(griego, papyros; egipcio antiguo, "el (monopolio) del faraón"). Planta ciperácea, Cyperus papyrus, de cañas gruesas terminadas por un penacho de espigas, con flores verdosas, que crecía antiguamente en las orillas del Nilo y especialmente en el Delta. Corresponde al signo jeroglífico "mehit". Esta planta fue un símbolo natural de la propia vida, y el jeroglífico, que muestra un único tallo y brote de la planta, se usó como amuleto y como símbolo para "verde" y para conceptos tales como "florecer", "alegría" y "juventud". Puesto que esta planta fue un símbolo del pantano primigenio, del que surgió la vida, y se creía que "pilares" de papiro sostenían el cielo, las columnas papiriformes de los templos egipcios quizás pretendían reflejar el doble simbolismo de estas ideas. El papiro también aparece asociado a diversas divinidades, y a menudo las representaciones de Hathor, Bastet y Neith, y otras diosas, portan un bastón papiriforme como atributo. Hathor, en tanto que diosa del cielo y de la necrópolis, aparece en ocasiones como una vaca con un brote de papiro entre los cuernos, símbolo del sol o de los pantanos de papiro del oeste; y el bastón uj (un tallo de papiro coronado por dos plumas) fue un importante fetiche asociado al culto de esta divinidad. Se utilizaba un grupo de tres tallos de papiro como determinativo en la palabra idhu, "pantano", así como en el término Mehu o Ta-Mehu, "Tierra del Papiro", utilizado para definir el reino del Bajo Egipto. Este signo se encuentra ya a principios del Período Dinástico en la paleta de Narmer, donde unos papiros crecen del alargado signo ta, que significaba "tierra", al que se le ha añadido la cabeza de un rebelde subyugado, sobre la que vuela el halcón real; el conjunto transmite con claridad el mensaje del control del Delta por parte del Alto Egipto, en una unidad compositiva que consiste básicamente en el ensamblaje de signos jeroglíficos. Al jeroglífico mehit, como emblema del Bajo Egipto, se le emparejaba a menudo con la planta heráldica del Alto Egipto y en tiempos del Imperio Nuevo aparece con el loto de la misma manera. En escenas naturalistas, el grupo de papiros significa "pantano" y representa esa zona de marismas en innumerables imágenes de aves salvajes, y la exhuberante profusión de los jardines privados o reales en escenas como la de Tutanjamón cazando patos junto a su esposa Anjesenamón, en la pequeña capilla dorada de la tumba de este rey. Tales composiciones muestran el uso de lo que en esencia es un único grupo de papiros. Aun cuando se observan multiplicidad de tallos y detalles añadidos, tales como nidos de pájaros salvajes, la imagen del grupo de papiros conserva básicamente su naturaleza jeroglífica, en contraste con un "fondo" repleto de papiros. El jeroglífico mehit ofrece todavía otro significado, pues se utiliza para expresar los conceptos de "alrededor" o "detrás" y en representaciones de estas ideas. También se utiliza a menudo en combinación con el jeroglífico de protección sa en la frase formularia: "Toda vida y protección están alrededor (del rey)", fórmula muy común en inscripciones que puede encontrarse, en ocasiones, como un grupo amulético representado independientemente y con identidad propia. Con él se realizaban embarcaciones ligeras uniendo estrechamente los tallos, o un tipo de papel muy resistente. Era el soporte de escritura, hecho de láminas delgadas, obtenidas del tallo de la planta del mismo nombre, que se superponían horizontal y verticalmente, hasta obtener luego, después de prensarlas y golpearlas, el grueso requerido. Algunas hojas eran luego pegadas en forma de largos rollos. Los egipcios aprendieron desde el Período Predinástico a fabricarlo. Fue utilizado especialmente para escribir en hierático y, más adelante, en demótico. Las hojas escritas se pegaban consecutivamente cuando así se precisaba para escribir un libro, el cual para conservarlo era enrollado y anudado, constituyendo un volumen. La palabra papiro, que dará origen a la moderna "papel", significaba en egipcio "el faraónico" "el real", debido a que su fabricación y venta era un monopolio real. El término papiro, a través del griego, ha llegado hasta nosotros. Su empleo está atestiguado en Egipto, más o menos desde el año 3.000 a.C.. En Mesopotamia sólo se empleó el papiro a partir de la época neoasiria. Los papiros encontrados en Egipto han conservado un gran número de textos literarios. Pero comprenden sobre todo documentos oficiales o privados: cuentas públicas, informes a las autoridades, contratos diversos, archivos notariales, testamentos, cartas personales. Uno de los conjuntos de documentos más interesantes son los archivos de Zenón, quien a mediados del siglo III a.C. administraba un dominio concedido (dodea) al dieceta (ministro) Apolonio y lo transformaba profundamente. Todos estos textos nos proporcionan numerosas informaciones sobre Egipto desde el siglo III a.C., hasta principios del siglo VII de nuestra era. Nos enseñan mucho sobre la organización administrativa y militar, sobre el derecho, sobre la economía (fiscalidad, métodos agrícolas, monopolios reales, abastecimiento), y sobre la vida religiosa y privada. Ver, Biblion, Pergamino.