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Palabra   |   Descripción

Espinosa

Diosa agrícola de los romanos. Los campesinos la invocaban cuando tenían que quitar los matojos espinosos de sus campos.

Espiniencus

Dios romano benéfico que ayudaba a limpiar de espinas el campo.

Espines

Desembocadura del Po, en la ciudad de Espina. Hoy, en Italia.

Espina

o Spina. Ciudad portuaria etrusca fundada a finales del siglo VI a.C. en el Adriático, en la antigua desembocadura del río Po, al sur de la laguna que se convirtió en el lugar de Venecia. El sitio arqueológico de Espina se perdió hasta la época moderna, cuando los programas de drenaje del delta del río Po en 1.922 revelaron por primera vez oficialmente la necrópolis etrusca de Espina, a unos ocho kilómetros al oeste de la comuna de Comacchio en la región de Emilia-Romagna. Según Verrio Flaco, tarconte de Tarquinia fundó la dodecápolis etrusca en la llanura Padana, conjunto de doce ciudades entre las cuales estaba Espina. Según otros autores antiguos, habría sido un emporio marítimo griego, lo que cronológicamente no es incompatible con la precedente hipótesis y corresponde al conocimiento arqueológico de Espina. Las versiones legendarias sobre su origen, pelásgico o griego, documentan un núcleo preetrusco, que puede presuponerse por la cercanía de Adria y por el trazado de la antigua ruta del ámbar, que tocaba el bajo Po. Las dataciones arqueológicas más altas de los artefactos encontrados remontan la urbanización al siglo VI a.C., con apogeo en el siglo III a.C., como testimonia la abundancia de depósitos funerarios de este período encontrados en la necrópolis de la ciudad. Espina era esencialmente un centro etrusco con una fuerte presencia griega surgida a mediados del siglo VI a.C.. El núcleo etrusco llegó allí a lo largo de la directriz que de Marzabotto y Felsina (Bolonia) llevaba al mar. El núcleo griego se sirvió del puerto noradriático como un gran embarcadero para la exportación de sus productos. Precisamente la reciprocidad de los intereses mercantiles entre los dos componentes étnicos garantizó una relativa seguridad de navegación contra la piratería y permitió el gran reconocimiento reservado a Espina por el mundo helénico, que la acogió en la anfictionía délfica. El inventario de artefactos funerarios datados en el siglo III a.C. atestigua una ocupación celta contemporánea a la presencia de los lingones en el delta del Po. A comienzos del siglo I a.C. Espina se sumergió y se convirtió en una ciudad legendaria. Dionisio de Halicarnaso, en su Historia antigua de Roma, sintetizó la historia de Espina. Más allá de la tradición sobre la fundación de los pelasgos sobre la que las fuentes antiguas no están de acuerdo, Justino habla de tesalios y Plinio el Viejo del héroe homérico Diomedes, lo cierto es que Spina fue fundada en época muy antigua en la desembocadura del Po, que tuvo grandes riquezas y que, finalmente fue destruida por las poblaciones bárbaras de los alrededores. Espina nació como gran puerto de la llanura Padana, que canalizaba hacia el interior una parte de la riqueza agrícola que no iba a parar a las grandes ciudades de Etruria. Era el punto de llegada de los productos del valle del Po y probablemente también de la zona de las estribaciones montañosas. Las mercancías que los griegos importaban a Espina eran sobre todo objetos de lujo: cerámicas y bronces, que en parte iban a parar a los ajuares de las tumbas de los aristócratas, pero que seguramente fueron tambien canalizados hacia el interior. Espina asumió un papel importante despues del 474 a.C., en el que tuvo lugar la batalla de Cumas entre Dionisio I de Siracusa y los etruscos. Estos, derrotados, fueron expulsados de los mares meridionales de la península italiana. A consecuencia de este suceso, la Etruria tirrénica sufrió un gran revés económico. De hecho, el tirano siracusano consiguió obtener el control del estrecho de Mesina, por donde pasaban las naves atenienses que trasportaban las mercancías de lujo para las aristocracias etruscas. En cambio, quedó libre totalmente la ruta comercial a traves del Adriático. La repercusión de la batalla fue el fortalecimiento de la relación comercial de Espina con Atenas, gracias a lo que se convirtió en el único emporio etrusco que no vio reducida su actividad en este época. Según la afirmación de Dionisio de Halicamaso, Espina poseyó en Delfos como todas las polis griegas, un tesoro, el edificio donde se depositaban las ofrendas hechas a Apolo por los oráculos o consejos que habían dado buen resultado. Esta relación privilegiada con el santuario panhelénico de Delfos continuó durante todo el siglo V y buena parte del IV a.C., pero con el paso del tiempo fueron menguando la riqueza y la intensidad de estos intercambios. En primer lugar, porque a finales del siglo V a.C. Atenas perdió la guerra con Esparta, y su papel en el plano comercial y económico quedó muy disminuido. En segundo lugar, en determinado momento, el puerto de Espina quedó colmatado debido a los aluviones que cada año arrastraban las aguas del Po hacia el mar, que contribuyeron a modificar la geografía de la zona. La fotografía aérea ha revelado un gran canal portuario que aseguraba la comunicación de Espina con el mar, análogo a los modemos puertos-canales de los centros altoadriáticos. En último lugar, razones históricas: el avance de Roma por un lado reducía cada vez más el espacio vital de las grandes metrópolis del área tirrénica, mientras que al norte de los Apeninos, presionaban cada vez más intensamente los galos, que tomaron Roma a principios del siglo IV a.C. bajo las órdenes de Breno. Estrabón dice que en su época era una ciudad pequeña. La decadencia económica debió dejar a Espina reducida a un pequeño centro, fue conquistada y seguramente abandonada. La localización de Espina se basó primero en los testimonies literarios y el lugar fue buscado entre Argenta, Sant' Alberto y Logastrino. Pero los trabajos de desecación permitieron el descubrimiento en 1.922 de una necrópolis greco-etrusca, en la cuenca lacustre llarnada Valle Trebba, a unos ocho km al oeste de Comacchio. Las excavaciones realizadas entre el año del descubrimiento y 1.935 permitieron la recuperación de más de mil tumbas, ricas en material etrusco (objetos de metal y orfebreria) y griego (cerámica ática). En 1.953, el saneamiento hidráulico de Valle Pega, al sur de Valle Trebba, llevó al descubrimiento de una necrópolis muy vinculada a la encontrada en los años 20. Las excavaciones iniciadas en 1.954 proporcionaron más de 3.000 tumbas. Las operaciones de recuperación fueron dificultosas, debido sobre todo a que el nivel arqueológico es casi un metro más bajo que el nivel del mar, por lo cual las capas acuíferas invadían el área investigada. Los trabajos prosiguieron hasta los años 60. En 1.956 se identificó la primera retícula sobre la que se basaba toda la ciudad, es decir, un plano hipodámico descubierto gracias a la fotografía aérea. La localización del poblado gracias a este medio, contiguo a los dos valles de las necrópolis, ha identificado una red de canales con la delimitación de ínsulas precisas, mientras que las excavaciones posteriores no han proporcionado grandes restos arqueológicos. Se han conservado los grandes trabajos de reestructuración de los muros de contención del Po, así como una serie de palos y empalizadas que servían para la construcción de plataformas donde se debían edificar las casas, en su mayoría construidas en madera: palafitos típicos de un poblado de zona lacustre o pantanosa. Las inundaciones del Po y la consiguiente sobreelevación de los niveles habitados está documentada por la sucesión de estratos, que junto a la humedad del suelo jugaron un papel importante en esta población. Si bien en la antigüedad estaba situada junto al mar y poseía un puerto, en la actualidad se encuentra algunos kilómetros más al interior debido al avance de la costa y al cambio del curso del río. Las tumbas, la mayoría de fosa, se caracterizan por la absoluta excepcionalidad de sarcófagos y la rareza de las cajas de madera, debido a la lejanía de las canteras y las zonas boscosas. Se practicó tanto la inhumación como la cremación. La simultaneidad de ambos ritos funerarios depende de varios componentes culturales de la sociedad de Espina: las inscripciones en etrusco y en griego documentan la mezcla étnica ya conocida por las fuentes literarias. La cerámica griega, presente en miles de ejemplares producidos entre 530 a.C. y la primera mitad del siglo III a.C., testimonia la importancia de Espina como puerto para todo el interior padano. La multiplicidad de las manufacturas ha permitido un estudio bastante preciso de los hallazgos. También son muy importantes las figurillas de terracota y la orfebrería, en parte elaborada en la Magna Grecia. El arte del bronce etrusco, candelabros con cimacio figurado, trípodes y asas de grandes vasos, también figuradas, evidencia los vínculos con los talleres de Vulci. El hallazgo de sítulas atestigua contactos con Este y Adria.

Espina

Se llamaba así un sólido de mampostería colocado en medio del circo romano, por la relación que tenía con la espina principal de un pescado. Este solido, de cuatro a seis pies de alto, estaba aislado por todas partes. El espacio de alrededor formaba la carrera y a cada una de sus extremidades estaban los lindes, cerca de los cuales debían pasar los carros. Se colocaban sobre la espina las estatuas, trípodes consagrados, simulacros del templo y siempre un obelisco en lugar, según se dice, de un mástil de navío como más antiguamente se usaba. Se ponían también figuras de delfines y otros atributos de Neptuno, a cuyo culto se debía probablemente, el origen de las carreras de los caballos. Encima de la espina se colocaba el oficial encargado de señalar el número de vueltas de la carrera. Después se establecieron en Roma asientos para los senadores. Algunas veces la espina horadada en forma de pila reemplazaba al canal de agua corriente, llamado Euripes y consagrado a Neptuno, lo que se practicaba comunmente en los circos para remediar la sed de los hombres y los caballos, para rociar la arena y para prevenir a los espectadores de que les acercasen los animales, cuando en vez de las carreras de caballos, se practicaba el combate de las fieras.

Espigas

Los egipcios ofrecían espigas de trigo a Isis. Los griegos y los romanos coronaban con ellas a Ceres y sus templos. Eran también un atributo de Apolo o el Sol. Ver, Abundancia, Ceres, Paz, Triptólemo.

Espeusipo

(ca.407-339 a.C.). Filósofo ateniense, hijo de Eurimedonte y Potone, y, por tanto, sobrino de Platón. Asistió a la escuela de Isócrates y luego se unió a la escuela de Platón, la Academia, en sus comienzos. Se marchó a Sicilia con su tío en el 361, en la última y desastrosa visita de este a esa tierra, y en el 347 le sucedió como director de la Academia, permaneciendo en el puesto hasta su muerte. Ejerció una poderosa influencia en el desarrollo del trabajo de la Academia, escribió mucho y se ganó el respeto de Aristóteles, quien, sin embargo, se sintió incapaz de permanecer en la Academia cuando Platón ya no era su líder: tenía poca simpatía a los métodos filosóficos de Espeusipo, aunque con toda probabilidad tomó del pensamiento de este aquellas partes, especialmente las relacionadas con las observaciones biológicas, que encontró relevantes para su propio trabajo. Espeusipo estaba interesado en la metafísica y muy interesado en la biología. El tema principal de sus escritos, de los que solo se conservan algunos fragmentos, era la necesidad de definiciones. Publicó una obra en diez libros titulada Semejanzas (Homóia), en la que analizaba las semejanzas entre objetos, animales y plantas. Extendió su investigación al lenguaje, estudiando la ambigüedad en la expresión y encontrando distinciones semejantes a las de la lógica aristotélica. También escribió sobre la matemática pitagórica, continuando el estudio de los elementos del número, pero rechazando tanto la relación de las "Ideas" de Platón con los números como la afirmación de que los elementos del número son también los elementos de todas las otras cosas; sostuvo que los distintos tipos de realidad necesitan distintos tipos de elementos. Realizó dos contribuciones importantes a la ética de la Academia: negó que el placer fuera un bien o un mal en sí mismo, y aseguró que el bien existe sólo en los estadios finales del desarrollo y no en los comienzos. Diógenes Laercio hace una pintura poco favorable de la vida de este filósofo, cuya doctrina se aproximaba al pitagorismo. Fue sucedido por Jenócrates.

Espeto

Demo de Atenas.

Esperquío

Esperqueo (río del sur de Tesalia. Tenía sus fuentes en el monte Tirofresto, en la zona central de la cadena montañosa del Pindo, y desembocaba en ….).

Esperquias

Localidad de Macedonia cuya localización se discute.

Esperqueo

o Esperquío o Asperqueyo. Río del sur de Tesalia. Tenía sus fuentes en el monte Tirofresto, en la zona central de la cadena montañosa del Pindo, y desembocaba en el golfo Malíaco, cerca de Anticira y Lamia. Actualmente desagua más al sur a 1 km de las Termópilas. El Esperqueo mide unos 75 km. Anticira estaba emplazada en la margen derecha del río, a unos 2 km de su antigua desembocadura, pues la región ha sufrido sensibles variaciones en su configuración debido a la colmatación de toda la comarca occidental del golfo Malíaco debido a los aluviones del Esperqueo, que han dado mayor anchura al paso de las Termópilas. En su curso alto vivían los dríopes y los enianes. Los ríos Diras y Melas, antes independientes son actualmente sus afluentes. El Diras, que en el siglo V a.C. desembocaba en el golfo Malíaco, es en la actualidad un afluente por la derecha del Esperqueo, cuyo curso y desembocadura se han desplazado hacia el sudeste. El río Melas es, en la actualidad un afluente del Esperqueo por la derecha. Hoy, Sperchios o Alámana, Grecia. En griego significa "el rápido". Su valle, entre el Otris y el Eta, incluye numerosos lugares de ocupación protohistórica. Ver, Diras, Anticira. )o( MITOLOGÍA.- Las ninfas del monte Otris eran hijas del río Esperqueo y Dino; si esta Dino es la misma que una de las Grayas u otra, se ignora. Dríope era hija del rey Dríope del monte Eta, que era hijo de Esperqueo y Polidora, hermana de Dánao e hija de Peleo. Sería por lo tanto tío político de Aquiles. Peleo consagró la caballera de su hijo Aquiles al dios río, para que su hijo volviera sano y salvo de la guerra de Troya. En la Ilíada se dice que Menestio, uno de los cinco jefes que estaban bajo el mando de Aquiles, era hijo de Esperqueo y de Polidora, la hermana de Aquiles. También se dice en la Ilíada, que Aquiles "cuidaba su cabellera para ofrecerla al Esperqueo".

Esperqueo

Dios del río homónimo, hijo, como todos los ríos, de Océano y Tetis. A él dedica Peleo la cabellera de Aquiles para que su hijo vuelva sano y salvo de la guerra de Troya. Se explica esta ofrenda diciendo que el Esperqueo era cuñado de Aquiles, pues, según parece, casó con la hija de Peleo, Polidora (Ver). Se atribuye al Esperqueo la paternidad de Dríope (Ver), fundador del pueblo de los dríopes. Se le supone también padre de las ninfas del Otris.

Esperos

La tarde personificada.

Espermo

Ver, Viñadoras, Anio (rey de Delos).

Espercio

Río de Tesalia que desemboca en el golfo Malíaco. Hoy, en Grecia.

Esperanza

Templo de la. Templo romano situado junto a la puerta Prenestina, en zona estratégica por su elevación. Hubo otro en el mercado de legumbres, construido durante la primera guerra púnica. Hoy, en Italia.

Esperanza

Divinidad honrada por los romanos, que le levantaron muchos templos. Era, según los poetas, hermana del Sueño, que da tregua a nuestras penas, y de la Muerte, que las termina. Píndaro la llama la nodriza de los viejos. Se la representa bajo la figura de una joven ninfa, con rostro sereno, sonriéndose con gracia, coronada de flores, mensajeras de los frutos, y teniendo en su mano un ramo de las mismas. El verde es su color característico como emblema de la naciente verdura que presagia la cosecha de los granos. Los antiguos la pintaban con alas, porque es propio de la esperanza escaparse luego que uno piensa asirla. Los modernos le han dado una  áncora por atributo, pero ningún monumento antiguo la ofrece con este símbolo. Se podría añadir a esto el arco iris. Es una alegoría muy ingeniosa la que la representa alimentando al Amor. Una antigua medalla la representa coronada, teniendo en la mano izquierda pavos y espigas como Ceres; con la derecha se apoya sobre una columna, y tiene delante una colmena, en cuyo alto se elevan algunas espigas y flores. Ver, Spes.

Espeo

"la de las grutas". Una de las Nereidas.

Espelunca

Finca de recreo romana, cerca de Terracina. Las grandes cavernas naturales de la zona (spelunca significa "gruta") albergaron residencias amplias y suntuosas. El nombre de esta villa se conserva en la moderna Sperlonga, situada cerca de Fondi. Hoy, en Italia.

Espelaito

Sobrenombre de Hércules, de Mercurio y de Apolo, tal vez por que se les honraba en una cueva sagrada.

Especulario

Nombre que en la antigüedad se daba a los magos o adivinos que hacían ver, en los espejos, las personas o cosas que deseaban conocerse.

Especuladora

Sobrenombre de Ártemis en Elis, ciudad del Peloponeso.

Espectro

Fantasma, figura sorprendente que se ve o cree verse. Algunos han creído que los espectros eran las almas de los difuntos que aparecían sobre la tierra; tal era la idea de los platónicos como puede verse en el Fedón de Platón. en Porfirio, etc. En general, la creencia en los espectros era muy común en el paganismo. Se habían establecido fiestas y varias solemnidades por las almas de los muertos a fin de que no espantasen con sus apariciones a los vivos. Los cabalistas, y los rabinos entre los judíos, no eran menos crédulos que los paganos, por lo que respeta a la aparición de los espectros y fantasmas. Lo mismo con poca diferencia se puede decir de los turcos y de muchas de las sectas del cristianismo. Las pruebas que los partidarios de esta opinión daban, son ejemplos profanos o sacados de la sagrada escritura. Baronio refiere un hecho que, según el cree, nadie puede dudarlo. Trata de la famosa aparición de Marsilio Ficino a su amigo Miguel Mercator; estos dos amigos habían convenido que, el que muriese primero, aparecería al otro, para instruirle de la verdad de lo que pasa en la otra vida. Algún tiempo después, ocupado Mercator en meditar sobre alguna cosa, oyó de repente una voz que le llamaba por su propio nombre; era su amigo Ficinio, a quien vio montado en un caballo blanco, pero que desapareció en el momento mismo que intentó nombrarle. La segunda opinión sobre la esencia de los espectros es la de aquellos que creen que no son las almas las que aparecen, sino la tercera parte de lo que se compone el hombre. Esta es la opinión de Teofrasto y de todos aquellos que creen que el hombre se compone de tres partes; a saber, alma, cuerpo y espíritu. Según ellos, cada una de estas partes vuelve después de la muerte al paraje de donde salió. El alma que viene de Dios vuelve a Dios; el cuerpo compuesto de dos elementos inferiores, de la tierra y el agua, vuelve a la tierra; y la tercera parte, que es el espíritu, estando compuesto de dos elementos superiores, el agua y el fuego, pasa a habitar el aire donde con el tiempo se disuelve como el cuerpo. Este espíritu, y no el otro, que pertenece a las apariciones, añade Teofrasto, lo hace ordinariamente en aquellos sitios y en aquellas cosas que más habían querido o gustado a la persona que animaba, cuyas impresiones quedaban todavía en el espíritu. La tercera opinión es aquella que atribuye las apariciones a los espíritus elementales. Los que participaban de ella, creían que cada elemento estaba lleno de un cierto número de espíritus, que los astros eran la morada de las salamandras o "salamandrias". El aire de las sílfides, el agua de las ninfas y la tierra la de los pigmeos. La cuarta opinión consideraba como espectros las exhalaciones de los cuerpos que están en putrefacción. Los partidarios de esta hipótesis creían que las exhalaciones, condensándose más con el aire de la noche, podían representar la figura de un hombre muerto. Esta filosofía no es nueva. Se hallan vestigios de ella en los antiguos y sobre todo en laTróada, de Séneca. Finalmente la quinta opinión atribuye la aparición de los espectros a operaciones diabólicas. Los que las seguían suponían la verdad de las apariciones como un hecho histórico del que no se puede dudar, pero creían que era obra del demonio, quien formando un cuerpo del aire, se servía de él para sus diversos designios. Sostenían que éste era el medio más conveniente y menos embarazoso para explicar las apariciones.

Espatala

Nombre de una ninfa llamada así de spatalión, un brazalete.

Espartos

Espartoi ("hombres sembrados". Son los que nacieron de los dientes del dragón muerto por Cadmo en el lugar de la ….).

Espartón

Hijo de Foroneo, del que puede derivar el nombre de la ciudad de Esparta. Fue padre de Miceneo, que algunos creen epónimo de Micenas, aunque otras versiones derivan el nombre de esta ciudad de Micene, hija de Ínaco y tía, por tanto, de Espartón.

Espartón

Un hijo de Tisameno, hijo de Orestes y Hermíone, rey de Esparta. Hermano de Cometes, Daímenes, Telis y Leontómenes. Los mismos lacedemonios afirmaban que era éste, y no el hijo de Foroneo, el epónimo de su ciudad, pues no querían que su genealogía descendiese de los reyes de Argos, ciudad que fue eterna rival.

Espartolo

Ciudad griega de Botiea, en la península Calcídica, próxima a Olinto. Espartolo fue miembro de la Liga de Delos hasta comienzos de la Guerra del Peloponeso. Pertenecía al distrito tracio y en la lista de tributos aparece mencionada 16 veces entre 454/3 a.C. y 434/3 a.C. Pagaba dos talentos anuales, excepto en los años 434/3 a. C. y 433/2 a.C. que ascendió a tres. En el verano de 429 a.C., durante la Guerra arquidámica, Atenas envió una expedición, con un contingente de 2.000 hoplitas y 200 jinetes, que marcharon contra Espartolo, cuyos campos de cereales fueron devastados por los atenienses. Los espartolios pidieron ayuda a los olintios que acudieron en su defensa. En un primer combate bajo los muros de Espartolo, los hoplitas calcideos y algunas tropas auxiliares fueron derrotados y se retiraron intramuros, pero la caballería y la infantería ligera atenienses, integrada esta última por algunos peltastas, fueron vencidas por la caballería e infantería ligera de los calcideos. Apenas concluido el enfrentamiento llegaron refuerzos de peltastas desde Olinto, que junto a la infantería ligera de Espartolo y la caballería y tropas auxiliares calcideas, consiguieron el repliegue de las tropas atenienses hasta su base. Tras una serie de ataques y repliegues de los atenienses, estos se vieron obligados a huir debido al acoso de la infantería ligera y las cargas de la caballería calcideas. Fueron perseguidos hasta que se refugiaron en Potidea. Después de recoger a sus muertos (430, incluidos los 3 estrategos) regresaron a Atenas (Batalla de Calcídica). En el tratado de paz, la llamada Paz de Nicias, firmado por la Confederación de Delos y la Liga del Peloponeso en 421 a.C., se estableció un estatus político de autonomía sui generis para Espartolo y las ciudades de Argilo, Estagira, Acanto, Escolo y Olinto: no serían aliadas de ninguno de los bandos, pero pese a esta neutralidad quedaban sujetas a pagar el phoros a la Liga delo-ática, sin ninguna otra obligación respecto al Imperio ateniense. En una inscripción de ca.352/1 a.C. relativa a una escritura de compraventa se indica que Espartolo formaba parte de la Liga Calcídica en esos años. La última mención sobre Espartolo, no como ciudad, sino como un territorio agrícola, se encuentra en un decreto real (ca.305/297 a.C.) de Casandro de Macedonia que constata la cesión de tierras a un tal Pérdicas, hijo de Coinos, cuyas tierras habían sido parcialmente concedidas por Filipo II a Polemócrates, su abuelo. Los restos de Espartolo se localizaron en la vecindad de Elaiochoria, cerca de Nea Syllata. Se ha hallado una necrópolis con tumbas de los períodos arcaico y clásicos. Las excavaciones en Nea Syllata, a unos 3 km de Espartolo, muestran niveles de ocupación continuada desde la Edad del Bronce hasta el Imperio bizantino. Gentilicio, espartolios.

Espartolo

o Spartolus. Ciudad de la península Calcídica próxima a Olinto. Era probablemente la capital de Botiea o al menos una de sus principales ciudades. Es mencionada en el tratado entre Atenas y Esparta del 321 a.C.. Bajo los muros de la ciudad los atenienses sufrieron una derrota en 249 a.C.. Ver, Botiea.

Espartoi

o Espartos "hombres sembrados". Son los que nacieron de los dientes del dragón muerto por Cadmo en el lugar de la futura Tebas, que el héroe había sembrado en el suelo por consejo de Atenea (o de Ares). Salieron armados del suelo y se destruyeron mutuamente. Sólo sobrevivieron cinco: Ctonio, Udeo, Peloro, Hiperenor y Equión. Muy probablemente se trata de los primeros hombres llegados a Tebas junto con Cadmo. Éste los admitió en su ciudad, y con su ayuda construyó la Cadmea, que es la ciudadela de Tebas. Ver, Cadmo.

Espartoco III

(ss. IV-III a.C.). Rey del Bósforo (304-283), sucesor de Eumelo.

Espartoco II

(siglo IV a.C.). Nieto de Sátiro I, y sucesor de Leucón I, como rey del Bósforo (348-344), junto con su hermano Perisades I (348-310), quienes reinaron conjuntamente hasta el 344. Después Perisades reinó solo.

Espartoco I

(siglo V a.C.). Rey del Bósforo (438-431). Espartoco fundó la dinastía Espartócida, que gobernó el reino del Bósforo hasta el 110 a.C..

Espartócidas

Dinastía gobernante de Panticapea. Los Espartócidas, cuyo nombre deriva de su fundador Espartoco, comenzaron a gobernar en el año 438/437 a.C.. Atenas buscó su apoyo porque dependía de ellos en lo referente al trigo que necesitaba importar. Por su parte, ellos tal vez estaban satisfechos teniendo un mercado asegurado y concedieron a Atenas un acceso privilegiado.

Espartiata

Frente al término espartano, que se refiere en general al habitante de la ciudad de Esparta, con independencia de su situación social, espartiata alude a los miembros de la clase dominante, descendientes de los antiguos inmigrantes dorios. Ver, Homoioi.

Esparteo

"el sembrador". Hijo de Himalia, ninfa de Rodas, y Zeus. Ver, Himalia.

Espartágena

Adjetivo, "productora de esparto".

Espartaco

(Spartacus) (?-71 a.C.). Jefe de la tercera guerra de los esclavos en Italia. Era de origen tracio y de nacimiento libre. Después de servir algún tiempo en el ejército romano como soldado auxiliar, desertó y empezó a hacer la guerra a los opresores de su país, pero a poco tiempo fue hecho prisionero y destinado a la escuela de gladiadores de Capua (Campania), propiedad de Léntulo. En el 73 lideró una conjuración de gladiadores, principalmente galos y tracios, entre los que destacaba Crixos, huyó de la escuela, refugiándose en el Vesubio, donde rechazaron primero a las tropas del propretor C. Claudio y después a las del pretor Varinio, Durante los dos años siguientes (73-71) el movimiento se extendió por la Campania y Lucania, que según algunas fuentes reunía a más de 40.000 hombres, venciendo repetidamente a las tropas romanas que trataban de sofocarlo y devastando el sur de Italia. Sin embargo el movimiento pronto puso en evidencia su falta de cohesión: mientras el galo Crixos, al frente de 10.000 esclavos decidió permanecer en la Apulia, el resto, encabezados por Espartaco emprendieron la marcha hacia el norte. Tras la derrota de los cónsules del año 72 (Cn. Cornelio Léntulo y L. Gelio, al frente de dos legiones cada uno, que, sin embargo lograron vencer a los grupos que acaudillaban Crixos y el también galo Oenomaos), Espartaco, con el grueso de los esclavos, venció en las proximidades de Módena al gobernador de la Galia Cisalpina, Casio Longino, quedando libre así el camino hacia esta provincia. Sin embargo, en un movimiento difícilmente explicable, Espartaco decidió regresar nuevamente a Italia dirigiéndose, tras una nueva victoria sobre los cónsules, hacia el Piceno, primero, y la Apulia después. El Senado romano, preocupado por los hechos, decidió nombrar al pretor Craso, Marco Licinio jefe de la guerra, al mando de un poderoso ejército de seis legiones que, en el invierno del 72 al 71, logró aislar a los esclavos en el sur de Italia (Bruttium) rodeándolos por un foso de 53 km de longitud. Espartaco logró, sin embargo, romper el asedio dirigiendo a sus esclavos hacia el Adriático. Sólo la acción conjunta de Craso y Lúculo, a los que se uniría más tarde Pompeyo, permitió al primero dividir el movimiento y vencer al ejército de Espartaco en una decisiva batalla librada en la Apulia (71). Se creía que Espartaco había muerto en la batalla, aunque su cuerpo nunca fue encontrado. Muchos supervivientes fueron capturados, y aquellos cuyos dueños no pudieron ser encontrados sufrieron la crucifixión a manos de Craso: 6.000 hombres fueron clavados en cruces a lo largo de la vía Appia. Pompeyo Magno acabó con algunos flecos de la rebelión, por lo que reclamó una desmesurada participación en la gloria.

Esparta

o Lacedemonia. Ciudad estado de la antigua Grecia situada en la península del Peloponeso a orillas del río Eurotas. Fue la capital de Laconia y una de las poleis griegas más importantes junto con Atenas y Tebas. En ella se asentaron los dorios en el siglo XI a.C., que se regían por un sistema de vida militarizada, organizada con arreglo a una constitución aristocrática y severa, atribuída a Licurgo. La plaza aquea de Amiclas impidió durante largo tiempo la expansión de los dorios espartanos río abajo hacia el mar, hasta que, en fecha desconocida, espartanos y aqueos se fusionaron. Esparta no era una polis sino un conjunto de pequeños poblados dispersos y sin protección. La fusión de los cuatro poblados aqueos y espartanos dio, posiblemente, lugar a la curiosa institución de los dos reyes espartanos. La población predoria conservó su libertad, pero fue reducida a la condición de periecos o de ilotas. El problema del crecimiento de población se solucionó, no con la colonización, como la mayoría de polis, sino con la conquista de las llanuras de Mesenia. Al principio estuvo minada por disensiones internas. Las reformas en el siglo VII a.C. fueron un verdadero punto de inflexión en la historia de la ciudad: a partir de entonces todo se encaminaría a reforzar su poderío militar y Esparta se convertirá en la ciudad hoplita por excelencia. Esparta sometió a la totalidad de Laconia: comenzó por conquistar toda la vega del Eurotas para, a continuación, rechazar a los de Argos de Grecia y asegurarse toda la región. La segunda etapa consistió en la anexión de Mesenia. Esparta era ya la ciudad más poderosa del área, con Arcadia y Argos como únicos rivales. A mediados del siglo VI a.C. Esparta sometió también las ciudades de Arcadia y posteriormente a Argos. Todas ellas se verían forzadas a firmar pactos leoninos. Nada tenía de excepcional, pero cuando en Eleusis los corintios cayeron en la cuenta de que se trataba de marchar contra Atenas y derrotar a los pisistrátidas, dieron media vuelta, seguidos por el otro rey espartano, Demarato. Es lo que se conoce como "divorcio de Eleusis". A fin de no reincidir en el mismo fracaso, Esparta convocó entonces una cumbre con sus aliados, probablemente en el 505 a.C., para discutir una nueva intervención en Atenas, esta vez con el propósito de reponer a Hipias, pero tuvo que renunciar ante la firme oposición aliada. Se puede situar en este encuentro el nacimiento formal de la Liga de Delos. )o()o( Guerras médicas )o( En el siglo VI a.C., Esparta se había interesado por el Asia Menor, entre otras cosas suscribiendo una alianza con Creso, rey de Lidia. Al comienzo del reinado de Cleómenes I, sin embargo, se mostraría más aislacionista, rechazando apoyar, en el 499, la revuelta de las ciudades de Jonia contra los medos (persas), para centrarse en consolidar su propio imperio del Peloponeso. En 491, cuando Cleómenes logró desembarazarse de Demarato, las cosas cambiarían. Los espartanos arrojaron a un pozo a los emisarios de Darío I. llegados para reclamar la tierra y el agua, acto simbólico de aceptación de la hegemonía universal de los aqueménidas, y despacharon refuerzos a los atenienses, refuerzos que llegaron a Maratón demasiado tarde para participar en la gran victoria griega. En el año 481, cuando Jerjes reclamó de nuevo la tierra y el agua a todas las ciudades griegas, exceptuando a Atenas y Esparta, fue naturalmente a ésta última a la que se le confió encabezar la Liga Panhelénica, incluyendo la flota, pese a la hegemonía marítima de Atenas. Tras haber renunciado a defender Tesalia, los espartanos, mandados por su rey Leónidas defendieron valerosamente el desfiladero de las Termópilas, retrasando en forma notable el avance de los persas, y permitiendo a la flota replegarse hacia Salamina. En contrapartida, la total victoria de Salamina fue obra de los atenienses, quienes tuvieron que recurrir al chantaje para forzar la batalla en el estrecho, siendo así que el navarca-almirante espartano de la flota, Kriatos, deseaba replegarse al istmo de Corinto. En el 479, las victorias de Platea y Micala se lograron bajo el mando del rey Pausanias, único rey de la ciudad en aquel momento debido a la minoría de edad del otro rey, Plistarco. El rey Pausanias recibió la misión de destruir el puente de barcas construido por los persas sobre el Bósforo, con el fin de dificultar su retirada, pero una tempestad se encargó por él del trabajo. Con el restablecimiento de la paz, Esparta propuso abandonar a su suerte las ciudades jonias, demasiado lejanas, pero tropezó con la oposición de Atenas, lo mismo que en su sugerencia de expulsar de la anfictionía de Delfos a las ciudades culpables de "medismo" o alianza con los persas: es decir, las de Tesalia. )o()o( Guerra del Peloponeso )o( Apenas terminadas las guerras médicas, Esparta se inquietó por el creciente poderío de Atenas, enardecida ésta por sus victorias contra los persas. Presionada por Egina y Corinto, Esparta prohibió a Atenas reconstruir sus murallas, destruidas por los persas. Esto no impidió que Atenas abandonara la Liga Panhelénica para fundar la Liga de Delos. Esparta no llegó a desencadenar una guerra y las relaciones se mantuvieron estables basta el 462, año en el que desdeñó y envió de vuelta un contingente ateniense dirigido por Cimón, que había acudido a socorrerla en plena revuelta de los ilotas. Esto supuso la ruptura, sellada con la condena al ostracismo del espartófilo Cimón por sus compatriotas de Atenas. Las hostilidades propiamente dichas comenzaron en el 457, a requerimientos de Corinto. Tras una serie de victorias y derrotas para ambos bandos, se alcanzó una paz inestable que duraría cinco años. En el 446, las revueltas de Mégara y Eubea reavivaron el conflicto. Esparta, a la cabeza de las ciudades coaligadas, arrasó el Ática. El propio rey espartano Plistoanacte fue acusado de corrupción, por no haber proseguido la ofensiva, y condenado al exilio. En el 433, por último, el asunto de Corcira dio lugar al inicio de la Guerra del Peloponeso. La guerra se prolongaba demasiado. Pericles decidió abandonar el Ática al pillaje sistemático de los espartanos, acogiendo a la población dentro de los Muros Largos, que unían Atenas con su puerto, El Pireo. En el 425 se produjo la humillante derrota de Esfacteria, donde 120 iguales, pertenecientes en su mayor parte a las grandes familias de Esparta, fueron capturados en un islote. La ciudad tendría que rendir la flota para recuperar a sus hoplitas. El golpe fue traumático: era la primera vez que se veía a los Iguales rendirse en vez de combatir hasta la muerte. En el 421 se firmó en Nicias una paz largo tiempo anhelada. Pese a todo, las tensiones permanecieron. Esparta y Atenas chocaron nuevamente en el 418 por una disputa territorial en Mantinea. Atenas decidió que Esparta había roto los tratados, y la guerra recomenzó en el 415. Los atenienses organizaron una expedición contra Sicilia que terminó en desastre. La revuelta de las ciudades jonias de la Liga de Delos permitió a Esparta imponerse en el campo de batalla. En el 404, una Atenas sitiada terminó por capitular. Esparta obligó a Atenas a acortar los Largos Muros en diez estadios, algo menos de dos kilómetros, por cada extremo, y a unirse a la Liga del Peloponeso. Los espartanos, sin embargo, titubeaban respecto al sistema de gobierno que impondrían a la ciudad. Todo el mundo estaba de acuerdo en la necesidad de poner fin a la democracia, pero se dudaba entre una oligarquía radical bajo tutela espartana y otra más moderada, sin guarnición espartana para sostenerla. El general Lisandro, gran artífice de la victoria sobre Atenas, impuso el gobierno de los Treinta Tiranos pero el otro rey, Pausanias, permitió enseguida el derrocamiento y huida de los Treinta y de sus partidarios, y apoyó en cambio a los oligarcas moderados que se habían quedado en Atenas. Con todo, a su regreso a Esparta Pausanias sería juzgado, y ocho años después de su absolución, se vería condenado cuando Atenas volviera a tomar las armas contra Esparta. )o()o( El imperialismo espartano del siglo IV a.C. )o( Esparta se había lanzado a la Guerra del Peloponeso bajo la bandera de la libertad y de la autonomía de las ciudades, amenazadas por el imperialismo ateniense. Pero, tras haber vencido, haría otro tanto: impuso tributos, gobernantes títeres e incluso guarniciones. A partir del 413, Tucídides la describía como la potencia que "ejerce sola desde ahora la hegemonía sobre toda Grecia". Esparta cambió en consecuencia de política ante Persia, haciéndose la portavoz del panhelenismo. En primer lugar, se produjo la expedición de los Diez Mil narrada por Jenofonte en la Anábasis, derrotada en el 401. En el 396, el rey Agesilao II fue enviado a derrocar a Tisafernes, sátrapa de Caria, y proteger a las ciudades griegas. Los sueños imperiales de Agesilao terminaron rápidamente, porque se le convocó de vuelta a causa de los acontecimientos en Grecia: Atenas, Tebas, Argos y otras ciudades se habían rebelado contra Esparta. Era el inicio de la Guerra de Corinto. La coalición fue derrotada en Coronea y Nemea (394), pero Esparta perdió la hegemonía marítima que tenía por entonces. Entre tanto, los persas se lanzaron a una contraofensiva, y Atenas reconstruyó sus Largos Muros. Bajo la amenaza, Esparta terminó por firmar la paz de Antálcidas, tanto con los griegos como con los persas (386). Esta paz, protegida por el Gran Rey persa, permitía en realidad a Esparta continuar su política imperialista con la excusa de proteger la autonomía de las ciudades más pequeñas. Esparta obligó a Argos a conceder a Corinto su independencia, e incluso a Olinto a respetar la autonomía de sus ciudades de la Calcídica. En el 378, sin embargo, el conflicto volvió a aparecer tras una razia espartana contra El Pireo. Concluyó con la paz entre Atenas y Esparta (371), preocupadas ambas por los avances de Tebas. Esparta lanzó de inmediato un ataque contra la ciudad beocia que terminó en el desastre de Leuctra. El general tebano Epaminondas destrozó el ejército espartano comandado por Kleómbrotos I y organizó una poderosa ofensiva contra Esparta. Esta se vería obligada a reclutar a numerosos ilotas a fin de proteger la ciudad. Era el final de la hegemonía espartana. )o()o( Declive del poder espartano )o( La hegemonía espartana fue clara entre el 403 y el 371 a.C.. Tras la batalla de Leuctra no solamente perdió Esparta dicha hegemonía, sino también la mayor parte de Mesenia y la Liga del Peloponeso, que quedó disuelta. La irrupción de Macedonia en la arena política griega tampoco mejoraría las cosas. En el 330 el rey Agis III atacó a Antípatro, lugarteniente de Alejandro Magno, a la cabeza de una coalición peloponesa, pero fue vencido y muerto en la batalla de Megalópolis. Durante la Guerra Lamíaca, a la muerte de Alejandro en el 323, Esparta se hallaba demasiado débil para participar. La debilidad de Esparta permitiría medrar a la Liga Aquea, mientras que las revoluciones de Agis IV y Cleómenes III minaban las instituciones de la ciudad. Este último se enfrentó con algún éxito a los aqueos, pero la intervención macedonia de Antígono III supondría la terrible derrota de Selasia, que condujo a la toma de Esparta. En el 207 llegó al trono Nabis, que poco después se convertirla en tirano de Esparta y reiniciaría la guerra contra los aqueos. En el 205 Esparta se alió con Roma, modificando de raíz el equilibrio de fuerzas en la región. Los aqueos se apresuraron a firmar también tratados con Roma, enemistada por entonces con Macedonia. En el 197 Roma, en alianza con las demás ciudades griegas, se volvió contra Esparta, que se vio obligada a firmar la paz en el 195. Perdió con ello una parte importante de su territorio, el derecho a reclutar periecos, su puerto (Gitión) y casi toda su flota. En el 192, la Liga Aquea obligó a Esparta a ingresar en sus filas. Los espartanos se vieron forzados a derruir sus muros, los primeros de su historia que Nabis había mandado edificar, libertar a los ilotas, abolir la "agogé" o educación específicamente espartana, etc.. Se creó una situación de gran inestabilidad social que no se calmaría hasta el 180, cuando quedaron sin efecto las prohibiciones y regresaron los exiliados. Las tensiones con la Liga Aquea, sin embargo, no habían terminado. En el 148 los aqueos atacaron y derrotaron a Esparta. Roma intervino, exigiendo que Esparta y Corinto quedaran separadas de la Acaya. Los aqueos, furiosos, retomaron las armas, pero fueron aplastados por Roma en el 146. Esparta se hallaba en teoría en el bando vencedor, pero en la práctica perdió sus ciudades periecas, que formaron por su cuenta la koinonía (alianza) de los Lacedemonios. Esparta no era ya más que una ciudad de segundo orden, autónoma pero aislada, muy lejos de su esplendor de antaño. )o()o( La dominación romana )o( Durante la dominación romana, ya sin ambiciones militares ni políticas, Esparta se concentró en lo que tenía de más específico: la educación espartana. Ésta se endureció, atrayendo a los "turistas", ávidos de ritos violentos y extraños. De este modo, los combates rituales que tradicionalmente se habían disputado en el santuario de Artemisa Ortia, bajo la dominación romana pasaron a convertirse en la "dimastígosis": los niños eran flagelados, en ocasiones hasta la muerte. Cicerón lo relata en las Tusculanas: la multitud que acude al espectáculo es tan numerosa que se hace necesario construir un anfiteatro delante del templo para acogerla. Este espectáculo atraerá visitantes hasta el siglo IV de nuestra era, como lo testimonia Libanio. Esparta fue saqueada por los hérulos en el 267, y definitivamente arrasada por Alarico I, rey de los visigodos, en el 395. Los bizantinos edificarían luego la ciudad de Mistra cerca de las ruinas de la antigua Esparta. En el siglo V a.C., los espartanos propiamente dichos, los "Iguales", representan una pequeña parte de la población global de la ciudad. En el 480, el rey Demarato estima el número de hoplitas movilizables en algo menos de 8.000. Este número caerá a lo largo del siglo V a.C., principalmente a causa del terremoto del 464 a.C. que, según Plutarco, destruyó el gimnasio, matando a toda la efebía de Esparta, así como a la revuelta de los ilotas, que supuso diez años de guerrilla. Así, cuando la batalla de Leuctra (371), no había más que 1.200 hoplitas movilizables, de los cuales 400 murieron durante el combate. El número de los periecos era superior al de los Iguales. Se puede estimar que había unas cien aglomeraciones de periecos, pues dice Estrabón que Esparta era conocida como "la ciudad de las cien villas". Los ilotas o siervos pueden calcularse entre 150.000 y 200.000. De acuerdo con Tucídides, se trataba del grupo servil más numeroso de Grecia. )o()o( Sociedad espartana )o( )o( Los ciudadanos )o( Los únicos que poseían derechos políticos eran los espartanos propiamente dichos, llamados "astoi" o "ciudadanos" (término más aristocrático que el de "polités", habitual en otras ciudades griegas; también se les conocía como "homoioi" ("Pares" o "Iguales"). Estos eran los descendientes de los guerreros dorios. Conformaban una minoría privilegiada pues al momento de nacer recibían una parcela de tierra junto con unos hilotas, que conservaban toda su vida. Los historiadores también usan el término latino de "tresantes" ("los temblorosos"). Según Heródoto, Jenofonte, Plutarco y Tucídides, a los "temblorosos" se les sometía a toda clase de desprecios y vejaciones: obligación de pagar el impuesto de soltería, expulsión de los equipos de pelota, de los coros, de las comidas en común, etc. Su estado de marginación era casi tan absoluto como el de los ilotas, con la excepción de que ellos sí podían acceder a los lugares públicos, siempre en los últimos puestos, y que les estaba permitido redimir su deshonra mediante actos de valor en la guerra. Un auténtico espartano debía ser hijo de padres espartanos, haber recibido la educación espartana, hacer sus comidas junto a los demás ciudadanos en los comedores públicos y poseer una propiedad suficiente como para permitirle sufragar los gastos de su ciudadanía. El nombre de "homoioi" "Iguales" es testimonio, según Tucídides, del hecho de que en Esparta "se ha instaurado la máxima igualdad entre el estilo de vida de los acomodados y el de la masa": todos llevan una vida en común y austera. )o( Los no ciudadanos: periecos e hilotas )o( Los periecos, habitantes de la periferia, eran descendientes de los miembros de las comunidades campesinas sometidas sin utilizar la fuerza. Son mantenidos al margen del cuerpo cívico por la reforma de Licurgo, que les niega cualquier derecho político. Aunque libres, jamás participan en las decisiones. Poseen el monopolio del comercio y comparten el de la industria y la artesanía con los hilotas. Entre los periecos hay también campesinos, reducidos a cultivar los terrenos menos productivos. Los hilotas son los campesinos de Esparta. Eran descendientes de las comunidades campesinas sometidas a la fuerza por los Espartanos. Su estatus se crea con la reforma de Licurgo. No son estrictamente esclavos, sino siervos: pertenecen al Estado, están adscritos a la propiedad que cultivan, no se los podía comerciar, pueden casarse y tener hijos y se quedan con los frutos de su trabajo una vez deducida la renta que corresponde al titular de la hacienda. De modo excepcional, los hilotas podían ser reclutados para el ejército y liberados luego. Mucho más numerosos que los ciudadanos, la reforma de Licurgo les dejó por completo al margen de la vida social. Los "Iguales", que temían su rebelión, les declaraban solemnemente la guerra cada año, les humillaban y aterrorizaban. )o()o( La educación espartana )o( La educación espartana, agogé, sistema educativo introducido a partir de Licurgo, se caracteriza por ser obligatoria, colectiva, pública y destinada en principio a los hijos de los ciudadanos, aunque parece que en ocasiones se debió admitir a ilotas o periecos, y los hijos de un ateniense como Jenofonte se educaron en Esparta. La educación espartana estaba enfocada principalmente a la guerra y el honor, hasta tal punto que las madres espartanas decían a sus hijos al partir hacia la guerra: "vuelve con el escudo o encima de él", en referencia a que mantuviesen el honor y no se rindiesen nunca aunque con ello perdieran la vida. Esparta practicaba una rígida eugenesia. Nada más al nacer, el niño espartano era examinado por una comisión de ancianos en el Pórtico, para determinar si era hermoso y bien formado. En caso contrario se le consideraba una boca inútil y una carga para la ciudad. En consecuencia, se le conducía al Apótetas, lugar de abandono, al pie del monte Taigeto, donde se le arrojaba a un barranco. De ser aprobado, le asignaban uno de los 9.000 lotes de tierra disponibles para los ciudadanos y lo confiaban a su familia para que lo criara, siempre con miras a endurecerlo y prepararlo para su futura vida de soldado. A los siete años o los cinco, según Plutarco, se arrancaba a los niños de su entorno familiar y pasaban a vivir en grupo, bajo el control de un magistrado especial, en condiciones paramilitares. A partir de entonces, y hasta los veinte años, la educación se caracterizaba por su extrema dureza, encaminada a crear soldados obedientes, eficaces y apegados al bien de la ciudad, más que a su propio bienestar o a su gloria personal. Los muchachos deben ir descalzos, sólo se les proporciona una túnica al año y ningún manto y, sometidos a una subalimentación crónica, se les fuerza a buscarse su propio sustento mediante el robo. Las disciplinas académicas se centran en los ejercicios fisicos y el atletismo, la música, la danza y los rudimentos de la lectura y escritura. Por lo que a la educación de las niñas se refiere, se encaminaba a crear madres fuertes y sanas, aptas para engendrar hijos vigorosos. Por ello, insistía igualmente en la educación fisica, así como en la represión sistemática de los sentimientos personales en aras del bien de la ciudad. )o()o( Sistema político )o( El sistema político espartano, así como el educativo, se atribuyen al mítico Licurgo en el siglo VII a.C., aunque Plutarco lo sitúa entre el IX y el VIII a. C.. Era éste tío y regente del rey Leobotas de Esparta. Habiendo consultado en Delfos a la Pitia, fue llamado por ésta "dios más que hombre" y recibió un oráculo aprobatorio para la futura constitución de la ciudad, la "Gran Retra", al parecer muy inspirada en la legislación cretense. La Gran Retra fue probablemente no escrita y debió elaborarse a lo largo de las guerras mesenias, que hicieron entrar en crisis a la aristocracia y a la ciudad entera. A fin de garantizar su subsistencia se instituyó la "eunomía" o igualdad de todos ante la ley, con el propósito de eliminar privilegios y descontentos. Pero, a diferencia de Atenas, la eunomía espartana era sinónimo de una enorme disciplina. Todos los miembros de la ciudad hubieron de hacer sacrificios: la corona, la aristocracia y el pueblo. El sistema de Licurgo busca una simbiosis en la que coexisten los diversos sistemas políticos conocidos en el ámbito griego: la monarquía (hay dos reyes), la oligarquía (se establece una "gerusía" o consejo de ancianos, la tiranía, con el consejo de gobierno de los "éforos", y la democracia (hay una asamblea popular). )o()o( La eunomía )o( Resulta evidente que la crisis del siglo VII a.C. no podía ser resuelta más que mediante la creación de un ejército de hoplitas que sucediera a los guerreros a caballo o en carros. Y es la aparición de la clase de ciudadanos que lo forman, a través de la absorción de la aristocracia terrateniente por la masa popular, lo que da lugar a la "eunomía" ("buena ley"). Dicha absorción se llevará hasta el extremo, a fin de crear la igualdad total. Los aristócratas renuncian totalmente a sus privilegios: en el siglo VI a.C., la ciudadanía de Esparta cuenta con entre 7.000 y 8.000 homoioi . La aristocracia terrateniente renuncia a sus propiedades para ponerlas en común. Cada cual recibe un lote "klerós", "lote-heredad" equivalente e inalienable: no se puede vender ni hipotecar. Su cultivo se encomienda a los siervos del Estado (ilotas), que entregan las rentas en especie al propietario para que sostenga a su familia, pero sin que se pueda enriquecer. Los ciudadanos tienen prohibido el comercio; de este modo, todo el mundo está plenamente disponible para la guerra, única actividad verdaderamente cívica y en la que se centra el proceso educativo, igual para todos. La igualdad, por último, se extiende al ámbito político, puesto que todos participan en la asamblea. )o()o( La asamblea (Apella) )o( Es ésta la reunión de todos los iguales, convocados en fechas fijas. Corresponde a la apella aprobar o no las propuestas de los éforos, aunque sin debatirlas pues parece que ningún ciudadano toma la palabra, ya sea por aclamación o, más raramente, por desplazamiento de los votantes. También la gerusía le somete sus proyectos, aunque el voto de la asamblea no es vinculante y los ancianos pueden considerar que el pueblo se ha equivocado. Por último, correspondía a la asamblea elegir a los éforos y a los gerontes por un sistema que Aristóteles consideraba pueril: unos cuantos magistrados, desde un lugar cerrado, medían la intensidad de las aclamaciones que recibía cada candidato. En realidad, el funcionamiento de la asamblea en Esparta nos es poco conocido: se ignora, por ejemplo, si estaba permitido que cualquier ciudadano tomara la palabra para proponer una ley o enmienda, o si en definitiva la única misión de la asamblea era elegir a éforos y gerontes. En opinión de Aristóteles, la asamblea tenía un poder tan limitado que ni siquiera la menciona como elemento democrático dentro del régimen político espartano. )o()o( Los reyes )o( Al menos desde la reforma de Licurgo, en el siglo VIII a.C., Esparta cuenta con dos reyes, uno perteneciente a la dinastía de los Agíadas y el otro a la de los Euripóntidas, enraizadas ambas, según la leyenda, en dos gemelos descendientes de Heracles. Los miembros de ambas familias no podían contraer matrimonio entre sí y sus tumbas se hallaban en lugares distintos. Ambos reyes tenían igual rango. El poder real se transmitía al "más próximo descendiente del más próximo ostentador del poder más cercano a la realeza", es decir, que el hijo pasa por delante del hermano, y que aun existiendo el derecho de primogenitura, el hijo nacido cuando el padre es ya rey tiene prioridad sobre aquellos nacidos antes de su advenimiento al trono. En cualquier caso, parece que los espartanos interpretaban con flexibilidad estas normas sucesorias. Los poderes de los reyes eran esencialmente militares y religiosos. Al principio, los monarcas podían hacer la guerra al país que desearan, siendo sus decisiones colegiadas. A partir del 506 a.C., fecha del famoso "divorcio de Eleusis", los reyes harán sus campañas por separado. En el siglo V a.C. parece que es ya la asamblea la que vota la guerra y los éforos quienes deciden sobre la movilización. El rey, quienquiera que sea, es siempre el "hegemón" o comandante en jefe durante las campañas militares, tiene autoridad sobre los demás generales, puede acordar treguas y combate en primera línea en el ala derecha, protegido por su guardia de honor de cien hombres, los "hippeis". )o()o( La gerusía )o( La gerusía o consejo de ancianos estaba constituida por los dos reyes y por otros veintiocho hombres mayores de sesenta años, elegidos por aclamación de la asamblea tras presentar su candidatura. Elegidos por su sensatez y capacidad militar, la mayoría de los gerontes pertenecían a las grandes familias de Esparta, pese a que, en teoría, cualquier ciudadano, aun sin fortuna o rango elevado, podía presentarse al cargo. El papel político de la gerusía era de gran importancia y no rendía cuentas a nadie. Parece que a ella le correspondía el monopolio de la propuesta y elaboración de nuevas leyes, estaba encargada de gestionar todos los asuntos de política interna y tenía competencia para juzgar a los reyes. También poseía, en la práctica, el derecho de veto sobre las decisiones de la asamblea, aunque hasta el siglo III a.C. no se conoce ningún caso en el que lo hiciera efectivo. Los ancianos constituían también una especie de tribunal supremo que juzgaba los delitos y podía imponer la pena de muerte o la pérdida de los derechos cívicos. )o()o( Los éforos )o( Los éforos "supervisores", preexistentes a la reforma de Licurgo, formaban un colegio de cinco magistrados elegidos por la asamblea para un mandato anual. Su rango era similar al de los reyes, de los que constituían un auténtico contrapoder. No eran reelegibles y, al término de su mandato, debían someterse a una rendición de cuentas si así lo exigían sus sucesores. En este caso podían ser condenados incluso a la pena de muerte. El colegio de los éforos fue lo más parecido a un poder ejecutivo moderno que llegó a conocer la antigua Grecia. Como su nombre indica, estaban encargados de supervisar a los reyes y al resto de los habitantes de la ciudad, llegando su autoridad al mismo aspecto físico de las personas. Ellos eran quienes vigilaban el respeto a las tradiciones, imponían sanciones y penas de prisión incluso a los mismos reyes y podían ordenar ejecuciones a veces extrajudiciales, como las de los ilotas durante la krypteia. También se hacían cargo de los asuntos exteriores, ejecutando las decisiones de la asamblea, presidida por ellos, ordenando movilizaciones y tomando cualquier decisión urgente que fuera necesaria. Uno de los éforos era el "epónimo", es decir, daba su nombre al año, aunque se desconoce la forma en que se le escogía. Los nombres de los otros aparecían detrás en los documentos oficiales, por orden alfabético. El poder de los éforos fue tan amplio que Aristóteles lo equipara al de los tiranos. En realidad, su función teórica era la de representar al pueblo y, de hecho, Cicerón les compara en La República a los tribunos de la plebe. Todos los meses los reyes juraban respetar las leyes, mientras que los éforos juraban defender el poder real pero a su vez lideraban a las polis. )o()o( La religión en Esparta )o( La religión ocupa en Esparta un lugar más importante que en otros lugares de Grecia. Así lo atestigua el gran número de templos y santuarios: 43 templos de divinidades, 22 templos de héroes, no menos de quince estatuas de dioses y cuatro altares, a lo que hay que añadir numerosos monumentos funerarios urbanos. Llama la atención la importancia que adquieren entre los espartanos las divinidades femeninas, particularmente Atenea bajo gran número de advocaciones. Entre los dioses masculinos son Ares y Apolo a los que se les rinde un culto particular y estan presentes en todas las grandes fiestas y monumentos de la ciudad. Es notable también el culto tributado a los héroes de la Guerra de Troya, Aquiles por encima de todos, pero también Agamenón, Casandra, bajo el nombre de Alejandra, Clitemnestra, Menelao e incluso Helena. Los Dioscuros, Cástor y Pólux, hijos gemelos de Zeus, de los que la tradición afirma que nacieron en Esparta, tienen también un vínculo particular con los reyes. Heracles, por su parte, es una especie de héroe nacional espartano, venerado de modo especial por los jóvenes. )o( Hoy, en el emplazamiento de la ciudad antigua, en el que se conservan restos arqueológicos de gran valor, se asienta hoy la moderna Esparta, conocida en la actualidad como Sparti, Grecia. )o( MITOLOGÍA.- Fue fundada por Lacedemón, hijo de Zeus y de Táigete.

Esparta

Epónima de la ciudad de Esparta, hija de Eurotas y Clete y esposa de Lacedemón. Es madre de Amiclas y Eurídice. A veces se le atribuyen también la maternidad de Hímero y Ásine.

Esparianta

Hija de Jacinto, inmolada para la salud de los atenienses.

Esparciano

Elio (siglo IV). Uno de los seis autores de la Historia Augusta, contemporáneo de Diocleciano y Constantino en el siglo IV. Escribió además las vidas de Adriano, Vero, Didio, Severo, Niger, Caracalla y Geta.

Esparádoco

(siglo V a.C.). Rey de los odrisios (450-431 a.C.). Ver, Reino odrisio, Reyes odrisios.

Espaosines

(siglo II a.C.). Ver, Caracene, Alejandría de Susiana.

Espanto

Hijo de Marte y Venus. En iconología, se representa por un joven a quien le cubre la palidez y que busca huir de la vista de una cabeza de Medusa enroscada de serpientes volantes. Ver, Miedo.

Espantamainades

"espantachiquillos". En la mitología catalana reciben este nombre aquellos personajes que se invocan para inducir miedo a los niños con fines prácticos, por ejemplo para evitar que hablen con desconocidos o que salgan solos de casa. A nivel antropológico, a veces son manifestaciones de los temores a lo desconocido y lo inexplicable en la naturaleza. Algunos son representaciones locales de referentes también existentes en otras culturas, como las brujas, el papu y el hombre del saco. Otros son variantes puramente locales, como el marraco, la pesanta y los clips.

Espalautra

Espálatro (ciudad griega de Magnesia, zona costera de Tesalia. El topónimo está relacionado con una palabra griega cuyo significado es "atizador", un instrumento que ….).

Espálatro

o Espalautra. Ciudad griega de Magnesia, zona costera de Tesalia. El topónimo está relacionado con una palabra griega cuyo significado es "atizador", un instrumento que se utiliza en la lumbre de las chimeneas para avivar el fuego. Tal vez sea debido a la singular forma de la península donde se ubica la región de Magnesia. Es mencionada en el Periplo de Pseudo-Escílax como una ciudad del territorio de Magnesia, junto con Yolco, Coracas, Metone y Olizón. Plinio el Viejo también la ubica en Magnesia. Una forma distinta del topónimo aparece citada por Licofrón, que alude al territorio gobernado por Prótoo uno de los caudillos de la guerra de Troya. Su topónimo se cita en dos inscripciones de Demetríade del siglo II a.C., por lo que Espálatro formaba parte del área de influencia de esta ciudad. Sin embargo, no aparece mencionada por Estrabón entre las ciudades que se unieron para formar Demetríade. Hay quien ha sugerido que podría identificarse con el topónimo Peletronion mencionado por Estrabón y otras fuentes, pero tal identificación presenta los problemas de que a Peletronion se le sitúa en el monte Pelión y figura como el nombre de una gruta, mientras a Espálatro, que era una ciudad, se la ubica a 30 km de dicho monte, en el golfo de Págasas.

Espagírica

Arte de depurar los metales.

Espadas

Se citan aquí los nombres de algunas que contiene este Diccionario o relacionados con el término: Acinaces, Acinax, Clunáculo, Copido, Crisaor, Escálibur, Escarcina, Espada falciforme, Falcata, Falce, Falx, Gladius, Gram, Harpe, Khopesh, Kopis, Licaón (obrero de Cnosos), Máchaira, Makhaira, Orna, Parazonio, Ronfaina, Sica, Spatha, Xiphos. )o( MITOLOGÍA.- Se atribuye su invención a los curetes. Se dijo de Mercurio que robó la espada de Marte, para significar que fue un gran guerrero. Ver, Justicia, Príamo.

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