El más célebre de los héroes de este nombre fue un nieto de la pléyade Alcíone y de Posidón. Es hijo de Hirieo y de la ninfa Clonia, y, por lo menos según la tradición más corriente, tío de Antíope. Una versión distinta presentaba a Nicteo y Lico como hijos de Ctonio, uno de los Espartoi, es decir, de los guerreros nacidos de los dientes del dragón muerto por Cadmo (Ver). Finalmente, se considera a veces a Antíope como hija de Lico y no como su sobrina. Para vengar el rapto de la doncella, Lico habría tomado la ciudad de Sición. Sin embargo, esta expedición suele explicarse de modo distinto: Lico la habría emprendido para vengar la muerte de su hermano (Ver, Antíope). Cuenta Apolodoro que Nicteo y Lico habían tenido que huir de su país, Eubea, por haber dado muerte al hijo de Ares y Dotis, Flegias. Refugiáronse en Hiria, Beocia, y luego pasaron a Tebas, donde los acogió el rey Penteo, el cual incluso confió a Lico el cargo de "polemarco", es decir, jefe del ejército. A la muerte de Penteo, Lico habría ocupado el trono. Otra tradición decía que Lico había asumido la regencia a la muerte de Lábdaco, porque el hijo de éste, Layo, era demasiado joven para reinar (Ver, Layo). Finalmente, existe una leyenda, citada por Higino, según un poeta trágico reciente, tal vez una tragedia latina, que presenta a Lico como el esposo de Antíope. Lico la había repudiado porque había tenido a Épafo por amante y, además, había sido amada por Zeus. Por su parte, Lico había casado con Dirce (como en la tradición ordinaria). Dirce sintió celos de Antíope, de quien sospechaba que seguía manteniendo relaciones con su primer marido, y mandó encarcelarla. Pero Zeus la libró milagrosamente de sus cadenas, y Antíope huyó al Citerón, donde dio a luz a dos hijos, Anfión y Zeto. Más tarde, éstos castigaron a Dirce y Lico. Cuando la venganza de Anfión y Zeto, tan pronto se afirma que dieron muerte a Lico como que, obedeciendo la orden de Hermes, se contentaron con privarle de su reino.