Os damos la bienvenida al Diccionario de Historia Antigua y Mitología más completo de Internet.

Introduce la palabra que quieras consultar, selecciona el tipo de búsqueda (Todos los campos, Palabra o Descripción) y haz clic en "Buscar".

- Cuando realizas una consulta de un término ten en cuenta que el buscador mostrará un listado alfabético de las palabras exactas y también de aquellas palabras que contengan dicho término.

- Una vez hayas realizado una búsqueda, si has navegado por distintas páginas o has entrado a explorar el listado por letras es aconsejable pulsar el recuadro "Anular" antes de realizar una nueva consulta.

Página 1169 - 1322 Palabras 58401 al 58450 de 66095

Palabra   |   Descripción

Arialdunum

o Arialdinum. Asentamiento de la Bastetania citado por Plinio. Estaba en la Hispania Bética y pertenecía al Conventus Cordubensis. Hoy, se desconoce su ubicación.

Arialdinum

Arialdunum (asentamiento de la Bastetania citado por Plinio).

Arialbinum

Arialbinnum (localidad romana de la Galia, en el Rhin, en Germania Superior, hoy en la frontera de Suiza con Francia y Alemania, entre ….).

Arialbinnum

o Civitas Basiliensium o Arialbinum. Localidad romana de la Galia, en el Rhin, en Germania Superior, hoy en la frontera de Suiza con Francia y Alemania, entre Augusta Rauricorum (hoy, cerca de Basilea, Suiza) y Cambete (hoy, Kems, Alsacia), en la carretera que iba hasta Argentoratum (hoy, Estrasburgo). Hay trazas de un asentamiento a orillas del Rhin, desde el período temprano de la Tène (siglo V a.C.). En el siglo II a.C. había una aldea de los raurici, probablemente idéntica a la ciudad de Arialbinnum mencionada en la Tabula Peutingeriana. El asentamiento no fortificado fue abandonado en el siglo I a.C. por un oppidum emplazado en el sitio actual de Basel Minster, probablemente como reacción a la invasión romana de la Galia. En la Galia romana, Augusta Rauricorum se estableció a unos 20 km de la ciudad actual de Basilea como centro administrativo regional, construyéndose un castrum en el lugar del oppidum. El nombre de Basilea deriva del toponímico de época romana Basilia, registrado por primera vez en el siglo III. La ciudad se incorporó a la provincia de Germania Superior en el año 83. El control romano sobre el área se deterioró en el siglo III y Basilea se convirtió en un puesto avanzado de la Provincia Maxima Sequanorum creada por Diocleciano. Los alamanes intentaron cruzar varias veces el Rhin en el siglo IV, pero fueron rechazados. A partir del año 406, parecen haber cruzado el río, conquistando y estableciendo lo que hoy es Alsacia y gran parte de la meseta suiza. Hoy, Basilea, al noroeste de Suiza. Ver, Augusta Rauricorum, Basilia.

Ariadno

Ariana (divinidad reverenciada de los antiguos romanos, según ciertos autores, que algunos creen sería Adriano ….).

Ariadna

Ariadna es hija de Minos y Pasífae. Cuando Teseo llegó a Creta a combatir al Minotauro (Ver, Teseo), Ariadna lo vio y se enamoró perdidamente de él. Para permitirle encontrar el camino en el Laberinto, la prisión del Minotauro, le dio un ovillo, cuyo hilo fue devanando y sirvió para indicarle el camino de regreso. Luego huyó con él, a fin de escapar a la ira de Minos, pero no llegó a Atenas. En una escala en la isla de Naxos, Teseo la abandonó, dormida, en la orilla. Las explicaciones que se dan de esta traición varían según los autores. Sea porque Teseo amara a otra mujer, sea por una orden de los dioses o porque los Destinos no le permitían casarse con ella. Pero Ariadna, al despertar a la mañana siguiente y ver las velas de su amante que desaparecían a lo lejos, no se sumió por mucho tiempo en su dolor. Pronto llegaron Dioniso y su cortejo, el dios en un carro tirado por panteras. Fascinado por la belleza de la joven, Dioniso casó con ella y la condujo al Olimpo. Como regalo de boda, le dio una diadema de oro, obra de Hefesto. Esta diadema se convirtió más tarde en una constelación. Ariadna tuvo hijos con Dioniso: Toante, Estálilo, Enopión y Pepareto. Otra tradición cuenta que Ariadna fue muerta en la isla de Día (posteriormente identificada con Naxos) por la diosa Ártemis, cumpliendo una orden de Dioniso (Ver otras versiones de la leyenda de Ariadna en Teseo).

Ariadna

Esposa de Dioniso, a la que mató Perseo.

Ariace

Ver, Muro de los Arteos (ciudad de la costa de la Propóntide).

Ariaca

Ciudad de Margiana.

Aria

Isla del Ponto, desconocida.

Aria

Ciudad de la Hispania Bética. Se han encontrado monedas con las inscripciones ARIA, CNARIA, CUNBARIA. El nombre del lugar al que pertenecen estas monedas es incierto. Hoy, podría estar en Arizzo, cerca de Sevilla, comunidad autónoma de Andalucía, España.

Aria

o Artacoana. Ciudad de Ariana perteneciente al Tapuri. Estaba situada en la orilla derecha del río Arius. Hoy, Herat. Ver, Aria (satrapía).

Aria

o Areia o Haraiva o Haraiwa. Nombre de una región en la parte occidental del Imperio Persa, a menudo confundida en varias épocas con Ariana, en las fuentes clásicas. Los partos, corasmios, sogdianos y arios formaban la XVI satrapía. Los arios, además de por Heródoto, son mencionados por otros autores clásicos junto con estos pueblos y dicen que muy cerca de la India está Ariana. Es descrita de una manera más detallada por Ptolomeo y Estrabón, y se correspondería con la provincia de Herat, del actual Afganistán. Aria fue una satrapía persa, territorio en el noroeste del actual Afganistán, correspondiente al valle del río Ario o Arius, y que fue el epónimo de toda la región según Flavio Arriano. En la antigüedad estaba considerada muy fértil, y sobre todo, era rica en vino. Estaba situada entre Hazarajat al norte, que la separaba de Hircania, de Margiana y de Bactria. Al sur estaba al este de Partia y del desierto de Carmania (en la actual provincia iraní de Kermán), al norte de Drangiana, y al oeste de Parapamisadas, la región del macizo montañoso del Parapamisos (Hindu Kush). La capital era Alejandría de Aria, fundada por Alejandro Magno, probablemente desde el 330 a.C., la moderna Herat, al noroeste de Afganistán. El distrito persa aqueménida de Aria es mencionado en las listas provinciales, incluidas en varias inscripciones reales, como por ejemplo, en la inscripción de Behistún de Dario I (ca.520 a.C.). Los representantes del distrito fueron retratados en relieves, por ejemplo, en la tumbas reales aqueménidas de Naqsh-i-Rustam y de Persépolis. Visten ropas de estilo escita, con una túnica y pantalones metidos dentro de botas altas, y con un turbante alrededor de la cabeza. En época de Alejandro Magno, Aria era, obviamente, un distrito importante. Fue administrado por un sátrapa, llamado Satibarzanes, quien fue uno de los tres principales funcionarios del este del imperio, junto con el sátrapa Besos de Bactria y Barsaentes de Aracosia. A finales del año 330 a.C., Alejandro capturó la capital de Aria a la que llamó Artacoana. La ciudad fue reconstruida y se construyó una ciudadela. Formó parte del Imperio seléucida en el siglo II a.C., pero fue capturada en varias ocasiones por otros invasores, perteneció al Reino grecobactriano, y en el 167 a.C. fue parte del Imperio parto. Aria, más tarde, terminó siendo una provincia del Imperio sasánida. Habitantes, arios. Ver, Alejandría de Aria, Arios.

Aria

Hija de Cléoco y madre de Mileto, según una tradición. Su padre fue Apolo.

Arhalba

Ar-Khalba ((siglo XIV a.C.). Rey (1.335-1.330) de Ugarit (Ras Shamra), hijo mayor y sucesor de Niqmadu II. Se sabe muy poco sobre su breve reinado, ya que ….).

Argyruntum

o Argeruntum. Ciudad de Liburnia en la costa del Adriático. Después de que se fundase la provincia romana de Dalmacia a principios del siglo I, se estableció el gobierno romano permanente. Con el tiempo se fundó Argyruntum, y pronto se convirtió en un importante centro comercial. En su obra Historia Naturalis, Plinio el Viejo incluye Argyruntum en la lista de los municipia, lo que implica que a sus ciudadanos se les concedió el derecho romano. La ciudad estaba situada en una península pequeña de 1,4 Ha y estaba rodeada de murallas, como se ve claramente en un monumento epigráfico. Éste revela que a Argyruntum se le concedió el título de municipio durante el reinado del emperador Tiberio. Al igual que Zadar, Porec y otras ciudades se cree que dentro de las murallas había una red de calles rectas (cardo y decumano). A lo largo de la carretera principal que conducía a la entrada suroeste de la ciudad estaba el cementerio. La investigación de la necrópolis romana, con unas 400 tumbas exploradas, ha aportado muchos testimonios del alto nivel cultural y de civilización de los ciudadanos de la ciudad. Las cenizas eran colocadas en vidrio, piedra o urnas de cerámica, y, como era tradición en todo el Imperio romano, diversos objetos se colocaron junto a las urnas como ofrendas para los difuntos. Es así como platos de vidrio y cerámica, hueso, metal y joyas de ámbar, lámparas de aceite, y herramientas, fueron descubiertos. La joyería de ámbar es merecedora de una mención especial. Otro hallazgo interesante es sin duda la colección de vidrio antiguo, hasta 146 recipientes de distintas formas: cuencos, vasos, botellas, etc.. La vida en Argyruntum se estancó a principios del siglo IV. Hoy, Starigrad-Paklenica, en el lugar conocido como Punta, a orillas del canal de Velebit, condado de Zadarska, Croacia.

Argyroupolis

Ciudad del Ponto, en la provincia de Pontus Polemoniacus.

Argyrippa

Argiripa (ciudad de los daunos, Apulia, al noreste de Luceria y a orillas del río Aquilo. Antes se llamó ….).

Argyre

En la mitología griega y en la mitología romana, Argyre fue una isla mítica de plata localizada en Oriente. El nombre de la isla procede del griego antiguo argyros (plata). El origen del mito se encuentra en el área costera birmana de Rakhine.

Argynnis

Argenis (epíteto de Ártemis).

Argusa

Argisa (ciudad griega de Tesalia, mencionada por Homero en el Catálogo de las naves de la Ilíada, situada a orillas ….).

Argus

Ciudad de Iliria. Hoy, tradicionalmente identificada con Përmet, distrito de Përmet, condado de Gjirokastër, Albania.

Argurotoxos

"del arco de plata". Sobrenombre de Apolo.

Argura

Ciudad griega de Eubea. Estaba situada en el territorio de Calcis, pero su ubicación se desconoce. Unos la sitúan al norte de esta ciudad y otros la identifican con la actual Lefkandi, en el estuario del río Lelas. Algún otro ubica sus restos en la colina de Vrachos en Vasiliko. Esteban de Bizancio y Harpocración le atribuyen el status de polis, pero pudo ser solo un asentamiento.

Argura

Ver, Argisa (ciudad griega de Tesalia, mencionada por Homero en el Catálogo de las naves de la Ilíada, situada a orillas ….).

Arguere

En el mundo romano, acusar a una persona de un delito. "Haber acusado teniendo por convicto al reo" (Ulpiano).

Argous

Sobrenombre de Apolo, bajo el cual tenía erigido un templo sobre la costa, a 80 estadios de Coronea, célebre por el sinnúmero de enfermos que acudían acurarse de sus males. Este dios era venerado también con el nombre de Corinto, bajo el cual tenía una estatua de madera, al paso que la estatua de Apolo Argous, era de bronce.

Argos Pelásgica

Lugar situado en la región griega de Tesalia, mencionado por Homero en el Catálogo de las naves de la Ilíada. Desde la antigüedad existían diversas interpretaciones sobre cuál era el lugar que designaba este topónimo. Estrabón menciona que algunos creían que era un nombre aplicado a la llanura de Tesalia y se llamaba así porque Abante trajo una colonia a este territorio desde Argos, pero añade que otros consideraban que era el nombre de una antigua ciudad situada en las cercanías de Larisa, que en su época ya no existía. )o( MITOLOGÍA.- Era uno de los territorios gobernados por Aquiles.

Argos Panoptes

El Argo de más celebridad, designado a veces por la forma latinizada Argus, es el biznieto de su homónimo, el hijo de Zeus y Níobe. Sobre la genealogía de Argos hay varias versiones, que lo hacen hijo de Agenor, de Ínaco, de Arestor y Micene, del rey Argos e Ismene, o de la Tierra, engendrado por ella misma. Algunos autores le atribuyen la paternidad de Iaso, rey de Argos, con la ninfa Ismene, la hija de Asopo. Fue apodado Panoptes, que significa "todo ojos" "el que todo lo ve". Dotado de una fuerza sobrenatural, unas tradiciones lo representan como un gigante y otras como un efebo, aunque todas coinciden en destacar la particularidad de sus ojos. Según unos, sólo tenía un ojo; según otros, poseía cuatro, dos que miraban hacia delante y dos hacia atrás. Otras versiones le atribuyen una infinidad de órganos visuales distribuidos por todo el cuerpo. La tradición más extendida le adjudica cien ojos, la mitad de ellos perpetuamente abiertos. Dotado de prodigiosa fuerza, libró a Arcadia de un toro que asolaba el país. Después lo desolló y se vistió con su piel. También dio muerte a un sátiro que atropellaba a los arcadios y les robaba los ganados. Su gran servicio al panteón olímpico fue matar al monstruo ctónico con cola de serpiente Equidna, monstruosa hija del Tártaro y de Gea (la Tierra), que se apoderaba de los viandantes, cuando ésta dormía en su cueva. Hera le encargó luego la custodia de la vaca Io: "ata esta vaca con cuidado a un olivo en Nemea", de la que estaba celosa. Para ello, Argos ató el animal a un olivo que crecía en un bosque sagrado. Gracias a sus múltiples ojos, podía vigilarla, puesto que sólo "dormían" la mitad: siempre tenía igual número de ojos abiertos que cerrados. Pero Hermes recibió de Zeus la orden de liberar a su amante Io. Las leyendas discrepan acerca de la manera que empleó el dios para hacerlo: ora se dice que mató a Argos de una pedrada disparada desde lejos, ora que lo durmió tocando la flauta de Pan, ora, en fin, que lo sumió en un sueño mágico valiéndose de su varita divina. Sea como fuere, Hermes mató a Argos, y Hera, para inmortalizar al que le había servido, trasladó sus ojos al plumaje del ave que le estaba consagrada: el pavo real. Ha pasado a ser el símbolo de la vigilancia.

Argos Oresticón

Ciudad de Epiro, alrededor de la cual se agrupaban los orestes.

Argos Hippium

Argiripa (ciudad de los daunos, Apulia, al noreste de Luceria y a orillas del río Aquilo. Antes se llamó ….).

Argos de Orestea

Localidad de Macedonia.

Argos de Acaya

o Argos Amphilochicum o Argos Anfíloco o Argia Amphilochii. Ciudad de Acaya, conocida también como Argos Anfiloquia porque era la capital de Anfiloquia, en la parte oriental del golfo de Ambracia, a orillas del río Ínaco. Su distrito se llamaba Argeia. La leyenda dice que fue una colonia de Argos de la Argólida. Al comienzo de la guerra del Peloponeso los argivos anfiloquios eran vistos como un pueblo bárbaro y sólo una parte estaba helenizado. Se establecieron allí algunos colonos de Ambracia que fueron admitidos en la ciudad, pero los ambraciotas expulsaron a los habitantes originales y dominaron la ciudad y su territorio; entonces los expulsados se pusieron bajo la protección de los acarnianos y ambos pueblos pidieron ayuda a Atenas que envió una fuerza militar dirigida por Formión, que ocupó Argos y vendió a los ambraciotas como esclavos, y devolvió la ciudad a los anfiloquios hacia el 432 a.C.. En el 430 a.C., los ambraciotas volvieron a atacar la ciudad, pero fueron rechazados después de asolar el territorio. En 426 a.C. volvieron a atacar la ciudad; habían recibido la promesa de ayuda del jefe espartano Euríloco, que estaba en Etolia, y marcharon con 3.000 soldados contra Argos, ocuparon Olpas, un monte cerca del golfo de Ambracia y a unos 5 km de la ciudad. Los acamanios marcharon también en ayuda de Argos y tomaron posiciones en Crenas, cerca de Argos. Euríloco pasó a Acamania y se reunió con los ambraciotas en Olpas y estableció su posición en la vecina Metrópolis. Demóstenes de Atenas, llamado por los acamanios, llegó al golfo de Ambracia con 20 naves y acampó cerca de Olpas, quedando los dos ejércitos separados sólo por un barranco. Demóstenes escondió a una parte de sus soldados en la zona boscosa y al librarse la batalla los escondidos atacaron por sorpresa y los atenienses obtuvieron la victoria y Euríloco murió. Pero, mientras tanto, los ambraciotas habían enviado una fuerza que entró en Anfiloquia justo el mismo día que se libraba la batalla de Olpas. Demóstenes, después de su victoria, marchó contra los ambraciotas y la batalla se libró en el paso de la pequeña Idomene (la gran Idomene era la parte sur del paso y la pequeña la parte norte), donde los ambraciotas se habían concentrado, cuando Demóstenes atacó de noche mientras el enemigo dormía y obtuvo una nueva victoria. Ambracia quedó sin posibilidad de respuesta por falta de soldados, pero Demóstenes no la atacó, y Acarnania no quiso ocupar el territorio por miedo a que los atenienses fueran aún peores vecinos. Acarnania y Anfiloquia firmaron la paz con Ambracia. La ciudad permanecies independiente y hacia el 320 a.C. cayó en manos de los etolios junto con toda Ambracia. El tratado por el cual Etolia se rendía a Roma (189 a.C.) fue firmado en Argos entre los representantes etolios y el general Marcus Fulvius Nobilior. En el 30 a.C., los habitantes fueron trasladados a la ciudad de Nicópolis fundada por Augusto después de su victoria en Actium, y la ciudad quedó deshabitada. Hoy, sus ruinas podrían ser las que se hallan en la actual Neokhori, Grecia. )o( MITOLOGÍA.- Una leyenda dice que fue fundada por Alcmeón que le dio el nombre de su hijo Anfíloco. Otra que había sido fundada por Anfíloco, hijo de Anfiarao. Célebre por el culto de Juno y por los héroes de que era patria. Del nombre de esta ciudad son designados los griegos en general por Virgilio y otros, con los nombres de Argivi y Argolici.

Argos Anfiloquia

Argos de Acaya (ciudad de Acaya, conocida también como Argos Anfiloquia porque era la capital de Anfiloquia, en la parte oriental del golfo de Ambracia, a orillas del río Ínaco).

Argos Anfíloco

Argos de Acaya (ciudad de Acaya, conocida también como Argos Anfiloquia porque era la capital de Anfiloquia, en la parte oriental del golfo de Ambracia, a orillas del río Ínaco).

Argos Amphilochicum

Argos de Acaya (ciudad de Acaya, conocida también como Argos Anfiloquia porque era la capital de Anfiloquia, en la parte oriental del golfo de Ambracia, a orillas del río Ínaco).

Argos

Según los mitógrafos de época romana, es uno de los hijos que Dánae tuvo de Fineo. Ver, Perseo.

Argos

Isla de. Vasta isla en la Nubia sudanesa, dependiente de las aguas bajas de la orilla derecha del Nilo, a unos 30 Km al norte de la actual Dondola. El sitio principal es Tabo, donde se han encontrado dos estatuas colosales y desenterrado un templo de la Dinastía XXV egipcia, reformado en la época meroítica.

Argos

Nombre del perro cuyo dueño era Odiseo, al que inmortalizó Homero. Cuando Odiseo volvió de sus viajes llevando el disfraz de mendigo que Atenea le había puesto, sólo su viejo perro Argos le reconoció. Argos, que ya estaba moribundo, hizo un último esfuerzo y le meneó la cola, muriendo a continuación.

Argos

Hijo de Jasón y Medea, lapidado por el pueblo de Corinto bien en venganza por la muerte del rey Creonte, bien en respuesta a los ardides de su madre para asegurarle el trono de la ciudad.

Argos

Nombre de uno de los perros de Acteón, que acabaron devorándolo cuando fue transformado en ciervo.

Argos

Población de Macedonia, situada al oeste del actual lago Begorrites, al sur de la actual ciudad de Heraclea, a la derecha del río Aliacmon y al norte de los actuales montes Boca.

Argos

Nave célebre que transportó a la Cólquida la flor de la juventud griega. Se le dio el nombre de Argo por su ligereza o según otros por su longitud. Algunos hacen derivar este nombre de Argos, su constructor, o bien de los argivos que iban en la expedición, los cuales eran en mayor número que los demás. Atenea la diseñó. La madera fue cortada en el monte Pelión, por lo cual se dio también a la nave el sobrenombre de Pelias o Pelíaca. El mástil se hizo de un roble que había en el bosque de Dodona cuya circunstancia dio motivo a que se dijera que la nave Argo pronunciaba oráculos, dándole los epítetos de "loquax" y de "sacra". Jasón, concluida su expedición consagró esta nave a Neptuno, o según otros a Atenea, en el istmo de Corinto, desde donde fue transportada después al cielo y convertida en una de sus constelaciones. Ver, Embarcaciones, Argonautas.

Argos

Hijo de Neoptólemo y Leonasa.

ARGOS

Río de España, afluente del Segura por su margen derecha. A lo largo de su recorrido se han encontrado vestigios de pueblos ibéricos y argáricos. Recibe su nombre de un poblado griego que se estableció hacia el año 600 a.C., en la zona que ocupa la actual Cehegín y que utilizaba este río como recurso minero. Hoy, Argos, comunidad autónoma de la Región de Murcia, España.

Argos

Hijo mayor de Frixo y de Calcíope, hija de Eetes. Había nacido en Cólquide, donde fue criado, pero la abandonó para ir a reclamar la herencia de su abuelo Atamante (Ver, Frixo). Un naufragio lo arrojó a la isla de Aria, donde lo recogieron los argonautas, así como a sus hermanos Frontis, Melas y Citisoro. Otra versión sitúa el encuentro de Jasón y Argo en la tierra de Eetes, la Cólquide. Parece que él, por mediación de su madre, provocó la primera entrevista entre Jasón y Medea. Marchóse con los Argonautas y, ya en Grecia, casó con la hija de Admeto, Perimele, de la cual tuvo un hijo: Magnes.

Argos

Constructor de barcos, entre ellos el Argo, bautizado así por él (Ver, Argonautas) y participó en la expedición del vellocino de oro, es un personaje, que a veces se distingue de otros homónimos y entonces es considerado como hijo de Arestor, filiación, por otra parte, atribuida también a Argos, el de los múltiples ojos, y a veces se confunde con el hijo de Frixo (Ver).

Argos

Ciudad griega del Peloponeso, en la Argólida. Estaba situada al noroeste de Nauplia, su puerto histórico, en la orilla derecha del río Ínaco, al pie de las dos colinas del Aspis y de la Larisa. Su fundación data de ca.2.000 a.C.. Fue una ciudad próspera que tuvo participación en muchos de los principales eventos de la historia de Grecia y la tradición la consideraba como patria de numerosos personajes de la mitología griega, particularmente los que tomaron parte en la epopeya de Los siete contra Tebas. La acrópolis de Argos se llamaba Larisa. Argos estaba considerada por los griegos como la ciudad más antigua de la Hélade. Fue habitada a finales del segundo milenio a.C. por pueblos pregriegos (pelasgos según la tradición) y más tarde, por los dánaos considerados como aqueos y de cultura micénica. Tras la invasión doria, llamada por los griegos "El Retorno de los Heráclidas", Argos se convirtió en una importante ciudad doria. Heredó la preponderancia ejercida primeramente por Micenas sobre la rica cuenca agrícola que sirve de centro a esta región del Peloponeso. Durante el período arcaico, destacó la figura de Fidón, un rey legítimo de la casa Teménida que según la tradición se convirtió en tirano y que pasaba por ser el inventor de la moneda. Este gobernante estableció un sistema único de medidas en todo el Peloponeso y llegó a controlar los Juegos Olímpicos a través de los pisatas y en detrimento de los eleos. Su datación es controvertida, puesto que Pausanias sitúa este suceso en la Olimpíada octava (748 a.C.) pero los historiadores modernos suelen situar su tiranía en el siglo VII a.C.. En cualquier caso esta debió ser una época de gran prosperidad para Argos, que obtuvo una victoria sobre los espartanos en la batalla de Hisias en el año 669/8 a.C.. Argos participó en la anfictionía o Liga sagrada de ciudades que tenía su sede en Calauria, cuyos miembros originales habían sido Epidauro, Atenas, Prasias, Orcómeno, Nauplia, Hermíone y Egina. Las luchas con Esparta fueron continuas y la causa principal fue la posesión del distrito de Cinuria o Tireátide, fronterizo entre Lacedemonia y la Argólide; una de estas batallas ocurrió hacia 545 a.C. que, según Heródoto, fue disputada entre trescientos argivos y trescientos espartanos seleccionados. En 514 a.C., Egina y Sición, que habían sido aliadas de Esparta contra Argos, fueron condenadas a pagar una multa por los argivos. Con el rey Cleómenes I los espartanos consiguieron aplastar al ejército argivo en la batalla de Sepea (494 a.C.), donde murieron seis mil argivos y la leyenda dice que la ciudad se salvó por las mujeres, que dirigidas por la poetisa Telesila rechazaron a los espartanos en las murallas. La sensible reducción del cuerpo cívico argivo como consecuencia de las pérdidas humanas obligó a integrar a población perieca e incluso, según Heródoto, esclava. Entonces Argos ya sólo tuvo supremacía religiosa y no participó en las guerras contra Persia por la falta de poder, declarándose neutral. En esta época, Micenas y Tirinto eran independientes y aliadas de Esparta. En 468 a.C., los argivos destruyeron Micenas y por la misma época Tirinto, Hisias, Midea, Orneas y otras ciudades de la región. Muchos ciudadanos de esas ciudades fueron trasladados a Argos con el fin de contrarrestar el poder de Lacedemonia. En una fecha indeterminada pero próxima a esta época, una alianza entre Argos y Tegea había sido derrotada en una batalla por los lacedemonios. En el 450 a.C., Argos y Esparta firmaron una paz de treinta años, que proporcionó cierta estabilidad al Peloponeso. Mientras duró el poder dórico había tres clases de ciudadanos: los dorios de la ciudad divididos en tres tribus (más tarde cuatro) entre los cuales había algunos que no eran dorios; los periecos, antiguos habitantes aqueos; y los gimnetes, esclavos colectivos, equivalentes a los hilotas de Esparta. El rey era el jefe del estado y fue descendiente de Témenos hasta el rey Meltas, y después hubo otra dinastía la cual gobernaba en tiempos de las Guerras Médicas. El rey tenía el poder limitado por un Consejo. Pero al llevar allí nuevos habitantes, la estructura cambió y la monarquía fue eliminada y se estableció un gobierno democrático con un consejo, el cuerpo de los ochenta (probablemente de origen aristocrático) y los artynais, que eran los que dirigían el consejo. Una de las instituciones de la ciudad fue el ostracismo. También se establecieron cortes militares en las que los soldados juzgaban la conducta de sus jefes a la vuelta de una expedición militar. La supremacía religiosa sobre las regiones vecinas aún duraba al comenzar la Guerra del Peloponeso, en 432 a.C.. Algunos años antes de esta guerra, Argos había firmado una alianza con Atenas pero se mantuvo neutral durante los primeros diez años de la guerra, la llamada Guerra arquidámica, porque tenía un tratado de tregua de treinta años con Esparta. Argos incrementó su riqueza, mientras Esparta se empobrecía con la guerra. La Paz de Nicias (421 a.C.) condujo a Argos a buscar la supremacía en el Peloponeso, por lo que se alió con Atenas, Mantinea y Élide en la llamada "Cadruple Alianza". Poco después de formalizar este pacto, los argivos, por motivaciones religiosas, devastaron por sí solos el territorio de Epidauro. Para el enfrentamiento contra Esparta, Argos formó un cuerpo de un millar de hoplitas escogidos, entrenados y alimentados por el Estado. La derrota de los coaligados en la Batalla de Mantinea, en 418 a.C., supuso la desintegración de la alianza y, como corolario, un derrocamiento de la democracia argiva promovida por el cuerpo de élite de Los Mil. Al cabo de unos meses el pueblo se rebeló y expulsó a los oligarcas y el nuevo gobierno renovó la alianza con Atenas e inició la construcción de murallas que llegaron hasta el mar, pero que fueron destruidas por los espartanos antes de que pudieran acabarse de construir. Argos permaneció en la alianza ateniense durante el resto de la Guerra del Peloponeso, aunque de manera inefectiva, pues el ejército hoplítico argivo poco tenía que hacer en un escenario naval en el Egeo. Despues de la guerra, Argos estuvo siempre al lado de los enemigos de Esparta. En 395 a.C. fue aliada de Atenas, Beocia y Corinto contra Esparta en la llamada Guerra de Corinto, que se cerró con la Paz del Rey en 386 a.C.. Durante la misma, los argivos tuvieron aspiraciones de controlar, tal vez anexionarse, Corinto, pero fueron frustradas. En 362 a.C., Argos combatió junto con Tebas, atacada por Esparta, que tenía como aliada a Atenas. Por este tiempo, los oligarcas intentaron recuperar el poder y el pueblo se vengó con disturbios (llamados escitalismos) que causaron la muerte de más de mil oligarcas y demócratas moderados. Bajo el dominio macedonio, que se consolidó tras la batalla de Queronea en el 338 a.C., Argos gozó de un nuevo período de apogeo, aunque no tuvo importancia política. En el año 272 a.C. el rey Pirro de Epiro murió durante un ataque que realizó contra la ciudad. En esta época, Argos fue gobernada por tiranos ayudados por los reyes de Macedonia, que duró hasta que Arato, después de derrocar a los tiranos de Sición y Corinto, convenció a Aristómaco, tirano de Argos, de renunciar al poder. Entonces Argos se unió a la Liga Aquea (229 a.C.), a la que permaneció unida hasta la conquista romana en 146 a.C. con la excepción de la ocupación de la ciudad por los espartanos bajo Cleómenes III, y después bajo Nabis, tirano de Esparta, y su mujer. Después del triunfo romano en el 146 a.C., sobre la Liga Aquea, fue anexionada a la provincia de Macedonia, y con Augusto, a la de Acaya, perdurando como ciudad floreciente durante toda la época imperial. Bajo los romanos fue cabecera del distrito de Argólida. Fue saqueada por los godos en el 267 y 395. )o(۩ RELIGIÓN Y PERSONAS DESTACADAS )o( La deidad local más importante fue Hera, de origen aqueo. El Hereo de Argos, situado algunos kilómetros al norte de la ciudad, era el centro de culto de todo el distrito. En la acrópolis de Argos había un templo de Zeus Lariseo y un templo de Atenea, y en el camino de ascenso estaban un santuario de Hera Acrea, un templo de Apolo Deiradiotes y un santuario de Atenea Oxiderces. También había en la ciudad templos de Apolo Licio, Dioniso Afrodita Urania, Hera Antea, Hécate, Asclepio y Tique y santuarios de Leto, Deméter Pelásgide, Poseidón Prosclistio, llitía, Ártemis Peitó, Atenga Sálpinga, Cefiso, Afrodita, Zeus Nemeo, Zeus Sóter y las Horas, así como de los héroes Anfiarao y Batón. En el siglo VI a.C., fue sede de una escuela de escultura, en la que destacaron Agéladas y sus tres discípulos, Fidias, Mirón y Policleto, tres de los más grandes escultores antiguos. En el mismo tiempo destacó el músico y poeta Sacadas (ca.590-580 a.C.). La poetisa Telesila fue también un personaje destacado. Pirro fue enterrado en el templo de Deméter cerca de Argos. Merece también una mención el escrito helenístico Sócrates, autor de una Descripción de Argos. )o(۩ ARQUEOLOGÍA )o( Los primeros descubrimientos se remontan a los años 1902-1930. En las cercanías de la zona oriental y en el llano a los pies de Larisa, se hallaba la antigua acrópolis. En ella se erigieron los templos de Zeus Lariseo y de Atenea Polias. Salió a la luz parte del teatro, el odeón y el ninfeo romano, además de los restos de un gran pórtico. Estos hallazgos permitieron identificar la ubicación del ágora. Se descubrió una gran sala hipóstila situada junto al ágora, que fue construida en la primera mitad del siglo V a.C. y restaurada en época romana. Se pensó que se trataba del bouleuterión. Junto a la sala hipóstila, hacia el este, había en el ágora un largo pórtico que constituía su límite meridional: se doblaba hacia el sur, en su extremo oriental, continuando con una ala de unos 23 m. Parecía que el pórtico delimitara un amplio espacio, tal vez una palestra, al que daba la espalda, comunicándose mediante una rampa con la sala hipóstila. Se ha sugerido que existió un ala simétrica situada al oeste. Excavaciones posteriores sacaron a la luz el denominado templo redondo del ágora: construcción circular períntera octástila, es decir circundada por ocho columnas. Las excavaciones han revelado la existencia de un bothros subterráneo, una especie de pozo con escalerita y corredor, que se extendía hacia el norte, de destino incierto, probablemente se trataba de un ninfeo de época romana. También en el mismo año se descubrió, al norte del ágora, una gran sala decorada con mosaicos romanos, de tema dionisíaco que formaba parte de una residencia del siglo IV-V. El odeón romano se construyó sobre un edificio más antiguo (siglo V o inicios del IV a.C.) del que queda una larga escalinata rectilínea, excavada en la roca de Larisa. Se ha sugerido que podría tratarse de la "Pnyx argiva", el lugar donde se reunían las asambleas populares, pero hay quienes prefieren denominarlo "teatro con gradas rectas", considerándolo el teatro más antiguo de Argos. Del odeón, que se remonta al siglo I a.C., aunque fue remodelado en el siglo III, se conserva solo la parte inferior de la cavea (14 escalones) excavada en la roca, mientras que la parte superior debía de sustentarse en construcciones artificiales. La orchestra era muy pequeña, adornada con mosaicos, mientas que el proscenio presentaba nichos decorativos. Hubo otro descubrimiento: el gran complejo termal romano (siglo II) entre el ágora y el teatro. Las excavaciones de 1954 interpretaron el conjunto: de oeste a este se sucedían una gran sala con ábside, una sala transversal (el vestuario), el frigidarium, con dos piscinas laterales y una antecámara que conducía a tres caldaria. Se conservan bien las columnitas de ladrillo de los hipocaustos, es decir los vanos situados bajo el pavimento por los que circulaba el aire caliente y que servían para calentar las estancias. Del templo de Afrodita (430-420 a.C.), quedan los cimientos de piedra. Delante del ninfeo romano se descubrió una terraza artifical sostenida por un grueso muro de técnica poligonal. Es probable que aquí tuviera su sede el Kriterion, es decir el areópago o tribunal de la ciudad. Se exhumaron restos de época clásica en la depresión llamada Deiràs, situada entre las acrópolis de Larisa y Aspis. Sobre un conjunto de cuatro terrazas se levantaban los santuarios de Apolo Pizio (o Deiradiota, por el nombre del lugar) y de Atenea Oxyderkes "de vista aguda". No queda mucho de ellos, porque en dicho emplazamiento se erigieron dos basílicas cristianas, aunque se pueden reconocer en la parte más baja, los restos de un pórtico y de una entrada monumental, el gran altar de Apolo, tallado en la roca y la escalinata, de 27 m, que conducía a la terraza superior, donde debía hallarse el templo del dios con el manteion o sede del oráculo., Más al este, hay otras dos plataformas. En la meridional es posible que se encontrara el templo de Atenea y en la otra se hallan los restos de un tholos. )o(۩ El teatro )o( En los años siguientes se reiniciaron las excavaciones del teatro, construido hacia el 300 a.C., cuyas orchestra y escena fueron modificadas en época romana; podía albergar 20.0000 espectadores. En su parte central la cavea estaba tallada en la roca de Larisa; en cambio las alas y la parte inferior de las gradas de piedra se afianzaban sobre un terraplén artificial. En su parte central la cavea contaba 81 gradas en el eje central, 43 en los parodoi (entradas laterales). Estaba divida horizontalmente en tres secciones por dos diazomata (corredores) y verticalmente en ocho kerkides (cuñas) por siete escaleras. La primera hilera de gradas (proedria) tenía asientos con respaldo. La orchestra, de 26 m de diametro, albergaba el altar de Dioniso en el centro. Del edificio escénico griego solo quedan los cimientos, identificados después de la remoción del edificio romano. Este último (siglo II) estaba construido en ladrillo revestido de mármol con la parte frontal de la escena adornada con nichos semicirculares y rectangulares alternados. En el siglo IV el edificio fue objeto de una nueva modificación para adaptarlo a los (tetemimos), los espectáculos de agua de moda. Para ampliar la zona de la orchestra se cerraron los parodoi y el público entraba al nivel de la séptima grada. Su gentilicio es argivos. Hoy, en la unidad periférica de Argólida, situada cerca de la capital, Nauplia. )o( MITOLOGÍA.- La leyenda atribuye su fundación al pelasgo Ínaco, a su hijo Foroneo o a su nieto Argos. Sus descendientes reinaron durante varias generaciones y Gelanor, el último rey de esta dinastía, fue derrocado por el egipcio Dánao. A este le sucedió Linceo y a éste, Abas. Los dos hijos de Abas se repartieron el territorio: Acrisio se quedó con Argos y Preto hizo lo propio con Tirinto. Perseo hijo de Dánae y nieto de Acrisio, intercambió Argos con Megapentes, que reinaba sobre Tirinto. En tiempo del rey Adrasto se produjo la primera expedición de los argivos contra Tebas, conocida como Los siete contra Tebas, en la que el objetivo era devolver el trono a Polinices, hijo de Edipo, pero esa primera expedición fue un fracaso y años después tuvo lugar una segunda expedición de los argivos comandada por los Epígonos, en la que sí consiguieron tomar Tebas. Estos eventos generaron una abundante producción literaria como la serie de poemas en la época arcaica conocido como ciclo tebano o numerosas tragedias de la época clásica. Homero, en el Catálogo de naves de la Ilíada, coloca el territorio de Argos, que comprendía también las ciudades de Tirinto, Hermíone, Ásine, Trecén, Eyonas, Epidauro, Egina y Mases, bajo el gobierno de Diómedes, que había sido uno de los epígonos. El hijo de Agamenón, Orestes, unió los gobiernos de Micenas y de Argos, y más tarde el de Lacedemonia, por el matrimonio con Hermíone, hija de Menelao y también dominaba parte de Arcadia. Orestes volvió a establecer la capital en Argos; con su sucesor, Tisámeno se produjo la invasión de los heráclidas, que lo expulsaron y se hicieron los amos de Argos.

Argos

La leyenda cita a un primer Argo, hijo de Zeus y de Níobe, descendiente, por su madre, de Océano y Tetis. Níobe fue la primera mujer mortal a quien Zeus dio hijos. A Argo le correspondió el reino del Peloponeso, que llamó "Argos", nombre que recibió la ciudad y la Argólide, la región que la rodea. Según una versión, casó con Evadne, hija de Estrimón y Neera, (o de la Oceánide Peito), de la que tuvo cuatro hijos; Écbaso, Piras, Epidauro y Críaso. Según otra tradición, sin que sepamos de quién, tuvo a Péiraso y Forbante. Una tercera versión lo hace padre de Argos Panoptes con Ismene, la hija del oceánida Asopo. Se cree que Argo introdujo en Grecia el arte de cultivar y sembrar el trigo.

Argonautas

Se da el nombre de Argonautas a los compañeros de Jasón asociados a éste en la busca del vellocino de oro. Sobre los orígenes de esta expedición véase Jasón. El nombre de "Argonautas" proviene del de la nave que conducía a los héroes, Argo, y que signífica "rápido", pero al mismo tiempo recuerda el de su constructor Argo. )o()o( LOS ARGONAUTAS )o( Varios "catálogos" nos han conservado la lista de los Argonautas, que habían acudido a la noticia, difundida mediante heraldo por toda Grecia, de que Jasón organizaba un viaje a la Cólquide. Estas listas difieren sensiblemente unas de otras, y reflejan las distintas épocas de la leyenda. Dos de ellas nos interesan de modo especial porque son en buena parte independientes entre sí: la de Apolonio de Rodas y la de Apolodoro. El número de los argonautas es relativamente fijo: de cincuenta a cincuenta y cinco. El barco había sido construido para cincuenta remeros. Cierto número de nombres son comunes a las dos listas, y representan el fondo más estable de la leyenda. Además de Jasón, que mandaba la expedición, son: Argo, hijo de Frixo (o, según otros, de Arestor), el constructor de la nave; Tifis, beocio, hijo de Hagnias, el piloto. Tifis había aceptado el cargo obedeciendo una orden de Atenea, quien lo había instruido en el arte, desconocido aún, de la navegación. Cuando murió, en el país de los mariandinos, fue reemplazado por Ergino, hijo de Posidón. Seguía luego Orfeo, el músico tracio, cuya misión era marcar la cadencia a los remeros. Se afirmaba que los dioses le habían ordenado que se embarcara en el Argo para que sus cantos sirviesen de antídoto a las seducciones de las Sirenas. En la tripulación figuraban varios adivinos: Idmón, hijo de Abante; Anfiarao y, por lo menos en la lista de Apolonio, el lapita Mopso. Seguían luego los dos hijos de Bóreas, Zetes y Calais; los dos de Zeus y Leda, Cástor y Pólux, y sus dos primos, los hijos de Afareo, Idas y Linceo. El heraldo de la expedición era Etálides, hijo de Hermes. Apolodoro omite su nombre. Todos estos héroes desempeñan un papel activo en las aventuras del Argo. Los que vienen luego suelen ser simples comparsas: Admeto, rey de Tesalia e hijo de Feres; Acasto, hijo de Pelias, que acompañó a su primo Jasón desobedeciendo la orden de su padre; Periclímeno, hijo de Neleo; Asterio (o Asterión), hijo de Cometes; el lapita Polifemo, hijo de Élato; Ceneo, o tal vez su hijo Corono; Éurito, hijo de Hermes y (en Apolonio) su hermano Equión, que sirvió de vigía durante el viaje; Augias, hijo de Helio, rey de Elide, hermano de Eetes, que participó en la expedición impulsado, según se dice, por el deseo de ver a su hermano, a quien no conocía; Cefeo, hijo de Áleo, y (sólo en Apolonio) su hermano Anfidamante; Palemonio, hijo de Hefesto o de Etolo; Eufemo, hijo de Posidón; Peleo y su hermano Telamón, ambos hijos de Éaco; Ífito, hijo de Náubolo; Peante, padre de Filoctetes. Este es mencionado por Valerio Flaco e Higino. Vienen a continuación Ificlo, hijo de Testio, y su sobrino Meleagro;. Butes, hijo de Teleonte y (únicamente en Apolonio) el hijo de otro Teleonte, Eribotes. Apolodoro y Apolonio concuerdan en citar a Heracles, cuyo nombre va ligado a un episodio de la navegación, el rapto de Hilas; pero respecto a este la tradición dista mucho de ser unánime (Ver, Heracles). Finalmente, los dos mencionan en sus listas a Anceo, rey de Tegeates, hijo de Licurgo. Los siguientes nombres no figuran en la relación de Apolodoro: tres de los hijos de Pero: Tálao, Areo y Leódoco; Ificlo, hijo de Fílaco; Euridamante, hijo de Ctímeno; Falero, hijo de Alcón; un ateniense, Fliante (o Fliunte), hijo de Dioniso (en vez de Fliante, Apolodoro cita otros dos hijos del mismo dios: Fano y Estáfilo -; Nauplio, que, por razones de cronologia, Apolonio distingue del padre de Palamedes; Oileo, padre de Áyax "el Menor". Entre los parientes de Meleagro, cuyos nombres quedan ya consignados, Apolonio añade el hijo de Portaón, Laocoonte, que no figura en Apolodoro. Vienen luego Euritión, hijo de Iro; Clitio e Ífito, hijos de Éurito; Canto, hijo de Caneto; Asterio y Anfión, hijos de Hiperasio. En cambio, Apolodoro menciona los héroes siguientes, no citados por Apolonio: además de Fano y Estáfilo, Áctor, hijo de Hípaso; Laertes y su suegro Autólico; Euríalo, hijo de Mecisteo, que pertenece al ciclo troyano, así como Peneleo, hijo de Hipalmo; Leito, hijo de Alectrión; luego Atalanta, la única mujer de la tripulación; Teseo, en cuya leyenda esta expedición es solo un episodio introducido artificial y tardíamente; Mecenio, hijo de Áctor, el cual lo es de Deyón y no hay que confundirlo con el Áctor de Hípaso y, por fin, dos hijos de Ares:. Ascálafo y Yálmeno. Además, la fantasía de los diversos escoliastas y de los poetas tardíos ha acumulado a la lista de los Argonautas, nombres de gran prestigio, no citados ni por Apolonio ni por Apolodoro: por ejemplo, Tideo, el médico Asclepio, el músico Filamón; Néstor, que figura sólo en el poema de Valerio Flaco; Pirítoo, compañero inseparable de Teseo y cuya presencia se explica por la introducción de éste en la leyenda, de igual modo que se explica por la de Heracles, la mención de su hijo Hilo (lo cual contradice las cronologías habitualmente establecidas), de Yolao, de Ifis, hermano de Euristeo, e incluso (sólo en Higino) del hermano gemelo de Heracles: Ificles. Valerio Flaco cita un tal Clímeno, tío de Meleagro, considerado más generalmente como hermano del héroe. Finalmente, Higino es el único en nombrar a Hipálcimo, hijo de Pélope y de Hipodamía (pero que no figura en las genealogías corrientes), Deucalión el cretense, padre de Idomeneo, y un héroe cuyo nombre, mutilado, parece ser Tersanor, hijo de la Leucótoe, que fue transformada en heliotropo (Ver, Clitia). )o()o( LA NAVEGACIÓN )o( El barco fue construido en Págasas, puerto de Tesalia, por Argo, ayudado por la diosa Atenea. La madera procedía del Pelión, excepto la pieza de proa, que aportó la diosa y que era un trozo de roble sagrado de Dodona. Ella misma la había tallado, dotándola de la palabra, hasta el punto de que era capaz de profetizar. El Argo fue botado por los héroes, en medio de gran concurrencia en la playa de Págasas, donde se embarcaron después de ofrecer un sacrificio a Apolo. Los presagios eran favorables: interpretados por Idmón, declararon que todos regresarían sanos y salvos excepto el propio Idmón, que perecería durante el viaje. La primera escala fue la isla de Lemnos. A la sazón no había en ella más que mujeres, puesto que habían dado muerte a todos los hombres (Ver, Toante, Hipsípila, Afrodita, etc.). Los Argonautas se unieron a ellas y les dieron hijos. Al dejarlas, pusieron rumbo a la isla de Samotracia, donde, aconsejados por Orfeo, se iniciaron en los misterios. Luego, adentrándose en el Helesponto, llegaron a la isla de Cícico, en el país de los doliones, cuyo rey se llamaba asimismo Cícico. El pueblo los recibió hospitalariamente, y el rey los invitó a un banquete, dándoles diversas pruebas de amistad. A la noche siguiente los héroes se hicieron a la vela, pero levantáronse vientos contrarios y, sin saberlo, antes del alba tomaron tierra nuevamente en la costa de los doliones. Estos, sin darse cuenta de que eran sus huéspedes de la víspera que volvían, los tomaron por piratas pelasgos que, como ocurría frecuentemente, iban a atacar su país. Entablóse una batalla, y, atraído por el estrépito, el rey Cícico acudió en ayuda de sus súbditos pero no tardó en caer muerto a manos del propio Jasón, que le atravesó el pecho con su lanza. Los demás héroes causaron una enorme matanza entre sus adversarios. Al amanecer, las dos partes se dieron cuenta de su error, y todos prorrumpieron en lamentos. Jasón dispuso magníficos funerales para Cícico, y, por espacio de tres días, los argonautas lanzaron lamentaciones rituales y celebraron juegos en su honor. Mientras, la joven esposa de Cícico, Clite, se ahorcaba de desesperación. Las ninfas la lloraron con tal desconsuelo, que sus lágrimas originaron una fuente, que tomó su nombre. Antes de partir, como una tempestad les impedía hacerse a la mar, los Argonautas erigieron en la cumbre del monte Díndimo, que domina Cícico, una estatua a Cibeles, la madre de los dioses. La siguiente etapa los condujo más al Este, a la costa de Misia, cuyos moradores los acogieron con regalos. Mientras los héroes estaban ocupados preparando la comida, Heracles, que había roto su remo durante la travesía, tanto era el vigor con que lo manejaba, fue al bosque vecino en busca de un árbol apropiado para fabricar otro. Hilas, un joven a quien quería y que se había embarcado con él en el Argo, hubo de ir a buscar agua potable para preparar la comida. A la vera de la fuente encontróse con las ninfas que bailaban, las cuales, maravilladas de su belleza, lo atrajeron hasta el manantial, donde se ahogó. Polifemo, uno de los Argonautas, oyó el grito del niño en el momento en que desaparecía bajo el agua. Precipitóse en su auxilio y, en el camino, encontró a Heracles, que volvía del bosque. Ambos salieron en busca de Hilas. Se pasaron toda la noche vagando por el bosque. Cuando por la madrugada, el barco zarpó, no se hallaron a bordo. Así, pues, los argonautas hubieron de proseguir su viaje sin Heracles ni Polifemo, porque los Destinos habían dispuesto que los dos héroes no participasen en la conquista del vellocino. Polifemo fundó en aquellas cercanías la ciudad de Cíos, y Heracles continuó solo sus hazañas (Ver, Hilas y Heracles). El Argo llegó luego al pais de los Bébrices, donde reinaba Ámico (Ver, su leyenda). Después de la derrota de Ámico por Pólux, según ciertas tradiciones, trabóse una batalla entre Argonautas y Bébrices, en la que éstos perdieron mucha gente y terminaron por huir en todas direcciones. Al día siguiente, los Argonautas volvieron a emprender la marcha y, azotados por una tempestad antes de entrar en el Bósforo, hubieron de hacer escala en la costa de Tracia, o sea, en la orilla europea del Helesponto, con lo que dieron en el país de Fineo. Fineo era un adivino ciego, hijo de Posidón; sobre él pesaba una singular maldición de los dioses: cada vez que le ponían delante una mesa repleta de manjares, las Harpías, seres mitad mujer, mitad ave, se precipitaban sobre las viandas, se llevaban parte de ellas y ensuciaban el resto con sus excrementos. Los Argonautas pidieron a Fineo que los informase acerca del resultado de su expedición, pero el adivino no quiso responderles antes de que ellos lo hubiesen librado de las Harpías. Los Argonautas le dijeron entonces que se sentara a la mesa, y las Harpías irrumpieron; Calais y Zetes, que en su calidad de hijos del dios del viento eran alados, se precipitaron en su persecución, hasta que las Harpías, agotadas, prometieron por el Éstige que no molestarían más al rey Fineo. Liberado de aquella maldición, el adivino reveló a los Argonautas una parte de lo por venir, la que les estaba permitido conocer, y púsolos en guardia contra un peligro que no tardaría en amenazarles: las Rocas Azules (las Cianeas), unos escollos flotantes que entrechocaban. Para saber si podrán pasar en medio de ellos, Fineo les aconseja que se hagan preceder por una paloma; si ésta logra salvar el obstáculo, podrán seguirla sin riesgo; pero si los escollos se cierran sobre el ave, es que la voluntad de los dioses no les será propicia, y será obrar con sensatez abandonar la empresa. Después les suministra algunas indicaciones sobre los hitos principales de su ruta. Oído este oráculo, los Argonautas reanudaron su camino. Al llegar frente a las Rocas Azules, llamadas también las Simplégades, es decir, las "Rocas que entrechocan", soltaron una paloma, que logró franquear el paso; pero las peñas, al cerrarse, arrancaron las plumas más salientes de su cola. Los héroes aguardaron a que las rocas se hubiesen apartado de nuevo, y se lanzaron a su vez. La nave salió sana y salva, pero la popa quedó ligeramente averiada, como había ocurrido con la cola de la paloma. Desde entonces, las Rocas Azules han permanecido inmóviles, pues era voluntad del Destino que su movilidad cesara en cuanto un barco consiguiera franquearlas. Habiendo penetrado los Argonautas de este modo en el Ponto Euxino, llegaron al país de los Mariandinos, cuyo rey, Lico, los acogió favorablemente. Allí, en el curso de una cacería, murió el adivino Idmón, herido por un jabalí. También murió el piloto Tifis, que fue reemplazado en el timón por Anceo. Después, los argonautas dejaron atrás la desembocadura del Termodonte (río en cuyas orillas se dice a veces que habitaban las Amazonas), y luego costearon el Cáucaso y llegaron a Cólquide, en la desembocadura del Fasis, término de su viaje. Los héroes desembarcaron, y Jasón se presentó al rey Eetes, exponiéndole el encargo que le confiara Pelias. El rey no se negó a entregarle el vellocino de oro, pero puso como condición que el héroe, sin ayuda de nadie, había de poner el yugó a dos toros de pezuñas de bronce, que despedían fuego por los ollares. Estos toros monstruosos, presente de Hefesto a Eetes, jamás habían conocido el yugo. Una vez realizada esta primera prueba, Jasón debería trabajar un campo y sembrar los dientes de un dragón (se trataba del resto de los dientes del dragón de Ares, de Tebas, que Atenea había dado a Eetes) (Ver, Cadmo y Ares). Jasón se preguntaba cómo lograría imponer el yugo a los monstruos cuando Medea, hija del rey, en quien se había encendido una viva pasión por él, acudió en su ayuda. Empezó haciéndole prometer que la tomarla por esposa si gracias a ella superaba las pruebas impuestas por su padre, y que la llevaría a Grecia. Jasón se lo prometió, y entonces Medea le dio un bálsamo mágico (pues la doncella era experta en las artes ocultas), con el que debería untar su escudo y su cuerpo antes de haberselas con los toros de Hefesto. Este bálsamo poseía la virtud de volver invulnerable al hierro y al fuego a quien estuviese impregnado de él, y su invulnerabilidad debía durar un día entero. Además, le reveló que los dientes del dragón harían brotar una hueste de hombres armados que tratarían de matarlo y que él no tendría que hacer otra cosa sino, desde lejos, lanzar una piedra en el centro del grupo. Entonces los hombres se arrojarían unos contra otros, culpándose mutuamente de haber lanzado la piedra, y morirían víctimas de sus propios golpes. Así prevenido, Jasón consiguió colocar a los toros bajo el yugo, uncirlos al arado y, sucesivamente, arar el campo y sembrar los dientes de dragón. Luego, ocultándose, lapidó de lejos a los hombres que nacieron de esta extraña siembra. Comenzaron ellos a pelear entre sí, y Jasón se aprovechó del desorden y dió muerte a todos. Pero Eetes no cumplió su promesa; intentó incendiar el Argo y asesinar a su tripulación. Sin embargo, antes de que hubiese tenido tiempo de realizar su proyecto, Jasón, guiado por Medea, se había apoderado del vellocino (los sortilegios de la doncella habían dormido al dragón encargado de su custodia) y, finalmente, se había dado a la fuga. Cuando Estes descubrió que Jasón había huido con el vellocino y su hija, se lanzó en persecución del barco. Medea, que lo había previsto, mató a su hermano Apsirto, que la acompañaba, y dispersó sus miembros por el camino. Eetes perdió el tiempo recogiéndolos, y, cuando hubo terminado, era ya demasiado tarde para pensar en dar alcance a los fugitivos. Por eso, con los miembros de su hijo, abordó en el puerto más cercano, que era el de Tomes, en la costa occidental del Ponto Euxino, y enterró allí al niño; pero antes de regresar a Cólquide, envió a varios grupos de sus súbditos en persecución del Argo, advirtiéndoles que si no traían a Medea, morirían en su lugar. Según otra versión, Apsirto había sido enviado por Eetes en persecución de su hermana, pero Jasón lo había matado a traición, ayudado por Medea, en un templo consagrado a Ártemis en la desembocadura del Danubio (Istro). Sea como fuere, !os Argonautas prosiguieron su ruta hacia el Danubio, remontando el río hasta el Adriático (en la época en que fue elaborada esta versión de la leyenda, el Danubio, o Istro, era considerado como una arteria fluvial que comunicaba el Ponto Euxino con el Adriático). Zeus, enojado por el asesinato de Apsirto, envió una tempestad, que alejó el barco de su ruta. Éste se puso a hablar y reveló la cólera de Zeus, añadiendo que. no se aplacaría hasta que los argonautas hubiesen sido purificados por Circe. Entonces la nave remontó el Eridano (río Po) y el Ródano, a través del país de los ligures y el de los celtas. De allí volvió al Mediterráneo, y, contorneando Cerdeña, llegó a la isla de Eea, reino de Circe (sin duda, la península de monte Circeo, al norte de Gaeta, entre el lacio y la Campania). Allí, la maga, que, como Eetes, era hija del Sol, y, por tanto, tía de Medea, purificó al héroe y celebró una larga entrevista con la doncella, pero se negó en absoluto a acoger en su palacio a Jasón. La nave reanudó su camino errante, y, guiado por la propia Tetis, por orden de Hera, atravesó el mar de las Sirenas. Allí Orfeo cantó una melodía tan hermosa, que los héroes no sintieron deseos de acudir a la llamada de las sirenas (Ver). Sólo uno de ellos, Butes, llegó a nado hasta la roca de las encantadoras; pero Afrodita lo salvó instalándolo en Lilibeo (hoy Marsala), en la costa occidental de Sicilia. Luego la nave Argo pasa por el estrecho de Caribdis y Escila y por las islas errantes (sin duda, las Lípari), por encima de las cuales se levantaba una negra humareda. Finalmente, llegaron a Corcira (hoy Corfú), el país de los feacios, cuyo rey era Alcínoo. En él encontraron un grupo de colcos, lanzados por Eetes en su persecución y que pidieron a Alcínoo la entrega de Medea. El rey, después de haber consultado con su esposa Arete respondió que accedería si, después de ser examinada, se comprobaba que Medea era virgen; pero que si era ya la esposa de Jasón, debería permanecer con él. Arete comunicó en secreto a Medea la decisión de Alcínoo, y Jasón se apresuró a llenar la condición que había de salvar a la muchacha, por lo cual el rey no tuvo más remedio que negarse a entregarla. Los de Cólquide, no atreviéndose a volver a su patria, se establecieron en tierra de los feacios, y los Argonautas volvieron a hacerse a la mar. Apenas habían salido de Corcira, una tempestad los arrastró hacia las Sirtes, en la costa de Libia. Allí tuvieron que transportar el barco a hombros hasta el lago Tritonis. Gracias a Tritón, el dios del lago, encuentran una salida al mar y reanudan su viaje rumbo a Creta. Pero en el curso de este episodio han perdido dos compañeros: Canto y Mopso (quienes, por otra parte, no figuran en todas las relaciones de los Argonautas transmitidas por la tradición. Al desembarcar en Creta se topan con un gigante, Talo, especie de monstruoso autómata construido por Hefesto y al que Minos había confiado la misión de defender la isla contra cualquier desembarco (Ver, Talo). Arrancaba enormes rocas de la orilla y las lanzaba, de lejos, contra los barcos que pasaban, para alejarlos de la costa. Tres veces al día daba la vuelta a la isla. El gigante era invulnerable, pero tenía en el tobillo, bajo una gruesa piel, una vena en que radicaba su vida; si esta vena llegaba a abrirse, Talo moriría. Medea venció al gigante con sus artes mágicas y lo volvió furioso enviándole visiones engañosas; el resultado fue que Talo se desgarró la vena del tobillo contra una roca, y murió en el acto. Los Argonautas desembarcaron y pasaron la noche en la playa. A la mañana siguiente partieron de nuevo, después de haber erigido un santuario a Atenea Minoica. En el mar de Creta se vieron de pronto sumidos en una noche opaca y misteriosa que les deparó grandísimos peligros. Jasón imploró a Febo, pidiéndole les mostrase la ruta en aquellas tinieblas. Febo Apolo acogió su ruego y lanzó una llama que les permitió ver, muy cerca de la nave, una islita del grupo de las Espóradas, donde pudieron anclar y a la que dieron el nombre de Ánafe (isla de la Revelación), edificando en ella un santuario a Febo Radiante. Pero en este islote rocoso faltaban las ofrendas necesarias para celebrar dignamente el sacrificio inaugural, y, así, hicieron las libaciones rituales con vino, en vez de agua. Al verlo, las criadas feacias que Arete había dado a Medea como regalo de boda, se echaron a reír y prorrumpieron en bromas atrevidas dirigidas a los Argonautas. Estos replicaron con otras, dando origen a una escena jocosa que se repite en la isla cada vez que se celebra un sacrificio en honor de Apolo. A continuación, los Argonautas hicieron escala en Egina y, costeando la isla de Eubea, llegaron a Yolco, tras haber terminado su periplo en cuatro meses y trayendo el toisón de oro. Luego Jasón condujo la nave Argo a Corinto, donde la consagró como exvoto a Posidón. Esta leyenda, muy compleja, es anterior, en su núcleo primitivo, a la redacción de la Odisea, la cual registra las hazañas de Jasón. Para nosotros, su celebridad se debe principalmente al largo poema erudito de Apolonio de Rodas, que la narra en detalle. En la antigüedad gozó de gran popularidad y acabó por constituir un ciclo al que se vincularon, mejor o peor, gran número de leyendas locales. Al igual que de los poemas homéricos, de las aventuras del Argo se extrajeron obras teatrales y poemas de toda clase. Sobre todo, el tema de Medea sedujo a los poetas. Ver, Medea, Jasón.

Página 1169 - 1322 Palabras 58401 al 58450 de 66095

 

Volver