Claudio Rutilio (Rutilius Claudius Namatianus) (siglo V). Poeta imperial romano de principios del siglo V. Era de origen celta, ya que el nombre Namaciano y su variante Namacio son antropónimos en esta lengua. Se conocen pocos detalles sobre su vida. Fue nativo del sur de la Galia (Toulouse o quizás Poitiers), y perteneció, como Sidonio Apolinar, a una de las grandes familias gobernantes de las provincias galas. Su padre, a quien llama Lachanius, había ocupado altos cargos en Italia y en la corte imperial; había sido gobernador de Tuscia (Etruria y Umbría), vicario de Britannia, luego tesorero imperial (viene sacrarum largitionum), registrador imperial (cuestor) y gobernador de la propia capital (praefectus urbi) en 414. Namaciano presume de que su carrera no fue menos distinguida que la de su padre, y en particular indica que había sido secretario de estado (magister officiorum) y gobernador de la capital (praefeclus urbi). Vivió el período tempestuoso entre la muerte de Teodosio I (395) y la caída del usurpador Prisco Atalo. Durante los años centrales de su vida, Roma y el Imperio vivieron unos años especialmente convulsos: el dominio a la sombra de Estilicón, los ataques del visigodo Alarico I y el saqueo de Roma en 410. Aunque el paganismo (o politeísmo) hacía unos años que había sido prohibido oficialmente con el Edicto de Tesalónica (380), Namaciano era un pagano convencido que pertenecía al círculo del orador Quinto Aurelio Simmaco con lo que se oponía a las políticas favorables al cristianismo y a las alianzas con los pueblos germánicos que se iban haciendo con el poder en varias provincias del Imperio. En este sentido, forma parte de la denominada "reacción pagana" de finales del siglo IV y principios del V. Su única obra conocida es el poema De reditu suo libri duo, del que sólo se conserva una parte. Fue escrito hacia el año 420. En él habla sobre la grandeza y el antiguo esplendor de Roma y, además, critica acerbamente el cristianismo. La sólida calidad literaria de la obra, y los destellos de luz que arroja a través de una época histórica, pero oscura, se combinan para darle una importancia excepcional entre las reliquias de la literatura romana tardía. El poema estaba en dos libros; El exordio del primero y la mayor parte del segundo se han perdido. Lo que queda consta de unas setecientas líneas.
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La única obra conocida de Namaciano es el poema De Reditu Suo "Sobre su regreso", también conocida como lter Gallicum, escrito en dísticos elegíacos. Su importancia literaria e histórica se ha reconocido claramente en los últimos años, coincidiendo con los estudios historiográficos más profundos que se han hecho sobre la época del bajo Imperio. Pese a que solamente nos ha llegado en forma fragmentaria, con setecientos versos, y la mayor parte del segundo libro se ha perdido excepto 68 versos, la calidad literaria del poema lo convierte en una de las últimas grandes muestras de literatura romana. El poema describe un viaje costero por mar desde Roma (concretamente del puerto de Ostia el 31 de octubre del 417) hasta la Galia, aun cuando los fragmentos conservados solamente llegan hasta el puerto de Luna (hoy, Luni) el 11 de noviembre del mismo año. Namaciano describe el viaje de retorno a sus tierras de la Galia, devastadas por la invasión de los vándalos. Es significativo que el viaje se haga por mar y no por las grandes vías consulares, en aquellos momentos impracticables y poco seguras a causa de los ataques de los bárbaros. Tras un emocionante y famoso elogio de Roma y su ideal universalista, el autor describe los paisajes que ve y reflexiona, a menudo de forma melancólica, como buen representante de la "reacción pagana" del círculo de Simmaco, que añora la grandeza y rectitud del pasado romano. El poema logra sus momentos más emotivos cuando describe el clima de decadencia de las tierras del Imperio, que Namaciano atribuye a los bárbaros, al cristianismo, a los hebreos y a los monjes, cuyos conventos ya pueblan las islas y a los que llama lucifugi viri "hombres que huyen de la luz". Al mismo tiempo, Namaciano confía en la recuperación de Roma y de sus tradiciones y proclama su misión histórica: Feciste patriam diversis gentibus unam, "Hiciste una sola patria para pueblos diversos" y Ordo renascendi et crescere posse malis, "La ley de tu renacimiento es poder crecer por medio de tus calamidades". Estas reflexiones se unen a violentas sátiras culturales y políticas. Estilísticamente Namaciano utiliza los dísticos elegíacos con gran habilidad y pureza formal, que delatan un estudio profundizado de la poesía de la era clásica de Augusto. Utiliza un latín sorprendentemente clásico para la época, tanto con respecto al vocabulario como a la gramática.