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Página 89 - 1322 Palabras 4401 al 4450 de 66095

Palabra   |   Descripción

Tirio

Apelativo de Heracles derivado de Tiro, ciudad de Fenicia, en donde gozaba de un culto particular.

Tirio

o Thyrium. Ciudad de Acarnania. Hoy, en Grecia.

Tirinus

Río del territorio de los vestinos. Hoy, Tirino, provincia dell'Aquila, región de Abruzzo, Italia.

Tirinto

o Tirinte. Emplazamiento arqueológico micénico en el nomo griego de la Argólida, en la península del Peloponeso, algunos kilómetros al norte de Nauplia. Tirinto estuvo habitada desde el Neolítico (7º-4º milenio a.C.), lo que se ha constatado a través de restos de cerámica. Al 3° milenio a.C., la Edad del Bronce temprana, pertenecen los restos arquitectónicos más antiguos. Su época de apogeo coincide con el de la civilización micénica, a partir del año 1.600 a. C., especialmente entre el 1.400 y el 1.200 a. C.. El lugar llegó a su declive con el fin del período micénico, puesto que en torno a 1.200 a.C. fue destruido por el fuego, probablemente a causa de un terremoto, aunque hay indicios de que quizá hasta el año 1.050 a.C. mantuvo asentamientos en la parte baja. Sus elementos más notables fueron su palacio, sus túneles o pasadizos y dos anillos de murallas ciclópeas, sobre todo estas últimas, puesto que le otorgaron a la ciudad el epíteto homérico de Tirinto, "la de grandes murallas". Su acrópolis recibía el nombre de Licimna. En el Catálogo de las naves de la Ilíada, formaba parte de los territorios acaudillados por Diomedes durante la Guerra de Troya. En el período clásico es citada entre las ciudades que aportó soldados en la batalla de Platea, siendo derrotada por Argos en el año 470 a.C.. Después de las Guerras Médicas fue destruida, al igual que Micenas, por un ejército de Argos, que pretendía así aumentar su poder en la zona. Parte de sus habitantes aumentaron la población de Argos y otros se refugiaron en Epidauro, Hermíone y en Halias. Pausanias visitó sus ruinas en el siglo II. Fue excavado por Heinrich Schliemann en 1884-1885, y hoy día sigue siendo objeto de excavaciones. La acrópolis de Tirinto se divide en tres niveles. En la parte superior se hallaba el palacio, que tuvo tres fases diferentes de construcción: la primera hacia el año 1.450 a.C. y posteriormente fue ampliado en los siglos XIV y XIII a.C.. Estaba defendido no solo por su doble muralla sino que también estaba dispuesto para que se tuviese que transitar por una serie de patios cerrados y atravesar dos puertas en forma de H (propileos) antes de alcanzar el pórtico de entrada al megaron. El famoso megaron del palacio de Tirinto tiene un amplio vestíbulo, habitación principal en la que estuvo el trono frente a la pared de la derecha y una chimenea central rodeada de cuatro columnas de madera de estilo minoico que servían de soporte para el techo. Aquí fueron halladas pinturas al fresco que se encuentran expuestas en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas. En la parte este y sur de la acrópolis hay dos galerías o casamatas abovedadas que están adosadas a las murallas y que podrían haber tenido una función defensiva o de almacenaje. Con respecto a las murallas, destaca el bastión occidental, que llegó a tener una anchura de 7 m. En la parte norte de las murallas hay un gran número de estancias cuya función, al igual que las galerías, podría haber sido de almacenaje o defensiva. Sobre el sector oriental del megaron hay un edificio pequeño que se cree que era un templo del período geométrico, porque allí se hallaron restos de ofrendas. En la parte inferior de la acrópolis se encuentran accesos a pozos que suministraban agua. Fuera de las murallas hay restos de viviendas, construcciones funerarias y sistemas de canalización de las aguas. En Tirinto no han aparecido tablillas con inscripciones en lineal B, pero sí se han hallado algunos signos en este sistema de escritura inscritos en cerámica. )o( MITOLOGÍA.- En la mitología griega se decía que la ciudad tomó su nombre de Tirinto, un hijo de Argos y nieto de Zeus. La tradición indicaba que los cíclopes, venidos desde Licia, habían amurallado la ciudad cuando Preto se apoderó de ella. Entonces Tirinto, Midea y el Hereo de Argos formaban parte del mismo reino, mientras Argos era controlado por Acrisio. El nieto de este, Perseo, fundador de Micenas, intercambió Argos con Megapentes, hijo de Preto, y así se convirtió en rey de Tirinto. También se asocia la ciudad con Heracles: al servicio de Euristeo, que reinaba en Tirinto, realizó los doce trabajos; también se cuenta que despeñó a Ífito desde las murallas de la ciudad. Algunas fuentes sitúan aquí su nacimiento. Cerca de la ciudad dio muerte al centauro Neso, cuando trataba de raptar a Deyanira.

Tirintio

Es el sobrenombre más habitual de Hércules en la poesía latina, por ser sus padres de Tirinto.

Tirintia

Acrópolis aquea, donde reinaba Euristeo, a cuyo servicio realizó Heracles los trabajos. Era el lugar habitual de residencia del héroe.

Tirinte

Tirinto (Emplazamiento arqueológico micénico en el nomo griego de la Argólida, en la península del Peloponeso, algunos kilómetros al norte de Nauplia. Tirinto estuvo habitada ….).

Tirins

Héroe, hijo de Argos y nieto de Júpiter. Fundó la ciudad de Tirinto que fue destruída posteriormente por los argivos para transportar los habitantes a Argos.

Tirimnos

Ver, Tiatira (ciudad de Asia Menor en los límites de Lidia y Misia, no lejos y al sureste de Pérgamo. Estaba ubicada sobre el río Lico, tributario del Hermo, en la parte ….).

Tirimas

Rey de Epiro. Padre de Evipe.

TIRIGHINA

Campamento romano de Moesia Inferior, que cubre cerca de 10 Ha e incluye restos de una fortaleza, un castellum de tierra, dos necrópolis romanas, tres almacenes de ánforas, el asentamiento civil y vestigios romanos en Siret Galati, distrito oeste del Danubio. En la margen izquierda del río Siret, cerca del punto donde sus aguas se unen al Danubio, se pueden encontrar en nuestros días, las ruinas de una antigua y poderosa fortaleza, que todavía se llama Tirighina. La fortificación fue abandonada a finales del siglo III. Con el tiempo, los elementos de la mampostería se utilizaron en la construcción de otros edificios de la ciudad de Galati, e incluso algunos en la ciudad de Braila. Al estudiar estas ruinas hay que tener en cuenta las antiguas tradiciones de la poesía órfica sobre la inmensa riqueza del rey Aietes, cuya capital estuvo aquí. Entre las unidades de su guarnición estuvieron la Legio I Italica, la Legio Macedonica, la Flavia Moesica Classis, la Cohors II Matiacorum y la Cohors I Hispanorum. Las monedas que fueron descubiertas dentro de la fortaleza, son de los emperadores romanos, Trajano, Antonino Pío y Filipo el Árabe. Cerca del campo de Tirighina se encontró una tumba romana de cremación. Se descubrió otra tumba que contenía, entre otras cosas, una fíbula de oro de 21 gramos, con la cabeza en forma de bulbo de cebolla, un poco prominente. Hoy, Tirighina de Barbosi, cerca de Galati, cerca del río Siret, junto al Danubio, Rumanía.

Tirigan

(siglo XXII a.C.). Gobernante guti de Sumeria en 2.114 a.C. según la cronología media. Fue contemporáneo de Utu-hengal de Uruk. Ver, Reyes gutis de Sumeria.

Tirieos

Pueblo de Acarnania. Hoy, en Grecia.

Tiridates III de Partia

(siglo I). Rey parto de la Dinastía arsácida, conocido también como Arsaces XXIX, que gobernó el Imperio parto brevemente, en 35-36. Era el nieto de Fraates IV. Fue enviado a Roma como rehén y fue educado allí. Tiberio envió a Tiridates para ocupar el trono parto, con el apoyo del gobernador de Siria, y ordenó a Lucio Vitelio (el padre del emperador Vitelio) restaurar la autoridad romana. Con operaciones militares y diplomáticas muy hábiles, Vitelio lo consiguió por completo. Tras expulsar al monarca parto Artabano II, Tiridates fue coronado en Ectesifón en el 35, pero era un vasallo de los romanos. Artabano regresó pronto de Hircania con un fuerte ejército de escitas (dahan) y fue reconocido de nuevo por los partos. Tiridates fue de nuevo expulsado y huyó a Siria.

Tiridates III de Armenia

(ss. III-IV). Rey (287-330) de Armenia, llamado el Grande, santo y fundador de la Iglesia armenia. Era bisnieto del rey arsácida Cosroes I (216/217-252), sobrino de Tiridates II, e hijo de Cosroes II (279/280-287). La cronología de los reyes armenios del siglo III es muy discutida, porque la principal fuente es la historia novelizada de Agathangelos, que nos ha sido transmitida en varios resúmenes contradictorios y que mezcla a dos Cosroes y dos Tiridates. Según la historia contada por Agathangelos, el joven Tiridates huyó de los sasánidas que habían invadido Armenia bajo las órdenes de Sapor I (ca.252) y asesinado a su padre Cosroes. Se dirigió a Capadocia, que estaba en manos de Roma, y allí conoció a san Gregorio el Iluminador, hijo de Anak, el cual había estado implicado en el asesinato de su padre. El príncipe Tiridates, que poseía fuerzas sobrehumanas, sirvió bajo Diocleciano, venciendo en un duelo a un príncipe godo. Recuperó Armenia, donde sirvió a dioses paganos y persiguió a los cristianos. Gregorio el Iluminador fue martirizado y condenado a morir en una tumba, en la que permaneció 15 años, por haberse negado a hacer un sacrificio a la diosa Anahit. Tiridates, tras enfermar, fue curado por Gregorio y se convirtió al cristianismo, declarándola religión oficial. En 330 Tiridates fue envenenado por nobles que se oponían al cristianismo. Tradicionalmente se sitúa la conversión de Armenia en el 301 ó 303. Sin embargo, la conversión de Armenia debe situarse tras el nombramiento de Gregorio como obispo en 315, con lo que la subida al trono de Tiridates debe ponerse en relación a la paz de Nisibis del 298. El Gran Rey persa Narsés, hijo de Sapor I, atacó Armenia en 296 y expulsó (¿o mató?) al usurpador, que en el 287 había asesinado a Cosroes II, padre de Tiridates. El ejército romano que vino en ayuda de los armenios, fue derrotado por los persas en Carras (Amiano Marcelino), pero al año siguiente Narsés fue derrotado. Bajo protección romana, Tiridates tomó el gobierno del país. Como consecuencia de la paz de Nisibis entre romanos y persas, Armenia perdió algunos territorios, siendo compensada con territorios de Albania caucásica, aunque tuvo que reconocer la supremacía de Roma. Venerado como santo, la fiesta de san Tiridates Rey se celebra el 29 de noviembre.

Tiridates II de Partia

(siglo I a.C.). Pretendiente al trono de Partia, conocido también como Arsaces XXIII. Tiridates, probablemente un general del rey parto Fraates IV se rebeló contra él hacia el año 32 a.C. y pudo haber tenido éxito al conseguir expulsar a Fraates durante un breve período. Fraates regresó con ayuda de los escitas recuperando el trono. Tiridates huyó a la Siria romana (30-29) llevándose a uno de los hijos de Fraates que había capturado. Augusto le permitió estar allí pero no le ayudó y llevó al hijo de Fraates a Roma como rehén. En el 26-25, Tiridates hizo varias expediciones contra Partia con la connivencia, si no la ayuda, de Roma, pero el triunfo de Fraates hizo que Augusto, entonces en Hispania, no hiciera demasiado caso al candidato perdedor. Con una explicable parcialidad, las Res gestea Divi Augusti no mencionan este fracaso de Tiridates. Según Dión Casio, Tiridates también fue a Roma (ca.23 a.C.) y consiguió convencer a Augusto que rechazase la solicitud de Fraates de que lo extraditase. Ver, Fraates IV.

Tiridates II de Armenia

(ss. II-III). Príncipe armenio, cliente de Roma. Era hijo y heredero del rey armenio Khosrov, y de una madre sin nombre. Tiridates II tomó el mismo nombre de su antepasado, Tiridates I de Armenia. Durante los últimos años del reinado de su padre, en 214-216, Tiridates y su familia fueron detenidos por razones desconocidas, que provocaron un gran levantamiento en Armenia contra Roma. En 215, el emperador romano Caracalla invadió Armenia para poner fin a la sublevación. En el 217 Khosrov murió y Tiridates sucedió a su padre como rey de Armenia. Fue declarado rey tras el asesinato de Caracalla, en abril del 217. Tiridates gobernó como rey de Armenia desde 217 hasta su muerte en 252. Después de la muerte de Caracalla, Macrino se convirtió en el nuevo emperador romano y no mucho tiempo después de recibir su trono, Macrino accedió a liberar a la madre de Tiridates II del cautiverio romano. Después de la batalla de Nisibis en el 217 y el tratado entre Roma y Partia, Tiridates fue restaurado oficialmente en su trono y su gobierno sobre Armenia fue reconocido oficialmente. Tiridates fue el primer rey de Armenia en perseguir a los cristianos en el país. En parte debido a su largo reinado, Tiridates se convirtió en uno de los monarcas más poderosos e influyentes de la Dinastía Arsácida. En 224, el Imperio parto fue destruido, y su último rey, que era tío paterno de Tiridates, Artabán IV de Partia, fue asesinado por Artajerjes I, el primer rey del Imperio sasánida. En 226-228, Ardashir I después de la anexión de Partia quería expandir su imperio incluyendo a Armenia. En dos años de conflicto, los ejércitos romanos, escitas y de kushans se retiraron. Tiridates se quedó al final sólo luchando contra Ardashir. Después de doce años de lucha Ardashir I retiró su ejército y salió de Armenia. Este conflicto militar pone de manifiesto la fortaleza de Armenia en ese momento. Tiridates II murió en 252 y fue sucedido por su hijo, Khosrov II.

Tiridates I de Partia

(siglo III a.C.). Hermano de Arsaces I, el fundador de la Dinastía Arsácida. También conocido por Arsaces II, aunque existe una confusión de nombres y no está clara la línea sucesoria. Reinó del 211 al 191 a.C., y el nombre de Arsaces II pudo adoptarlo en su coronación. Cabe también que Arsaces II fuese el hijo de Arsaces, o su sobrino, o hijo de Tiridates. Hacia el 250 a.C., los dos hermanos ocuparon el territorio vecino a la Bactriana. Muerto Arsaces, Tiridates y los partos ocuparon el territorio de la frontera transcaspiana que hoy constituye el límite entre Rusia y el Irán. Tiridates erigió una ciudad, Arsak, según el nombre del fundador de la Dinastía, y allí fue coronado rey. Seleuco II actuó inmediatamente y trató de castigar a los invasores de una parte de su territorio. Tiridates huyó, pero Seleuco hubo de regresar apresuradamente a Antioquía, en Siria, alarmado por los disturbios que allí se produjeron. Tiridates aprovechó la circunstancia para apoderarse de Hyrcania, la provincia que ocupaba la parte sureste de la costa del Mar Caspio, con lo que creaba un dominio propio entre el reino griego de la Bactriana y el Imperio seléucida, que sería el núcleo originario del reino pártico. Los reyes seléucidas no cejaron fácilmente en su intento de contener la conquista pártica de su territorio, por lo que Tiridates trató de hacerse fuerte en el poder. En el año 206 a.C., Antíoco III capturó Partia y Arsaces II se vio obligado a someterse al seléucida. Su sucesor Phriapatius (hijo o primo) tuvo que terminar por reconocer el poder y la soberanía seléucida.

Tiridates I de Armenia

(siglo I). Rey de Armenia desde el año 53 hasta su muerte ca.100. Instauró la Dinastía arsácida en el territorio, cuya administración perduraría hasta el derrocamiento de su último representante, Artajes IV (428). Nacido de la relación entre Vonones II y una concubina helena, apenas se conoce nada de su niñez ni de su adolescencia, únicamente que la pasó en Media, territorio que administró su padre durante el reinado de su hermano Gotarzes II. El emperador Nerón le coronó en el 66, a pesar de que su reinado se inició en el año antes señalado y experimentara dos interrupciones, una en 54 y otra en 58-63, en un intento de consolidar un territorio muy inestable debido a las consecuencias derivadas de la lucha entre romanos y partos. La coronación de Tiridates sentó un importante precedente por el que los reyes de Armenia serían príncipes partos cuyo nombramiento dependía de la aprobación del Imperio romano. Cabe destacar además de este acontecimiento que, si bien convirtió a Armenia en una especie de Estado satélite de Roma, ciertos autores creen que implicó una cesión de facto del territorio al Imperio parto. Tiridates destacó también por ser un sacerdote zoroastriano; incluso en su coronación acudió a Roma acompañado de otros magi. En el 51 el procurador romano de Capadocia, Julio Peligno, invadió Armenia y arrasó el país, entonces dominado por el usurpador iberio Radamisto, que había asesinado a su tío Mitrídates. Sin esperar instrucciones de Roma, el procurador romano reconoció a Radamisto como nuevo monarca de Armenia. El administrador de la provincia de Siria, Ummidio Quadrato, envió a Helvidio Prisco al mando de un importante contingente con la misión de poner orden en el territorio, pero la expedición tuvo que detenerse cuando desde Roma llegaron órdenes de no llevar a cabo ninguna acción que el Imperio parto pudiera interpretar como una provocación. En el año 52, el rey Vologeses I de Partia aprovechó la inestabilidad de la zona para invadir Armenia, conquistando rápidamente Artaxata y proclamando a su hermano menor Tiridates como nuevo rey. Esta acción constituía una violación del acuerdo que había alcanzado Octavio con Fraates IV en el que se explicitaba que eran los romanos los que tenían el derecho de nombrar y coronar a los monarcas armenios. Vologeses declaró que no podía permitir que el trono de Armenia, otrora propiedad de sus ancestros, acabara usurpado por un asesino. Una epidemia invernal y una insurrección liderada por su heredero Vardanes hicieron que Vologeses tuviera que retirar sus tropas de Armenia, momento del que se valió Radamisto para volver e iniciar una severa política de represión que causó la rebelión del pueblo armenio y la proclamación como nuevo rey del príncipe parto Tiridates. Radamisto escapó con su esposa Zenobia que, a causa de su embarazo, pidió a su marido que acabara con su vida para no ser capturada. Radamisto la apuñaló con una daga meda y arrojó su cuerpo al Araxes pero la herida no resultó mortal y Zenobia sería encontrada por unos pastores que la enviaron con Tiridates, quien la recibió amablemente y la trató como un miembro más de la estirpe real. Radamisto pudo retomar a Iberia, donde su padre Farasmsnes le condenó a muerte por haber conspirado contra el poder real. La creciente influencia del Imperio parto en Oriente causó una enorme inquietud al emperador Nerón, que envió allí a Corbulón al mando de un gran ejército y con órdenes de restaurar el dominio romano en la zona. Como el comandante romano permanecería en campaña una importante temporada un asmoneo llamado Aristóbulo recibió la administración de Armenia Menor, constituida esencialmente por Nicópolis y Sataia, mientras que Armenia Sophene le correspondió a Sohaemo de Emesa. En la primavera de 58 Corbulón penetró en Armenia desde Capadocia y marchó sobre Artaxata mientras Farasmanes de Iberia atacaba desde el norte y Antioco IV realizaba una incursión por el sudoeste. Apoyado por su hermano, Tiridates envió columnas volantes para asaltar en varios puntos las columnas romanas, pero Corbulón contestó empleando las mismas tácticas, y utilizo a las tribus nativas moschoi para que saquearan las regiones fronterizas de Armenia. Tiridates pudo huir de la capital antes de que la capturaran los romanos, que la quemaron hasta los cimientos. Ese mismo verano Corbulón avanzó sobre Tigranocerta a través de un duro terreno que pasaba por Taronitida, donde numerosos oficiales murieron en una emboscada orquestada por la resistencia armenia. Sin embargo, cuando alcanzaron la ciudad ésta capituló y abrió sus puertas a excepción de una de las ciudadelas urbanas, destruida al asalto por los invasores. En este punto la mayor parte del pueblo armenio había abandonado la resistencia y aceptado al príncipe nombrado por Roma. Nerón nombró nuevo rey de Armenia al último de los descendientes reales de la monarquía capadocia, nieto de Glafira, la heredera de Arquelao de Capadocia y Alejandro de Judea, el hermano de Herodes Arquelao y heredero de Herodes el Grande, que asumió el trono con el nombre de Tigranes VI. Su heredero Alejandro contraería matrimonio con Iotapa, hija de Antíoco VI, y obtendría el reino de Cilicia. Las victorias en Oriente complacieron al pueblo romano, que aclamó públicamente a su emperador y propició que éste recompensara a Corbulón con la administración de la provincia de Siria. Tigranes recibió una guardia de mil legionarios, tres cohortes auxiliares y dos divisiones de caballería para que impidiera la invasión de su territorio, cuyos límites territoriales pasaron al dominio de los aliados romanos que había apoyado a Corbulón, entre los que destacan Polemón II, Parasmanes, Aristóbulo y Antíoco. Por el contrario, el emperador parto estaba ahora enormemente contrariado por el hecho de que de nuevo un monarca extranjero ocupara el trono armenio, pero no pudo apoyar de inmediato la causa de su hermano al hallarse combatiendo a los hircanios, que se habían rebelado. Tigranes aprovechó el impasse para invadir el reino de Adiabene y deponer a Monobaces (61), un vasallo de los partos. Vologeses consideró este movimiento como un acto de agresión de los romanos e inició una campaña para restaurar a Tiridates en el trono armenio ordenando al spahbod Moneses, al que concedió el mando de un contingente de catafractos y auxiliares adiabenianos, expulsar a Tigranes de Armenia. El mismo Vologases participó en persona en la campaña tras acabar con los hircanios rebeldes. Cuando fue informado del inminente ataque, Corbulón envió inmediatamente dos legiones lideradas por Verulano Severo y Vetio Bolano a apoyar a Tigranes, aunque con instrucciones secretas de actuar de forma cautelosa en lugar de agresiva. Envió una carta a Nerón en la que le solicitaba el envío de otro comandante, pues ahora eran dos provincias, Armenia y Siria, las que se encontraban en peligro. El resto de las legiones serían estacionadas a orillas del Éufrates y las tropas irregulares en el resto de provincias cercanas. Como la región tenía una importante escasez de agua ordenó la construcción de defensas en los puentes y ocultó los arroyos enterrándolos con arena. Moneses marchó sobre Tigranocerta, pero no pudo atravesar los muros de la ciudad al no estar sus tropas preparadas para un asedio de larga duración. Corbulón envió entonces a un centurión llamado Casperio al campamento de Vologeses en Nisibis, ubicada a 37 kilómetros de Tigranocerta, con la petición de que los partos levantaran el sitio, requerimiento al que los partos accedieron, en parte debido a una plaga de langostas y a la escasez de pastos para su caballería, si bien a cambio de que se le entregara Armenia para alcanzar un acuerdo de paz. Vologeses demandó que tanto las tropas romanas como los soldados partos fueran evacuados del territorio armenio, que Tigranes fuera depuesto, y que Tiridates fuera reconocido, condiciones a las que el Imperio romano decidió no acceder: Tras la ruptura de las negociaciones Roma envió a la región a Cesenio Peto, gobernador de Capadocia, para resolver la cuestión anexionando Armenia a la administración romana. Pero Peto demostraría su incapacidad como comandante al conducir a las tropas romanas a una humillante derrota en Randeya (62), que comportó la destrucción de las legiones XII Fulminata, comandada por Calvisio Sabino y de la IIII Scythica comandada por Funisulano Vetoniano, por lo que Nerón concedió de nuevo el mando a Corbulón, que en 63 realizó una incursión en Melitene y penetró en Armenia eliminando a todos los gobernadores regionales de los que sospechaba que pudieran apoyar a los partos. Ese mismo año Corbulón y Tiridates decidieron reunirse en Randeia para acordar un tratado de paz. La localización era importante para los dos: para el monarca armenio suponía la conmemoración de un campo de batalla en el que los partos habían alcanzado una trascendental victoria, mientras que para el comandante romano era esencial realizar un acto que acabara con la mala reputación de la zona. Cuando Tiridates entró en el campamento romano se quitó su diadema real y la puso a los pies de una estatua de Nerón, acordando que no volvería a recibirla hasta que le fuera entregada de manos del mismo emperador en la capital. En ese momento Tiridates pasó a ser un rey vasallo del Imperio romano, que mantendría una guarnición permanente en el territorio. Tiridates, en compañía de Annio Viniciano, marchó de inmediato a Roma para participar en la ceremonia de coronación. Con la conclusión de la disputa por el control de Armenia comenzó un periodo de paz en todo el Imperio romano, por lo que Nerón ordenó cenar las puertas del Templo de Jano. Cuando Tiridates entró en su país ordenó de inmediato a los más célebres artesanos armenios que reconstruyeran Artaxata, que pasaría a llamarse Neronia en honor al emperador; también embelleció la residencia real de Garni, con la construcción de opulentos monumentos y la adición de un nuevo templo. Por otro lado, el crecimiento del comercio entre ambos continentes permitió que Armenia consolidara su independencia de Roma. Ahora el Imperio contaba con un leal aliado en ese país, incluso después de la muerte de Nerón y el ascenso al poder de Vespasiano. Políticamente, la paz obtenida en ese territorio constituyó una relevante victoria política de Nerón. El beneficio inmediato de la estabilización de Armenia sería la posibilidad de que Roma centrara su atención en los problemas de Judea, donde el descontento ciudadano desembocó en eI estallido de la Primera Guerra judeo-romana (66-73) tan sólo un año después de la coronación de Tiridates. Durante la contienda el Imperio envió numerosos soldados a Judea desde Siria, lo que en situación de guerra habría sido imposible, puesto que hubiera comprometido la seguridad de la zona. La popularidad de Nerón se acrecentó enormemente en las provincias orientales, así como entre los armenios y los partos. La paz entre Partia y el Imperio romano duraría cincuenta años, hasta que el emperador Trajano invadiera Armenia (114). En el 72 los alanos, una belicosa tribu sármata, realizaron una incursión en Media Atropatene y en varios distritos del norte de Armenia. Tiridates y su hermano Pacoro, rey de Media Atropatene, combatieron al invasor en numerosas batallas; en una de ellas un soldado alano le atrapó con una cuerda, pero el monarca armenio reaccionó rápidamente y pudo cortarla antes de resultar capturado. Tras saquear Armenia y Media Atropatene los alanos decidieron retirarse con un enorme botín. El rey de Iberia pidió protección contra los alanos a Vespasiano, que contribuyó a la reconstrucción de Harmozica, una ciudadela localizada cerca de la capital de Iberia, Miskheta, en las inmediaciones de la moderna Tbilisi. Una inscripción aramea encontrada cerca de Tbilisi indica que Tiridates combatió a Iberia durante sus últimos años de su vida. Se desconoce el año exacto de la conclusión de su reinado, y diversas fuentes mencionan a Sanatruces como su sucesor. Lo que sí se sabe a ciencia cierta es que el sobrino de Tiridates, Axidares, hijo de Pacoro II, alcanzaría el trono armenio en 110.

Tirídates

Tiridates.

Tiridates

(ss. I-II). A partir del año 113 Trajano emprendió grandes campañas en Oriente. El resurgimiento de la cuestión armenia, arreglada desde el año 66, le llevó a intervenir contra los partos. El rey de Armenia reconocido por Roma, Tirídates, fue depuesto entonces por el nuevo rey parto, Osroes, y reemplazado por un principe parto llamado Axidares. El rey destituido pidió ayuda a Roma y Trajano decidió intervenir. El emperador dejó Roma en octubre del 113 y llegó a Antioquía al final del mismo año. Resuelta la situación, su reino se anexionó a la provincia de Capadocia mientras que un procurador se ocupaba de la administración fiscal del nuevo distrito. Ver, Partamasiris.

Tiriche

Nombre que, según la tradición, dieron los fenicios a Peñíscola (Castellón, España), por encontrarla semejante a su ciudad de Tiro.

Tiribazo

(ss. V-IV a.C.). Noble persa originario de Armenia. En la batalla de Cunaxa (400) salvó al rey Artajerjes II, pero luego no obstaculizó la retirada de los diez mil mercenarios griegos que habían servido a Ciro. Nombrado sátrapa de Lidia, en el año 392 convocó un congreso en Sardes para alcanzar la paz con los griegos, pero no tuvo éxito por su clara tendencia favorable a Esparta, pues concedió a Antálcidas recursos para la construcción de una flota y detuvo al ateniense Conón. Fue destituido debido a su política proespartana, pero en el 388 recuperó la satrapía y siguió favoreciendo a Esparta. En el 387 acompañó a Antálcidas a la corte del rey para discutir los términos de la paz, cuyo texto final fue leído por el propio Tiribazo a los delegados griegos convocados en Sardes (386). En el 381 puso fin a la guerra contra Evágoras de Chipre, al que venció en Kition. A pesar de todo, Tiribazo no mantenía con Artajerjes una relación muy cordial, por lo que fomentó la conspiración de Darío, hijo mayor del rey, siendo descubierto y ejecutado. Ver, Sátrapas persas de Lidia.

Tiriaion

Ciudad de Cabalide, Licia. Hoy, en Turquía.

Tiriaion

Ciudad de Frigia, unos 60 km al este de Filomelion, que no debe confundirse con la Tiriaion de Cabalide. Hoy, en Turquía.

Tiria

Esposa de Egipto.

Tiria

Hija de Anfínomo, a la cual Apolo hizo madre de Cicno. La madre y el hijo se arrojaron a un lago y fueron transformados en cisnes. Ver, Cicno.

Tiria

Una de las esposas de Dánao, de la cual tuvo a Clito, Esténelo y Crisipo.

Tirhaka

Nefertumjure Tarco ((ss. VIII-VII a.C.). Faraón (690-664) del Tercer Período Intermedio y de la Dinastía XXV (716-656), llamada etiópica por Manetón, autor que le llama Tarkos y le asigna 18 años de reinado. También se ….).

Tiresias

Célebre adivino que desempeña en el ciclo tebano el mismo papel que Calcante en el ciclo troyano. Pertenece, por su padre Everes, descendiente de Udaeo, a la raza de los Espartoi. Su madre es la ninfa Cariclo. Existían varias leyendas sobre la juventud de Tiresias y el modo cómo había adquirido sus dotes adivinatorias. Se contaba, por una parte, que había sido cegado por Palas, por haber visto accidentalmente a la diosa desnuda. Mas, a petición de Cariclo, Palas le había concedido, en compensación, el don profético. La versión más célebre es bastante distinta. Paseando un día por el monte Cileno (o bien por el Citerón), el joven Tiresias vio dos serpientes en cópula. En este punto, los autores discrepan: ora Tiresias separó a los animales, ora los hirió, ora mató a la hembra. Sea lo que fuere, como resultado de su intervención él quedó convertido en mujer. Siete años más tarde, paseando por el mismo lugar, volvió a ver otras dos serpientes acopladas. Intervino de igual modo y recuperó su sexo primitivo. Su desdichada aventura lo había hecho célebre. Un dia en que Zeus y Hera disputaban para saber quién, el hombre o la mujer, experimentaba mayor placer en el amor, se les ocurrió la idea de consultar a Tiresias, el único que había efectuado la doble experiencia. Sin vacilar, Tiresias afirmó que si el goce del amor se componía de diez partes, la mujer se quedaba con nueve, y el hombre, con una sola. Esta respuesta encolerizó a Hera, al ver revelado de este modo el gran secreto de su sexo, y privó a Tiresias de la vista. Zeus, en compensación, le otorgó el don de profecía y el privilegio de una larga vida (siete generaciones humanas, según se dice). Se atribuye a Tiresias cierto número de profecías relativas a los acontecimientos más destacados de la leyenda tebana. Por ejemplo, revela a Anfitrión la verdadera identidad de su rival con Alcmena (Ver, Heracles). Descubre los crímenes de que, sin saberlo, se ha hecho reo Edipo, y aconseja a Creonte que expulse al rey para librar a Tebas de la mancha que éste le impone. Cuando la expedición de los Siete Jefes, profetizó que la ciudad se salvaría si el hijo de Creonte, Meneceo, era sacrificado para aplacar la cólera de Ares. Finalmente, aconsejó a los tebanos, cuando la expedición de los Epígonos, que concertasen un armisticio con éstos y abandonasen secretamente la ciudad durante la noche para evitar una matanza general. En la poesía helenística y romana, Tiresias es el "adivino universal" de Tebas. Él aconseja al rey Penteo que no se oponga a la introducción del culto a Dioniso en Beocia, y revela la suerte de la ninfa Eco después de su metamorfosis. De igual modo, predice la muerte de Narciso. Ya las leyendas odiseicas le atribuían un papel especial. Para consultarlo, Ulises emprende el viaje al país de los cimerios y lleva a cabo la evocación de los muertos, por consejo de Circe. En efecto, Tiresias había recibido de Zeus el privilegio de conservar, después de su muerte, el don de la profecía. Tiresias tuvo una hija, la adivina Manto, que, a su vez, fue madre del adivino Mopso. La muerte de Tiresias va ligada a la toma de Tebas por los Epígonos. Siguió a los tebanos en su éxodo, y con ellos se detuvo una mañana cerca de una fuente llamada Telfusa. Cansado de andar, bebió de su agua, que era muy fría, y murió. Según otra versión, Tiresias se había quedado en la ciudad con su hija. Los vencedores los hicieron prisioneros, pero los enviaron a Delfos para ser consagrados allí a su dios Apolo. En el camino, Tiresias, que era muy anciano, murió de fatiga.

Tires

Soldado arcadio, hermano de Teutrante.

Tires

Uno de los compañeros de Eneas en la guerra contra Turno.

Tires

o Tyras. Nombre de un río de Sarmacia de 1.352 km de longitud, que nace en los Cárpatos y desemboca en el mar Negro. En su desembocadura se encontraba la ciudad de Tiras (la actual Belgorod-Dnestrovsk), fundada por Mileto en el siglo VI a.C.. Hoy, Dniéster, Ucrania y Moldavia.

Tireo

Uno de los hijos de Eneo, rey de Calidón, y de Altea.

Tireo

Hijo de Licaón, rey de Arcadia.

Tireo

Sobrenombre de Apolo como protector de las puertas.

Tireátide

Región del golfo Argólico, conocida primitivamente por Kynouria o Cinuria. Según Heródoto fue en principio jónica, luego la poseyeron los argivos, pasó después a poder de los espartanos (300 a.C.), siendo siempre una zona disputada, pues era zona cerealista.

Tirea

o Tyrea. Localidad al sur de Argos, situada al noreste de Lacedemonia, en la Cinuria, a unos 2 km de la costa del golfo Argólico y cuyo territorio llegaba hasta el mar. Se hallaba al nordeste de Esparta y al sur de Argos, de las cuales era fronteriza. Fue el escenario de un combate singular entre lacedemonios y argivos, que enfrentó a 300 hombres de cada bando. Vencieron los lacedemonios, mandados por Otríadas. En el verano de 431 a.C. los ateniensess expulsaron a todos los habitantes de Egina, a quienes acusaban de ser los instigadores principales ante los lacedemonios de la guerra contra Atenas (Guerra del Peloponeso). Los lacedemonios permitieron a los eginetas desterrados habitar Tirea y cultivar su territorio. Se trataba por tanto de hacer lo mismo que los atenienses hicieron al establecer a los mesenios, enemigos acérrimos de Esparta, en la posición estratégica de Naupacto, pagándoles de esta forma con la misma moneda al establecer en Tirea a los eginetas expulsados. Con este establecimiento de los eginetas en Tirea los lacedemonios querían además asegurar un territorio fronterizo con Argos sobre el que existían pretensiones argivas. Hoy, probablemente esté próxima a la ciudad actual de Astros. Gentilicio, tireatas. Ver, Tánao.

Tirazit

o Tirazis. Ciudad en el sudoeste de Irán en el río estacional "Rudkhaneye Khoshk", centro de comercio regional durante más de mil años. La ciudad se encuentra a 1.486 m sobre el nivel medio del mar, al pie de los Montes Zagros. Es una de las ciudades más antiguas de la antigua Persia. La referencia a la ciudad, como Tirazit , se encuentra en tabletas de arcilla elamita que datan de 2.000 a.C., pero es muy probable que tenga más de 4.000 años de antigüedad. Se encontraron en junio de 1.970, mientras cavaban para hacer un horno para una fábrica de ladrillos en la esquina suroeste de la ciudad. El nombre también aparece en sellados de arcilla encontrados en unas ruinas del siglo II, al este de la ciudad. Es muy probable que tenga más de 6.000 años. En la época aqueménida, estaba en el camino de Susa a Persépolis y Pasargada. En el Shahnama de Ferdowsi se ha dicho que Artabano V expandió su control sobre Tirazit. También aparece en unos sellos de arcilla encontrados en Qasr-i Abu Nasr "el palacio de Abu Nasr", ruinas sasánidas ubicadas al este de la actual ciudad de Shiraz,, que datan del siglo II. Durante la época sasánida estaba en el camino que unía a Bishapur y Gur con Istakhr y era un importante centro regional. La ciudad se convirtió en capital de provincia en 693, después de que los invasores árabes conquistaran Istakhr, la cercana capital sasánida. Cuando Istakhr cayó en decadencia, Tirazit creció en importancia bajo los árabes y varias dinastías locales. La ciudad albergaba dos importantes templos de fuego llamados Hormozd y Karnian, y una antigua ciudadela llamada Pahndar o Bandar, la cual existió hasta principios del siglo XVII. Fue seguramente una ciudad con una considerable población y posiblemente un centro administrativo a finales del Imperio sasánida. La más antigua muestra de vino en el mundo, que data aproximadamente de 7.000 años, fue descubierta en vasijas de barro recuperadas en los alrededores de la ciudad moderna. Hoy, Shiraz, al suroeste de Irán, capital de la provincia de Fars, Irán. )o( MITOLOGÍA.- Según algunas tradiciones mitológicas iraníes, fue originalmente erigida por Tahmuras Diveband y luego cayó en ruinas.

Tirazis

Tirazit (ciudad en el sudoeste de Irán en el río estacional "Rudkhaneye Khoshk", centro de comercio regional durante más de mil años. La ciudad se ….).

Tiras

o Tyras. Colonia griega de Mileto, probablemente fundada sobre el 600 a.C., situada a unos 10 km de la desembocadura del río Tyras (Dniéster), en la costa occidental del mar Negro, mientras en la otra parte de la desembocadura ubica la ciudad de Niconia. También se llamó Ophiusa y Album Castrum por los romanos. No tuvo gran importancia en los primeros tiempos. En el siglo II a.C. estuvo regida por reyes nativos, cuyos nombres aparecen en sus monedas. Fue destruida por los getas sobre el 50 a.C.. En 56 parece haber sido restaurada por los romanos y desde entonces formó parte de la provincia de la baja Moesia. El emperador Nerón quiso que en su puerto estuviera basada una parte de la flota naval romana en el mar Negro. Recibió una guarnición romana como muy tarde en los últimos años del reinado de Trajano y se sabe que Septimio Severo y Caracalla le escribieron poco antes de febrero del 201 en respuesta a una demanda de inmunidad. Existe una serie de monedas con cabezas de emperadores, desde Domiciano a Alejandro Severo. Fue destruida por los godos. Su gobierno estuvo en las manos de cinco arcontes, un senado, una asamblea popular y un secretario general. Los tipos de sus monedas sugieren un comercio de trigo, vino y pescado. Las pocas inscripciones halladas conciernen sobre todo a dicho comercio. Sus ruinas son escasas y su emplazamiento fue cubierto por la gran fortaleza medieval de Monocastro o Akkerman. Hoy, Bilhorod-Dnistrovskyi, Ucrania. )o( MITOLOGÍA.- Según un mito bíblico se cree que Tiras (hijo de Noé) fundó una ciudad que llamó con su nombre en las riberas del Dniéster, por esto este río al correr del tiempo tomó como epónimo a Tiras.

Tiranoctones

Sobrenombre de Harmodio y Aristogitón, que dieron muerte en 514 a.C. a Hiparco, uno de los hijos y sucesores de Pisístrato, tirano de Atenas. Sus estatuas de bronce, obras de Antenor (después de 510) figuraban en el Ágora; Jerjes se las llevó en 480 y fueron reemplazadas en 477 por un segundo grupo debido a Critios y Nesiotos. Ver, Harmodio, Gerifeos.

Tirano

En origen, la palabra tyrannos no tenía ningún valor peyorativo. A veces incluso era sinónimo de Basileus (rey). De ordinario, sin embargo, se llamaba tirano a un hombre que ejerce un poder personal sin ser, como un rey, el heredero legitimo. La conducta de ciertos tiranos como Fálaris de Agrigento explican que en la época clásica los teóricos políticos condenasen duramente la tiranía. El tirano es definido entonces como un déspota cruel que hacía reinar el terror y envilecía al ciudadano: Platón lo considera como el más vil de los seres humanos. Sin embargo, en líneas generales, los tiranos fueron hombres notables. Esto es cierto sobre todo para la época arcaica. La tiranía existió en los ss. VII y VI a.C. en numerosas ciudades. El deseo de cambio de los campesinos afectados por la crisis agraria, y más generalmente de todos aquellos que no pertenecían a la nobleza, se encarnaba en un hombre que abolía el régimen aristocrático y tomaba el poder para sí mismo. Una vez dueño de la ciudad, el tirano no tenía miramientos con los nobles (exilios, confiscaciones) y protegía a las campesinos: Pisístrato, en particular, mejoró mucho el destino de los campesinos atenienses. Sobre todo, el tirano hacía progresar la ciudad; Cípselo acuñó las primeras monedas corintias e instituyó, como Pisístrato en Atenas, un impuesto regular. También con esta clase de gobierno el culto de la divinidad poliada se favoreció. Todos los tiranos fueron los primeros en ocuparse del urbanismo; se les deben muchas fuentes y los trabajos de conducciones de agua que Polícrates mandó hacer en Samos son notables. Supieron adornar su ciudad de monumentos grandiosos: la Acrópolis de Atenas recibió sus primeros adornos bajo los Pisistrátidas. Los tiranos tuvieron una política exterior activa: Pisístrato ayudó a Milcíades el Viejo a instalarse en el Quersoneso y Polícrates de Samos trató de establecer una talasocracia en el Egeo. Pero el hijo de un tirano no tenía ningún titulo que legitimase su poder y las dinastías fueron rápidamente derribadas por los aristócratas que, en general, recuperaron su poder. Hubo tiranos en la época clásica y helenística, pero siempre se trata de un fenómeno localizado. No obstante, hay que citar a Dionisio el Viejo que se convirtió en dueño de Siracusa en 406 a.C. gracias a la amenaza cartaginesa; a Demetrio de Falero que gobernó Atenas a finales del siglo IV a.C. como próstates, epístates y epimeletes, y Nabis, tirano de Esparta desde 206 a 192 a.C..

Tirano

Uno de los hijos de Pterelao.

Tiranión de Amisos

Ver, Andrónico ((siglo I a.C.). Filósofo griego, nacido en Rodas. Se formó en el ambiente cultural de su ciudad, conocido centro de estudios aristotélicos. Filósofo peripatético, dirigió la escuela ….).

Tiranio

(siglo I a.C.). Apodo de un erudito y profesor, Teofrasto, hijo de Epicrátides, procedente de Amisus, en el mar Negro. Discípulo del gramático Dionisio el Tracio, Tiranio fue llevado a Roma como prisionero en el 72 por Lúculo, Lucio Licinio y comprado como esclavo por L. Licinio, que posteriormente lo manumitió. Pompeyo lo animó en su trabajo y recibió la amistad de César, Cicerón y Ático. Tiranio impartió clases en la casa de Cicerón en el 56 y ordenó la biblioteca de Apelicón, que Sila había llevado a Roma desde Asia Menor. No se conservan sus obras, que trataban de la métrica de la poesía, estudios homéricos y gramáticos. Su gramática, basada en la obra del gramático alejandrino Aristarco de Samotracia, tuvo una gran influencia en Roma. Tiranio dio clases al geógrafo Estrabón.

Tiranio

(siglo I a.C.). Fenicio, de nombre Diocles, hijo de Artemidoro, que fue llevado a Roma como esclavo y perteneció a Terencia, la viuda de Cicerón. Después de que esta lo liberara, Tiranio se convirtió en discípulo de Tiranio, de quien tomó su apodo, y cuyo interés por la gramática continuó. No se conservan sus obras, que versaban sobre gramática y acentuación, que, según parece, pudieron ser confundidas con las de su maestro.

Tiranía

En la teoría política griega (clásica) la tiranía no era sino una degeneración de la monarquía. Según Aristóteles, la diferencia entre un monarca y un tirano radicaba no en la naturaleza de su poder, absoluto en ambos casos, sino en la forma de ejercerlo: el primero, conforme a la ley (nomos) de la ciudad y en provecho de sus súbditos; el segundo, contra ésta y en beneficio propio. En este sentido, algunos reyes como Fidón de Argos pasaron a la historia como auténticos tiranos, aunque su descendencia de la realeza argiva es indiscutible. En realidad los tiranos proceden de las familias aristocráticas que en la generación anterior habían acabado con las monarquías. La tiranía es, por tanto, un fenómeno característico de la Grecia denominada "arcaica", aun cuando algunos regímenes tiránicos, en las colonias, se implantaron incluso después de este período. No obstante, la mayor parte de los regímenes tiránicos en Grecia se configuraron hacia mediados del siglo VII a.C. y durante al menos un siglo fueron la forma de gobierno predominante de algunas ciudades griegas. Sin embargo, las tiranías no afectaron a todas las "poleis" y, a decir verdad, tan sólo a unas pocas, a pesar de su incidencia en el contexto económico y político del mundo griego. De hecho, el Peloponeso, la Grecia central salvo Atenas y la septentrional no conocieron "tiranías". Dos grupos de estados quedaron al margen de este contexto: de un lado, las "poleis" con escasos recursos, en las que el sector artesanal y comercial no se había desarrollado todavía; de otro lado, las "poleis" poderosas, como Esparta o Tebas, en las que el poder aristocrático u oligárquico no se había debilitado con la lucha entre aristocracia y "demos" o con las rivalidades internas entre las distintas facciones aristocráticas. De este contexto de inestabilidad política emergió la figura del "tyrannos", término probablemente de origen lidio, que identificaba a un gobernante con poderes extraordinarios y no compartidos por otros miembros de la comunidad. La versión griega del "tyrannos", en cambio, adquirió su acepción peyorativa tradicional en el siglo V tras el fracaso de la experiencia ateniense. El carisma del tirano como líder popular fue entendido entonces como pura demagogia y su oposición a los regímenes aristocráticos como un detestable abuso de poder. Pero esta imagen negativa de la tiranía no se corresponde con la realidad histórica. Durante algún tiempo, al menos una generación, los tiranos contaron con el apoyo del "demos" y constituyeron o reforzaron ejércitos de base hoplítica contra la aristocracia, por lo que a campesinos endeudados, artesanos y pequeños comerciantes no parece haberles importado el hecho de que el "tirano" hubiera alcanzado el poder por la fuerza y de forma anticonstitucional, pero tampoco que fuera un miembro de la aristocracia. En efecto, de los tiranos conocidos ninguno es ajeno a los linajes aristocráticos, aunque su obra política iba encaminada tanto a reforzar las bases de su poder como a debilitar a sus oponentes. En la segunda generación, en cambio, los tiranos que no pueden mantener su poder adquirido por vía hereditaria tienen que recurrir a la violencia, a la crueldad contra sus rivales. Se rodean de un ejército de mercenarios y se convierten en auténticos déspotas favoreciendo de nuevo el descontento popular. Pero esta vez la "stasis" se volvió contra ellos. Probablemente alguna "entente" entre aristocracia y "demos" hizo inútiles las actitudes populistas de los tiranos. No hay que olvidar, sin embargo, el apoyo prestado a las aristocracias por los regímenes oligárquicos ya constituidos, como Esparta. El término del proceso concluirá con constituciones más moderadas, en las que la "eugueneia" dejaba paso a la "timema" o, dicho de otro modo, el linaje noble a la posesión de fortuna. En cambio, en las comunidades que ya habían evolucionado hacia formas timocráticas, la experiencia de la tiranía fue innecesaria; el propio régimen aristocrático otorgaba periódicamente poderes extraordinarios a algunos magistrados, con títulos significativos: "árbitro" o mediador (dialaktes), "juez" supremo (asymnetes) y "legislador" (nomothetes). De hecho, estos gobernantes actuaban como tiranos, pero su poder no era vitalicio sino temporal y en conformidad con las decisiones del "demos". Como si de auténticos monarcas se tratara, los tiranos acumularon todo tipo de atribuciones para llevar a cabo sus propósitos, pero sería erróneo creer que éstos consiguieron imponerse y mantenerse simplemente por la fuerza de las armas, como pretende la tradición. Como miembro de la aristocracia, el tirano ha tenido el privilegio de controlar previamente una parcela de poder mediante el ejercicio de alguna magistratura como "archón" del "démos" y, particularmente, desempeñando cargos militares como "polemarco". El descontento popular contra la aristocracia y la inestabilidad política general fueron aprovechados por éste para imponerse sobre sus rivales con la complicidad del "demos", término que desde ahora dejará de designar al cuerpo ciudadano completo y se aplicará a los grupos inferiores: campesinos endeudados, artesanos, comerciantes, operarios urbanos. Mientras los "kakoi" reclamaban privilegios políticos, la población urbana no propietaria de tierras aspiraba obtener el privilegio de acceso a la ciudadanía. Los intereses de ambos serán atendidos por el nuevo gobernante adoptando diversas medidas: dictar justicia, otorgar la ciudadanía, confiscar propiedades, liberar deudas, redistribuir tierras. Con estas medidas los tiranos consiguieron poner fin a la "stasis" que les había encumbrado al poder. Posteriormente algunos tiranos promoverían nuevas fundaciones coloniales, formarían o fortalecerían ejércitos de hoplitas y emprenderían un vasto programa de obras públicas en las ciudades. De este modo, con el apoyo del campesinado y del sector urbano, con una guardia personal y un fuerte ejército, los tiranos contribuyeron a la liquidación de las viejas aristocracias. Pero las reformas sociales emprendidas por los tiranos no fueron puramente demagógicas, sino las exigidas por la nueva situación socioeconómica de las "poleis" implicadas. No es casualidad que éstas se correspondan bien con las que habían desarrollado una importante actividad comercial en las décadas precedentes, concretamente las ciudades del Istmo (Corinto, Mégara, Sición), algunas islas del Egeo (Naxos, Samos, Lesbos), las jonias de Mileto y Éfeso, y, mucho más tarde, Atenas. Casi todas ellas también habían participado en el proceso de expansión colonial, lo que originó un desigual desarrollo agrícola y artesanal. La participación de Mileto en la colonización del área póntica resultó decisiva no sólo para la metrópoli sino también para la vecina Éfeso que, sin participar en el fenómeno colonial, experimentó asimismo un fuerte desarrollo comercial. Algo similar ocurrió con las ciudades del Istmo, donde Sición, sin ser tampoco colonizadora, se convirtió en un gran centro de producción artesanal al amparo de las vecinas Mégara y Corinto, sin duda el principal centro comercial griego en esta época. Los nuevos grupos económicos de extracción urbana y aún no integrados en la "polis" reclamaron los privilegios políticos que correspondían a su posición económica. Las viejas aristocracias basaban su poder e influencia en la "polis" en la concentración de la propiedad de la tierra. Los beneficios generados por las relaciones de intercambio generaron nuevas formas de riqueza que rivalizaron pronto con la riqueza tradicional de base agraria. En consecuencia, los privilegios políticos de la aristocracia fueron cuestionados. Los ciudadanos no pertenecientes a los "guene" reclamaron el acceso a las magistraturas públicas, hasta ahora monopolizadas por los "aristoi"; los sectores acomodados urbanos aún no integrados en la "polis" exigían el acceso a la ciudadanía. En este contexto político la tiranía contribuyó a sentar las bases de un nuevo estado o, si se quiere, de formas más avanzadas de organización política. Pero es discutible que las tiranías hayan sido decisivas en la consolidación del "estado esclavista". Ni siquiera como régimen político, la tiranía griega fue un fenómeno unidireccional, dejando paso a regímenes oligárquicos y sólo eventualmente a formas democráticas, como en Atenas. Sin embargo, el protagonismo político del "demos" demostró a los grupos aristocráticos dirigentes que contar con el apoyo popular era inevitable para controlar la vida política. Aunque resulte paradójico, los testimonios sobre "tiranía" en las "poleis" griegas de época arcaica son realmente escasos. Es posible que este fenómeno afectara a mayor número de ciudades, pero la tradición historiográfica y literaria es realmente parca en este sentido. Tan sólo Heródoto, Tucídides, Éforo y el poeta Alceo, entre los contemporáneos, han dejado constancia de esta experiencia política. A través de ellos se conocen con cierto detalle los antecedentes y circunstancias que abocaron a la implantación de la tiranía en ciudades como Corinto, Sición, Samos y Mitilene. Del resto poco más que una lista de nombres, de los que es dudoso que fueran realmente tiranos. No obstante, dos hechos tienen particular interés histórico en estos relatos. El primero, referido al posible origen no aris-tocrático de algunos tiranos; el segundo, a los estrechos vínculos familiares o políticos entre ellos y sus respectivas "poleis". En efecto, la tradición pretende que Cipselo de Corinto, Ortágoras de Sición y Pítaco de Mitilene, que seguramente no fue tirano, se opusieron a los regímenes aristocráticos de sus "poleis" debido a su origen "humilde". Pero esta versión apenas es creíble y abiertamente contradictoria con el monopolio político ejercido por los "aristoi". Incluso en el caso de Cipselo, el relato de Heródoto incluye elementos legendarios como la "milagrosa" salvación de éste "por su sonrisa" o "escondido en una jarra", de ahí el nombre de "Kypselos" de los sicarios de los Baquíadas, a la sazón la familia dominante en la ciudad. Por su parte, Ortágoras de Sición sería, según Éforo, hijo de un cocinero, pero habría llegado a alcanzar el cargo de "polemarco", reservado sólo a los "notables" de la ciudad. Finalmente PÍtaco de Mitilene seria también de bajo origen, de padre tracio, aunque, según Alceo, habría entroncado por matrimonio con la familia dominante de los Pentélidas. Sin embargo, los aspectos contradictorios que incluyen estos testimonios hacen pensar que se trata de versiones deformadas de los hechos tendentes a crear una conciencia de opinión negativa acerca de la experiencia de la tiranía en algunas "poleis". Ahora bien, si dichos datos se consideran fiables, pueden entenderse también, en su significado simbólico, como ruptura del monopolio tradicional de los "gennetai" o "eugennetai" sobre la vida política griega de los ss. VII y VI. El segundo hecho relevante, los grupos familiares y sus vínculos con otras "poleis", es asimismo significativo. En efecto, Teágenes de Mégara apoyó la "intentona" tiránica de su yerno Cilón en Atenas hacia el 630; Trasíbulo de Mileto y Periandro de Corinto, hijo dc Cipselo, se intercambiaron consejos sobre la forma de mantenerse en el poder y acabaron con la tradicional rivalidad entre estas dos "poleis" comerciales a uno y otro lado del Egeo; Ligdamis de Naxos no fue ajeno al encumbramiento de Polícrates en Samos ni al de su contemporáneo Pisístrato en Atenas; en fin, Clístenes de Sición, el abuelo del homónimo político ateniense, casó a su hija Agarista con Megacles, un miembro de la influyente familia ateniense de los Alcmeónidas. Pero esta red de vínculos familiares, amistosos y políticos puede entenderse asimismo como tentativas de reforzar la endeble estructura de poder de las "dinastías" de tiranos. En algún caso, como el de Periandro de Corinto, las relaciones políticas traspasaron al propio mundo griego, puesto que son indudables los vínculos que éste mantuvo con Aliates y Creso de Lidia y con Psamético de Egipto. A Periandro, uno de los "Siete Sabios de Grecia" junto a Solón de Atenas, se atribuye también la construcción de un canal (diolkos) a través del Istmo que permitiera a los navíos pasar del Golfo Sarónico al de Corinto sin necesidad de circunvalar las costas del Peloponeso. En definitiva, los regímenes tiránicos promovieron las relaciones entre las diversas "poleis" e incluso establecieron relaciones con pueblos y estados no griegos. A pesar de que los descendientes de los "primeros tiranos" apenas pudieron ya mantenerse en el poder y recurrieron de nuevo a la violencia reclutando su "propio" ejército de mercenarios, la experiencia tiránica dejó honda huella no sólo en las "poleis" implicadas, sino también en las que todavía no habían evolucionado hacia formas más avanzadas de organización política, en las que las instituciones no se basaran exclusivamente en criterios tribales (nacimiento noble, parentesco aristocrático), sino también en tribus territoriales que incluyeran a toda la población "ciudadana", rural o urbana. Pero resulta difícil admitir, como algunos pretenden, que ésta fuera "la primera forma de estado" en Grecia.

Tiranes

o Teinares, Tiberio Julio (siglo III). Rey del Bósforo (262-278). Hijo y sucesor de Rescuporis IV. Obtuvo una victoria contra los godos, pero al final de su reinado tuvo que hacer frente a un pretendiente a la corona, su hermano Sauromates IV Tiberio Julio (275-276) y reinaron conjuntamente. Bajo su gobierno las relaciones con Roma se degradaron y tuvieron lugar choques entre los dos estados. Se casó con Elia y tuvo un hijo, Totorses, que fue el siguiente rey .

Tiran de Armenia

(siglo IV). Rey de Armenia del 339 al 350. Su reinado estuvo plagado de conflictos internos y externos. Los persas, bajo Sapor II, invadieron Armenia y tomaron como rehén al rey. Se le cegó y encarceló. Sin embargo, la nobleza armenia, con ayuda de los romanos, luchó contra los invasores con éxito. Los persas, derrotados, firmaron un tratado y aceptaron liberar al rey. Éste, deprimido y ciego, abdicó y entregó la corona a Arshak II en el 350.

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