(ca.493-433 a.C.). Filósofo presocrático griego, físico, estadista y místico nacido en Acragante (Sicilia). Fue uno de los humanistas más importantes de la antigüedad. Era hijo de un tal Metón y pertenecía a una familia destacada (su abuelo Empédocles había ganado la carrera de caballos en las Olimpíadas del 496). Apoyó a los demócratas y ayudó a la expulsión de la oligarquía en Acragante, pero rechazó el ofrecimiento de convertirse en rey. Posteriomente, Empédocles se exilió, retirándose al Peloponeso. Visitó la colonia de Turios, en el sur de Italia, poco después de que fuera fundada en el 443. Se propagaron muchas leyendas sobre él, incluyendo la que cuenta que saltó sobre el cráter del Etna para probar su divinidad. Murió a la edad de sesenta años, probablemente en el Peloponeso. Su fama como científico, médico-taumaturgo y su interés por la filosofía, la física o la poesía le llevaron a gozar de la estima de la mayoría de los estadistas de su tiempo. Su habilidad retórica fue muy estimada, viajando por la mayoría de las ciudades griegas exponiendo sus planteamientos. Escribió dos poemas en hexámetros: en el primero, Sobre la naturaleza, expone su filosofía; también nos han llegado unos 300 versos de otro poema más largo. Fue muy admirado por Lucrecio, que escribió siguiendo la misma tradición didáctica en verso. Empédocles respondió a Parménides y a su escuela eleática con una teoría pluralista del universo. Sin embargo, aceptó sus puntos de vista sobre la permanencia de la existencia real y postuló un universo concebido como una unidad esférica, en el que hay cuatro elementos "raíces", que entran en la composición de todas las cosas: Fuego, Aire, Agua y Tierra, que se mezclan y se separan en un proceso eterno gracias a dos fuerzas que él llamó Amor y Discordia. De este modo, las cosas reales llegan a la existencia y desaparecen. Por tanto, los distintos objetos que perciben nuestros sentidos están producidos por la combinación en diferentes proporciones de partículas de esos cuatro elementos. Empédocles postuló un ciclo cósmico en el que el Amor, que une, y la Discordia, que desune, predominan de forma alternativa. Esta teoría fue luego muy reelaborada y malinterpretada. De todos modos, su teoría fundamental sobre la materia influyó mucho en los atomistas y, después de que Aristóteles la sometiera a su propia crítica, fue adaptada por los peripatéticos y finalmente por los estoicos. Tanto Platón como Aristóteles recibieron la influencia de las teorías biológicas de Empédocles sobre los poros y sobre la visión. La teoría de los cuatro elementos pervivió durante dos milenios como base del pensamiento científico. La otra obra de Empédocles, Sobre las purificaciones, de la que nos han llegado unas cien líneas, tiene un propósito más religioso, y está conectada con el orfismo, un culto mistérico muy extendido en Grecia basado en el personaje mítico Orfeo, que descendió al mundo de los muertos. En el poema muestra su creencia en la transmigración de las almas, lo que es difícil de reconciliar con su visión materialista de la materia. De todas formas, no conservamos lo suficiente del texto para comprobar cómo ambas teorías podían reconciliarse. Ver, Elementos.