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Página 345 - 1322 Palabras 17201 al 17250 de 66095

Palabra   |   Descripción

Papirio Carbón

Ver, Carbón.

Papirio

(Papirius Fronto) (siglo II). Jurista romano poco conocido, autor de una obra de responsae.

Papirio

(Papirius Iustus) (siglo II). Jurista romano de la segunda mitad del siglo. Realizó una compilación de constituciones imperiales en 20 libros, de las cuales solamente 18 son mencionadas en el Digesto.

Papirio

Publio o Sexto, pues su nombre es incierto (Papirius Publius o Sextus) (siglo VI a.C.). Patricio romano, que vivía en tiempo de Tarquino el Soberbio. Pontifex maximus hacia el 500 a.C.. Este jurista, de la llamada jurisprudencia pontifical, debió publicar alguna de las compilaciones de formularios y normas jurídicas, civiles y sacras que sin duda existieron con anterioridad a las XII Tablas. Este conjunto de normas recibió el nombre de ius papirianum: Derecho civil Papiriano. Según Pomponio, compiló las leyes regias de Roma, del 534 al 509 a.C., por encargo del Senado.

Papirio

(siglo IV a.C.). Senador romano, célebre por un hecho histórico importante. Cuando los galos, a las órdenes de Brenno, vencieron a los romanos el año 390 a.C. y se apoderaron de Roma, la encontraron desierta, y sólo hallaron en la plaza a los senadores sentados en sus sillas curules, tomándolos por dioses. Pero como un galo, más osado que los demás, tocase la barba a Papirio, afrenta cruel para un noble romano, éste levantó su cetro de marfil, y de un golpe tendió a sus pies al soldado extranjero, volviendo luego a sentarse tranquilamente. Entonces se oyó la señal de degüello, y Papirio fue muerto el primero, continuando después el exterminio de los demás senadores y cuantos fueron hallados en la ciudad.

Papiria

Nombre de una de las 35 tribus romanas, en las que se adscribía todo ciudadano para poder ejercer su derecho de voto en los Comitia tributa o Comicios por tribus. Era una de las tribus rústicas, frente a las cuatro urbanas. A partir de Augusto, con el establecimiento del Imperio, la vida de las asambleas romanas comenzó a languidecer, para dejar de ser convocadas bajo Tiberio, perdiendo sus atribuciones en favor del Senado, y siendo suprimidas por Trajano, aunque durante los tres primeros siglos del Imperio todos los ciudadanos romanos tenían que estar adscritos a una tribu. En Hispania, la tribu Papiria fue la elegida por Augusto para adscribir a los ciudadanos romanos de la colonia Emerita Augusta (Mérida) en Lusitania, incluyendo la prefectura de Turgalium (Trujillo), y a los de la colonia Augusta Firma Astigi (Écija). Ver, Tribus romanas.

Papio Mutilo

Gayo (Caius Mutilus Papius) (ss. II-I a.C.). Jefe y magistrado samnita durante la guerra social de comienzos del siglo I a.C. En el 90 obtuvo éxitos importantes en la Campania (Nola, Surrentum, Stabia, Pompeya y el ager picentino cayeron en sus manos). Fue sorprendido por Sila, quien logró adueñarse de la capital de los rebeldes, Bovianum; éstos se vieron obligados a buscar un nuevo cuartel general, Aesernia, en el Apenino, donde Papio resistió en el 89, siendo sustituido como comandante supremo por el marso Popedio Silón. Papio adquirió la ciudadanía romana durante las campañas orientales de Sila, pero fue proscrito por este a su regreso. Permaneció hasta el 80 en Nola, fecha en que probablemente se suicidó.

Papio

Cayo. Tribuno del pueblo romano, célebre por haber sido autor de la ley llamada Papia Popea, por la cual se excluía de Roma a todos los extranjeros menos a los italianos.

Papiniano

Emilio (Aemilius Papinianus) (ca.150-212). Jurista y experto legal al servicio del emperador Septimio Severo. Papiniano procedía probablemente de Emesa y pudo tener algún parentesco con Julia Domna, la esposa de Severo. Era asesor del prefecto del pretorio, y del 194 al 202 actuó como secretario imperial (a libellis) con el cometido de responder a las peticiones dirigidas al emperador. En el 205 sucedió a Fulvio Plauciano como prefecto del Pretorio. Papiniano escribió con autoridad sobre temas legales, tanto oficialmente como extraoficialmente. Antes del 198, Papiniano había finalizado sus Cuestiones legales (Quaestiones) en treinta y siete libros, especie de disertaciones o desarrollo de doctrina sobre diversas materias. Entre el 206 y el 212 publicó sus Respuestas (Responsa) en diecinueve libros, que comprendían en breves palabras, diferentes soluciones para los casos propuestos. También escribió Definiciones, que contenían reglas y máximas generales de Derecho; en una se designaban las obligaciones de los ediles de los municipios. También escribió sobre la ley hipotecaria, y dotó el Derecho romano con precisas ideas sobre los fideicomisos. Su estilo es conciso y difícil, pero su pensamiento y razonamiento eran poderosos: Papiniano era muy consciente de la necesidad de equidad para apuntalar las normas del derecho. Sus obras fueron muy influyentes, y Constantino I se negó a aceptar que Paulo y Ulpiano tuvieran mayor autoridad. Más aún, la Ley de Citas del 426 decreta que la opinión de Papiniano debe prevalecer cuando otras autoridades difieran de ella. Caracalla cesó a Papiniano de su puesto tras su ascenso en el 211 y permitió que los pretorianos lo mataran por no apoyarlo en el asesinato de su hermano Geta en el 212. La fama de Papiniano procede de su saber jurídico, frecuente citado en las constituciones imperiales de siglos posteriores, cuyo pensamiento conocemos fundamentalmente por las citas que hicieron los compiladores legales de la época justineanea.

Papinianistas

Papinianistae (nombre que recibían los estudiantes en las escuelas jurídicas del Bajo Imperio romano porque en el tercer curso ….).

Papinianistae

o Papinianistase. Nombre que recibían los estudiantes en las escuelas jurídicas del Bajo Imperio romano porque en el tercer curso estudiaban las responsae de Papiniano.

Papianus

Ver, Lex Burgundionum (esta ley se refiere al código de los borgoñones, probablemente emitido por el rey Gundobad. Está influenciado ….).

Paphlagonia

Paflagonia (región del centro-norte de Anatolia).

Papeo

Dios escita del cielo, asimilado al Zeus griego. Heródoto relaciona el nombre escita con el término griego páppas, que significa "padre", ya que Zeus era el padre de los dioses y los hombres.

Papaya

Divinidad femenina hitita, hermana de Istustaya, de atribuciones similares a las Moiras griegas.

Paparrasolla

Este ser imaginario, muy conocido en la sierra burgalesa junto a otros personajes como la Marrona, la Cocharrona, el Coco y el Sacamantecas. Recogido en el DRAE de la siguiente manera: "Nombre femenino poco usado para referirse a un ente imaginario con que se amedrenta a los niños a fin de que se callen cuando lloran". Era una creencia muy viva en Barbadillo de Herreros (Burgos) en la que se dice de ella que vive dentro de la torre de la iglesia, por donde sale a través de un ventanuco redondo en la parte de atrás del campanario, para llevarse a los niños desobedientes a su nido. O bien en los desvanes y rincones oscuros de la casa desde donde emite gritos lastimeros y horribles. Se la compara con una especie de harpía.

Papa-Tiberiópolis

Ciudad de Pisidia refundada por Tiberio. Fue poblada por una parte de los oroandeanos de Licaonia. Hoy, en Turquía.

Papa

Sobrenombre de Atis.

Papa

Nombre del sumo sacerdote en todos los pueblos orientales y otros pueblos.

Pap de Armenia

(siglo IV). Rey (370-374) de Armenia. Era hijo del rey Arshak II de Armenia y de la reina Pharantzem. Muerto su padre a manos de los persas, la reina se refugió en la fortaleza de Artakert o Artagers en la provincia de Arshauroniq con el tesoro real, y envió a su hijo Pap a territorio romano, donde le fue asignada residencia en Neocesarea el Ponto. En el 369 Cilax y Artabano, gobernadores persas que habían cambiado de bando, obtuvieron el apoyo de algunos nobles y enviaron una embajada al emperador Valente para que enviase a Pap las insignias reales y un ejército. La delegación iba encabezada por Mushel Mamikonian. Valente accedió y encargó al dux Terenci llevar a Pap a Armenia pero no le dio las insignias reales. Así, Pap fue llevado al país pero sin apoyo militar y Shapur envió allí un ejército. Pap, Cilax y Artabano huyeron hacia la Cólquida, donde Pap estuvo cinco meses escondido. Las fuerzas persas no lo encontraron pero mientras un ejército persa acosaba Artakert donde todavía estaba la reina. Una epidemia diezmó las defensas y al cabo de 14 meses se tuvo que rendir; los persas ocuparon la fortaleza y se apoderaron del tesoro real. Enviada a Persia murió de malos tratos. Armenia fue asolada sufriendo especialmente Artaxata, cuyas murallas fueron destruidas, Valarshanat, Eruandashat, Zarehavan (cerca de Bagravand), Zarishat, Van y otras, fueron destruidas. Hubo también persecución religiosa y se menciona el caso del cura Zuith de Artaxata que fue muerto por no abjurar. Shapur II vino al país acompañado de Merujan Ardzruni y Vahan Mamikonian. El rey acampó en las ruinas de Zarehavan donde ejerció crueles represalias, como aplastar cautivos con las patas de los elefantes, o hacer desfilar desnudas a las mujeres de los nakharars, algunas de las cuales pasaron después al harén del rey. Las represalias fueron muy duras en Siuna, gobernada por el príncipe Andok, padre de la reina Pharantzem. Merujan Ardzruni y Vahan Mamikonian recibieron el gobierno del país e intentaron implantar el mazdeísmo. Quien se negó, sufrió crueles represalias, como la mujer de Garegin Rechtuni, de nombre Hamazaspuhi, que aunque era cuñada de Vahan Mamikonian fue colgada de los pies a una torre. Tomás Ardzruni escribe que Vahan Mamikonian desató tal odio en el país que fue asesinado por su propio hijo Samuel. Hacia el 370 el emperador Valente envió por fin un ejército bajo el mando del conde Arinteus. Los romanos expulsaron a los persas y Pap, devuelto de la Cólquida, restaurado en el poder y proclamado rey. El nuevo rey se acercó al patriarca Narsés y recibió consejos de gobierno. Mushel Mamikonian, que tuvo un papel destacado en la lucha, fue nombrado sparapet y obtuvo victorias sobre los persas y sus vasallos iberos y aghuans. Pap hizo reconstruir algunas de las ciudades destruidas. El 25 de julio del 373 el rey envenenó al patriarca Narsés en el palacio de Khakh, en la Acisilene. El patriarcado pasó al arcediano llamado Albianus, Shahak (Khat) o Husik de Manazkert, hasta su muerte (373-377). Sus protestas contra la masacre de los kamsarakan casi le costaron la vida. Las protestas del arzobispo de Cesarea de Capadocia, san Basilio, que tenía el derecho de entronizar al patriarca armenio, no fueron atendidas. La familia de Albianus conservó el patriarcado con su pariente Zaven I (377-381) y el hermano de éste, Aspurakes I (381-386). Engañado por Shapur II de Persia, el rey hizo matar a Cilax y Artabano, de los que sospechaba que conspiraban. Shapur, pidió a Valente respetar el tratado entre Roma y Persia firmado por Joviano, pero el emperador romano rechazó la petición y el general Arinteus adoptó una posición de fuerza en las fronteras entre Armenia y Persia. Otro general, el dux Terencio, derrocó al rey de Iberia y restauró hacia el 370 a Sauromax (Saurmag II de Iberia), rey favorable a Roma que había gobernado ya del 361 al 368. Amiano Marcelino le dice que Terencio, en sus comunicados al emperador, desvirtuaba los hechos del rey Pap. Probablemente no exageraba demasiado. Finalmente el emperador romano decidió poner fin al reino de Pap, que fue enviado a Tarso a Cilicia, para una supuesta entrevista con Valente. Pero allí, aunque fue tratado como rey, fue retenido y no pudo ver al emperador. El rey se escapó con 300 caballeros hacia Armenia. Una legión fue enviada en su persecución, para devolverlo vivo o muerto. Pap atravesó el Éufrates, y a pesar de la persecución pudo escapar por un camino de montaña y llegar a Armenia. Pero contra lo que podía prever el emperador romano, Pap permaneció leal a Roma, probablemente por consejo de Mushel Mamikonian. Pero Valente, decidió eliminar a Pap a pesar de su fidelidad y nombró rey a Varasdat de la familia arsácida, sobrino probablemente de Arshak II.

Paopi

Paofi (en el antiguo calendario egipcio, segundo mes de la Estación Ajet (Inundación), que iba del 18 de Agosto al 16 de Setiembre.

Paoni

Paini (en el antiguo calendario egipcio, segundo mes de la Estación Shemu (Recolección), que iba del 15 de Abril al 14 de Mayo).

Paofi

o Paopi. En el antiguo calendario egipcio, segundo mes de la Estación Ajet (Inundación), que iba del 18 de Agosto al 16 de Setiembre. Ver, Calendario Egipcio.

Pao

Peo (ciudad griega ubicada en el noroeste de Arcadia. Según Heródoto, la ciudad estaba situada en el distrito de Azania. Se hallaba en un pequeño valle situado ….).

Panyasis

Paniasis.

Pantra

Ver, Talavera la Real (localidad al oeste de la península Ibérica situada en la vega del Guadiana, próxima a la actual Badajoz. Su origen es antiquísimo. Existen al respecto ….).

Pántoo

En la Ilíada, Pántoo aparece como uno de los ancianos troyanos compañeros de Príamo. Tiene tres hijos: Hiperenor, Euforbo y Polidamante. Su mujer es Frontis. Contábase que este Pántoo era oriundo de Delfos y estuvo consagrado al culto de Apolo. Cuando la primera toma de Troya (por Heracles), Príamo había enviado una embajada a consultar el oráculo délfico. A su regreso, los delegados se trajeron a Pántoo, al objeto de mantener relaciones duraderas con Delfos. Se decía también que el enviado de Príamo había sido uno de los hijos de Antenor, el cual se había enamorado de Pántoo, un sacerdote del Apolo de Delfos y lo había raptado y conducido por la fuerza a Troya. Príamo, para resarcir a Pántoo, lo había consagrado sacerdote de Apolo en Troya. Fue muerto en la toma de la ciudad.

Pantomimus

Mimo, bailarín, profesión considerada deshonesta (ars ludicra). Ver, Pantomima.

Pantomima

Forma de entretenimiento dramático que se introdujo en Roma el año 22 a.C.. Un tema tradicional, normalmente mitológico, era representado por un actor que bailaba silenciosamente acompañado por música instrumental y un coro. El único actor (varón) llevaba máscaras para distinguir los diferentes papeles que representaba y requería un considerable virtuosismo para convencer a su audiencia. La representación podía tener lugar en el escenario o en una casa particular. Mucho menos impúdico que el mimo, precisaba de un gusto más sofisticado, pero también contribuyó a la decadencia del drama. Ver, Máscaras.

Pantocrator

En la Edad Media significó el Dios creador de todo en las pinturas románicas. Ver, Pancrates.

Panto

Padre de Polidamante, Euforbo e Hipernor, según la Ilíada. Anciano compañero de Príamo y sacerdote de Apolo. Oriundo de Delfos, murió en la toma de Troya por los griegos.

Pantio

Uno de los hijos de Egipto. Se casó con la danaide Filomela, quién le asesinó en su noche de bodas.

Pantimatos

Pueblo de Asia que habitaba la zona sudoriental del mar Caspio.

Pantidía

Cuando Glauco, hijo de Sísifo, pasó por Lacedemonia, se unió con ella. Ésta casó en seguida con Testio y le dio una hija, Leda, que pasó por hija de Testio.

Panticapes

Panticapa (no se ha identificado con exactitud el río que antiguamente llevaba este nombre (que puede significar "ruta de los peces", pues aparece la raíz ….).

Panticapeo

Panticapea (ciudad y puerto del Quersoneso Táurico, situada en el lado occidental del Bósforo Cimerio. Fue fundada por colonos milesios a mediados del siglo VII a.C., en la ….).

Panticapea

o Panticapé o Panticapeo. Ciudad y puerto del Quersoneso Táurico, situada en el lado occidental del Bósforo Cimerio. Fue fundada por colonos milesios a mediados del siglo VII a.C., en la pendiente de una escarpada montaña que hoy recibe el nombre de monte Mitrídates. La fundación de la ciudad tuvo lugar durante el periodo histórico en que el movimiento colonial griego dirigió su atención hacia las fértiles costas del mar Negro. Panticapea, al oeste, y Fanagoria al este, fundada por los habitantes de Teos, controlaban el estrecho de Kerch, y por lo tanto, el paso de los mercaderes extranjeros, que se veían obligados a pagar los derechos de peaje. La península Táurica había ejercido siempre profunda atracción sobre los griegos, ya que tenía una agricultura muy floreciente, en especial los cultivos de cereales, una cría de ganado mayor muy desarrollada y pescado en abundancia, que era la base de una floreciente industria de salazones. La colonización griega de las costas del mar Negro fue casi enteramente obra de milesios. Las colonias que surgieron en Crimea, y en primer lugar Panticapea, se transformaron muy pronto en emporios gracias a su posición estratégica en el tráfico comercial. En un primer momento, los colonos hubieron de sostener duras luchas con las tribus escitas del interior. Posteriormente desarrollaron un tráfico comercial con dichas tribus, en el curso de un largo proceso histórico que reportó, a unos y otros, préstamos e influencias recíprocas. Panticapea mantuvo estrechos lazos con la metrópoli, Mileto, pero en el curso del siglo V a.C., en la red de relaciones comerciales hizo su aparición Atenas, que durante largo tiempo había tenido que contentarse con explotar las regiones del norte del mar Egeo y la Propóntide. Pero después de la destrucción de Mileto por los persas (494 a.C.) y la posterior revuelta jonia, Atenas se encontró frente a la posibilidad de sustituir a Mileto en las relaciones con las colonias pónticas. Por una coyuntura sociopolítica favorable, en este momento coincidió con el florecimiento de Atenas en el plano político, militar y económico. A la exigencia de conquistar nuevos mercados para exportar los productos de los talleres atenienses se sumó la de importar el cereal necesario para dar de comer a una población siempre creciente. A los puertos de los reinos del Bósforo acudían en gran número mercaderes procedentes de todo el mundo griego, que iban allí para comprar trigo y cebada, aún a riesgo de no hallar mercancías para cargar, ya que la preferencia la tenían los mercaderes de Atenas. La intensidad de las relaciones entre Atenas y Panticapea queda confirmada por la gran cantidad de cerámica ática de importación hallada en esta última ciudad. Las importaciones se hicieron especialmente copiosas durante el siglo IV a.C.. En razón de su procedencia se le ha dado a esta clase de cerámica el nombre de cerámica de Kerch. Parece que en Panticapea se instaló el ático Jenofonte, autor de los relieves de los lēkythoi, con escenas de caza de los persas. Un testimonio epigráfico del 350 a.C., nos dice que estos mismos privilegios fueron concedidos también a los mercaderes de Mitilene. El siglo IV a.C. fue para Panticapea el período de mayor prosperidad económica y artística. En el transcurso del siglo III a.C., la economía de la ciudad entró en rápida decadencia a causa de la conquista de las estepas por parte de los sármatas y por la competencia del cereal egipcio en los mercados. Las excavaciones realizadas a mediados del siglo XIX, han sacado a la luz numerosos edificios, que en conjunto, ofrecen la imagen de una ciudad construida según los módulos clásicos de una polis griega. La ciudad estaba organizada en terrazas con muros de contención que rodeaban el monte Mitrídates. Los barrios residenciales estaban presididos por la acrópolis, que ocupaba la cima del monte. Los restos de la muralla pueden datarse en el siglo V a.C.. En la acrópolis pueden verse aún algunos sistemas defensivos interesantes. Efectivamente, en algunos puntos, el zócalo de la muralla y de las torres está constituido por los mismos salientes rocosos de la montaña, cortada verticalmente en una altura de tres metros, a fin de que no pudiera ser abatida por las máquinas de guerra en aquella época. En la cima del monte Mitrídates se hallan también los restos de un edificio religioso, tal vez del siglo VI a.C.: un templo períptero, de orden jónico, de 40x20 m. Según las hipótesis de los excavadores este edificio era el templo de Apolo, divinidad protectora de la ciudad. Otra divinidad venerada en Panticapea, era Afrodita, cuyo culto estaba muy difundido por todo el Bósforo cimerio, bajo su aspecto de Afrodita Póntica, protectora del mar y de los marinos. El edificio ha sido identificado gracias al hallazgo de una inscripción votiva escrita en griego y algunos grafitos que alababan a la divinidad. También Ártemis Efesia tenía su santuario, identificado gracias a una inscripción griega en un fragmento de una empuñadura de bronce del siglo VI a.C.. Una característica de la arquitectura de la ciudad era el uso de tejados a dos aguas, muy inclinados, como demuestran las representaciones en monedas y relieves. El clima de Panticapea, y el de la península Táurica en general, obligaba a recurrir a esta característica estructural. Era, en efecto, particularmente riguroso. Pese al frío, Panticapea fue una ciudad viva, próspera y populosa, que en el siglo IV a. C. ocupaba una extensión de casi 100 ha. Se han excavado muchas viviendas particulares, las más antiguas de las cuales datan de fines del siglo VII a.C.. Son de planta muy simple, cuadrada y están constituidas por una sola habitación. En el siglo VI a.C., las casas fueron ampliadas; llegaron a tener dos o más habitaciones. En algunos casos denotaban un alto grado de riqueza del propietario, pues están dotadas de lujosas habitaciones, con paredes finamente decoradas con frescos. Sin embargo, fue en el siglo IV a.C. cuando alcanzaron dimensiones considerables. Entre los siglos III y II a.C. apareció un nuevo tipo de casa, con peristilo, mientras que las paredes de las habitaciones se embellecieron con relieves pintados o con estuco y, a veces con frisos de terracota. Entre los siglos I y II, se fecha una villa fortificada excavada en 1870, a 8 km al noreste de Kerch, construida en las laderas de un monte. La villa poesía una compleja instalación para la producción de vino. En lo alto del monte, quizá relacionado con la villa, se halla una tumba en forma de túmulo. Panticapea, es famosa, más que por su arquitectura civil y religiosa, por sus grandiosas construcciones funerarias, los kurgan, del siglo IV a.C., que encierran grandiosas sepulturas de piedra. En general, los kurgan se componían de un corredor, a través del cual se llegaba a la cámara sepulcral, y ésta podía ser de planta cuadrada o rectangular, aunque cubierta con una bóveda. La monumentalidad de estas construcciones ha hecho pensar en sepulturas de difuntos honrados como héroes. Tal vez la más importante de estas tumbas sea el kurgan de los reyes, excavado cerca de Kerch. En esta tumba un largo corredor conduce hasta la cámara, de planta cuadrada y cubierta por una bóveda escalonada, que se construyó superponiendo las piedras a partir de las esquinas de la habitación y disponiéndolas de tal modo que resulta un techo de forma circular. Además de la tumba escalonada, eran frecuentes las cubiertas con bóvedas semicirculares construidas con piedras cuneiformes. La mayor parte de las tumbas pintadas datan de los últimos siglos a.C. y primeros de nuestra era, como por ejemplo, la bellísima tumba de Anfesterio, hijo de Hegesipo. La parte baja de las paredes está decorada con motivos cuadrados. En la parte alta se desarrollan escenas de la vida del difunto. Se le representa en la estepa, con su propia familia, armado y acompañado de sus mozos de cuadra, mientras se dirige hacia su casa, la yurta. Una pequeña tumba de la primera mitad del siglo I, cubierta con una bóveda semicircular, ofrece un repertorio completo de las clásicas representaciones de ultratumba. En la parte central del techo se recorta un medallón circular con el busto de Deméter, mientras que en la luneta que hay frente a la entrada aparece Plutón, raptando a Koré. Hermes, que acompaña a las almas de los difuntos a los infiernos, y Calipso, que los recubre con el velo de la muerte, completan el cuadro, decorando los lados de la entrada. Una pieza de excepción, conservada en el Museo del Ermitage de Leningrado, es un sarcófago de finales del siglo I, o principios del II, que constituye una especie de tumba pintada en miniatura, ya que las paredes internas están completamente decoradas con pintura. La escena más interesante es la de un pintor en su taller, con la cajita de los colores, el brasero para calentar los utensilios y un caballete. De las paredes del taller cuelgan los cuadros ya terminados y las imágenes clipeatae, es decir, los retratos encuadrados en marcos circulares. Los kurgan en un primer momento eran simples losas con inscripciones. En los siglos I y II, se convirtieron en verdaderas tumbas decoradas con relieves esculpidos, en los que se representaba al difunto echado en el lecho para el banquete funerario, armado o con el ropaje de los escitas. Raramente aparecía el difunto echado en el lecho rodeado de su mujer, sentada en un sillón, y de algunos sirvientes. En el barrio arcaico de la ciudad se han localizado algunos talleres en los que se trabajaba el hierro y el bronce. De estos talleres salían esas obras maestras de la escultura, encargadas en la mayoría de los casos por los jefes de las poblaciones locales, los meotos, los escitas y, más tarde, los sármatas. Todas ellas poblaciones nómadas que por su sistema de vida itinerante preferían aquellos objetos de lujo y ornamentos que podían llevar consigo. En 1870 se excavó una riquísima tumba escita, cerca de Kerch en la que se hallaron: unos pendientes de oro que reproducen la cabeza de Atenea Partenos de Fidias, y un vaso de electrón, en el que se representa en relieve escenas de la vida de los escitas. El artífice del vaso plasmó de forma realista los rostros, los vestidos y las armas de este pueblo. No hay que olvidar el relieve de oro en forma de ciervo estilizado. Sobre el cuerpo del ciervo se representan, en relieve más bajo, una liebre, un león y un grifo, realizados en un estilo muy diferente al del ciervo, y que revela una mano seguramente griega, como lo prueba la inscripción que los acompaña. El florecimiento de la escultura en el siglo IV a.C. va ligado a la acuñación de moneda por parte de la ciudad. Muy interesantes, por la finura de su ejecución y su expresividad, son las llamadas cabezas de Pan, que aparecen en el anverso de las monedas de oro. Panticapea descolló también en la talla en madera por la finura de su ejecución. Dignos de mencionar son un sarcófago con la representación de Hera y Apolo, y las vajillas y mesa para banquetes hallados fragmentariamente en las tumbas. A principios del siglo I a.C., las ciudades pónticas se vieron sacudidas por una serie de tumultos. Los habitantes de Quersoneso, amenazados continuamente por los escitas de la península táurica, se dirigieron a Mitrídates VI Eupator, rey del Ponto. Éste escuchó su petición y envió en ayuda de las poleis pónticas una expedición mandada por Diofanto, un griego de Sinope, gran general y geógrafo prestigioso, que derrotó a los escitas, aliados con los roxolanos. En aquel tiempo reinaba en el Bósforo Perisades V, de la dinastía de los Espartácidas. Diofanto le convenció para que abdicara en favor de Mitrídates, previa una compensación. Pero mientras se produjo una revuelta de los esclavos escitas del palacio real, secundada por los esclavos urbanos y por los campesinos. Perisades fue asesinado antes de que pudiera abdicar, y Sáumaco, jefe de la revuelta, subió al poder. Diofanto consiguió derrotar a Sáumaco y nombró rey del Bósforo a Mitrídates el cual reinó hasta su muerte, reuniendo bajo su cetro el Ponto y aquellas regiones que había arrebatado a los romanos. La presencia de las efigies de Mitrídates en las estáteras de oro de lstros, Calatis y Tomis induce a pensar que en el primer tercio del siglo I a.C., las colonias griegas del mar Negro formaban una coalición con el Reino del Ponto y con el Reino del Bósforo Cimerio, unidas en una línea política antirromana. El año 63, Panticapea fue destruida parcialmente por un terremoto muy violento, del que pudo recuperarse con dificultad. La invasión de los godos, y más tarde de los hunos (248), le inflingió un golpe aún más duro. Finalmente, Justino I (518-527), la incorporó al reino de Bizancio. Hoy, Kerch, Crimea, Ucrania.

Panticapé

Panticapea (ciudad y puerto del Quersoneso Táurico, situada en el lado occidental del Bósforo Cimerio. Fue fundada por colonos milesios a mediados del siglo VII a.C., en la ….).

Panticapa

o Panticapes. No se ha identificado con exactitud el río que antiguamente llevaba este nombre (que puede significar "ruta de los peces", pues aparece la raíz indoeuropea que indica "camino". Quizá se trata del Sula, afluente del Dniéper por la izquierda o del río Inhul, río de Ucrania de 300 km de recorrido. De este hidrónimo procede el nombre del más antiguo emporio milesio de toda la cuenca nororiental del Ponto Euxino: Panticapea.

Pántica

Panda (los romanos tenían dos divinidades de este nombre. Llamaban Panda a la primera porque se le consideraba como diosa protectora de los ….).

Pantibiblos

Bad-tibira ("Muro de los trabajadores de cobre" o "Fortaleza de los herreros" o "Lugar donde el metal se refina". Ciudad sumeria, que aparece entre las ciudades antediluvianas en ….).

Pantibiblos

Bad-tibira ("lugar donde el metal se refina" (en sumerio) o Dûr-gurgurri (en acadio). Ciudad sumeria que aparece en las leyendas como una de las primeras fundaciones ….).

Pantialeos

o Panthalianos. Tribu persa que hay quien relaciona, poco convincentemente, con la actual Fahliyan. Ver, Tribus Persas.

Panthalianos

Pantialeos (tribu persa que hay quien relaciona, poco convincentemente, con la actual Fahliyan).

Panteucles

Rey de Ática. Padre de Múnico.

Panteón etrusco

Las divinidades etruscas, poco conocidas fueron precisándose a través de los contactos con el mundo griego. Estaban presididas por una tríada, Tinia, Uni y Menrva, asimilada a Júpiter, Juno y Minerva, a la que se veneraba en templos tripartitos, de los que el más famoso es, sin duda, el romano del Capitolio, construido en el período de influencia etrusca. Otras divinidades importantes eran Sethlans (Vulcano). Thurms (Mercurio), Maris (Marte) y Turan (Venus), entre otros. Pero, junto a los dioses principales, destaca en la mitología etrusca la enorme proliferación de semidioses y potencias demoníacas, genios y espíritus de ultratumba, que conocemos bien por su continua representación en tumbas y sarcófagos y que desvelan la concepción etrusca sobre el destino tras la muerte. Ver, Mitología etrusca.

Panteón egipcio

Intentar exponer el panteón egipcio, cuya vigencia con sus cambios y desarrollo abarcó desde finales del cuarto milenio antes de Cristo hasta la aparición del Cristianismo en el siglo III, es tarea harto difícil por una serie de razones de fácil comprensión. El aislamiento de Egipto y la lejanía de sus enclaves urbanos motivaron desde los primeros tiempos la existencia de dioses locales, cultos, mitos y leyendas propias, elementos que se vieron continuados, todos ellos, incluso en los grandes núcleos religiosos de las épocas históricas, y que se fueron unificando gracias a las tendencias centralizadoras de los faraones, de sus funcionarios religiosos y de las especulaciones teológicas. De los primitivos dioses predinásticos (titulares de los clanes) se pasó paulatinamente a un complejo panteón susceptible bien pronto de dividirse, y aun subdividirse, en diferentes categorías divinas. Así, puede hablarse de dioses primitivos (animales, plantas y árboles, piedras, fetiches), de divinidades locales (en realidad formas de Ptah), de dioses cósmicos o celestes (Nut, Geb, Shu, Thot, Re, Sepedet), de divinidades funerarias (Osiris, Anubis, Sokaris) e incluso abstractas (Sia, Maat, Nepri) o de origen extranjero (Baal, Sutech, Astarté, Anat, Qadesht). Prácticamente, todas estas categorías de dioses presentan muchísimos problemas de comprensión, dado que los antiguos egipcios no se preocuparon en fijar de manera coherente sus ideas religiosas (de claro significado para ellos) y que asumían de modo colectivo (culto) sin descender al examen individual o al pensamiento crítico. Ante todo, la religión egipcia se nos presenta como una religión oficial, articulada en gran cantidad de ideas teológicas (con serias contradicciones y claras tolerancias) que intentaron sistematizar basándose en sus números sagrados (tríadas, enéadas, ogdóadas). No menos significativo fue el culto dispensado a los animales (recordemos, entre otros, al carnero, toro, cocodrilo, halcón y gato), no dudando en figurar a muchos de sus dioses total o parcialmente de modo zoomorfo, o el tributado a ciertas plantas (sicómoro, loto, lechuga) y objetos (trono, cetro, barca). Su marcado politeísmo, que comprendía dioses y diosas, exigió un orden de importancia y de cambios en la misma, los cuales pueden detectarse a través de la evolución histórica del país del Nilo. De entre los dioses de mayor significación (y se presentan muy sintéticamente) hay que destacar a Re, el sol, tal vez la más grande divinidad egipcia, adorada primitivamente en Heliópolis bajo el nombre de Atum (sol del atardecer). No es de extrañar su éxito, dados los beneficios que el sol proporcionaba y que le hicieron ser considerado símbolo del orden universal (maat). Los faraones se creyeron descendientes directos de tal dios, lo que les legitimaba en su trono. Re navegaba por el mundo inferior durante la noche y aparecía nuevamente por la mañana. Entre sus diversas formas hay que destacar la del escarabajo Khepri, insecto creído símbolo del nacimiento del sol. Durante la época de Amenofis IV, el llamado faraón hereje, el sol fue adorado bajo la forma de un disco, Atón, si bien el culto al disco solar ya se tributaba, según sabemos, durante el Imperio Antiguo. Re fue, asimismo, identificado a Horus, Shu y asociado a Amón. Otro dios muy venerado (y en cierta manera el dios principal del Libro de los Muertos) fue Osiris, hijo de Geb y de Nut. Creído dios de la vegetación y rey de los muertos, su contenido teológico fue muy complejo, al ser sujeto de diferentes mitos y leyendas no desarrolladas en su totalidad en las fuentes egipcias. Venerado en Busiris, lo fue también luego en todos los lugares donde se halló alguna parte de su cuerpo mutilado por Seth, su hermano, tras darle muerte. Junto a Osiris hay que situar a Horus, asimismo otro dios muy complejo, dado que muchos dioses (hasta quince) se intitularon con idéntico nombre e incluso con la propia figura de un halcón, su animal sagrado. Según un mito, Horus fue una antigua divinidad del cielo; según otro, se trataba del propio hijo de Osiris. Adorado en el delta como Mekhenti-irti ("Aquel en cuyo rostro están los dos ojos", esto es, el sol y la luna), sería identificado con Re bajo el nombre de Re-Horakhti. Horus gozó de amplia popularidad, celebrándose importantes fiestas en su nombre. El hermano de Osiris fue Seth, divinidad guerrera figurada como un animal de difícil identificación y que representó un importante papel en el Mito de Osiris al atentar contra él y arrebatarle su trono. Sin embargo, Seth fue una divinidad de cierto prestigio, pero que acabó siendo considerada maléfica, sobre todo al ser identificada con el Baal de los invasores hicsos. Otro dios de notabilísima importancia durante el Imperio Nuevo, a pesar de su oscuro origen, fue Amón. Titular del viento y del aire, fue representado bajo la forma de un carnero. En Karnak contó con un oráculo famoso y también en el oasis de Siwa, éste durante la Epoca baja (716-332). En Tebas se situó a la cabeza del panteón y se le llegó a identificar con Re (Amón-Re). El ibis Thot, figurado también, a veces como babuino, fue otro de los grandes dioses egipcios. Divinidad benefactora, desempeñó un importante papel religioso a deducir de los mitos y las leyendas (Mito del ojo lunar). Estaba presente en el pesaje que las almas de los muertos sufrían en el juicio de Osiris y cuidaba de proteger la barca del sol. Divinidad lunar, fue el titular de la escritura y del cómputo del tiempo. Ptah, dios de los artesanos, representado como una momia con la cabeza rapada, fue asociado a las divinidades Ta-tenen ("La tierra que emerge") y Sokaris, un dios realmente misterioso creído titular de la muerte. Con el nombre de Ptah-Sokaris-Osiris fue invocado en los textos funerarios. Se creía que esta divinidad menfita se encarnaba en el toro Apis. El dios chacal Anubis fue un dios de los muertos, encargado del embalsamamiento y, por lo tanto, creído Señor de Occidente, esto es, del Más Allá. Entre sus funciones tenía las de llevar las almas ante los jueces del tribunal de Osiris y vigilar la oscilación de la balanza que pesaba las acciones buenas y malas de las mismas. Finalmente podemos citar también a Min, dios itifálico, titular de Coptos, considerado símbolo de la fecundidad; a Nun, el dios que existió primero, y que representaba el agua primordial; a Khnum, dios de Elefantina, creído el creador del mundo y de los hombres; y a Shu, el espacio, dios que había separado a Geb, el dios tierra, de su esposa Nut, la diosa cielo. Entre las divinidades femeninas, asimismo numerosas, hay que reseñar, entre otras, las siguientes: En primer lugar, Isis. Esta diosa, cuyo nombre egipcio equivale a "trono", "asiento", representó la sede sagrada del rey y, por extensión, fue identificada como su madre. Grande en magia, pudo restituir la vida del rey Osiris, su esposo, asesinado y descuartizado por Seth. Se la representó como una mujer con un trono en la cabeza o con dos cuernos liriformes y el disco solar. Isis reunía todas las perfecciones, por lo que fue creída diosa perfecta. Su hermana Neftis, la "Señora de la casa", asociada en los mitos a Isis, fue, según la leyenda, la esposa de Seth y la madre de Anubis. Era considerada como una diosa benefactora, que había colaborado con Isis en la resurrección de Osiris. La gran diosa nacional, sin embargo, fue Hathor, la madre de Horus (o su esposa, según las creencias). A dicha divinidad, titular del cielo, del amor y de la alegría, se la figuró como una mujer sonriente, con orejas y cuernos de vaca o bien con cuerpo de mujer y cabeza de vaca, símbolo de la maternidad y de la lactancia. Como diosa de la vegetación se la representó bajo la forma del árbol de la Vida, llamándosela "Dama del sicómoro". En relación con el mundo de Ultratumba, se le dio el nombre de "La Señora de la necrópolis". Hathor navegaba también en la barca solar y estaba asociada a Maat. Por su importancia recibió culto en todo Egipto, alcanzando incluso popularidad. A estas diosas con personalidad propia les siguen otras también de gran significado religioso. Entre ellas bástenos citar a Neit, diosa de Sais, guerrera en su origen, protectora de la Medicina, de la magia y de los difuntos; a Sekhmet, la esposa de Ptah, figurada con cabeza de leona y gran luchadora contra los enemigos de Re; a Bastet, antiquísima diosa de compleja personalidad, representada con cabeza de gata; a Renenutet, diosa serpiente, que vigilaba las cosechas; a Sechat, diosa de la escritura, asimilada en la Epoca baja a Isis; y a Uadjet, Señora de Buto, manifestada como una cobra y símbolo de la protección del rey. Los egipcios creyeron, asimismo, en una serie de dioses inferiores o genios, entre los cuales podemos citar a los cuatro hijos de Horus (Amsit, Hapy, Duamutef y Qebehsenuf), presentes en las leyendas e identificados con los impropiamente llamados vasos canopos; a Aker, genio leonino que devoraba cuanto se presentaba en la entrada del Más Allá; y, sobre todo, a Apofis, serpiente enemiga del sol, aunque siempre vencida por el astro, pero que reaparecía para combatirlo de nuevo. Junto a estas divinidades, las clases populares dispensaron su culto a dioses más modestos y de menor complejidad religiosa. Destacamos únicamente a Tueris, diosa protectora de las mujeres encintas y representada con cuerpo de hipopótamo; a Bes, un sátiro figurado de forma grotesca, que velaba por los nacimientos de los hombres y que presidía la música y la danza; y a las siete Hathor, reveladoras del destino de los recién nacidos y a los cuales protegían durante toda su vida. Pronto, los sacerdotes (cuyo papel fue fundamental en una religión de culto como la egipcia) establecieron una serie de sistemas teológicos en orden a organizar y jerarquizar los diferentes dioses y a explicar de una manera coherente los orígenes del universo y del hombre, así como las leyes que los regían. Los centros sacerdotales más importantes en elaborar contenidos teológicos fueron Heliópolis, Hermópolis, Tebas y Menfis. En Heliópolis, ya con anterioridad a la Dinastía V, sus sacerdotes habían estructurado una teología propia (doctrina heliopolitana) que, reflejada en los Textos de las Pirámides, tendría su desarrollo durante los Imperios Medio y Nuevo, quedando así recogidos algunos de sus aspectos en el Libro de los Muertos. Según dicha escuela, de concepción espiritualista, en el origen sólo existían las aguas primordiales, el Nun, de donde surgió Atum-Re (en otra versión se dice que se autocreó), el cual formó una primera pareja de dioses, Shu (el aire) y Tefnut (el fuego), que a su vez engendraron a Geb (la tierra) y a Nut (el cielo). Esta pareja engendró luego a Osiris, Seth, Isis y Neftis, componentes todos ellos del mito osírico. En Hermópolis se desarrolló el mito de la creación del mundo, bajo presupuestos puramente físicos, sobre la base de una Ogdóada de dioses, esto es, ocho divinidades, creados por Thot, el ordenador de todo. Por medio de la voz tal dios había dado el ser a cuatro parejas (cuatro ranas macho y cuatro serpientes hembra), las cuales sobre una colina, surgida del abismo primordial, habían creado el Huevo de donde surgiría el sol como resultado final y fuerza creadora del mundo. Muchos pasajes de esta especulación religiosa quedaron recogidos en distintos pasajes del Libro de los Muertos. La tercera escuela, la de Tebas, estructuró su doctrina basándose en Amón, divinidad confundida con Re. De hecho, la tebana fue una teología ecléctica, que tomó elementos de Heliópolis y de Hermópolis y que se planteó el adecuar la cosmología solar con el misticismo del culto funerario. Amón-Re fue elevado a la categoría de jefe de una Enéada (nueve dioses). Del Huevo situado en una gran colina emergida de las aguas primordiales surgió Amón, quien creó todas las cosas. Erigido en padre de la Enéada y de la Ogdóada, fue elevado a la categoría de dios del Imperio. En Menfis también se desarrolló otra teología local en relación con su dios titular Ptah, considerado por sus sacerdotes dios creador. Según esta escuela, de claro carácter sincrético, todos los dioses habían nacido de Ptah ("La tierra que emerge", en su nombre de Ta-tenen) si bien aquél seguía estando en ellos. Ptah era el pensamiento (Atum), el corazón (Horus), la lengua (Thot) y los dientes y labios (la Enéada) por los que Ptah daba su fuerza a todos los dioses. Son escasas las huellas de esta teología en el Libro de los Muertos, si bien el dios Ptah y el ritual de la "Apertura de la boca" están recogidos en diferentes capítulos de dicha obra funeraria. Lo que interesa remarcar de estos sistemas teológicos, totalmente doctos, es su propia capacidad especulativa y el grado de abstracción que supieron emplear, cuyo ejemplo se podría centrar en el principio de Maat, la Verdad y la Justicia, aunque nunca se preocuparon en dejar articuladas de modo orgánico sus reflexiones teológico-filosóficas.

Panteón

Templo romano dedicado a varias divinidades, especialmente a Venus y Marte, construido por mandato del cónsul Agripa, yerno de Augusto, en el año 27 a.C.. Después de varios incendios, que prácticamente lo arruinaron, se reconstruyó en el año 126 de la era cristiana, en tiempos de Adriano, atribuyéndose su construcción al arquitecto Apolodoro de Damasco. Es uno de los edificios más grandiosos de todo el mundo antiguo, según se reconoce en un inscripción mandada colocar por el papa Urbano VIII que dice Aedificium toto orbe celeberrimum. Las proporciones y la estructura del Panteón son representativos de la concepción religiosa de los romanos: la morada de todos los dioses, en la que los romanos pretendieron centralizar la gran variedad de cultos de la cosmopolita ciudad eterna, aparece como una síntesis del cielo y de la tierra. Por eso el conjunto tiene una planta circular cerrada por una cúpula. Tanto la altura del espacio interior de la cúpula como el diámetro de la pared circular de la planta es de 43,20 m. Si imaginamos completa la esfera que se inscribe en la gran sala circular y que determina la bóveda semiesférica, tendríamos representado el globo celeste reposando en el suelo. La esfera que reposa estáticamente en el cilindro, tiene un radio de 21,60 m, correspondiendo al radio del cilindro y de la altura. En la estructura interior del Panteón de Agripa, los romanos supieron conjugar armónicamente la tradicional arquitectura arquitrabada griega con las líneas abovedas características de las obras romanas; a esta armonía corresponde la distribución de la pared dividida en dos partes: la inferior está compuesta por nichos redondos y rectangulares alternos y la superior decorada por delicadas incrustaciones de bronce, no existentes en la actualidad. La misma genialidad se aprecia en su planta: una gran sala circular precedida de un cuerpo aporticado con una fachada octástila de robustas columnas de pórfido rematado por un frontón. La media naranja de su cúpula tiene en el centro una abertura redonda de 8,92 m, único punto de iluminación del interior. Está construida con nervios y arcos de descarga hechos de ladrillo rellenos de hormigón que se apoyan en el muro circular de la base, a la cual se abren numerosas exedras y nichos, donde estaban colocadas figuras de los dioses. La técnica constructiva del Panteón ha servido de inspiración a los arquitectos de diferentes épocas: a los bizantinos, al renacentista Brunelleschi en la cúpula de Santa María de las Flores de Florencia. Los casetones de la cúpula, antiguamente estucados y quizá adornados con estrellas, van reduciendo su tamaño a medida que avanzan hasta el centro, acentuando el efecto de la perspectiva. En su exterior la bóveda originariamente se cubría con tejas de bronce dorado, que durante el siglo VI fueron arrancadas para el aprovechamiento del metal. Igual ocurrió después cuando Bernini, quien para construir el Baldaquino de San Pedro del Vaticano extrajo los bronces que adornaban el pórtico. El Panteón de Agripa se ha conservado con bastante fidelidad a su origen, por haberse habilitado casi desde los primeros momentos del cristianismo como iglesia para el culto. En las capillas interiores, donde antaño estaban estatuas de las divinidades adoradas, existen hoy capillas con numerosas obras de arte y entre ellas hay tumbas de ilustres personajes de la historia y del arte romanos, como por ejemplo la de Rafael de Urbino. Conserva todavía su pavimento antiguo de mármoles y restos de policromía sobre los relieves del pórtico. De cualquier forma lo más extraordinario del Panteón es el hecho de ser el primer edificio en el que aparece el moderno concepto de la arquitectura como arte creador de espacios interiores. Es la primera construcción de la antigüedad en la que claramente se pretende crear un caparazón, no preocupándose en extremo de los volúmenes exteriores. La arquitectura griega creaba sus edificios para ser contemplados desde el exterior, donde se reunía el pueblo para las celebraciones religiosas. En el Panteón, por el contrario, se crea un espacio interior donde los creyentes romanos adoran a sus dioses aislándose del universo exterior, porque el cosmos está bajo su cúpula. Realmente la obra es una perfecta síntesis de armonía e inteligencia constructiva y nunca, hasta el Renacimiento, catorce siglos después, el hombre se había atrevido a realizar una obra tan gigantesca. Miguel Angel dijo de este edificio que tenía "un diseño angélico y no humano".

Panteo

Hijo de Otreo, sacerdorte de Apolo. Murió en la última noche de la existencia de Troya, en presencia de Eneas.

Panteneijh

Jefe de los sacerdotes de Neith, en Egipto.

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