El lugar donde está situada Atenas estaba habitado desde el comienzo del tercer milenio. La Acrópolis, colina rocosa y abrupta dominando la llanura desde una altura de unos 80 metros, fue la parte más antiguamente ocupada. En los tiempos micénicos contenía el palacio real y abrigaba los cultos de los dioses tutelares. Fue fortificada en el siglo XIII a.C. con un grueso muro con nueve puertas, el Pelasgikon. La meseta superior fue reservada esencialmente a los santuarios desde el final del siglo X. Muchos templos de Atenea se han sucedido allí hasta 480 a.C., en que el primer Partenón, inacabado, fue incendiado por Jerjes con todas las ofrendas y los otros monumentos del santuario. Temístocles rehízo el muro del norte, con los materiales de los edificios destruidos; Cimón, los muros sur y este. Pero fueron los grandes trabajos de Pericles los que dieron a la Acrópolis todo su esplendor. El Partenón fue edificado del 447 a 432 por Ictinos, Calícrates y Fidias. Es un períptero dórico de 8 por 17 columnas todo en mármol pentélico, con un vestíbulo, una cella con columnata interior y un opistódomo dando acceso a una sala con cuatro columnas, que es el Partenón propiamente dicho. El templo estaba construido según cálculos refinados y ornamentado con una rica decoración esculpida: frisos exteriores dóricos con métopas historiadas (Centauromaquia al sur, Gigantomaquia al este, Amazonomaquia al oeste. escenas de la toma de Troya al norte); friso jónico a lo alto del muro exterior, bajo la columnata (procesión de las Grandes Panateneas y asamblea de los dioses); nacimiento de Atenea en el frontón este, disputa de Atenea y Posidón para la posesión del Ática en el frontón oeste. La estatua de culto crisoelefantina, obra de Fidias, fue consagrada en 438. Los Propileos fueron construidos por Mnesicles de 437 a 432; comprenden un cuerpo central, con seis columnas dóricas en las dos fachadas, coronadas de frontones, dividido interiormente en dos vestíbulos por un muro cruzado por cinco puertas. El del oeste tenía en el interior dos filas de tres columnas jónicas; al norte, una pinacoteca abrigaba pinturas; al sur, un simple vestíbulo desembocaba en el santuario de Atenea Niké, pequeño edificio jónico anfipróstilo con cuatro columnas decorado con un friso que fue construido hacia 425. El bastión sobre el cual se eleva está bordeado por una balaustrada de mármol decorada de Victorias esculpidas. En 421 fue comenzado el templo jónico de Atenea Polias y Poseidón Erecteo (Erecteón). El plano es complejo en razón de las conveniencias religiosas. Efectivamente, la construcción comprendía un santuario de Atenea (cella precedida de un pórtico de seis columnas formando fachada hacia es este), un santuario de Poseidón Erecteo hacia el oeste, abriendo al norte bajo un gran pórtico que daba igualmente acceso al Pandroseion, y en fin, al sur, de cara al Partenón, la tribuna decorada de seis Cariátides, cuya destinación permanece en el misterio. Delante del muro oeste se encontraba el santuario de Pandrose, el olivo sagrado y el altar de Zeus Herkaios. A la izquierda de la Vía Sagrada se levantaban ofrendas, entre ellas la Atenea Promacos y la Lemnia de Fidias. En las laderas de la Acrópolis se encontraban varios santuarios; al norte, la gruta de las Ninfas y de Pan, los santuarios de Apolo Hipakraios, de Agloré, de Afrodita; al sur, el de Dionisios Eleutereus, con un templo que data de la época de Pisístrato; otro edificado después de la paz de Nicias, y el teatro, en un principio de madera, después de piedra. Al este del teatro, el Odeón de Pericles. Al oeste, un poco más alto, estaba situado el santuario de Asclepio.