o Dioecesis. Diocleciano concibió un organigrama político-administrativo, según el cual todas las provincias quedaban enlazadas e integradas en la administración central del prefecto del pretorio, mediante la creación de nuevas unidades territoriales intermedias, las diócesis, colocadas bajo la autoridad de los antiguos viceprefectos del pretorio, aumentados en número, que pasaron a denominarse vicarios. Todas las provincias del Imperio fueron reagrupadas en doce diócesis, que incluían número variable de provincias: Oriente, Mesia, Asia, Italia, Galia, el Ponto, Pannonia Viennense, Tracia, Hispania, África y Britannia. Ver, Diócesis romanas y provincias.