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Palabra   |   Descripción

Feragún

o Feraoún. Es el Faraón del que habla la escritura, en la historia de José, hijo de Jacob, vendido por sus hermanos y que llega a ser ministro del faraón egipcio. Los intérpretes musulmanes han llenado esta historia de fábulas.

Ferafatías

Fiestas que en Sicilia se celebraban en honor de Prosérpina.

Ferae bestiae

"animales salvajes". En derecho romano, son objeto de ocupación y se hacen propiedad del que se apodera de ellos, incluso en campo ajeno. No obstante, si hay prohibición de cazar o pescar en fundo o lago privados, el propietario puede ejercitar contra el cazador o pescador la acción de injurias, pero los animales son propiedad del que los caza o pesca.

Feomis

Gigante hijo de la Tierra y del Tártaro.

Feola

Una de las Híadas.

Feodosiya

Teodosia (ciudad situada en la costa meridional de la península de Crimea que forma el estrecho de Kerch).

Feodosia

Teodosia (ciudad situada en la costa meridional de la península de Crimea que forma el estrecho de Kerch).

Feócomes

Centauro cubierto de muchas pieles de león, las cuales no impidieron que Néstor le matase.

Feo

Una de las Híades.

Fensalir

En la mitología nordica, fabuloso castillo situado en el Asgardhr, parafso de los dioses Ases, morada de Odín y de su mujer Frigg.

Fenris

En la mitología céltica, lobo monstruoso, hijo de Loici, que llegó a hacerse tan robusto que rompía las cadenas de hierro y los lugares más estrechos. Finalmente un enano fabricó para él un cordón flexible y unido, con el cual se dejó aprisionar por los dioses, pensando romperlo con la misma facilidad. Pero sus esfuerzos no hicieron más que apretar el fatal cordón, cuyo extremo hicieron pasar los dioses por el centro de una gran roca llana que hundieron en las entrañas de la tierra. Desde entonces da continuos gritos y sale sin cesar la espuma de su boca y con tanta abundancia que forma un río que se llama Vam (los vicios). Sin embargo este monstruo debe romper ésta el día del crepúsculo (el Rakmarog) de los dioses, es decir el fin del mundo, y devorar al sol. Sin duda se reconocerá en este lobo el emblema del mal principio, o de alguna potestad enemiga de la naturaleza.

Fenrir

En la mitología nórdica, lobo monstruoso, hijo de Loki y de Angerboda. Para los pueblos del norte de Europa simboliza el Mal. Lo vencerá el Bien en el momento del fin del mundo (Crepúsculo de los dioses). Cuenta la leyenda que Fenrir vivía entre los Ases, pero nadie se le podía acercar hasta que el dios Tyr, arriesgando una mano, consiguió encadenarlo a una montaña con la fortísima cuerda Gleipnir, tejida para ese cometido por los Enanos artesanos en el subsuelo. Éstos se sirvieron de barbas de mujer, raíces de montaña, tendones de oso, agallas de peces y saliva de aves. Desde entonces el lobo permaneció preso y aullador allí, con la boca espumeante, y permanecerá preso en su lugar hasta el fin del mundo cuando, rota la cuerda, devorará al sol y al propio Odín el día del Ragnarök (fin de los dioses). Después morirá a su vez atravesado por la espada de Vidhar, hijo de Odín.

Fenops de Abidos

Unido a Heracles por una amistad íntima.

Fenops

Padre de Xanto y Tóon, a quien Diómedes, en un solo día, privó de sus dos hijos.

Fenops

Padre de Forcis que sucumbió bajo los golpes de Áyax.

Fenón

"el luminoso", es el término propio de la astrología para referirse al planeta Saturno.

Fenoméridas

Nombre que los poetas daban por chanza a las hijas de Esparta que combatían desnudas.

Fenogreco

"trigonella faenum-graecum". Planta leguminosa que hervida produce una grasa gelatinosa que provoca el deslizamiento de los soldados al ascender por las rampas.

Fenodamas

Troyano que obligó a Laomedonte a exponer su hija Esiona a un monstruo marino. Para vengarse, este rey envió sus hijas a África, donde una de ellas fue madre de Sestes.

Fenodamante

Según Licofrón, era el padre de Egesta. Ver, Egestes.

Feno

Oceánide, no mencionada por Hesíodo.

Feno

Ateniense hija de Clitio. Casada con Lamedonte, fue madre de Zeuxipe.

Fennís

Fainínda (los autores presentan diversas variantes: Fenínda (Hesiquio) o Fennís (Suda) o Efenínda (Eustaquio) o Fainnída (Pólux). Juego griego con ….).

Fenkhu

En el antiguo Egipto, era la designación del país de los Fenicios. Esta referencia está conectada con el mito de Osiris. Según el relato griego el cofre que contenía el cuerpo de Osiris, en donde había sido introducido mediante un engaño, había ido a encallar, tras ser arrojado al Nilo, a la costa de Biblos, en Fenicia.

Fénix de los Lampeos

Ciudad griega de Creta, en la costa meridional de la isla. Estrabón la sitúa en la costa meridional de la isla, en el istmo que une el tercio occidental con el resto de Creta. Es mencionada también en los Hechos de los Apóstoles en el marco de un trayecto del barco que llevaba a Pablo de Tarso a Roma en calidad de prisionero, donde se dice que era un puerto que miraba al suroeste y se consideraba como un lugar propicio para pasar allí el invierno. Sin embargo, un temporal no pemitió a la nave alcanzar el lugar. Hoy, se localiza en la bahía llmada Ormos Foinikiá.

Fénix

Fénix es uno de los hijos de Agenor en la versión más célebre de la leyenda de Europa y Cadmo. Su padre lo envió, junto con sus hermanos, en busca de su hermana Europa, raptada por Zeus. Al no encontrarla, y cansado de andar errante, establecióse en el lugar de la futura ciudad de Sidón, en Fenicia. El país le debe su nombre. Sin embargo, esta genealogía no es aceptada por todos los mitógrafos. A veces se le considera como hijo de Ógigo (Ver). También pasa por ser el padre, y no el hermano, de Europa, y en la leyenda desempeña el papel que más corrientemente se atribuye a Agenor.

Fénix

Compañero de Aquiles. Es hijo de Amintor, rey de Eleón, Beocia. El nombre de su madre varía según los autores. Ora se llama Hipodamía, ora Cleobule, ora Alcímeda. Amintor tenía una concubina, llamada Clitia o Ptía. A instancias de su madre que estaba celosa, Fénix sedujo a esta concubina. Al enterarse de ello, Amintor sacó los ojos a su hijo. Otra tradición pretendía que Ptía, la concubina de Amintor, había tratado en vano de seducir al joven y, al no lograrlo, lo había calumniado ante Amintor, el cual cegó entonces a su hijo. Fénix se refugió junto a Peleo, quien lo condujo ante el centauro Quirón. Este le restituyó la vista, y Peleo dejó en manos de Fénix a su hijo Aquiles, además de hacerlo rey de los dólopes. Fénix marchó a Troya con Aquiles, en calidad de consejero. Cuando la embajada de los jefes que tratan de reconciliar a Aquiles y Agamenón, Fénix se esfuerza en persuadir a su amigo, sin conseguirlo. Permanece a su lado, en la tienda, cuando Aquiles recibe la noticia de la muerte de Patroclo. Finalmente, desempeña un papel durante los juegos fúnebres celebrados en honor de éste, vigilando la carrera de carros. Después de la muerte de Aquiles, Fénix se trasladó, con Ulises, junto a Neoptólemo. Cuando el regreso de los griegos, acompañó a Neoptólemo, que seguía la ruta terrestre, pero murió en el camino. Neoptólemo le tributó honras fúnebres.

Fénix

El fénix es un ave fabulosa originaria de Etiopía, cuya leyenda esta relacionada en Egipto con el culto al Sol. Heródoto es el primero en hablarnos del fénix. Después, poetas, mitógrafos, astrólogos y naturalistas nos han dado detalles sobre él. Se admitía generalmente que la patria del fénix era Etiopía. Vivía allí durante un período de tiempo que ciertas tradiciones fijan en quinientos años, y otras, en mil cuatrocientos sesenta y uno, o bien en doce mil novecientos cincuenta y cuatro. El aspecto general del fénix es el de un águila, aunque de tamaño considerable y se le relaciona con la mítica garza real (bennu) egipcia. Su plumaje ostenta los más bellos colores: rojo de fuego, azul claro, púrpura y oro. Los autores no están de acuerdo sobre la distribución de estos matices en su cuerpo, aunque todos afirman que el fénix es infinitamente más hermoso que el más hermoso de los pavos reales. La leyenda del fénix concierne sobre todo a la muerte y el renacer del ave. Es única en su especie, y, por tanto, no puede reproducirse como los demás animales. Cuando el fénix siente aproximarse el fin de su existencia, acumula plantas aromáticas, incienso, cardamomo, y fabrica con todo ello una especie de nido. Al llegar a este punto, las tradiciones de los mitógrafos toman dos direcciones distintas: unos afirman que el ave prende fuego a esta olorosa pira y que de sus cenizas surge un nuevo fénix; según otros, el ave se acuesta en el nido así formado y muere impregnándolo de su semen. Entonces nace el nuevo fénix y, recogiendo el cadáver de su padre, lo encierra en un tronco de mirra hueco, que transporta luego hasta la ciudad de Heliópolis, en el Egipto septentrional y lo deposita en el altar del Sol, donde los sacerdotes del dios cuidarán de incinerarlo. Es el único momento en que el fénix aparece en Egipto. Dícese que llega allí escoltado por una bandada de aves diversas que parecen rendirle honores y vuelan respetuosamente a su alrededor. Una vez ha alcanzado el altar del Sol, el ave planea un instante en el aire, en espera de que se presente un sacerdote. Cuando ha llegado el momento, éste sale del templo y compara el aspecto del ave con un dibujo que lo representa en los libros sagrados. Sólo entonces se procede a quemar solemnemente el cadáver del viejo fénix. Terminada la ceremonia, el fénix joven reemprende el vuelo hacia Etiopía, donde vive alimentándose de gotas de incienso hasta el término de su existencia. Los astrólogos han relacionado este período con la teoría del "gran año" o revolución sideral. El nacimiento de un fénix señalaba, según ellos, el principio de este año. Bajo el reinado del emperador Claudio fue capturado un "fénix" en Egipto, y llevado a Roma. Claudio mandó exponerlo, pero nadie se tomó en serio al ave.

Fénix

o Phoinix. Ciudad de Sicilia identificada con seguridad con Tamaricios o Palma, ciudad mencionada en el Itinerario de Antonino, situada a 20 millas de Mesina y a 15 de Tauromenio.

Fénix

El "rojo", en razón de sus aguas ferruginosas. Río del noreste de Beocia que nace en el monte Calidromo, y es afluente del Asopo por la derecha, a unos 300 m de su desembocadura en el golfo Malíaco.

Fenisa Cirno

Nombre de la isla de Córcega. Hoy, en Francia.

Fenisa

Dido, originaria de Fenicia.

Fenínda

Fainínda (los autores presentan diversas variantes: Fenínda (Hesiquio) o Fennís (Suda) o Efenínda (Eustaquio) o Fainnída (Pólux). Juego griego con ….).

Fenicunte

Puerto de Fenicunte o Puerto de los Fenicios. Puerto de la península de Eritras, Jonia, cuyo emplazamiento no ha sido identificado con seguridad. Por la descripción de Tucídides podría pensarse en un fondeadero situado al norte, en la costa occidental de la península, frente a las islas Enusas.

Fenicunte

Nombre de un puerto de Citera.

Fenicis

Medeón (ciudad griega de Beocia, que fue mencionada por Homero en el Catalogo de las naves de la Ilíada, donde recibe el epíteto de "bien construida" ciudadela).

Fenicios

Naturales de Fenicia. Aunque tradicionalmente la civilización fenicia suele adscribirse a un marco cronológico cuyos límites se fijan entre la invasión de los "Pueblos de Mar", ca.1.200 a.C., y las conquistas de Alejandro, ca.330 a.C., es indudable que el origen de este pueblo de origen semítico se remonta a comienzos del III milenio, si bien este primer período de su historia suele denominarse "época paleofenicia". Ubicados en una estrecha franja costera del Mediterráneo entre Siria y Palestina, su límite oriental no debió superar los cursos de los ríos Orontes y Jordán o, en todo caso, la cadena montañosa del Anti-Líbano. No obstante su apertura originaria al mar, el espacio fenicio constituye una región agrícola favorecida por la fértil llanura de la Bekaa, que permitía buenos cultivos de frutas y legumbres así como abundantes pastos para la cría de ganado. Sin embargo, desde época temprana la principal riqueza de esta región parece haber sido la explotación de la madera de sus abundantes bosques, particularmente de cedros, que proporcionaban una madera de calidad demandada por los estados vecinos; la ciudad de Biblos (antigua Gubla, hoy Djebeil) pasaría a la historia por su importante industria maderera y el comercio desarrollado en torno a ésta. Como Biblos, la mayor parte de las ciudades fenicias estaban ubicadas en el litoral o en islas próximas, como en el caso de Tiro, y a sus puertos llegaban todo tipo de productos, procedentes tanto de las rutas caravaneras que atravesaban el Próximo Oriente como del Mediterráneo, a través de Chipre, y el Egeo. Por esta razón, garantizado su desarrollo económico, estas ciudades autónomas, desde el punto de vista de su organización política, no tuvieron necesidad de constituirse en un estado-nación en torno a la figura de un rey que dominara políticamente sobre todas las poblaciones y ciudades del país. Tan sólo a comienzos del I milenio, cuando arameos y hebreos se han asentado en Siria y Palestina, respectivamente, las fuentes hablan de "reyes" en algunas de estas ciudades (Sidón, Tiro), aunque bien podría tratarse de "príncipes" locales que hubieran adquirido un cierto grado de hegemonía sobre otras ciudades vecinas. Pero la tradición que identifica "fenicios" y "sidonios", debida a Homero, no parece muy fiable. De hecho, dicho de una forma provocadora, los "fenicios" no existieron; como los "griegos", los habitantes de estas poblaciones se autodenominaban ciudadanos de Arvad, Biblos, Sarepta, Tiro, Sidón, etc. Es más, ni siquiera estas ciudades llegaron a organizarse en una auténtica "confederación", que, en el mundo próximo-oriental, fue en muchos casos el paso previo a la construcción de un estado territorial. A pesar de estas limitaciones de desarrollo político, las ciudades fenicias mantuvieron estrechos contactos con los estados e imperios de su entorno desde finales del III milenio: Ur III, Egipto, Mitanni, Hitita, Asirio, Babilonio, Persa, de tal modo que la historia política y económica de éstos incluye siempre las pretensiones de dominio o control sobre estos enclaves comerciales y estratégicos del Mediterráneo oriental. De ahí que la región fuera a lo largo de los ss. una zona de permanentes conflictos o, más exactamente, escenario de guerras y enfrentamientos por el control de este territorio y en los que, paradójicamente, los autóctonos desempeñaron tan sólo un papel secundario. Desde una perspectiva histórica, la peculiaridad de la civilización fenicia es el hecho de que, quizá más que ninguna otra, desarrollara su potencial humano, económico y cultural en el exterior e incluso en áreas muy alejadas de los centros originarios. La exploración temprana del Mediterráneo por las rutas septentrional y meridional llevó a los fenicios hasta el extremo Occidente en un proceso de colonización que alcanzó incluso áreas atlánticas (Lixus, en el norte de África). Según la tradición, Gadir (Cádiz) fue una fundación fenicia ca.1.100 a.C., aunque la arqueología no ha encontrado aquí materiales fenicios anteriores al siglo VIII. Pero es seguro que a finales del siglo IX, en 814, un grupo de tirios huidos de su ciudad natal fundó Carthago, que a la larga sería la ciudad occidental en más estrecho contacto con los fenicios orientales y occidentales. Por la ruta septentrional, Motya, en el noroeste de Sicilia, y Ebusus (Ibiza) fueron también dos enclaves controlados durante ss. por fenicios o púnicos, sus herederos en el control del comercio occidental. Pero es difícil decidir cuál de estas dos rutas fue practicada con preferencia por los fenicios, puesto que la mayor parte de los asentamientos conocidos del Mediterráneo central (Sicilia) y occidental (Cerdeña, Ibiza, sur de la península Ibérica) y supuestamente pertenecientes a la ruta septentrional, pueden haber sido fundaciones posteriores promovidas por los fenicios asentados en el área meridional; por lo que una ruta circular Este-Oeste-Este desde Tiro hasta Gadir y, de aquí, por la costa norteafricana hasta Fenicia, es poco probable, dado que exigiría un conocimiento de las técnicas y sistemas de navegación muy superior al de los griegos, navegación de cabotaje bordeando la costa, varios ss. después. Dicho de otro modo, el tópico de los fenicios como "los primeros marinos", debería ser completado con el de "y extraordinarios navegantes". En cualquier caso, la expansión fenicia por el Mediterráneo continúa ocupando un lugar primordial en los estudios relativos a la civilización fenicia, cuyos avances se ven empero obstaculizados por un círculo vicioso: la escasez de restos fenicios, depositados en museos, impiden la elaboración de valoraciones críticas fiables; la escasez de estas valoraciones críticas de conjunto es debida a la escasa divulgación de los testimonios arqueológicos. No obstante, estudios recientes suponen un giro en el tratamiento de la problemática fenicia tradicional con una combinación ponderada de los testimonios literarios y los datos arqueológicos. Aun así, la expansión por el Mediterráneo sigue concentrando la atención de los especialistas mucho más que el estudio de la situación interna de las ciudades fenicias que, sin duda, impulsó el proceso de colonización. Ello se justifica por una tendencia muy generalizada a considerar que la principal, y casi única, fuente de riqueza de los fenicios fue el comercio ultramarino, que impregnaría también el mundo colonial fenicio en Occidente. No obstante, esta tesis tradicional ha sido recientemente cuestionada en el análisis de algunos casos concretos, como el de la fundación de Cartago por un sector de la aristocracia terrateniente tiria, pero es dudoso que otros asentamientos fenicios menos duraderos (en islas como Chipre, Malta, Sicilia, Cerdeña e Ibiza; en enclaves de la costa norteafricana de Libia, Argelia, Túnez y Marruecos; e incluso los de la costa andaluza, en el sur de la península Ibérica) hayan sido "ab origine" fundaciones coloniales de carácter agrícola. Más bien parece que, como en otras ocasiones, el fenómeno de la expansión fenicia haya que entenderlo como un proceso histórico con motivaciones y objetivos diferentes en cada momento: hasta el siglo VIII, se trataría de viajes exploratorios realizados por mercaderes, pero sin asentamientos agrícolas, excepto quizá Cartago; desde el VIII al VI, se afianza la presencia comercial y se inicia el proceso colonizador agrícola; del siglo VI a.C. en adelante el protagonismo púnico en Occidente reemplaza la presencia fenicia anterior. Sin embargo, en apoyo de esta última tesis está el hecho de que, siendo la economía fenicia supuestamente comercial, sorprende la escasa presencia de monedas fenicias, y púnicas, incluso en períodos en que la moneda era ya de uso común en otros pueblos del Mediterráneo oriental como los lidios, jonios y griegos en general. Todo parece indicar que el nombre de "Fenicia" dado por los griegos a esta región del Levante, que se corresponde grosso modo con los límites del actual Líbano, no derive simplemente de "phoinix" o "phoinós", rojo, el color de la púrpura, industria en la que Fenicia mantuvo un lugar preeminente durante toda la antigüedad, sino que es preciso buscar el origen de este vocablo en otros léxicos (semíticos o asiáticos), que los griegos se limitarían a transcribir posteriormente a su lengua. En este sentido, los propios fenicios se consideraban de origen cananeo, mientras que los egipcios, para referirse a ellos, aludían al "País de Retenu". Finalmente, otro tópico relativo a los fenicios consiste en considerarlos "creadores" del alfabeto cuando, en realidad, fueron "transmisores" del mismo y existían ya otros alfabetos en las civilizaciones del Próximo Oriente. Pero si el alfabeto se formó reduciendo a poco más de una veintena el número de signos utilizados en la escritura, sea de origen hebreo, ugarítico (en Ras Shamra) o fenicio, fue debido a la existencia de un mayor grado de comunicación ca. 1000 a.C., fecha a la que pertenece la inscripción semítica no cuneiforme más antigua, grabada en un sarcófago de origen egipcio del "rey" Ahiram de Biblos. De la misma época son otras inscripciones halladas en Cnossos (Creta), Nora (Cerdeña), Chipre y Zinjirli (Turquía). La difusión de la escritura fenicia por el Mediterráneo y Anatolia ya a comienzos del siglo IX presupone un desarrollo previo de la cultura y civilización fenicias durante varios ss.. El sistema alfabético fenicio fue adoptado inmediatamente por el griego y difundido por todos los confines del mundo mediterráneo antiguo.

Fenicia

Fenica (Sobrenombre de Atenea en Corinto).

Fenicia

Región del Asia Menor, estrecha franja de tierra en la costa occidental de Siria, que se extendía a lo largo de las costas del Mediterráneo Oriental sobre los actuales estados del Líbano e Israel, entre la desembocadura del río Orontes, al norte y de Jaffa, al sur. El término fenicio, en griego, significa hombres de púrpura, a los que Homero llamó sidonios, como procedentes de la ciudad fenica de Sidón. Habitado por protocananeos, luego cananeos, sufrió más tarde la llegada de los filisteos (hacia 1.200 a.C.). Los fenicios siempre se llamaron a sí mismos chanani, cananeos. La religión fenicia era genuinamente semita. Cada ciudad tenía sus propias divinidades. La primera noticia de un comercio entre esta zona y Egipto, hacia 2.650-2.600 a.C., la tenemos en la piedra de Palermo. En el papiro de Sinuhé (1.971 a.C.) se describe su vida nómada. La Biblia menciona a los giblitas (habitantes de Biblos) en torno al 2.500 a.C. y describe su comercio con Egipto. El apogeo de estas ciudades-estado tuvo lugar a principios del I milenio (ss. X-VII a.C.). Sus ciudades más importantes fueron Tiro, Sidón, Byblos, Arad, Trípoli, Beirut, Acca, gobernadas por una oligarquía o por reyes, en ciudades-estado, situadas en lugares geográficamente resguardados de la costa. Las más antiguas son Ugarit y Biblos. Más tarde, durante la dominación romana, agregose al territorio la Celesiria o Fenicia del Líbano, quedando reservado el nombre de Fenicia Marítima para la antigua nación. Los fenicios, de origen semítico, se establecieron en el litoral mediterráneo, al pie del Líbano, hacia el siglo XXIV a.C.. Estuvieron sometidos al imperio egipcio y también, aunque en menor medida, al imperio hitita. En el siglo XII, el avance de los Pueblos del Mar hizo perder a Egipto el control de la zona de Levante, lo que liberó a los fenicios del dominio egipcio. Es en este período cuando se inicia la expansión de las ciudades fenicias, de entre las que destacan: Tiro, Sidón. Trípoli, Biblos y Beritos (actual Beirut), de donde salieron sus flotas para traficar y colonizar por todo el litoral del Mediterráneo, y hasta por el mar Rojo el Atlántico y el mar Báltico. Aunque los fenicios no llegaron a constituir nunca un Estado unificado, la hegemonía de Tiro prevaleció por encima de las otras ciudades. Su economía se fundamentaba en el comercio marítimo del estaño, de la púrpura (que sacaban de un marisco), del bronce, el cristal, las joyas, etc, asegurada mediante la creación de colonias por las costas meridionales del Mediterráneo, entre las que destacaban algunas como Gadir (1.100 a.C.) y Cartago (814 a.C.). Durante los ss. XIII a VI a.C. Fenicia adquirió una gran prosperidad en sus ciudades, pero a partir de la segunda mitad del siglo IV a.C. la expansión conquistadora de los asirios puso fin a esta hegemonía. Nabucodonosor tomó la ciudad de Tiro en el año 586 a. J:C. y los fenicios se instalaron en las colonias. Cartago heredó la capacidad y el carácter fenicio, y pasó a ser el centro del poder púnico en el Mediterráneo. Culturalmente los fenicios no pueden ser considerados como un pueblo creador, sino más bien como difusores en el Mediterráneo de los progresos culturales y artísticos realizados en el Oriente Próximo. En este punto hay que destacar el papel benefactor de los fenicios en el proceso evolutivo de la escritura; durante el segundo milenio a.C. se pasó, en las tierras mesopotámicas de Asiria, a través de unas etapas no muy bien conocidas a una escritura fonética. De una fase silábica se pasó a la alfabética. En la localidad de Ugarit se han hallado tablillas cuneiformes alfabéticas. Los fenicios formaron un alfabeto compuesto de 22 signos durante el siglo XII a.C.; que transmitieron a Grecia, Italia y España durante su fase de expansión por el Mediterráneo occidental. Los fenicios en la península Ibérica. Según viejas tradiciones clásicas, hacia el año 1.100 a.C. los fenicios de Tiro fundan la ciudad de Gadir sobre un islote, hoy llamado de San Sebastián, conocido en la época romana como isla de Aphrodisias o de Venus, situado al oeste de la actual Cádiz. Las relaciones comerciales de los fenicios de Gadir con los tartesos fueron muy intensas a finales del segundo milenio a.C., y propiciaron la fundación de nuevas ciudades, entre ellas Málaka (Málaga) y Abdera (Adra) que nosotros ahora llamamos Torre del Mar, situadas ambas a escasa distancia una de otra y de una estructura muy similar a Gadir. También fundaron Sexi, la actual Almuñécar en la provincia de Granada. Los fenicios de Cartago o cartagineses fundaron en la isla de Ibiza la colonia de Ebessus para obstaculizar el comercio tartésico con el griego e intentar controlar el Mediterráneo central.Los fenicios intensificaron sus relaciones comerciales con los tartesos al basar éstas en el intercambio de aceite y pequeñas mercaderías que traían del otro lado del Mediterráneo a cambio de la plata y plomo de los habitantes del Guadalquivir. Gadir llegó a ser durante el final del primer milenio a.C., el emporio de los metales. La plata y el plomo argentífero de Tartessos, el estaño que a través de las costas atlánticas llegaba desde Bretaña y el oro que los barcos tartesos traían de las costas africanas se almacenaban allí para ser exportados a los confines del Mediterráneo. La abundancia de sal y pesca dio origen en Gadir y en las factorías de Malaka, Sexi y Abdera, a una nueva industria, base de un floreciente comercio desde principios del primer milenio a.C., salazón y conserva de pescado, especialmente del atún, que incluso figuraba como símbolo en las monedas fenicias acuñadas en Gadir. La independencia económica de Cádiz se acrecentó con la definitiva caída de Tiro ante el poder de Nabucodonosor en el año 586 a.C. lo cual ocasionó la ruptura económica entre Gadir y la metrópoli. A los fenicios les debemos legados tan importantes para la humanidad como la púrpura, el alfabeto, que transmitieron a los griegos, la invención del vidrio y el conocimiento de rutas y enseñanzas del arte de la navegación, del que sin duda fueron maestros.

Fénice

Ciudad griega de Epiro y capital de Caonia. Fue una de las ciudades más ricas de Epiro hasta la conquista romana. Fue el centro politico de los caonios, una de las tres mayores tribus griegas del antiguo Epiro. En la segunda mitad del siglo V a.C. fue erigida una acrópolis que fue sede de varios edificios públicos, mientras que a finales del siglo siguiente las fortificaciones de la ciudad fueron ampliadas por Pirro, líder del Epiro unido, como parte de su estrategia defensiva. La patrona de la ciudad fue probablemente Atenea Polias. Las murallas de Fénice consistían en bloques macizos de más de 3,60 metros de espesor, pues la principal preocupación de los caonios era defender la ciudad de los ataques de Iliria. Hacia el 233 a.C., la reina Deidamia II, última representante de la dinastia eácida, fue asesinada, quedando abolida la monarquia en Epiro y convirtiéndose la ciudad en el centro del gobierno federal de la Liga Epirota. En el año 231 a.C., un ejército ilirio de la reina Teuta, regresando al norte tras una incursion en el Peloponeso, capturó Fénice después de que la ciudad fuera entregada por la guamición compuesta por 800 mercenarios galos. Un ejército de la Liga Epirota fue enviado para liberar la ciudad, pero finalmente los ilirios se vieron obligados a retirar sus tropas para hacer frente a una rebelión interna. De este modo se alcanzó una tregua, y Fénice y los ciudadanos libres capturados por los ilirios fueron devueltos a Epiro a cambio de un rescate. Durante la ocupación de Fénice, los ilirios asesinaron gran cantidad de comerciantes romanos en la ciudad, lo que eventualmente llevaría a la Primera Guerra Ilírica. En el 205 a.C., fue firmado un tratado de paz entre Macedonia y la República romana, poniendo fin a la Primera Guerra Macedónica. Durante la Tercera Guerra Macedónica, Epiro se dividió en dos estados, con los molosos del lado de los macedonios y los caonios y los tesprotos del lado de los romanos. Estos últimos tenían su base en Fénice, bajo el mando de Charops. Tras la conquista romana (167 a.C.), la región de Epiro fue devastada, exceptuando los partidarios de Roma en Caonia. A lo largo de los siglos siguientes, Fénice y la cercana Antigonia no revelan huellas de una fuerte presencia romana. En la época temprana del Imperio bizantino, el emperador Justiniano I levantó fortificaciones en una colina adyacente a Fénice. Durante los siglos V y VI, la ciudad fue sede de un obispado y alojó una serie de edificios religiosos incluyendo un baptisterio y una basílica, con influencias del estilo arquitectónico de las grandes basílicas de Nicópolis. Fénice fue uno de los principales asentamientos en Epirus Vetus junto con Nicópolis, Dodona, Euroia, Adrianópolis, Anhiasmos, Corfú e Ítaca. Sin embargo, la ciudad desapareció después del siglo VI. Hoy, situada en una colina por encima de una ciudad moderna que lleva el mismo nombre, Finiq, Albania.

Fénice

Paz de. Bajo Filipo V (237-179 a.C.), Macedonia concluye una alianza con Cartago que dio lugar a la 1º Guerra Macedónica (214-205) o Guerra de Iliria, que terminó con la paz de Fénice. Ver, Segunda guerra púnica.

Fénice

Madre de Proteo, el cual tuvo de Neptuno.

Fénice

A veces se la considera hermana de Aglauro, Herse y Pándroso, siendo por tanto hija de Cécrope. Ver, Pándroso.

Fénice

Capital del Epiro, a doce kilómetros, tierra adentro, en la población actual albanesa de Saranda. En Caonia, casi enfrente de Corcira.

Fenice

Ténedos (isla un poco al sur de la entrada al estrecho de los Dardanelos, al noreste del mar Egeo. Situada entre la isla turca de ….).

Fenica

o Fenicia. Sobrenombre de Atenea en Corinto.

Fenias

(siglo IV a.C.). Discípulo de Aristóteles. Sus escritos sobre historia fueron empleados por Plutarco. Entre sus obras perdidas se cuentan Venganza en la eliminación de los tiranos y Los tiranos de Sicilia. Plutarco también se sirvió de sus obras para sus biografías de Solón y Temístocles.

Fenianos

Ver, Ossian ((siglo III). Célebre bardo escocés del pueblo de los fenianos, que floreció en el siglo III. Fue hijo de Fingal, rey de Morven, que defendió ….).

Fengita

Era, según Plinio, una piedra descubierta en Capadocia durante el reinado de Nerón, de dureza similar a la del mármol, blanca y translúcida.

Fenestella

Fenestela ((ss. I a.C.-I). Historiador y anticuario romano, nacido ca.49 a.C. y muerto ca.21 de la era cristiana, de cuya obra se conservan algunos fragmentos).

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