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Palabra   |   Descripción

Código de Eurico

o Codex Euricianus. Cuerpo legal de Derecho visigodo, consistente en una recopilación de leyes, ordenada por el rey visigodo Eurico en Tolosa, en algún momento anterior al año 480. La compilación misma fue una obra de Leo, un jurista de la época, consejero principal del rey. A través del Código se reconocieron y reafirmaron las costumbres de la nación visigoda, así como cuestiones de reparto de tierras de asentamiento de bárbaros. El Código es bastante confuso y parece que era una mera recolección de las costumbres godas alteradas por el Derecho romano vulgar. Eurico, nacido hacia el año 440, subió al trono en el 466 tras la muerte de su hermano Teodorico II. Llevará a cabo una política de expansión y se convertirá tras la caída de la estructura romana, en un rey poderoso. En estrecha relación con esta política también llevará a cabo una actividad legislativa notable. Se le llegará a considerar el primer legislador y el primer rey bajo cuyo gobierno los godos comenzaron a regirse por leyes y no por costumbres. Las leyes sancionadas por Eurico en este Código que fueron luego recogidas en el Liber iudiciorum de Recesvinto, promulgado en 654, recibieron el nombre en este último de "leges antique". Con respecto a sus influencias propiamente legislativas, existen diversas fuentes que permiten el conocimiento más profundo acerca del contenido al cual el texto se refería. Estas fuentes son: Fragmenta Gaudenziana: la cual identifica al código más como un edicto que como un código como tal; Palimpsesto de Saint Germain de Prés: señalada hasta hoy como una de las más importantes fuentes del conocimiento del Código Euriciano. Constituido por 50 capítulos, de los cuales la publicación más influyente, se refiere a la realizada por Alvaro D'Ors, la cual va acompañada de una palingenesia del código; Antiquae del Liber iudiciorum: este no constituye una fuente directa de conocimiento del Código, ya que se plantea que este Liber tiene un supuesto origen desde el Codex revisius de Leovigildo, e incluso el propio texto del rey Eurico. Respecto al palimpsesto parisino, la versión actual del palimpsesto encontrado por los monjes maurinos de la Abadía de Saint-Germain-des-Prés en su biblioteca en el siglo XVIII, aceptada por el mundo científico, es la de D'Ors, de 1.960, traducida al castellano y con amplios comentarios. Anteriores a esta última versión han sido la de Blhume, con poco éxito, y la de Zeumer en 1.920. El texto, que debió de constar de unos 350 capítulos de los que solo se conservan 47, está basado en Derecho romano (según palabras de D'Ors, en Derecho romano vulgar), e incluso algunos mantienen que se trata de un híbrido gótico-romano. A pesar de su nombre y a diferencia del Código de Teodorico, el Código de Eurico no constituye una codificación, sino que es un edictum, una obra creadora, que continúa la obra de las constituciones imperiales, así pues no es una compilación. Se ha llegado a esa conclusión porque cuando cayó el emperador romano de occidente Rómulo Augústulo, Eurico ocupó el puesto que había dejado el prefecto de Arlés, que tenía el ius edicenci, que es asumido por el rey godo y que con virtud de éste promulga su obra. Nadie dudó, desde un primer momento, de la autoría del código cuyos fragmentos figuran en el códice de París que se encuentra en la Biblioteca Nacional de París. Sus descubridores lo atribuyeron, en el mismo instante de encontrarlo, al rey Eurico, teniendo en cuenta la fecha (siglo VI), su relación con la Lex Burgundionum y dos capítulos, entre ellos el 277, en el que se dice que el padre del rey que legisla era rey y se prohibe que se viera cualquier pleito de antes del 451. Por lo tanto, tuvo que ser posterior a esa fecha, pero anterior al año 481 porque los pleitos no debían de haber cumplido 30 años. Con estos datos, solo podrían haber sido tres reyes y quedarían eliminados los otros dos, si tuvieramos en cuenta la afirmación del principio "el primer rey bajo cuyo gobierno los godos comenzaron a regirse por leyes y no por costumbres". Sin embargo, esta autoría se puso en duda en 1.947, negando su coincidencia con la Lex Burgundionum, por lo que el período ya se tambalearía (451-481) y nos quedarían tan solo las otras dos razones. Además una cosa es que Eurico dictara leyes y otra cosa muy distinta es que promulgara un código y que fragmentos de este estuvieran recogidos en el códice de París. Parece que habría que atribuirlo al hermano de este, a Teodorico II puesto que la prohibición de revisar causas falladas en el reinado del padre resulta mas lógica cuanto más se acerque a la muerte de Teodorico I (451). Si el código perteneciera realmente a Teodorico II, dataría de la fecha 453-466, aunque dicha tesis es improbable puesto que Leovigildo corrigió, añadió y excluyó leyes de Eurico, por lo que es de presuponer la existencia de un código. Es probable que Eurico fuera el primer monarca que rompió todo vínculo con el antiguo Imperio romano y publicó un código. Cabe sospechar que Eurico se propuso dictar una ley, si no regulando todos los problemas jurídicos que pudieran presentarse, sí lo suficientemente amplia como para abarcar de modo completo la totalidad de los habituales. Pese a la casi total afirmación de atribuir a Eurico la paternidad del texto, redactado por algún jurista de la época, no faltaron autores que las atribuyeron a Alarico II, Leovigildo y Recaredo, como una consecuencia de la conversión al catolicismo, al tener que atemperar la legislación al nuevo credo. Aunque otra hipótesis es la de atribuir el código a su hermano Teodorico II. Una de las razones de plantear dicha hipótesis es que el precepto prohibe revisar las causas falladas en el reinado del padre del legislador, lo que resultaría más congruente cuanto más cercano se encontrara su datación a la muerte de Teodorico I, en el año 451. No hay unanimidad en cuanto a la fecha de promulgación del código, para unos fue el año 481, otros se inclinan a creer que el código es muy inmediato al año 451, fecha de la muerte del padre de Eurico, se puede precisar como término a que el año 466, fecha en que Eurico sube al poder. Zeuer lo data después del año 469 y antes del 481, alrededor del 475, y por último Alvaro d'Ors, basándose en un testimonio de Sidonio Apolinar, lo concreta en el 476, fecha de la caída del Imperio romano de Occidente, que parece lo mas probable. No es difícil llegar a saber cuales fueron los motivos que impulsaron a Eurico a compilar una colección legislativa. Los godos se asentaron en los territorios conquistados, y no como en colonias cerradas, sino diseminadas entre la población romana, con la que entraron en contacto muy íntimo, a causa de la manera de hacerse el reparto de tierras. Con la convivencia de godos y romanos era inevitable que surgieran numerosas cuestiones y disputas de Derecho. En todos estos casos se pondría de manifiesto la superioridad del Derecho romano escrito frente al Derecho consuetudinario germánico, mucho más teniendo en cuenta este Derecho, en medio de las nuevas condiciones culturales en que se encontraba y que no podía prever, debía fallar por completo en muchas ocasiones. El viejo Derecho gótico no reconocía, por ejemplo, ninguna propiedad territorial privada. Hay quien estima que el Código de Eurico se aplicó no solamente a los godos, sino también a los visigodos, sobre los cuales Eurico ejercía su autoridad. Por otra parte es probable que el trabajo contara con la colaboración de León de Narbona, uno de los ministros de Eurico. El Código de Eurico supuso el primer código promulgado por un monarca de origen germánico; es la primera lex barbarorum, constituyendo el primer código del occidente europeo. Este cuerpo jurídico fue considerado por san Isidoro de Sevilla, uno de los más importantes historiadores del Derecho germano, como la primera recopilación de leyes góticas escrita en un texto. La autoría del Código y su datación son cuestiones interdependientes. De pertenecer a Teodorico II, su promulgación hubiera tenido lugar entre los años 453 y 466, en los que Eurico gobernó. Atribuyendo el texto a Eurico que es la opinión dominante, se situaría durante los años 466-484, en los que Eurico gobernó. Teniendo presente que comenzaría a partir del 469, debido a la alusión que se hace al reparto y reclamación de tierras. Mientras el Código de Eurico fue estudiado por los historiadores de la corriente germanista, se pensó que esta obra solo correspondía a la redacción de costumbres germánicas. Sin embargo hay quien demuestra que el Código de Eurico recoge fundamentalmente Derecho romano vulgar más que Derecho germánico. Esto provocó que el estudio del Código atrajera la atención de los romanistas. En relación con el contenido del Código de Eurico se puede señalar una división de aproximadamente 350 capítulos, los cuales a su vez, estaban enmarcados en 31 títulos de autoría reconocida por Eurico, y que se engloban explícitamente en cada una de las ramas del Derecho. Refiriéndonos a esto último hay que destacar que de las 31 firmas que prueban la elaboración del Código por parte del rey, 20 pertenecían al ámbito penal. Así pues el Código contiene una gran variedad de materias: normas sobre procedimiento judicial, delitos y actos lícitos en general, asilo eclesiástico, médicos y sus honorarios, hijos abandonados, derechos y deberes de los viajeros, division de la tierra entre romanos y godos, comercio marítimo, matrimonio y uniones ilícitas, sucesión hereditaria, manumisiones … etc.. Respecto al ámbito de vigencia y aplicación del Código de Eurico actualmente parece existir unanimidad en que no fuera derogado por el Breviario de Alarico sino por el Código de Leovigildo (codex revisus). De ahí que pueda interpretarse que, o bien el Código de Eurico se aplicaba a godos y el Breviario de Alarico a romanos, o bien que ambos formaban parte de un mismo ordenamiento jurídico aplicable tanto a godos como a romanos, en el que el Código de Eurico era un texto especial y el Breviario de Alarico la legislación general o subsidiaria. Este código traspasa las fronteras del reino visigodo, teniendo una amplia difusión en las Galias y también siendo utilizado por otros monarcas para la creación de nuevas leyes en sus respectivos territorios. Dentro de las más importantes encontramos: Lex Baiuwariorum, Lex Salica, Capítulos Gaudenzianos, Lectio Legum y el Edicto de Rotario. También influenció a la propia legislación hispano-goda, llegando varios de sus capítulos al Liber iudiciorum, última obra del reino. Este libro recogió la mayor parte del Código de Eurico a través del Código de Leovigildo. Ver, Lex Romana Visigothorum, Codex.

Código de Eshnunna

Un poco posterior al de Lipit-Isthar, es el llamado "Código de Eshnunna", que al ignorarse su autor lleva el nombre de la ciudad mesopotámica a orillas del Diyala. Aunque se aluda a ellas, las relaciones personales quedan relegadas ante la prioridad de las relaciones económicas: precios de los principales productos del "mercado" (aceite, trigo), salarios agrícolas, tipos de interés en préstamos efectuados por los templos; propiedad privada de los esclavos; penalización y privaciones por daños corporales. Por su contenido el Código de Eshnunna, conocido también Bilalama, es el preludio del gran Código mesopotámico de Hammurabi.

Código de Alarico

Lex Romana Visigothorum (cuerpo legal visigodo, en el cual se recoge el Derecho romano vigente en el reino visigodo de Tolosa, que fue elaborado ….).

Código de Alarico

Recopilación de las leyes romanas mandada hacer por Alarico II, rey de los visigodos españoles y conocida también con los nombres de Lex romana visigothorum, Breviarium Alarici, Breviarium Alaricianum, Liber Legum y Breviario de Aniano (506), para uso de los ciudadanos romanos en el reino visigodo. Sus fuentes son los tres Códigos (Gregoriano, Hermogeniano y Teodosiano), novelas posteriores a Teodosio, las Instituciones de Gayo y las Sentencias de Paulo. Algunos de estos textos van acompañados de interpretationes, o notas aclaratorias, que muestran las reformas y cambios realizados.

Codicillus Dignitatis

Título acreditativo de la clase o categoría de funcionario imperial en el Bajo Imperio romano.

Codicillus

Un testador romano podía completar su testamento con un documento separado, o pequeño código (codicillus, diminutivo de codex), que se presentaba como un apéndice al testamento o se redactaba posteriormente. Tiene su origen en época de Augusto y se difunde en la práctica al ser una manera más breve y más libre de testar.

Codicellos

En Roma, tablillas enceradas para poder escribir sobre ellas con el estilete. Ver, Tabulae ceratae, Stilo, Tablillas, Charta, Tabellae, Cerae.

Codicariae

Embarcaciones que solían ser utilizadas para el transporte de personas o mercancías entre los puertos fluviales romanos. Eran pequeñas, de casco redondeado, completamente cubiertas, con bodega y un mástil en la parte delantera, destinado fundamentalmente a la sirga para el arrastre desde tierra. Tenían un fondo plano, con la parte posterior alta y curva y la parte anterior esbelta. Estaban dotados de remos laterales, un puente y una cabina en la parte posterior del barco. El árbol del barco no era fijo y se posicionaba en su parte anterior cuando era necesario un cable (sirga) para poder pasar los tramos no navegables de los ríos. Fueron muy utilizados para las comunicaciones entre el puerto de Ostia y Roma a través del río Tíber. Ver, Embarcaciones.

Codex Theodosianus

Es la más antigua de las recopilaciones romanas de leyes de constituciones imperiales, ordenada por Teodosio II por una constitución de 21 de diciembre del 435 y publicado por otra del 15 de febrero del año 438. Contiene más de 2.500 disposiciones legales, desde constituciones imperiales de Constantino (año 312) hasta Teodosio (año 538), ordenadas cronológicamente. Se divide en 16 libros y éstos en títulos, de acuerdo con el siguiente orden de materias: Libro I: Fuentes del Derecho y funcionarios imperiales; Libros II-V: Derecho privado; VI: Rango y privilegio de los cargos imperiales; VII: Asuntos militares; VIII: Funcionarios imperiales y cuestiones de Derecho privado; IX: Derecho y procedimiento penal; X-XI: Derecho fiscal; XII-XV: Cargos municipales e impuestos; XVI: Derecho eclesiástico. Ver, Codex Iustinianus, Codex.

Codex repetitae praelectionis

Ver, Codex Iustinianus (para la constitución Haec quae naeccessario del año 528, Justiniano encargó a una comisión, presidida por el ex quaestor sacri Palatii Juan, la compilación de ….).

Codex Iustinianus

Para la constitución Haec quae naeccessario del año 528, Justiniano encargó a una comisión, presidida por el ex quaestor sacri Palatii Juan, la compilación de las constituciones recogidas en los Códigos Gregoriano, Hermogeniano y Teodosiano, así como las posteriores. El Código se publicó con la constitución Summa rei publicae del 9 de abril del 529. Justiniano ordenó en el año 533 la redacción de una nueva edición (Codex repetitae praelectionis), que es el que nos ha Ilegado y que fue publicada en diciembre del 534. La ultima constitución incorporada es del 4 de noviembre del 534. El Código está dividido en doce libros, y estos en títulos que contienen las constituciones por orden cronológico. Se autorizó a los compiladores para introducir determinados cambios en el texto de las constituciones. Las materias están distribuidas en el siguiente orden: Libro I: Derecho eclesiástico, fuentes del Derecho y funcionarios públicos; libros II al VIII: Derecho Privado; libro IX: Derecho Penal: libros X-XII: Derecho Administrativo. Ver, Codex.

Codex Hermogenianus

Codificación privada de rescriptos de Diocleciano, realizada en los años 291 y 294 por Hermogeniano, que se supone es el mismo autor del Epitome iuris (?). Constaba de un solo libro dividido en títulos que no nos ha Ilegado, conociéndose sólo los fragmentos conservados en distintas compilaciones. Fue ampliado, comprendiendo las constituciones de los años 295-305 y 364-365. Ver, Rescripta, Codex Iustinianus, Codex.

Codex Gregorianus

Compilación privada realizada por Gregorio, jurista desconocido, que reunió los rescriptos, desde Adriano hasta Diocleciano. Gregorio, o Gregoriano, escribió en Oriente hacia el año 291 este código, que no nos ha Ilegado, y que conocemos por los fragmentos contenidos en diversas compilaciones. Las constituciones se distribuían en catorce libros siguiendo el orden del edictum; los libros se dividían en títulos en que se recogían las constituciones por orden cronológico. Ver, Rescripta, Codex Iustinianus, Codex.

Codex Euricianus

Código de Eurico (cuerpo legal de Derecho visigodo, consistente en una recopilación de leyes, ordenada por el rey visigodo Eurico en Tolosa, en algún ….).

Codex

(pl. códices). Nombre latino dado a todo libro formado por uno o varios cuadernos de papiro o de pergaminos, cuyos ejemplos más antiguos se remontan a los años finales del siglo III. Hacia finales de la antigüedad, el uso del codex de pergamino, mucho más sólido, sustituyó al del volumen de papiro. Todas las obras literarias que no fueron transcritas en un codex se han perdido (salvo rarísimas excepciones debidas a los descubrimientos papirológicos). Ver, Codicillus, Volumen.

Codano

Nombre del mar Báltico en la época romana.

Codania

Nombre que tuvo en la época de la dominación romana la actual Copenhague, Dinamarca.

Cocytus

Río de Tesprocia. Hoy, Kokitos, prefectura de Preveza, en la periferia de Ipiros, Grecia.

Cocynthum

Nombre que Plinio da a un promontorio de la Magna Grecia. Hoy, cabo Stilo, provincia de Reggio di Calabria, región de Calabria, Italia.

Cocylium

Cocilio (ciudad de la Tróade. Jenofonte la menciona indirectamente señalando que los habitantes de Cocilio, junto a los de Ilión y Neandria, se declararon ….)

Cocurnaco

Localidad de la Galia, en la Aquitania. Hoy, Congournac, commune de Puycornet, departamento de Tarn-et-Garonne, región de Occitania, Francia.

Cocosates

Pueblo de la Galia céltica que habitaba la zona norte de la antigua Aquitania, en la zona norte del departamento actual de las Landas. Su nombre deriva con toda probabilidad del topónimo Coequosa. Su sobrenombre de Sexsignani Cocosates "cocosates de los seis estandartes" indicaba que eran una federación de seis tribus. Estaban rodeados por los tarbelos de Dax al sur, los boyates del País de Buch (Arcachon) al norte.

Cocoliberis

Localidad de la Galia romana. Hoy, Colliure, departamento de Pyrénées-Orientales, región de Occitania, Francia.

Cocodrilo

Animal sagrado en una parte de Egipto. Los habitantes de Tebas y del Lago Moeris le tributaban un culto particular. Cuando lograban domesticar a uno de estos animales, le colgaban en las orejas piedras preciosas y otros adornos de oro y le alimentaban con manjares sagrados. Después de su muerte lo embalsamaban y depositaban en una especie de urna, que conducían al laberinto donde sepultaban a los reyes. Llegó a tal extremo la superstición de los ombitas, pueblo egipcio, que se alegraban al ver a sus hijos presa de los cocodrilos. Por otra parte, estos mismos animales eran mirados con horror en el resto del Egipto, de modo que mataban a cuantos podían coger. La religión aumentaba aún más el odio natural a un monstruo tan carnívoro. Tifón, asesino de Osiris y enemigo de todos los dioses, había tomado la forma de cocodrilo. Según Plutarco, este animal es el símbolo de la divinidad porque carece de lengua, en atención a que Dios, sin hablar, imprime en silencio en nuestros corazones las leyes de la equidad y la sabiduría. En lenguaje jeroglífico era también el símbolo de la tiranía en el gobierno. Los egipcios creían que los cocodrilos viejos tenían la virtud de la adivinación y que era de buen augurio cuando tomaban algo de comer de la mano de alguno, y al contrario cuando lo rehusaban. "Si se cuentan los dientes del cocodrilo, dice Aquiles Tacio, se halla que su número iguala a los días del año". Tal vez es por esto que los egipcios representaban la imagen del sol en un barquichuelo que conducía un cocodrilo. En fin, los egipcios, adoradores de los cocodrilos, decían que durante los siete días consagrados al nacimiento de Apis, olvidaban su ferocidad natural, no causando daño alguno y que al octavo después de medio día, volvían a su ferocidad acostumbrada. También pretendían que los cocodrilos, por respeto a la diosa Isis, que en otra ocasión se había servido de un barquito construido de la corteza del papiro, no causaban daño alguno a los que navegaban en el Nilo con barquichuelos de corteza de esta planta. )o( NOTA.- Corresponde al signo jeroglífico "meseh". El cocodrilo (Crocodilus niloticus) fue para los antiguos egipcios una criatura de personalidad dual. Como animal común y peligroso que merodeaba por los alrededores, este gran reptil devino fácilmente un símbolo del desorden cósmico y, por lo tanto, de Seth, el enemigo de los dioses. El jeroglífico de este animal no se utilizó únicamente para su nombre, meseh, sino también como determinativo de palabras tales como seken, "codiciar", y ajem, "agresión". Sus mandíbulas abiertas expresaron este aspecto de su naturaleza, y así aparecen en un juguete infantil, que se elaboró de manera que la boca se pudiera cerrar de golpe por medio de una cuerda. En este mismo sentido, a la mítica Ammit, la temible devoradora de corazones de los condenados en la Sala del Juicio de la otra vida, se la representaba como una criatura compuesta con el cuerpo de un león y la cabeza y mandíbulas de un cocodrilo. Y en una de las constelaciones del norte, los egipcios veían la imagen de un cocodrilo arponeado por un héroe, motivo que aparece en un amplio número de pinturas astronómicas en tumbas del Imperio Nuevo. Por otro lado, es bien cierto que el cocodrilo emergía de las aguas como el propio dios sol; que se tumbaba a tomar el sol del amanecer, mirando al este, como si rindiera homenaje a la divinidad, y que atacaba a los peces, que en el pensamiento mitológico se consideraban enemigos del sol. Por todo ello, esta criatura fue adorada en muchas localidades, y a partir del Imperio Medio el culto al cocodrilo se generalizó. El más importante fue el culto a Sobek o Sebek, que floreció en diferentes lugares, de entre los que destacaban Cocodrilópolis en El Fayum, Silsileh, Ombos y Gebelein. La adoración a esta poderosa divinidad reptil continuó hasta los tiempos grecorromanos y, así, la mitad del templo de Kom Ombo fue dedicado al mismo dios cocodrilo bajo el nombre griego de Suchos. Este dios se distinguía en la escritura egipcia y en las representaciones iconográficas por su constituci¢n semimomiforme y porque su imagen se colocaba sobre una capilla. Así es como aparece Sobek en la inscripción de Cocodrilópolis del monarca Amenemhet III del Imperio Medio. Aquí, la figura de Sobek está representada, ante el nombre del rey, como una imagen de culto con un tocado de cuernos, disco solar y plumas, así como con brazos humanos con los que sostiene los signos uas y anj. El dios se encuentra sobre un estandarte colocado sobre el jeroglífico que representa a la capilla de Cocodrilópolis, de manera que el emblema completo se despliega por encima del signo básico del dios sobre su capilla para expresar "Sobek de Cocodrilópolis (da) vida y poder". La imagen jeroglífica del dios cocodrilo sobre su capilia aparece también en muchas estatuillas y amuletos de períodos tardíos. El cocodrilo representado con la cola hacia adentro se utilizaba para escribir palabras como sak, "reunir" o "recoger".

Cococa

Sobrenombre de Ártemis.

Cocles

"tuerto". Ver, Horacio (otro Horacio, Horacio el Tuerto (Horatius Cocles), defendió solo el puente que unía Roma con la orilla derecha del Tíber, contra el ataque de los etruscos).

Cocito

El Cocito, es decir, el "río de los lamentos", es, en la tierra, un afluente del Aqueronte. En la leyenda es, como el Aqueronte, uno de los ríos de los infiernos, una corriente de agua muy fría que fluye paralelamente al Éstige, igual que el Piriflegetonte, el Río de Llamas. Estos ríos forman en conjunto la extensión de agua que deben atravesar las almas antes de llegar al reino de Hades. Ver, Caronte.

Cocito

Discípulo de Quirón. Médico célebre de los siglos heroicos. Curó a Adonis de la herida que recibió de un jabalí que perseguía en el monte Líbano. Esto dio motivo a suponer que el Cócito de los infiernos había devuelto al joven príncipe a la luz.

Cócito

El cabo italiano más septentrional, que separa el Mar Jonio del Siciliano. Hoy, Punta di Stilo, en la extremidad de Bruttium, Italia.

Cocitia Virgo

Alectón, una de las Furias.

Cócitas

Fiestas en honor de Prosérpina, arrebatada por Plutón.

Cocinto

El mar de Sicilia está separado del Jonio, al norte por el cabo Cocinto. Hoy, Punta di Stilo. Ver, Esciletio.

Cocina romana

La cocina romana, muy sencilla en los primeros tiempos, como entre los griegos, fue siempre en su desarrollo gastronómico un lujo de gran ciudad o de ricos. Las comidas durante largo tiempo se prepararon al aire libre, en el atrium. Pero a partir del siglo I se tiende a reservar en cada casa una pieza especial para este uso. En las "villas" y las casas lujosas excavadas en Pompeya, esta pieza se encuentra en la vecindad del comedor, de las despensas y de los baños. Se han encontrado hornos y utensilios de cocina más o menos parecidos a los que utilizaban por su lado los encargados de las posadas y tabernas en las que se servían bebidas calientes y platos preparados. Ver, Comida y bebida.

Cocilio

o Cocylium. Ciudad de la Tróade. Jenofonte la menciona indirectamente señalando que los habitantes de Cocilio, junto a los de Ilión y Neandria, se declararon independientes y se aliaron con el espartano Dercílidas cuando, hacia el año 399 a.C., éste acudió a Eolia con un ejército para tratar de liberar las ciudades griegas del dominio persa. Plinio el Viejo la cita entre las ciudades que, en su tiempo, habían desaparecido de la Tróade.

Cocílide

Ciudad de Tróade. Habitantes, cocilitas.

Cocidius

Dios germánico de la guerra.

Cochero

Constelación boreal que está situada entre las de Perseo, Tauro y Gemelos. Su nombre científico es Auriga. )o( MITOLOGÍA.- Después de la muerte de Mirtilo, su padre Hermes le transformó en una constelación: el Auriga.

Cocerellos

Biosbardos (los biosbardos, o cocerellos en algunas zonas, son una figura mitológica existente en Galicia con la que se gasta bromas a los no iniciados).

Coccuveda

Río de Britannia al noreste de Inglaterra. Su longitud es de 64 km y discurre por el condado de Northumberland, desembocabdo en el Mar del Norte. Hoy, Coquet, condado de Northumberland, Reino Unido.

Coccium

o Coccio. Las menciones clásicas a este asentamiento de poca importancia son escasas, con una única entrada en el Itinerario de Antonino. Este documento enumera una carretera, y la estación llamada Coccium, a 20 millas de Bremetenacum (Ribchester, Lancashire) y a 17 millas de Mancunium (Manchester, Greater Manchester). Estas distancias coinciden con la ubicación de la actual Wigan. El nombre romano de Coccium podría significar tanto una panadería como un burdel, sin que se hayan encontrado inscripciones epigráficas que aporten alguna luz sobre el particular. Hoy, Wigan, condado de Lancashire, Inglaterra, Reino Unido.

Coccio

Coccium (las menciones clásicas a este asentamiento de poca importancia son escasas, con una única entrada en el Itinerario de Antonino. Este documento ….).

Coccino

Cabo de Sicilia. Tal vez deba identificarse con el cabo San Andrea o San Alesio. Hoy, en Italia.

Coccimo

Una de las Pléyades, según una tradición seguida por Calímaco. Ver, Pléyades.

Cócalo

Cócalo es el rey de la ciudad de Camico, en Sicilia (la actual Agrigento). Dédalo se refugió en su casa cuando, por los aires, escapó de Creta, donde Minos lo retenía prisionero. Cuando Minos se presentó en su busca, Cócalo lo ocultó, Pero Minos se valió de la astucia: por todas partes donde pasaba el monarca cretense, mostraba una concha de caracol y un hilo, prometiendo una recompensa a quien supiese pasar el hilo por las espirales de la concha. Nadie daba con la solución del problema, y Cócalo, tentado, planteó la dificultad a Dédalo, el cual ató el hilo a una hormiga y metió el animal en aquel nuevo laberinto. Cuando Cócalo, triunfante, llevó a Minos la concha enhebrada, éste comprendió que Dédalo, el hombre ingenioso por excelencia, se hallaba por aquellas cercanías, y poco le costó conseguir que Cócalo se lo confesase. Este tuvo que comprometerse entonces a entregarle a Dédalo. Pero el otro, deseoso de salvar a su huésped a todo trance, encargó a sus hijas que escaldasen a Minos en el baño, o bien sustituyó el agua de la bañera por pez hirviente, tal vez a instigación de Dédalo, que había instalado un sistema de tuberías. Higinio cuenta que Minos murió en el baño a manos de las hijas de Cócalo, enamoradas de las muñecas que Dédalo les hacía para divertirlas. Así murió Minos. El rey de Sicilia, después de haber excusado esta muerte lo mejor posible, entregó el cuerpo de Minos a sus soldados, quienes le enterraron secretamente; y para ocultar mejor el lugar de su sepultura, construyeron un templo dedicado a Afrodita en el mismo paraje, templo que más adelante adquirió mucha celebridad. Diodoro, al referir esta última circunstancia, añade que pasados algunos ss., al levantarse los muros de Agrigento en aquel mismo lugar, fue descubierto el sepulcro, y que después de haber recogido los restos de Minos, se enviaron a la isla de Creta.

Cocálidas

Hijas de Cócalo.

Cobulato

Río de Frigia. Hoy, posiblemente el Istanoz-Su, Turquía.

Cobre

El cobre es uno de los principales componentes del bronce y existía una constante demanda de este metal, no sólo para la fabricación de moneda, sino también para proporcionar materiales para armas, estatuas, muebles, herramientas, instrumentos quirúrgicos y otros objetos de uso cotidiano. Había muchos lugares de donde se podía obtener. Los griegos encontraron cobre en Chipre, Tartesos y Eubea y más adelante en Tesalia, Palestina, Egipto y Mesopotamia. Los romanos explotaban minas también en Hispania, Etruria, Elba, Nórico, Numidia, Recia y Dalmacia. Pero Chipre siguió siendo la fuente más importante a lo largo de todo el período. En Egipto era conocido desde la época badariana, pero no fue empleado en la industria sino a partir del Período Tinita, en concurrencia con la piedra, la cual siguió empleándose para fabricar numerosos instrumentos. Se le encuentra en Saqqara, en las tumbas reales, en cantidades apreciables en forma de cuchillos, sierras, vasijas, espadas, alfileres, perforadores, tijeras, placas, azuelas y azadas. El mineral egipcio venía esencialmente del Sinaí, pero no bastaba. En la Dinastía XVIII se le importaba de Siria y de Chipre. Hacían fundir el mineral con carbón vegetal en una cavidad bien expuesta al viento. Aunque la temperatura de fusión del cobre es de 1.083 grados, basta una temperatura de unos 800 para tratar la malaquita (carbonato de cobre). Luego se trabajaba el metal con el martillo. Más tarde utilizaron fuelles, los cuales permitieron elevar la temperatura, y moldes de arcilla o de piedra para vaciar el metal. Desde el Imperio Antiguo se hicieron estatuas de cobre de una perfección extraordinaria. Uno de los más bellos ejemplos, es el grupo de Pepi I y Merenre encontrado en Hieracónpolis. El metal está martilleado y el faldellín, desaparecido, era de oro. Ver, Estaño, Edad del Cobre, Edad de los Metales, Toréutica. )o( MITOLOGÍA.- Los lacedemonios golpeaban un caldero, siempre que acababa de morir uno de sus reyes, porque según dice el anotador o explicador de la obra de Teócrito, el cobre puro, por su naturaleza, tiene la virtud de ahuyentar los espectros y los espíritus inmundos o impuros. Las primeras minas de cobre que descubrieron los antiguos fueron, según se dice, las de Chipre, que por esta razón le dieron este nombre, y por esta misma razón está consagrada a Venus, considerándola ya como diosa, ya como planeta.

Cobra

Corresponde al signo jeroglífico "iaret". La palabra griega de la que deriva "uraeus" pudo haberse originado en la expresi¢n egipcia "la que se enfurece", puesto que el uraeus representa a la cobra (Naja haje) con su característica capucha dilatada. Desde los primeros tiempos esta especie se asoció con el sol, con el reino del Bajo Egipto, con la figura del rey y con una amplia gama de divinidades. Como criatura sagrada de la diosa Uadjet de la ciudad de Buto en el Delta, la cobra devino un emblema del Bajo Egipto, y aparecía junto al buitre del Alto Egipto Nejbet en el nebty o título real de "Las Dos Señoras". En ocasiones, aparecen dos uraei con las coronas roja y blanca, representativas de las Dos Tierras. La cobra también aparece, en solitario o al lado de la cabeza de la diosa buitre, sobre la diadema que el rey porta sobre su frente o, a partir del Imperio Medio, sobre diferentes coronas. En épocas anteriores este reptil representaba al "ojo" fiero del dios del sol Ra, colocándose por ello, con frecuencia, una cobra a cada lado del disco solar. Una cobra de madera dorada con el nombre netcher-anj o "dios viviente" inscrito, que se encontró en la tumba de Tutanjamón, es un buen ejemplo de la asociación de esta criatura con el mundo subterráneo. Se han hallado representaciones de serpientes similares en féretros de madera pintados de finales del Imperio Medio, y también en ilustraciones del Libro de lo que hay en el Mundo Subterráneo y del Libro de las Puertas del Imperio Nuevo. En estas obras funerarias, el uraeus se representa generalmente escupiendo fuego, y dos de estos reptiles guardan las puertas de cada "hora" del mundo subterráneo. En algunos papiros funerarios del Período Tardío, los uraei remolcan la barca del dios sol a través del mundo subterráneo. En todos estos ejemplos la función protectora de la cobra resulta evidente. Aparte de estas connotaciones simbólicas y de su uso decorativo más general, la cobra también podía representar divinidades específicas. Muchas de estas serpientes portan en el centro de sus capuchas dilatadas el signo de la diosa del Delta, Neith, aunque ello no vincula necesariamente a la cobra con esta divinidad. El uraeus fue asociado también con la diosa Maat, la hija de Ra, así como con el propio Ra. En la estatua del ministro de Hatchepsut, Senenmut la cobra con su disco solar forma parte de una composición jeroglíflca que expresa el nombre de trono de la reina: Maat-ka-ra. Este reptil también fue denominado ueret hekau, "La Gran Encantadora", y podía representarse como una diosa con cabeza humana y cuerpo de cobra. Esta divinidad aparece mencionada diez veces en las inscripciones de la capilla de Tutanjamón, y un colgante hallado en su tesoro la muestra amamantando a una pequeña figura del rey. La cobra en reposo también se encuentra representada en obras de arte y en la decoración de ciertos objetos tales como el sistro, que consesrvan el mismo simbolismo.

Coboldes

En la mitología nórdica, pequeños enanos de aspecto viejo y rugoso, serviles por un poco de alimento, que se volvían violentos y vengativos si se sentían insatisfechos. Para los nórdicos eran genios que traían suerte. Todavía hoy se les representa en los libros de cuentos y sobre juguetes. Ver, Duendes.

Cobogenne

Ver, Cobogennates (habitantes de Cobogenne, pueblo cercano a Milán, Italia).

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