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Página 400 - 1322 Palabras 19951 al 20000 de 66095

Palabra   |   Descripción

Ninhursag

o Ninkhursag. En Sumeria, Acadia y Babilonia, antigua Mesopotamia, fue el nombre con el que se conoció a una deidad madre. Ninhursag es el nombre más conocido de Ki, y era la Tierra y diosa madre que generalmente aparecía como la hermana de Enlil, pero en algunas tradiciones ella era su consorte. La mayoría de los relatos que hay sobre ella son acadios. Según cuentan las leyendas, ella rompió catorce partes de arcilla primigenia, siete a la derecha y siete a la izquierda y un ladrillo a la mitad, que produjeron los primeros siete pares de embriones humanos o las siete diosas de matriz o de nacimiento, que engendraron a los primeros humanos. Posiblemente nació de la unión de An y de Nammu, o también a veces figura como hija de Kishar. En los primeros días ella fue separada del cielo (An), y sacada fuera por Enlil. Con el nombre de Antu, aparece como progenitora de la mayoría de los dioses, de los Anunaki, los Igigi y los Utukku y con la asistencia de Enki produce la vida animal y vegetal. Ninhursag significa "Señora de las Colinas Sagradas" "Señora de la montaña". Tiene otros muchos nombres; Ki "Tierra"; Nintu "Señora del nacimiento" "Dama de la luz"; Ninmah "Gran Reina", Dingirmah, Aruru "Hermana de Enlil", Uriash, Belit-ili "Señora de los dioses acadios", y como la esposa de Enki, era generalmente llamada Damgalnuna o Damkina. Algunos otros son: Mama o Mami "Madre"; Ninzinak, Nindim, Nagarsagak, Ninbahar, Ninki, Ninmag, Ninsigsig, Mudkesda; Amadugbad, Amaududa, Sagzudingirenako y Ninmenna. Era considerada como la madre de todas las criaturas vivas y madre de Marduk. Fue principalmente una diosa de la fertilidad, en algunos himnos se la identifica como "verdadera y gran señora de los cielos" y que los reyes de Sumer "fueron nutridos por la leche de Ninhursag". La leyenda cuenta que ella creó las colinas y las montañas, y que su nombre lo cambió su hijo Ninurta, de Ninmah a Ninhursag para conmemorar ese hecho. Como Nintu es sentada, por Enki, en el sector importante de la mesa el día del banquete por la celebración de su nueva morada. Como Ninmah, asistió a Enki en la creación de la raza humana. Ella junto a Nammu, modelaron al hombre con arcilla. Aunque al principio aparece mencionada como Belet-Ili, al final es mencionada en el poema épico acadio Atrahasis, poema épico de la creación y el diluvio universal, cuando deciden junto a Enki, que el crecimiento de la población humana, debe ser contenido de alguna manera "más humana" o "menos drástica", que las decisiones tomadas por Enlil, Enki y la diosa de matriz Nintu sean que de allí en adelante un tercio de las mujeres no dará a luz satisfactoriamente, y un demonio Pasittu, "arrebatará al bebé del regazo de su madre". En la cultura acadia ella fue Belit-ili y Mama, y como esposa de Ea, para los acadios contemporáneos de Enki, se la conocía como Damkina. Su prestigio disminuyo en la medida que aumento el de Ishtar, pero su aspecto como Damkina madre de Marduk, el dios supremo de Babilonia, le brindó un lugar seguro en el panteón. El mito de Enki y Ninhursag, se relata en las tablillas que datan de la época de Ur III y paleo-babilonia, de la antigua Mesopotamia. La historia narra como Enki bendijo la paradisíaca tierra de Dilmun, a petición de Ninsikil, él (Enki) hizo que brotara el agua subterránea, y que navíos de Tukric y otros lugares, llevaran oro y piedras preciosas a la mítica ciudad de Dilmun. Luego, el texto sigue narrando la incestuosa historia de Enki, Ninhursag y sus hijas, Ninsar, Ninkurra y Uttu, en la cual Enki tiene relaciones con sus hijas. Ninhursag se venga causándole ocho enfermedades. Más tarde Enlil con ayuda de un zorro trae a Ninhursag, que había perjurado no verle jamás con buenos ojos, hasta el día de la muerte de Enki. Pero finalmente accede a deshacer su conjuro y crea ocho deidades para sanar cada una de sus enfermedades. Es mencionada en el mito de Enki y Ninhursag, estando en Diimun, cuando Enki la ve en la orilla desde el agua, quiere poseerla y ella le dice "ningún hombre me hace suya en el pantano". Pero finalmente accede y dan a luz a Ninsar. También es nombrada con ese epíteto en el relato sumerio de Ziusudra, cuando Enki dice: "Yo quiero (...)(¿no?) la destrucción de mi raza humane, para Nintu quiero atajar la destrucción de mis criaturas".

Ningus

o Nengum. Río de la península de Istria. Hoy, Mirna, condado de Istria, Croacia.

Ninguesirka

Madre biológica de Gilgamesh, esposa de un alto sacerdote de Kumaba.

Ninguaria

Nivaria (nombre dado por Plinio a una isla de origen volcánico perteneciente al archipiélago canario, que posee una extensión de 2.034 km2 y alcanza ….).

Ningizzida

Dios sumerio de la vegetación o diosa del vino salpimentado. También divinidad infernal, encargada del trono.

Ningirsu

Señor de Girsu. Este dios sumerio fue titular de la vegetación, de la guerra y de la caza, equiparado desde muy antiguo con Ninurta. Dios protector de Lagash. Ver, Dinastía II de Lagash.

Ningikuga

o Ningal. Diosa de las cañas, en la mitología mesopotámica.

Ningikuea

Término que significa "creador del ojo puro". Dios sumerio de las aguas primordiales, creador benéfico de los dioses.

Ningal

Ningikuga (diosa de las cañas, en la mitología mesopotámica).

Ningal

Diosa acadia, esposa del dios luna Sin, aunque en el himno a Istanu se la considera esposa del dios Enlil.

Ninfolepto

Cueva de las ninfas fagrítides. En esta cueva había antiguamente un oráculo, de cuyo espíritu estaban poseídos la mayor parte de los habitantes del país, que se llamaban ninfoleptos, esto es, tomados por las ninfas.

Ninfidio Sabino

Gayo (Caius Nymphidius Sabinus) (siglo I). Prefecto de la guardia pretoriana bajo Nerón. Hijo de Ninfidia, hermana del liberto imperial Calisto. Reclamaba ser hijo ilegítimo de Calígula, y ejerció su carrera militar en Pannonia antes de unirse a la guardia pretoriana como tribuno. Participó activamente en la supresión de la conspiración de Pisón, por lo que Nerón lo recompensó con condecoraciones consulares y lo promocionó convirtiéndolo en prefecto del pretorio junto con Tigelino. En el 68, Ninfidio apoyó a Galba, haciendo promesas a las tropas, por su cuenta, en nombre de aquel, y obligó a dimitir a su colega, deseando ser el comandante único de la guardia de forma vitalicia. Cuando Galba se negó a reconocer las promesas de Ninfidio, sus tropas lo abandonaron y lo asesinaron.

Ninfidio

o Ninphidius (siglo III). Jurista romano, discípulo de Paulo.

Ninfeón

Ver, Bea (ciudad griega situada en la costa oriental del golfo de Laconia, que Estrabón sitúa entre los cabos de Onúgnato y Malea. Durante la ….).

Ninfeo

"puerto de las ninfas". Puerto de la isla Nymphaea, junto a la isla de Cerdeña. Hoy, Porto Conte di Alghero, provincia de Sassari, región de Sardegna, Italia.

Ninfeo

Cabo de la península de Acté, situado en su extremidad sudoriental. En sus proximidades se encuentra el monte Athos. Hoy, en Grecia.

Ninfeo

Jefe de una colonia de griegos de Melos, que se estableció en Caria. Casó con Cafena.

Ninfeo

El profuso esplendor de las fuentes se atribuía más o menos a la influencia de diosas fecundas y propicias a las que se daban los nombres de Náyades, Linfas o Ninfas. De una u otra manera, los grandes Lacus que instalaba Roma por todas partes acababan siempre por convertirse en nymphaea. En un principio, eran éstos simples rincones naturales alimentados por una fuente cuyas generosas aguas manifestaban la benevolencia divina, mas poco a poco tales lugares fueron embelleciéndose con los donativos de hombres agradecidos por haber alcanzado fortuna y poder. En el Foro la fuente de la ninfa Juturna, donde Cástor y Pólux abrevaron antaño sus caballos, recibió así muy pronto, además de la estatua de los Dióscuros, una hermosa pila de mármol y paredes con revestimiento reticulado. Cuando el agua primitiva reflejaba aún mejor su misterio brotando en el corazón de una caverna, las gentes se apresuraban a ocultar la piedra bruta bajo una decoración más lujosa. También cerca de Roma, en el fondo del valle de Egeria, se transformó de igual manera la fuente de las Camenas y, así como hoy protestamos contra la excesiva modernización de algunos parajes naturales, Juvenal lamentaba en su día que en "ese bosque del que han expulsado a las Musas, en esas grutas tan distintas de las naturales", se echara ya de menos la proximidad de los dioses: "¡Cuánto más se sentiría la presencia de la divinidad en esas aguas si el césped las ciñera con su verdor y si los mármoles no degradaran la toba original!". En las ciudades, al contrario, aunque el agua proviniera de un acueducto, se quiso a menudo recordar su misterioso origen evocando mediante la arquitectura y el arte la imagen de la fuente o la oscura gruta de donde brotaba el líquido bienhechor. Las grandes fuentes que adornaban las ciudades se elevaron así con frecuencia en forma de medias cúpulas o se dispusieron en planos semicirculares a modo de ábsides y exedras. Mosaicos, pinturas y mármoles policromos iluminaban el agua con sus múltiples reflejos, y las estatuas de los dioses del líquido elemento se erguían mudas a la sombra del hemiciclo o al borde de las reverberantes pilas; podían ser cíclopes o delfines, ninfas o náyades, Afrodita u Océano, dioses marinos o ríos y aun divinidades más específicas como Icovellauna, en Metz, o Nemauso, en Nîmes. Aquellos nymphaea eran monumentos ambiguos: sitios de lujo y frescor, de ensueño y contemplación, no alcanzaban aún el rango de templos, mas tampoco el de meras fuentes y sólo servían para mostrar la belleza, abundancia y misterio de las aguas. Con su hemiciclo y sus pilones a guisa de orquesta, la primitiva gruta se asemejaba de hecho a un teatro sin proscenio, donde la realidad se invertía como un reflejo. Los nymphaea se distinguían siempre por su riqueza y a menudo también por sus dimensiones. El que en la Casa Dorada se extendía ante el basamento del templo de Claudio alcanzaba 170 metros de longitud; los de Mileto y Leptis Magna tenían tres pisos, y Libanios describe así el nymphaeum de Antioquía: "El santuario de las ninfas se eleva hasta el cielo y atrae todas las miradas por el esplendor de sus mármoles, la policromía de sus columnas y la riqueza de sus cascadas. Tales santuarios de ninfas, signos evidentes de refinamiento y cultura, se construían generalmente a lo largo de las arterias más importantes o en los barrios destinados al ocio, donde constituían un complemento de calma y belleza. Aún quedan restos en Pozzuoli, ante el anfiteatro, en Ostia, detrás del teatro y en el decumanus, en Tréveris y en Metz, junto a las termas. Su carácter confusamente sagrado podía asimismo relacionarlos con otras divinidades. En Grecia, se cuidaban con particular esmero todos los que debían su existencia a viejas y venerables leyendas. Por ejemplo, la antigua fuente de Pireno, en Corinto, fue completamente transformada por Herodes Ático que le añadió, hacia el año 150, unos arcos equilibrados tras los cuales se descubren todavía las primeras obras griegas. En Glanum, el nymphaeum completaba el templo de Valetudo; en Nîmes, otro, cuya estructura puede verse aún bajo las construcciones de 1745, se instaló en el emplazamiento de un santuario dedicado a Nemauso. Según los Regionarios, Roma contaba con quince nymphaea en el siglo IV, y lo que aún puede verse de los mismos en los alrededores de la estación Termini da una idea bastante modesta de su antiguo esplendor. Con sus altas ventanas dando al cielo y su cúpula hundida, el seudotemplo de la Minerva sanadora es, después de la pirámide de Cestio y la Puerta Mayor, el primer monumento que se ofrece a la vista del viajero que llega en tren a la urbe: las estatuas que poblaban los nueve ábsides han desaparecido; nada subsiste tampoco de los estucos, mármoles y pórfidos que decoraban el interior, y las paredes de ladrillo ennegrecido, separadas hoy del tráfico intenso de la calle por una pesada verja, no encierran ya otra cosa que piedras secas y papeles grasientos. No lejos de allí se observan todavía, en medio de la plaza de Víctor Manuel II, los corroídos vestigios del nymphaeum que Alejandro Severo hizo levantar, en el año 226, en el punto de llegada del aqua Julia. El monumento, de forma trapezoidal y erguido como un trofeo, poseía un vasto y elevado ábside por donde el agua discurría hasta caer en dos pilones de mármol escalonados. Una columnata decorativa realzaba la belleza del lugar, y en sendos nichos situados en los extremos, se veían hermosas figuras esculpidas que, asociándose a la esbelta estructura del conjunto, valdrían a éste el ser permanentemente llamado "Trofeo de Mario". En 1.590 Sixto V mandó llevarlas al Capitolio, cuya balaustrada siguen aún adornando junto con las estatuas de Cástor y Pólux. En cuanto al magnífico monumento donde las aguas celebraban los triunfos, sólo es hoy un amasijo de ladrillos y cemento. Aquellos suntuosos nyinphaea, cuyo encanto y esplendor sólo podemos imaginar pensando en las hermosas fuentes que en todas partes son sus herederas, rendían homenaje al agua vital haciéndola surgir para el deleite y la belleza.

Ninfeo

o Nymphaeum. Importante núcleo comercial del Reino del Bósforo, situado en la orilla crimea del Estrecho de Kerch, a unos 17 km al sur de Panticapea. Había aquí un asentamiento escita antes de que los colonos griegos establecieran un emporio en el lugar en el siglo VI a.C.. La ciudad emitió su propia moneda y prosperó de forma generalizada en el período de la Antiguedad clásica, cuando su ciudadanía controlaba el comercio de cereales, que eran vitales para el bienestar de toda Grecia. Atenas la eligió como su principal base militar en la región alrededor del año 444 a.C., y Gilón, abuelo de Demóstenes, fue desterrado de Atenas por traicionar a Ninfeo durante la Guerra del Peloponeso. Anexionada al Reino del Bósforo a finales del siglo, la ciudad fue decayendo gradualmente aunque tuvo un breve redescubrimiento en los primeros siglos del I milenio. Desde el siglo II sufrió una barbarización creciente de sármatas hasta que los godos la destruyeron a mediados del siglo III. La ciudad ocupaba una pequeña colina a orillas del mar. La acrópolis contenía un templo dedicado a Afrodita y uno dedicado a los Cabiros. La explanada inferior, a la altura del mar, contenía el santuario de Deméter, erigido por primera vez en el siglo VI a.C. y reconstruido varias veces. Otras ruinas indican que la arquitectura de la ciudad era inusualmente refinada, tal vez la más sofisticada del Reino del Bósforo. Hay una estructura sin parangón en el mundo helénico: se remonta al siglo III a.C. y está hecho de marga rosa. En el lugar se han hallado también figuritas de terracota, instalaciones vinícolas que son las más antiguas de la orilla septentrional del Mar Negro y varios enterramientos de caballos, asociados con los sármatas. Hoy, en Ucrania.

Ninfeo

Ciudad marítima del sur de Iliria, al norte de Dirraquio. Hoy, San Giovanni di Medua, municipio de Alessio, Albania.

Ninfenómene

Sobrenombre de Juno.

Ninfea

Ciudad griega de Iliria, situada a 3 km de distancia de Lissos. Hoy, en Albania.

Ninfea

Promontorio de Epiro sobre el mar Jonio, en el territorio de Apolonia. "En este lugar sagrado, dice Plutarco, se ven salir continuamente como venas de fuego del fondo de un valle". Dion Casio añade que este fuego no quema la tierra de donde sale, y que ni siquiera la hace árida. Luego habla de un oráculo de Apolo que había en este lugar, y explica el modo como daba las respuestas. El que lo consultaba tomaba incienso, y después de haber orado, lo arrojaba al fuego. Si el suceso debía ser favorable, el incienso era consumido al instante; si lo contrario, se retiraba y huía del fuego. Era permitido hacer a este oráculo toda suerte de preguntas, excepto sobre la muerte y el matrimonio.

Ninfea

o Nenúfar. Los sabios versados en el conocimiento de los monumentos antiguos, han descubierto que la planta que se ve en algunas medallas del Egipto, no es otra que la ninfea, muy conocida en los campos que riega el Nilo. Su flor es la que se ve más frecuentemente en los monumentos egipcios, lo que nace de la semejanza que le concedían estos pueblos con el Sol, a cuya salida se manifestaba sobre la superficie de las agua, al modo que se sumergía en el agua desde luego que se ocultaba, fenómeno común a todas las especies de ninfea. El mayor y primero de los dioses que adoraron dio origen a la consagración de esta flor a aquel astro. De aquí viene también la costumbre de representarla sobre la cabeza de su Osiris sobre la de sus demás dioses, y hasta de la de los sacerdotes de su culto. Los reyes de Egipto, afectando los símbolos de la divinidad, se hicieron coronas de esta flor. Se halla representada también en las monedas, ya naciente, ya descuidada y rodeando su fruta; se ve también con el tronco, como un cetro, en las manos de algún ídolo.

Ninfea

Nombre de la isla de Cos, isla griega del Dodecaneso. Hoy, en Grecia.

Ninfas del Nisa

Ver, Híades (las Híades, grupo de estrellas muy próximo a las Pléyades y cuya aparición coincidía con la estación de las lluvias primaverales (su nombre recuerda "llover") pasaban por ….).

Ninfas

"las doncellas jóvenes". Divinidades inferiores de la naturaleza que moran en arboledas, bosques y cuevas, junto a manantiales, arroyos y ríos; en algunos casos también en islas solitarias, como Calipso y Circe. Las ninfas de los montes, los bosques, los prados y las fuentes (llamadas por Homero hijas de Zeus, aunque Hesíodo hace a las ninfas de las colinas y los bosques junto a las propias colinas y bosques, hijos de Gaia), aparecen como los espíritus benevolentes de estos lugares, y llevan una vida de libertad, a veces tejiendo en grutas, a veces bailando y cantando, a veces cantando con Artemisa o deleitándose con Dioniso. Aparte de estas deidades son especialmente Apolo, Hermes y Pan quienes están dedicados a ellas y buscan su amor, mientras los lascivos sátiros están también continuamente a su espera. Están bien predispuestas hacia los mortales y listas para ayudarlos, a veces incluso casándose con ellos. Todas las ninfas, cuyo número es casi infinito, pueden ser divididas en dos grandes clases. La primera abarca todas aquellas que pueden ser consideradas como un tipo de divinidad inferior, reconocida en el culto de la naturaleza. Los griegos antiguos veían en todos los fenómenos ordinarios de la naturaleza alguna manifestación de la divinidad. Fuentes, ríos, grutas, árboles y montañas: todos les parecían cargados de vida, y no eran más que las encarnaciones visibles de otros tantos agentes divinos. Los saludables y beneficiosos poderes de la naturaleza eran pues personificaciones y considerados otras tantas divinidades, y las sensaciones producidas en el hombre por la contemplación de la naturaleza (sobrecogimiento, terror, alegría, placer) se atribuían a la acción de diversas deidades de la naturaleza. La segunda clase de ninfas son personificaciones de tribus, razas y estados, tales como Cirene y otras. Las ninfas de la primera clase deben ser de nuevo divididas en varias especies, según las diferentes partes de la naturaleza de las que sean representativas: )o()o( Ninfas del elemento acuático )o( Aquí debemos mencionar primero a las ninfas del océano, que son consideradas hijas de Océano, y a continuación a las ninfas del Mediterráneo o del mar Interior, que son consideradas hijas de Nereo, por lo que son llamadas Nereidas. Los ríos eran representados por las Potámides, quienes, como divinidades locales, eran bautizadas según sus ríos como Aqueloides, Anígrides, Aminisíades o Pactólides. Pero las ninfas del agua dulce, ya sea de ríos, lagos, arroyos o pozos, son también designadas por el nombre general de Náyades, aunque tengan además sus nombres específicos. Incluso los ríos de las regiones inferiores, el inframundo, se describen con sus ninfas, de ahí las Nymphae infernae paludis y las Avernales. Muchas de estas ninfas presidían sobre las aguas o las fuentes, de las que se creía que inspiraban a aquellos de bebían de ellas, por lo que se creía que las propias ninfas estaban dotadas de poderes proféticos y oraculares y los inspiraban a los hombres, así como que les otorgaban el don de la poesía. Sus poderes, sin embargo, varían con los de la fuente sobre la que presiden, considerándose así que algunas tenían el poder de devolver la salud a las personas enfermas, y como el agua es necesaria para alimentar a la vegetación así como a todos los seres vivos, las ninfas acuáticas eran también adoradas junto con Dioniso y Deméter como dadoras de vida y bendición a todas las criaturas, y este atributo es expresado por una variedad de epítetos. Como su influencia era de esta forma ejercitada en todas las secciones de la naturaleza, aparecen con frecuencia relacionadas con divinidades superiores, como por ejemplo con Apolo, el dios profético y protector de las manadas y rebaños, con Artemisa, la cazadora y protectora del juego, pues ella misma fue originalmente una ninfa arcadia, con Hermes, el fructífero dios de los rebaños, con Dionisos y con Pan, los Silenos y los Sátiros, a quienes se unían deleites y bailes báquicos. )o()o( Ninfas de las montañas y las grutas, a veces también llamadas por nombres derivados de las montañas concretas que habitaban. )o()o( Ninfas de los bosques, arboledas y praderas, donde se creía que a veces se aparecían y asustaban a los viajeros solitarios. )o()o( Ninfas de los árboles, de las que se creía que morían junto con los árboles en los que vivía y con los que habían llegado a existir. )o( La segunda clase de ninfas, que estaban relacionadas con ciertas razas o localidades, tienen normalmente un nombre derivado de los lugares con los que estaban asociadas, como Nisíadas, Dodónidas o Lemnias. Las había que se llamaban Uranias o celestes, que gobernaban la esfera del cielo, otras terrestres o Epígeas. Estas se subdividían en Ninfas de las aguas y Ninfas de la tierra. Las ninfas de las aguas se subdividían en varias clases, a saber: en Oceánides, Nereidas y Melias; las ninfas de las fuentes o Náyades, en Creneas, Pegeas; las de los ríos, o Potámides, y en fin en ninfas de los lagos o estanques o Limníades. Las ninfas de la tierra eran también de muchas clases: a saber; ninfas de las montañas llamadas Oréades, Orestíades u Orodemníades; ninfas de los valles, de los sotos, o Napeas; ninfas de los prados o Limníades, y por último ninfas de los bosques, o las Dríadas y Hamadríadas. Encuéntranse también ninfas con nombres o de su país o de su origen, como las ninfas Fiberíades, las Pactólidas, las Cabiridas, las Dodonias, las Agrosinas, las Literónidas, las Esfragítidas, las Corícides o Coricias, las Anigridas, las Inménides, las Situides, las Amnisíadas, las Helíades, las Herésidas, las Cemistíadas, las Lelegeidas, etc.. En fin, se ha dado el nombre de ninfas no solamente a las damas ilustres, de las cuales se refería alguna aventura, sino también a las simples pastoras y a todas las hermosas que los poetas toman por objeto de sus versos. La idea de las ninfas puede haber nacido de la opinión en que se estaba, antes del sistema de los Campos Elíseos y el Tártaro, de que las almas permanecían cerca de los sepulcros, o en los jardines o bosques deliciosos que habían frecuentado durante su vida. Se tenía un respeto religioso hacia estos lugares; se invocaban las sombras de los que se creía que los habitaban, y se procuraba ganar su voluntad con votos y sacrificios. De aquí nació la antigua costumbre de sacrificar a la sombra de los árboles verdes, pues se creía que las almas se complacían en ir divagando debajo de ellos. Además, se creía que todos los astros estaban animados, lo que se extendió en lo sucesivo a los ríos y a las fuentes, a los montes y a los valles, en una palabra, a todos los seres inanimados a quienes se señalaron dioses terrestres. Se daba también una especie de culto a estas divinidades; se les ofrecían sacrificios de aceite, leche, miel y algunas veces cabras. Se les consagraban también fiestas, como en Sicilia que las celebraban todos los años, según Virgilio. Sin embargo, no se les concedía la inmortalidad, pero se creía que vivían mucho tiempo. Hesíodo le da muchos millares de años de vida. Plutarco determina su numero, arreglando la duración de su vida a nueve mil setecientos veinte años. Las ninfas desempeñan un importante papel en las leyendas. Divinidades familiares a la imaginación del pueblo, intervienen, como nuestras hadas, en muchas narraciones folklóricas. Se encuentran muy a menudo como esposas de un héroe epónimo de una ciudad o un país, véase, por ejemplo, la leyenda de Egina y Éaco, la de la ninfa Taigete, etc.. También intervienen repetidamente en mitos amorosos (Ver, Dafne, Eco, Calisto, etc.). Muchos mármoles antiguos e innumerables inscripciones, prueban que los antiguos sacrificaban a menudo a las ninfas y a los genios de las fuentes, y les dirigían sus súplicas.

Ninfagogo

El encargado de conducir la novia desde la casa paterna a la de su novio.

Ninfageta

"jefe de las ninfas". Epíteto de Apolo.

Ninetyer

Ninecher ((siglo XXIX a.C.). Faraón del Período Tinita y de la Dinastía II (2.890-2.686). Fue probablemente el tercer rey de la dinastía y sucedió a Raneb en el trono. El nombre ….).

Nineter

Ninecher ((siglo XXIX a.C.). Faraón del Período Tinita y de la Dinastía II (2.890-2.686). Fue probablemente el tercer rey de la dinastía y sucedió a Raneb en el trono. El nombre ….).

Niñegal

Dios sumerio del mundo inferior, asimilado por el panteón mitannio.

Ninecher

o Nineter o Neteren o Ninetyer o Nynetjer (siglo XXIX a.C.). Faraón del Período Tinita y de la Dinastía II (2.890-2.686). Fue probablemente el tercer rey de la dinastía y sucedió a Raneb en el trono. El nombre de Ninecher, que traduce los títulos tanto Horus como Nebty, se halla documentado por sellos localizados en tumbas de Gizeh, Saqqara y Heluán, así como por la Piedra de Palermo y las Listas reales, que lo denominan Banenetjer y Banetjeru respectivamente. Se le ha calculado un reinado de unos 40 años, aunque Manetón, que le llama Binothris, le asigna 47. Algunos acontecimientos de su reinado están recogidos en la Piedra de Palermo. El poder político pasa a depender del Bajo Egipto y las tumbas reales están ahora en Saqqara. Se reorganizó la administración egipcia, controlándose el país mediante censos bianuales. Hay noticias de una serie de luchas internas y de algunas destrucciones, ignorándose el alcance de todo ello. Los enfrentamientos políticos internos desembocan en la descomposición del reino. Hubo de desmantelar las defensas de algunas ciudades del Delta, lo que parece evidenciar la existencia de tensiones latentes entre el Bajo y el Alto Egipto. Durante su reinado sostiene haber levantado muchas construcciones y haber celebrado numerosos festivales. Nineter celebró diferentes ceremonias de "aparición" como Rey del Alto y del Bajo Egipto y otras fiestas religiosas (de la barca, de la carrera de Apis), así como una Fiesta Sed a deducir de una estatuilla de alabastro (15 cm de altura), en la que aparece tocado con la corona blanca. Su tumba hubo de estar en Saqqara y pudiera ser una de las que se piensa que fueron sepultadas o destruidas durante la construcción de la pirámide del rey Unas. En la que se le ha atribuido han aparecido objetos con el nombre de Ruaben, un alto funcionario. Fue sucedido por el rey Uneg, si bien por un documento lo sería por Senedj.

Nindim

Ninhursag (en Sumeria, Acadia y Babilonia, antigua Mesopotamia, fue el nombre con el que se conoció a una deidad madre. Ninhursag es el nombre más conocido de ….).

Ninbanda

(ca.2.500 a.C.). De esta reina sumeria consorte, sólo se sabe que fue la esposa de Mes-kalam-dug y luego de Mesanepadda, reyes ambos de Ur.

Ninbahar

Ninhursag (en Sumeria, Acadia y Babilonia, antigua Mesopotamia, fue el nombre con el que se conoció a una deidad madre. Ninhursag es el nombre más conocido de ….).

Ninazu

Dios secundario del inframundo, en la mitología mesopotámica.

Ninazu

Significa "señor de la adivinación por el agua". Divinidad ctónica, titular de la medicina, especialmente adorado en la ciudad de Eshnunna. Algunos documentos le hacen hijo de la diosa Ereshkigal, otros de Ninlil o de Mamitu. Ver, Hidromancia, Higromancia.

Ninatta

Diosa hitita, sirviente de la diosa Ishtar.

Nina-Sirara

Ciudad sumeria del estado de Lagash, situada al sureste de esta. Hoy, Zurghul, Afganistán.

Nin-ingir

"señora divinidad" o suprema sacerdotisa, en los templos sumerios.

Nin-dingir

(acadio, entum). Personal religioso femenino de los templos sumerios, adscrito a distintas divinidades, cuyo nombramiento recaía en las hijas de los reyes.

Nin Puabi

Pu-abi ((traducido del acadio como "palabra de mi padre") (ss. XXVII-XXVI a.C.). Reina (ca.2.600) de la ciudad sumeria de Ur que fue enterrada en el ….).

Nin

o Eresh. Término con el que se denominaba a la reina en Mesopotamia. Su título tenía connotaciones religiosas. Originalmente significó también "señor".

NIMVAR

Ciudad iraní. En la antigüedad era un lugar importante para el zoroastrismo. Hoy, Nimvar, distrito central del condado de Mahallat, provincia de Markazi, Irán.

Nimrud

Nombre de la antigua ciudad asiria de Kalkhu, ubicada a 30 km al sur de la ciudad de Mosul, y a 5 km al sur del pueblo de Selamiyah, en las llanuras de Nínive en la Alta Mesopotamia. Fue una importante ciudad asiria entre aproximadamente 1.350 y 610 a.C.. La ciudad está ubicada en una posición estratégica a 10 km al norte del punto en que el río Tigris se encuentra con su afluente el Gran Zab. La ciudad cubrió un área de 360 Ha. Las excavaciones arqueológicas comenzaron en 1.845 y se realizaron a intervalos entre ese momento y 1.879, y luego a partir de 1.949. Se descubrieron muchas piezas importantes, y la mayoría se trasladó a museos en Iraq y en el extranjero. En 2.013, el Consejo de Investigación de Artes y Humanidades del Reino Unido financió el "Proyecto Nimrud", cuyo objetivo era escribir la historia de la ciudad en tiempos antiguos y modernos, para identificar y registrar la historia dispersa de los artefactos de Nimrud distribuidos en al menos 76 museos de todo el mundo (36 en los Estados Unidos y 13 en el Reino Unido). El rey asirio Salmanasar I (1.274-1.245 a.C.) convirtió a Kalkhu (Nimrod) en una ciudad importante durante el Imperio medio asirio (1.392-1.077 a.C.). Sin embargo, la antigua ciudad de Asur siguió siendo la capital de Asiria, como lo había sido desde ca.3.500 a.C.. La ciudad ganó fama cuando el rey Asur-nasirpal II (883-859 a.C.) del Imperio Neo-Asirio (911-609 a.C.) la convirtió en su capital a expensas de Asur. Construyó un gran palacio y templos en la ciudad, que se habían deteriorado durante el colapso de la Edad de Bronce de mediados del siglo XI a mediados del siglo X a.C.. Miles de hombres trabajaron para construir un muro de 8 km de largo que rodea la ciudad y un gran palacio. Hubo muchas inscripciones grabadas en piedra caliza, incluyendo una que decía: "El palacio del cedro, el ciprés, el enebro, el boj, la mora, la madera de pistacho y el tamarisco, para mi vivienda real y para mi gran placer de todos los tiempos, fundé allí. Bestias de las montañas y de los mares, de piedra caliza blanca y alabastro que formé y puse en sus puertas ". Las inscripciones también describían el botín almacenado en el palacio: "Plata, oro, plomo, cobre y hierro, el botín de mi mano de las tierras que había traído bajo mi dominio, en grandes cantidades tomé y coloqué en él. Las inscripciones también describen que hubo grandes festines para celebrar sus conquistas. Sin embargo, sus víctimas se horrorizaron con las mismas. El texto también decía: "Muchos de los cautivos que he tomado y quemado en un incendio. Muchos los quemé vivos; de algunos corté sus manos a las muñecas, de otros corté sus narices, orejas y dedos. Quemé a muerte a sus jóvenes, mujeres y niños ". Sobre una conquista en otra ciudad derrotada, escribió:" Desollaré a los nobles a todos los rebeldes; y [yo] extendí sus pieles sobre las pilas". Quería que la ciudad se convirtiera en la más grandiosa y exuberante del Imperio. Creó un zoológico y jardines botánicos en la ciudad que también presentaba animales exóticos, árboles y flores. Había regresado de sus campañas militares. Una ceremonia de inauguración con festividades y un opulento banquete en 879 a.C. se describe en una estela inscrita descubierta durante las excavaciones arqueológicas. Hacia el 800 a.C., Nimrud había crecido a 75.000 habitantes, lo que la convertía en la ciudad más grande del mundo. El hijo del rey Asbumasirpal, Salmanasar III (858-823 a.C.) continuó donde su padre lo había dejado. En Nimrud construyó un palacio que superó con creces al de su padre. Tenía el doble de tamaño y cubría un área de aproximadamente 5 Ha e incluía más de 200 habitaciones. Construyó el monumento conocido como el Gran Zigurat y un templo asociado. Nimrud siguió siendo la capital del Imperio asirio durante los reinados de Shamshi-Adad V (823-811 a.C.), Adad-nirari III (810-783 a.C.), la reina Semiramis (811-808 a.C.), Salmanasar IV (782-773 a.C.), Asur-dan III (772-755 a.C.), Asur-nirari V (754-745 a.C.), Tiglath-Pileser III (744-727 a.C.) y Salmanasar V (726-722 a.C.). Tiglath-Pileser III, en particular, realizó importantes obras de construcción en la ciudad, además de presentar el arameo oriental como la lengua franca del imperio, cuyos dialectos aún perduran entre los cristianos asirios de la region actual. Sin embargo, en 706 a.C. Sargon II (721-705 a.C.) trasladO la capital del Imperio a Dur Sharrukin y después de su muerte, Senaquerib (704-681 a.C.) lo trasladó a Nínive. Siguió siendo una ciudad importante y una residencia real hasta que la ciudad fue destruida en gran parte durante la caída del Imperio Asirio a manos de una alianza de antiguos pueblos sujetos, incluidos los babilonios, caldeos, medos, persas, escitas y cimmerios, entre 616 y 599 a.C.. Las excavaciones revelaron bajorrelieves notables, marfiles y esculturas. Se encontró una estatua de Asur-nasirpal II, cada una de las cuales custodiaba la entrada del palacio. El gran número de inscripciones que tratan con el rey Asur-nasirpal II proporciona más detalles sobre él y su reinado que los conocidos de cualquier otro gobernante de esta época. Se han localizado los palacios de Asur-nasirpal II, Salmanasar III y Tiglath-Pileser III. Algunas partes del sitio también han sido identificadas como templos para Ninurta y Enlil, un edificio asignado a Nabû, el dios de la escritura y las artes, así como extensas fortificaciones. )o()o( Obras )o( Nimrud ha sido una de las principales fuentes de escultura asiria, incluidos los famosos relieves del palacio. Se descubrieron más de media docena de pares de figuras de guardianes colosales que custodiaban las entradas y puertas de palacio. Estas son lamassu, estatuas con cabeza humana masculina, cuerpo de león o toro y alas. Tienen cabezas talladas y el cuerpo lateral está en relieve. Pesan hasta 27 Tm. En 1.847, se llevaron dos de los colosos que pesaban 9 Tm cada uno, incluyendo un león y un toro, a Londres. Después de 18 meses y varios desastres cercanos, se llevaron al Museo Británico. Los textos bilingües de los leones asirios fueron importantes para la deducción académica de la historia del alfabeto. )o( La Estatua de Asur-nasirpal II, la Estela de Shamshi-Adad V y la Estela de Asur-nasirpal II son grandes esculturas con retratos de estos monarcas, todos ellos en el Museo Británico al igual que el famoso Obelisco Negro de Salmanasar III, descubierto en 1.846. Tiene una altura de 2 m y conmemora con inscripciones y 24 paneles en relieve las campañas victoriosas del rey de 859-824 a.C.. Tiene forma de una torre del templo en la parte superior. Se retiraron series de los distintivos relieves poco profundos asirios de los palacios y las secciones ahora se encuentran en varios museos, en particular el Museo Británico Estos muestran escenas de caza, guerra, rituales y procesiones. Los Noryud de Nimrud son un gran grupo de tallas de marfil, probablemente en su mayoría originalmente muebles y otros objetos, que habían sido traídos a Nimrud desde varias partes del antiguo Cercano Oriente, y se encontraban en un almacén de palacio y en otros lugares. Estos se encuentran principalmente en el Museo Británico y el Museo Nacional de Iraq, así como en otros museos. Otro almacén tenía los Tazones Nimrud, unos 120 cuencos o platos grandes de bronce, también importados. El "Tesoro de Nimrud" desenterrado en estas excavaciones es una colecciOn de 613 piezas de joyas de oro y piedras preciosas. )o( Hoy, las ruinas de la ciudad se encontraron a menos de un kilómetro de la actual aldea de Noomanea, provincia de Nínive, Iraq. Ver, Reyes de Asiria, Kalkhu. )o( NOTA.- No debe confundirse con Nimrod.

Nimrod

Nemrod (monarca legendario de Mesopotamia, equivalente al rey Ninus de Asiria en la leyenda griega. Es mencionado en el capítulo 10 del libro del Génesis. Varias ruinas ….).

Nimlot-Iped

o Niumateped (siglo VIII a.C.). Jefe (ca.770-758) de los libu con control sobre un principado del delta occidental del Bajo Egipto. Fue sucesor de Inamunnajeneb y predecesor de Titaru. Nimlot-iped se halla documentado por una estela de donación fechada en el año octavo de Sheshonq V.

Nimlot

(siglo VIII a.C.). Gobernador (754-725) egipcio de Hermópolis, puesto en tal cargo al parecer por Osorkón III, que probablemente había sido su padre. Hacia el 750, en tiempos de Iuput II, rey de Leontópolis, y de Takelot III, faraón de la Dinastía XXIII, Nimlot, de ascendencia libia, no dudó en adoptar los títulos de la realeza, si bien su mando quedaba restringido a su ciudad. Amenazado hacia el 730 por la invasión del rey etíope Piankhi, no dudó en coaligarse con otros reyes (el propio Iuput II de Leontópolis, Peftjauauybastet de Heracleópolis, Osorkón IV de Bubastis y Tanis, y Tefnakht I de Sais, Gran Príncipe de los libu y luego fundador de la Dinastía XXIV egipcia, quienes conjuntamente se opusieron al rey kushita. Sin embargo, la coalición fue derrotada, según se sabe por la Estela triunfal de Piankhi (Estela de la Victoria), de 1,80 m de altura, levantada en el templo de Amón de Gebel Barkal, en Sudán (hoy, conservada en el Museo de El Cairo). En la misma se incluye el relato de las campañas victoriosas de Piankhi (rendición de diferentes ciudades, combate en el Bahr Yusef, ataque a Tetehem, toma de Hatnub, rendición de Hermópolis, captura de Menfis) y otros elementos anecdóticos, entre ellos, el famoso episodio de los caballos hambrientos. Nimlot, que fue tratado con respeto al igual que los demás reyes por parte del conquistador kushita, aparece figurado en el relieve superior de la antedicha Estela, portando un caballo y un sistro y está designado con el título de "rey". Asimismo, en un fragmento de un objeto de plata que el rey Piankhi se llevó a Nubia como botín, Nimlot está calificado como "dios perfecto".

Nimlot

o Lamintu (siglo VII a. C.). Probable sucesor (ca.667) de Nimlot, el gobernador de 754-725, en el reino de Hermópolis, citado en el informe de la campaña militar del rey asirio Asurbanipal, en donde aparece con el nombre de Lamintu.

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