy buscado por los reyes como animal de lujo; se le atribuía una nobleza que no se reconocía a los otros animales, a excepción del asno. A principios del II milenio existió tal vez, una especie de concurrencia en la utilización de ambos animales en las ceremonias, y los soberanos amoritas de la I Dinastía de Babilonia se inclinaron fácilmente a tomar el caballo, más fogoso, en tanto que los tradicionalistas conferían mayor importancia al asno. En todo caso, un caballo costaba caro al principio del II milenio; algunos podían alcanzar la suma de 5 kg de plata, si se cree al soberano de Qatna, es decir, el equivalente a 50 esclavos. Su domesticación era objeto de precisos cuidados y algunos centros eran reputados por su producción; la región de Qatna, en Siria, era célebre por sus pastos y había hombres especializados en el cuidado de los caballos y en su doma. La región de Capadocia, en el centro de la actual Turquia era también célebre por sus caballos. Muy pronto también, se comprendió el interés del cruce del caballo con una asna o de un asno y de una yegua para obtener mulos y mulas, siendo los primeros particularmente interesantes para el transporte. Se sabía cuáles eran las regiones de donde provenían los asnos o asnas que daban mejores resultados para estos cruces: las asnas del país de los gutti, en los Zagros, y los asnos del país de Andariq, en el curso medio del Tigris, se buscaban particularmente. Entre los romanos era un animal asociado a la guerra y consagrado a Marte como dios de los combates. La vista de un caballo era un presagio de guerra. Apenas hubo puesto Eneas los pies en Italia. cuando por primer presagio vio cuatro caballos blancos que pacían en una pradera, lo que dio lugar a que Anquises exclamara:'¡Oh tierra extraña, tú nos prometes la guerra!'. Los persas, los atenienses y los masagetas inmolaban caballos al Sol. Los suevos, antiguos pueblos de Germania, diceTácito, alimentan en los bosques sagrados, caballos de los cuales se sirven para presagiar: nadie puede tocarlos sino el sacerdote y el jefe de la nación. Estos los uncen a una carroza sagrada, los acompañan y observan sus relinchos y sus estremecimientos. No hay presagio a quien el pueblo y aun los sacerdotes y los principales de la nación den más fe. Los escitas adoraban al dios Marte, y los macedonios al sol bajo la figura de un caballo. Los caballos sueltos designaban la paz y la libertad, o simplemente un país abundante en pastos. El caballo ha sido tenido así mismo como símbolo del imperio y la autoridad. Se ofrecía algunas veces al mar un caballo en sacrificio; Mitrídades, para tenerle propicio, hizo precipitar en él algunos carros con cuatro caballos. Con iguales sacrificios se procuraba granjear el favor de las divinidades de los ríos. Jerjes inmoló caballos al Estrimón antes de atravesarlo para entrar en Grecia. Tirídates ofreció uno al Éufrates. Algunas veces se contentaban con dejar en libertad o abandonados en las praderas vecinas los caballos que querían ofrecerse. Así Julio César, antes de pasar el Rubicón, ofreció a este río un gran número de caballos, que abandonó en los pastos de las cercanías. En Egipto, no se sabe a ciencia cierta si el caballo, que era originario de Asia, fue introducido por los hicsos cuando invadieron el Delta (segunda mitad del siglo XVIII a.C.). Este animal sólo empezó a tener importancia en Egipto con el Imperio Nuevo, pero los egipcios no solían montarlo (apenas si se tienen representaciones de jinetes). Lo empleaban como animal de tiro para carros ligeros, que constituyeron una poderosa fuerza militar. Ver, Kelpie.

Caballo de Troya

El caballo de Troya es un artilugio que aparece en el mito de la guerra de Troya. Es mencionado en la Odisea de Homero y en otras fuentes, como la Eneida de Virgilio. El evento ocurre luego de los acontecimientos que se cuentan en la Ilíada de Homero y antes de los relatados en la Odisea y en la Eneida, pero igualmente es referida en estas dos últimas. Las fuerzas griegas que asediaron Troya durante diez años no pudieron superar las altas murallas que la defendían. Odiseo propuso a los jefes griegos construir un enorme caballo de madera en cuya barriga habían de caber los más valerosos héroes griegos. La flota griega se retiraría a la cercana isla de Ténedos, tras quemar el campamento para que los troyanos lo advirtieran y salieran confiados al campo. Un griego, fingiéndose fugitivo, quedaría fuera y contaría a los troyanos que este caballo está consagrado a la diosa Atenea, enemiga de los troyanos. Bajo las instrucciones de Odiseo, el caballo fue construido por Epeo el feocio, el mejor carpintero del campamento. Tenía una escotilla escondida en el flanco derecho y en el izquierdo tenía grabada la frase: 'Con la agradecida esperanza de un retorno seguro a sus casas después de una ausencia de nueve años, los griegos dedican esta ofrenda a Atenea'. Los troyanos, grandes creyentes en los dioses, cayeron en el engaño. Lo aceptaron para ofrendarlo a los dioses, ignorando que era un ardid de los griegos para traspasar sus murallas. Dentro del caballo se escondía un selecto grupo de soldados. El caballo era de tal tamaño que los troyanos tuvieron que derribar parte de los muros de su ciudad. Una vez introducido el caballo en Troya, los soldados ocultos en él abrieron las puertas de la ciudad, tras lo cual la fuerza invasora entró y la destruyó. Este episodio no es narrado en La Ilíada. Se hace alusión a él en La Odisea, en la que Homero cuenta las aventuras del héroe griego Odiseo en su regreso a su patria, Ítaca. También es aludido por Virgilio en la Eneida. Las fuentes clásicas dan numerosas versiones acerca del número e identidad de los guerreros que se escondieron dentro del caballo. Apolodoro los cifra en 50, pero luego añade que el autor de la Pequeña Ilíada, poema perdido, afirmaba que eran 3000, aunque podría ser un error de los códices. Según Tzetzes fueron 23; Quinto de Esmirna da 30 nombres y añade que eran aún más y otros autores mencionan otros nombres. Se ha sugerido que el caballo de Troya podría ser una referencia a Poseidón, rey de las profundidades marinas y terrestres en la mitología griega, que contaba con el caballo como uno de sus símbolos. Durante la guerra de Troya, uno de los frecuentes terremotos que se producen en la región, atribuidos a Poseidón, por venir de las profundidades de la tierra, pudo haber dañado parte del perímetro amurallado de la ciudad, facilitando así su toma por los griegos. Ya los mismos clásicos dudaban de esta artimaña. Pausanias decía que podría haber sido un arma de asedio parecida a un caballo que derribó la muralla. Otros decían que Antenor habría hecho entrar a los griegos en Troya por un postigo que tenía pintado un caballo. Otros autores creían que los griegos, después de incendiar el campamento, se habrían ocultado detrás del monte Hipio 'del caballo'.

Caballo Przewalski

Es el único representante actual de antiguos caballos salvajes y que es considerado como el más próximo, desde el punto de vista de su morfología, al caballo representado en el arte paleolítico. Este tipo de caballo fue descubierto en 1879 por el capitán de caballería rusa N. M. Przewalski, con ocasión de una expedición por las estribaciones meridionales del Altai. Actualmente está casi extinguido, ya que las expediciones científicas realizadas en 1967 y 1968 por el Instituto de Biología de la Academia de Ciencias de Mongolia tan sólo lograron hallar diez ejemplares en la región de los montes Tachijn Shar Narun. El número existente en la actualidad en diversos zoológicos europeos alcanza la cifra de unos doscientos ejemplares. El 'caballo Przewalski' es un animal pequeño (su alzada no supera los 140 cm, y su longitud ronda los 125), de constitución robusta y miembros cortos, pero estilizados en sus extremos. La cabeza es bastante corta, pero grande y pesada, al igual que el cuello.

Caballos

Se criaban caballos en las llanuras de Tesalia y de Macedonia, pero el caballo griego parece haber sido un animal pequeño poco apto para el trabajo pesado, tanto en la granja como para tiro. Por la misma razón no se utilizaron mucho los caballos en la guerra, en donde la ausencia de estribos hacía el cabalgar una actividad precaria en el mejor de los casos. Además eran unos animales de alimentación y mantenimiento caros, por lo que su posesión se restringía a los más ricos y su uso para viajar y el deporte. Los acontecimientos ecuestres eran populares en los Juegos desde los primeros tiempos y las carreras de carros llegaron a ser el entretenimiento favorito de los romanos. Para su celebración importaban grandes cantidades de caballos de Asia, África e Hispania. Sobre todo se utilizaban caballos para cazar. Jenofonte escribió un tratado Sobre la monta, que da consejos experimentados sobre cómo escoger, cabalgar, ejercitar, saltar y armar un caballo.

Caballos de Eos

o Caballos de la Aurora. Los corceles Lampos y Faetonte que según Homero tiraban del carro de Eos antes de aparecer el día.

Caballos de Hades

Los cuatro corceles uncidos al coche de Hades, dios de la ultratumba. Para algunos autores sus nombres son: Abaste, Aetón, Meteo y Nonio. Para Claudiano sus nombres son diferentes: Orfneo, Nicteo, Aetón y Alástor.

Caballos de Helios

o Caballos del Sol. Los cuatro caballos uncidos al carro de Helios que vomitaban fuego por las narices. Ovidio los llama Éoo, Etón, Flegón y Píroo. Sin embargo otros los llaman Acteón, Érito o Eritreo, Filogeo y Lampos. Ver, Faetonte, Eous, Flegón, Pirois.

Caballos de la Aurora

Caballos de Eos (los corceles Lampos y Faetonte que según Homero tiraban del carro de Eos antes de aparecer el día).

Caballos del Sol

Caballos de Helios (los cuatro caballos uncidos al carro de Helios que vomitaban fuego por las narices).

Caballucos del Diablo

Seres mitológicos de Cantabria que aparecen en la noche de San Juan volando entre llamas, humo y emanaciones de azufre y atronando en el silencio de la noche con bramidos infernales producto de la furia liberada tras todo un año de continencia. Cuenta la leyenda que son siete y parecen libélulas gigantes, pues tienen largas y transparentes alas, y vuelan por los cielos nocturnos cántabros. Sus colores son rojo, blanco, azul, negro, amarillo, verde y anaranjado. Vuelan siempre juntos y el primero de ellos es el caballo rojo, el más grande y robusto, el jefe que lidera y dirige a los demás en su búsqueda. Quienes han visto a los caballucos dicen que el mismísimo diablo monta uno, y que el resto son cabalgados por demonios. Son nefastos para los montañeses, pues se dedican a pisotear o quemar las mieses. Los caballucos se desplazan por las sendas dejando las huellas de sus cascos y las peñas y piedras que alcanzan sus pezuñas quedan marcadas como si de tierra recién labrada se tratase. Su resoplido es tan fuerte y frío como el cierzo de invierno que hace caer las hojas de los árboles. Sus ojos relumbran como brasas incandescentes. Según el mito, estos caballos del infierno fueron hombres pecadores que perdieron su alma y se vieron obligados a vagar por Cantabria el resto de la eternidad. El caballo rojo fue un hombre que prestaba dinero a los campesinos y luego mediante sucias tretas embargaba sus propiedades; el blanco era un molinero que robaba muchas maquilas del molino de su señor; el negro era un ermitaño que engañaba a las gentes; el amarillo un juez corrupto; el azul un tabernero; el verde un terrateniente que deshonró a muchas jóvenes y el naranja un hijo que por odio maltrataba a sus padres. Es tradición en Cantabria, en la mañana de San Juan, echarse al monte a buscar las flores del agua que nacen en las fuentes y los tréboles de cuatro hojas brotados esa misma noche. Pero resulta muy difícil, ya que durante la noche los caballucos del diablo se han dedicado, pues su misión y maldad les obliga, a destruir las flores del agua y tréboles que han encontrado para evitar que los mozos y las mozas los. encuentren. Si aún con todo algún afortunado encuentra la flor del agua, encontrará con ella el amor y la felicidad, mientras que quién en tal ocasión encuentre uno de estos raros tréboles, será afortunado con las cuatro gracias de la vida, una por cada hoja: vivir cien años, no sufrir dolores en el resto de la vida, no pasar hambre y aguantar con ánimo sereno toda contrariedad. Las hogueras de San Juan en Cantabria perpetúan la tradición propiciatoria y purificadora. Pero el vuelo de los caballucos al resplandor de las hogueras es señal de grandes desgracias. Ni tan siquiera las bendecidas Anjanas tienen poder ante su galope y el único modo de estar a salvo es hacer siete cruces en el aire antes de que se acerquen, pero al ser tan veloces y ante la previsión de que no funcione, la gente recurre a otro procedimiento útil, el llevar encima una rama de verbena o yerbuca de San Juan la hierba sagrada que espanta todo mal y que debe haberse cogido la madrugada de la noche de San Juan del año anterior. Cuando tras una noche de tropelías sin interrupción volando y trotando por mieses, camberas y pueblos, el amanecer los sorprende sudorosos y agotados, los caballucos del diablo desaparecen hasta el año siguiente atravesando cuevas cubiertas de cuajarones de sangre. Mientras se retiran resollando y piafando caen de sus fauces unas babas, que al enfriarse en el suelo, se convierten en barras de oro. En Cantabria, todo el mundo sabe que quien las recoge tendrá suerte y riquezas a raudales, pero tras morir su alma irá al infierno irremisiblemente. Aún así muchos ambiciosos no hacen caso a tal admonición y antes de amanecer andan con faroles buscándolas por entre las hierbas de los prados. Ver, Mitología cántabra.

Cabarcos

Cibarcos (pueblo del norte de Hispania, del área céltica y del grupo galaico).

Cabardiacum

o Cabardiacus. Localidad de la Galia Cisalpina. Su nombre es probablemente de origen galo. Había un santuario de Minerva (Cabardiacensis) muy visitado por sus poderes curativos, cuyo origen probablemente estaba en sus aguas termales, abundantes en la zona. Hoy, Caverzago (Travo), Alta Val Trebbia, en la orilla izquierda del Trebia, Italia.

Cabardiacus

Cabardiacum (localidad de la Galia Cisalpina).

Cabarnis

Paros (pequeña isla y ciudad de las Cícladas).

Cabarno

Cuando Deméter buscaba a su hija, raptada por Hades, un habitante de Paros llamado Cabarno le indicó al autor del rapto. En recompensa, la diosa confirió a Cabarno el cuidado de su culto, así como a toda su descendencia. Es una leyenda que pertenece estrictamente a Paros.

Cabeira

Dióspolis (ciudad del Ponto, fundada en el siglo I a.C. por Pompeyo, sobre un campo de batalla de las guerras pónticas, que antes ….).

Cabeleos

Pueblo establecido en la zona noroccidental de Anatolia, de origen prelidio.

Cabellio

o Caballio o Cavellio o Cavallina. Localidad de la Galia Narbonense de la tribu gala de los cavares. Una de las etapas de la Vía Domitia (Ver). Hoy, Cavaillon, departamento de Vaucluse, en la región de Provence-Alpes-Côte d'Azur Francia.

Cabellos

Los egipcios ofrecían votos a los dioses para la salud de sus hijos enfermos, y cuando se hallaban fuera de peligro, los conducían al templo donde les cortaban los cabellos, que ponían en una balanza con una cantidad de plata del mismo peso, y la daban a los que cuidaban de alimentar los animales sagrados. Diodoro Sículo. Era también costumbre ofrecer sus cabellos a algún río. Peleo, en Homero, ofrece al Espergeo la cabellera de su hijo Aquiles, y Memmón sacrifica la suya al Nilo. Entre los griegos, los que salían de infancia iban a Delfos a consagrar a Apolo sus primeros cabellos. Esta consagración se hacía en honor de Hipólito, hijo de este héroe, por los jóvenes de ambos sexos, que sin esto no hubieran tenido libertad para casarse. Se dejaba crecer los cabellos a los niños y llegados a cierta edad se les llevaba a un templo. Se cortaba sus cabellos que se ponían en un vaso de oro o de plata sobre el cual se escribía el nombre de cada uno y se consagraban a la divinidad de aquel templo. Esta costumbre estaba establecida también entre los asirios, pues los muchachos ofrecían sus primeros cabellos, y los jóvenes las primicias de su barba. Los griegos se cortaban los cabellos sobre la tumba de aquellos a quienes lloraban, a ejemplo de los orientales. Los árabes, los ammonitas, los moabitas, los idumeos, los pueblos de Dedom, Tema y Buz, llevaban todos cortados sus cabellos en rueda, para imitar a Baco. Los romanos, según los monumentos que nos quedan de ellos, llevaban cabellos cortos. Durante el duelo los dejaban crecer. Los lacedemonios los llevaban largos, y se los perfumaban con esencias el día del combate. Los medos y asirios, según Heródoto, y después de ellos los persas, los llevaban rizados sobre la frente, y pendientes de los dos lados sobre las espaldas. Los númidas los llevaban rizados a manera de bucles desde la cima de la cabeza. Las mujeres y los elegantes atenienses rizaban y perfumaban los suyos y los cubrían a menudo de un polvo amarillo. Lucio Vero, hermano del emperador Marco Aurelio, se echaba polvos de oro en los suyos. Homero pinta cabellos rubios a Minerva, Venus, Apolo y al Amor, del mismo modo que a los héroes más distinguidos como Aquiles, Menelao, Paris, etc. Los cabellos rubios, muy raros entre los griegos, eran los más estimados y sin duda por una razón semejante, el Homero de la corte de Osián, atribuye cabellos castaños a los héroes cuyas hazañas refiere. Apolo ceñía por lo común sus cabellos con una venda o rama de laurel, flotando con descuido alrededor de su cuello, y anudados sobre lo alto de su frente. Marte y Mercurio traen los cabellos erizados y cortos. Venus casi siempre lleva sus cabellos anudados detrás, sujetos con una diadema, o una cinta con un rodete en lo alto de la cabeza. Diana yJuno llevan el peinado semejante al de Venus, pero con un estilo más serio. El de Diana está comunmente adornado con una media Luna, y el de Juno con una rica diadema. Los cabellos de Vulcano y sobre todo los de Hércules, son cortos y rizados. Plutón los tiene espesos, ondeantes y caídos sobre su frente la cual sombrean. Júpiter trae los suyos ondeantes y majestuosamente elevados sobre la frente dejándola descubierta. Los cabellos de Neptuno participan de los de sus hermanos, y están desordenados como agitados por las tempestades que excita o calma a su gusto. Los cabellos de los ríos parecen destilar la humedad que ellos causan. Los de las divinidades campestres, de los Faunos, Sátiros, etc. son de la naturaleza del pelo de los chivos y las cabras. Se representa a la Ocasión calva por detrás. En fin, Medusa y las furias tienen serpientes por cabellos.

Cabeo

Nombre del promontorio más occidental de la Bretaña francesa. Hoy, Punta de Raz, departamento de Finistère, Francia.

Caberea

o Cabira. Una de las hijas de Proteo y la ninfa Torona su esposa. Fue mujer de Vulcano, madre de los Cabiros y de las ninfas Cabiridas.

Caberia

o Cabiria. Sobrenombre prehelénico de significado incierto de Deméter y Perséfone, reverenciadas en Beocia en un bosque sagrado que nadie osaba profanar. Habiendo penetrado en él algunos soldados de Jerjes, se pusieron furiosos y en el delirio se precipitaron al mar. Habiendo practicado lo mismo algunos soldados de Alejandro, fueron castigados con el rayo.

Cabeza

Corresponde al signo jeroglífico 'tep'. Puesto que la cabeza significaba la totalidad del ser, podía aparecer sin el cuerpo en el arte y en la escritura egipcios, representando a una persona, a un dios o a un animal. Así, en la paleta de Narmer (que celebraba una victoria militar de este rey de la Dinastía I, e informa sobre algunos eventos que tuvieron lugar al terminarse la originaria unificación de Egipto), los habitantes del Bajo Egipto fueron representados por una cabeza añadida al jeroglífico de 'tierra'. En este mismo, sentido la cabeza de un dios o una diosa aparecía, en ocasiones, añadida a un objeto relacionado con la naturaleza de esa divinidad. Por ejemplo, a Mesjenet, la diosa asociada con el nacimiento, con frecuencia se la representaba en forma de una cabeza de mujer añadida a un ladrillo de nacimiento, sobre el que las mujeres egipcias se ponían en cuclillas cuando iban a dar a luz. También se creía que Mesjenet aparecía en el momento de la muerte individual -quizás para presidir el 'nacimiento' en el Más Allá'-, y es en este sentido que se la representa a veces, en viñetas del Libro de los Muertos. De forma similar, las cabezas de los cuatro hijos de Horus, que guardaban las vísceras del difunto, se representaban en las tapas de los denominados vasos canopos, en cuyo interior se embalsamaban dichos órganos. Aunque los hijos de Horus aparecen a veces como figuras momificadas completas, desde finales del Imperio Nuevo estos cuatro dioses fueron representados usualmente sólo con sus cabezas: lmsety (guardián del hígado) con cabeza humana; Hapi (guardián de los pulmones) con cabeza de mandril; Duamutef (guardián del estómago) con cabeza de perro o de chacal; y Quebesenuef (guardián de los intestinos) con cabeza de halcón. Sin embargo, en algunos períodos las cuatro cabezas no se diferenciaron y estos dioses se representaron con una misma cabeza humana. Paralelamente. el principio contrario también es usual en el arte egipcio y las cabezas de divinidades podían reemplazarse por sus signos jeroglíficos, como cuando los dioses del mundo subterráneo aparec¡an con signos de fuego en el lugar de sus cabezas, o la cabeza de Maat reemplazada por su símbolo la pluma. Los seres malévolos podían representarse sin cabeza para conjurar mágicamente su maldad, y a ciertos jeroglíficos -como los signos de escorpiones y serpientes- se les mutilaba o se les reproducía incompletos en textos escritos, por la misma razón. Puesto que la cabeza era la parte que sostenía la apariencia individual humana, era fundamental su preservación para la supervivencia de la persona completa en el Más Allá. Esto pudo conducir a la práctica, durante el Imperio Antiguo, de colocar en la tumba del difunto una cabeza de 'reserva' esculpida en piedra. Estas cabezas de reserva muestran un alto grado de preocupación por la reproducción de los rasgos faciales, aunque el área alrededor del rostro a menudo está sólo toscamente apuntada en estos trabajos. La máscara de la momia, que apareció en tiempos del Imperio Nuevo, pudo también originarse en este mismo deseo de preservar la cabeza y, así, el aspecto del fallecido.

Cabeza del León

Fortaleza de Frigia. Hoy, en Turquía.

Cabezas de Encina

Uno de los pasos del Citerón que conduce a Platea.

Cabezas de Gizeh

Entre los descubrimientos realizados en la necrópolis de Gizeh (Egipto), perteneciente a la Dinastía IV menfita, han sido halladas unas impresionantes cabezas de caliza con rasgos individuales. Suelen presentar una hendidura en el cráneo y las orejas mutiladas. No se sabe con certeza su función, suponiéndose que ésta sea de carácter funerario.

Cabezas de recambio

Cabezas de sustitución (nombre dado a las cabezas de piedra caliza esculpidas, encontradas en las mastabas del cementerio occidental de Giza (Egipto). Se supone que ….).

Cabezas de sustitución

o Cabezas de recambio. Nombre dado a las cabezas de piedra caliza esculpidas, encontradas en las mastabas del cementerio occidental de Giza (Egipto). Se supone que el rey Khéope prohibió las estatuas funerarias particulares, de forma que los altos dignatarios del estado las sustituyeron por estas cabezas, hasta la época de Khefrén.

Cabezas negras

Nombre que se daban a sí mismos los sumerios (sag-gigga). Sin embargo, la antropología actual no ha podido establecer su etnia.

CABEZO DE ALCALÁ

Conjunto arqueológico de la península Ibérica que comprende una acrópolis, varias edificaciones colindantes y una necrópolis celta. La acrópolis fue inicialmente poblada por celtas de la cultura de los campos de urnas hacia el siglo IX a.C.. Ocuparon la cima alargada de una colina en las cercanías del río Aguasvivas, que les proporcionaba una fácil defensa y una relativa cercanía al agua. La estratégica posición permitía controlar el valle de dicho río. También se ha conservado la necrópolis, un campo de urnas. La ciudad celta fue destruida durante las Guerras Púnicas, hacia el siglo III a.C.. Fue reconstruida por indígenas iberos, probablemente sedetanos. La ciudad se extendía más allá de la acrópolis conservada, con un barrio comercial y casas de agricultores. En total se calcula una población aproximada de unos 3000 habitantes. La población se fue romanizando paulatinamente, aunque manteniendo su carácter nativo. La destrucción de esta segunda población se produjo en las Guerras Sertorianas. En el año 76 ó 75 a.C. las tropas de Pompeyo pusieron sitio a la ciudad, partidaria de Sertorio. Para poder entrar en el recinto amurallado, construyeron una rampa (agger) con los materiales de las casas de los barrios externos y argamasa (caementicium). La rampa les permitió atravesar el foso y las murallas, con lo que consiguieron entrar destruyendo todo a su paso. La ciudad no volvió a reconstruirse. No se conoce el nombre antiguo de la misma aunque algunos de los investigadores han propuesto que se trata de Sedeisken, la capital de los sedetanos, y otros sitúan aquí la ceca de Belikiom. Se encontró gran cantidad de cerámica ibera pintada en el cerro, con influencia helénica en la pintura. La entrada a la acrópolis se realiza a través de un pequeño puente que atraviesa el foso de la segunda muralla. Actualmente de cemento, en su momento era de piedra con la parte central de madera, desmontable (no levadizo) en caso de ataque. La ciudad es alargada y se extiende a lo largo de la cima del promontorio. Una calle central, en la que desembocan las demás, la recorre de punta a punta. Las calles son de estilo romano: empedradas y con aceras a los lados. En la parte más alta, en uno de los extremos, se encuentran los restos de dos torres de vigía que se suponen con una superestructra de madera. Detrás de las torres se encontraba un edificio relativamente grande que se cree serviría de cuartel. Se cree que la zona era la posición más fortificada de la ciudad. El barrio comercial se encuentra fuera del primer recinto mural. Las tiendas se distribuyen a lo largo de una calle empedrada a derecha e izquierda. El molino, en cambio, no se encuentra en el barrio comercial, sino en la acrópolis, en lo que se ha llamado la panadería. Aún se pueden observar las piedras de molino utilizadas. )o( EL TEMPLO El templo se encuentra en el cruce de la calle de entrada con la calle principal. Es un recinto pequeño dividido por una tarima en la que se encuentran cuatro huecos. Se cree que los huecos corresponden a los lugares en los que estaban ancladas varias estatuas de bronce. Del conjunto se conservan una cabeza femenina y una masculina. Se cree, dadas las huellas en la roca que conformaba el suelo, que formaban un conjunto escultórico en el que un joven noble local, heroizado y luciendo estética romana a imitación de la de Pompeyo, tira de un caballo mientras es coronado por una figura femenina, posiblemente la diosa Victoria (Niké) o algún equivalente local, que se encontraba suspendida en el aire, puesto que faltan las marcas correspondientes a dicha estatua. El suelo estuvo decorado con opus signinum y las paredes con frescos imitando sillares de piedra, realizados al parecer por artistas itálicos. )o( LAS TERMAS Fechadas entre los siglos II y I a.C., son de las más antiguas que se han descubierto en la península Ibérica. Se encuentran extramuros y se comunican con la ciudad a través de unas escaleras. Se entraba por los vestuarios a cuya derecha se encontaba el frigidarium. El tepidarium se encontraba detrás de los vestuarios y detrás dos habitaciones, que contendrían el caldarium y los baños de vapor. Existía posiblemente también un gimnasio (palestra) del lado del tepidarium. Las calderas se encontraban en el lado del frigidarium, alejadas de la acrópolis. El agua se cree que provenía del aljibe existente, a través de algún tipo de canalización que ha desaparecido. )o( LAS CASAS Las casas iberas normales eran de unos 40 m2. Habitualmente de tres habitaciones, podían tener hasta cuatro en familias ricas. La primera habitación, al lado de la entrada, era la cocina. Se encontraba cerca de la puerta para facilitar la ventilación, ya que a pesar de las pequeñas ventanas y la chimenea, la ventilacion era deficiente. Tras la puerta de entrada se encontraba la sala principal en la que se hacía la vida diaria. Al fondo el dormitorio, que en el caso de familias pudientes podían ser dos. La romanización de la ciudad trajo las modas del Imperio también en la construcción. Los habitantes más ricos hicieron sus casas con un patio central y las dependencias a su alrededor: cocina, dormitorios, comedor, tablinum, etc.. La casa del régulo local es mucho más grande que las habituales, unos 300 m2. Estaba realizada al estilo romano, más 'moderno', con un patio central alrededor del cual se distribuían las habitaciones. Entre las casas, distribuidas en manzanas, se encuentran almacenes, grandes habitaciones llenas de tinajas. También se ha encontrado un molino de piedra para cereales en lo que se cree era la antigua panadería. Entre los restos de la rampa realizada por las tropas de Pompeyo, se ha excavado una tumba ibera, la única conservada. Es una cúpula de piedras sobre un zócalo cuadrado situado a orillas de un camino empedrado de salida de la ciudad. Hoy, en las cercanías de Azaila, provincia de Teruel, comunidad autónoma de Aragón, España.

Cabia

Hija de Opunte, rey de Élide. De Zeus, tuvo un hijo que se llamó también Opunte, como su abuelo. Ver, Locro.

Cábile

o Cabilia. Ciudad de Tracia fundada o refundada por Filipo II de Macedonia como una ciudad griega, al norte de la población actual de Slivno. Los alrededores han estado habitados desde el Neolítico. Ciudad griega de Tracia. Estrabón la sitúa al norte de Bizancio, en el interior, comentando que era la ciudad principal de la tribu de los astos. Polibio la situaba en las proximidades de la región de los astos. Demóstenes la cita como una de las ciudades tomadas por Filipo II de Macedonia junto a Dróngilo, Mastira y otras ciudades de Tracia. Cuando pasó a poder de Macedonia se le dio el nombre de Ponerópolis, cuyo significado es 'ciudad de los malvados', dado que allí se exiliaba a las personas que se consideraban indeseables. Conquistada por los romanos, fue refundada por el emperador Diocleciano en el año 293, y renombrada Dióspolis. Fue destruida por los ávaros en 583. Su gentilicio, según Polibio, es cabileno. Hoy, sus ruinas se encuentran en las proximidades de Yambol, provincia de Yambol, al sureste de Bulgaria.

Cabilia

Cábile (ciudad griega de Tracia fundada o refundada por Filipo II de Macedonia como una ciudad griega, al norte de ….).

Cabilio

Cabillonum (ciudad de la Galia Lugdunensis, habitada por los eduos).

Cabillona

Cabillonum (ciudad de la Galia Lugdunensis, habitada por los eduos).

Cabillonum

o Cabillona o Cabyllinum o Cabilio. Ciudad de la Galia Lugdunensis, habitada por los eduos. Hoy, Chalons-sur-Saône, departamento de Saône-et-Loire, región de Bourgogne-Franche-Comté, Francia.

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