Os damos la bienvenida al Diccionario de Historia Antigua y Mitología más completo de Internet.

Introduce la palabra que quieras consultar, selecciona el tipo de búsqueda (Todos los campos, Palabra o Descripción) y haz clic en "Buscar".

- Cuando realizas una consulta de un término ten en cuenta que el buscador mostrará un listado alfabético de las palabras exactas y también de aquellas palabras que contengan dicho término.
- Una vez hayas realizado una búsqueda, si has navegado por distintas páginas o has entrado a explorar el listado por letras es aconsejable pulsar el recuadro "Anular" antes de realizar una nueva consulta.

Página 5 - 15 Palabras 201 al 250 de 704

Palabra   |   Descripción

Jehoram

Joram ((siglo IX a.C.). Rey (851-841) de Israel. Hijo de Acab y de Jezabel y hermano de Ocozías, a quien sucedió en el trono. Al comienzo de su reinado hubo paz ….).

Jehoud

Jehud (hijo de Saturno y la ninfa Anobreth, según Porfirio. "Reinando, dice, Saturno en Fenicia tuvo un hijo de la ninfa Anobreth, al cual llamó Jehud, que en su lengua ….).

Jehová

Jehovah (término de pronunciación y ortografía inexacta con el que se denomina al Dios de Israel, formado por las cuatro consonantes: JHWH (Tetragrama). También era ….).

Jehovah

Término de pronunciación y ortografía inexacta con el que se denomina al Dios de Israel, formado por las cuatro consonantes: JHWH (Tetragrama). También era llamado Adonai "señor". En el siglo IX en Occidente, cuando el Antiguo Testamento se redactó con vocales, se formó el nombre de Dios con las cuatro vocales de la palabra Adonai para poder leerse las cuatro consonantes del tetragrama y de ahí surgió el nombre de Jehovah. Este nombre carece, pues, de autenticidad histórica y religiosa y cada vez es más rechazado por los historiadores de la religión judía.

Jehú

(siglo IX a.C.). Rey (841-814) de Israel, coetáneo de los reyes Joram, Ocozías y Joás, y de la reina Atalía. Fue hijo de un tal Josafat y llegó a ser jefe de tropa de los reyes Acab de Israel y Joram de Judá. Se proclamó rey aprovechando que Joram de Israel había sido herido en su lucha contra los arameos de Damasco, asesinándole luego en Jizreel, lugar en donde se recuperaba de sus heridas. Asimismo, Jehú mató al rey de Judá, Ocozías, y a Jezabel, la esposa de Acab, a fin de afianzarse en el trono. Tras eliminar a la dinastía de Omrí, procedió a la reforma religiosa, destruyendo el templo, santuarios y sacerdotes de Baal, convirtiéndose así en el paladín del yahvismo (había sido ungido rey de Israel por uno de los discípulos del profeta Elíseo). Estas matanzas motivaron la ruptura de relaciones con las ciudades fenicias y con Jerusalén, emparentadas con los reyes asesinados. A fin de vencer a Damasco, Jehú no dudó en pagar tributo a los asirios, entregándoles metales, objetos preciosos y armas, según indica el Obelisco negro de Salmanasar III, hoy en el British Museum, en uno de cuyos relieves se halla figurado, rindiendo sumisión a tal rey. A pesar de ello, no obtuvo ningún éxito contra Damasco, potencia que tras retirarse los asirios, se apoderó de algunos territorios israelitas, debiendo Jehú abandonar la Transjordania. Fue sucedido por su hijo Joacaz. Ver, Cronología de Israel.

Jehú

Hijo de Jananí, fue un profeta bastante menor, que actuó de portavoz del juicio adverso emitido por Dios con respecto al rey de Israel, Basá. Ver, Jeroboam.

Jehud

Nombre arameo de Judá.

Jehud

o Jehoud o Jeoud. Hijo de Saturno y la ninfa Anobreth, según Porfirio. "Reinando, dice, Saturno en Fenicia tuvo un hijo de la ninfa Anobreth, al cual llamó Jehud, que en su lengua significa único. En una guerra muy peligrosa que tuvo que sostener, cubrió a su hijo con los adornos de rey y le inmoló en un altar elevado expresamente para este sacrificio".

Jeker

Su jeroglífico es "ornato". Forma, alineado en un friso, el remate superior de una pared bajo el techo. No ha sido aclarado aún el valor de este símbolo. En el patio sur del recinto de Zóser, en Saqqara, tiene la forma de una punta de lanza; en las tumbas reales a partir de la Dinastía XVIII, la forma de columna múltiple

Jelam

Ciudad situada en la actual Jordania donde David venció a los arameos.

Jelua

Kom Ruqaia (topónimo árabe que significa "gruta" y también "ermita". Localidad de la región de Fayum (Egipto), donde está la tumba de Uage, príncipe y gobernador de la ….).

Jem

Ausim (a unos 15 Km al noroeste de El Cairo. Capital del 2º nomo bajoegipcio (actual Kom-Usim), cerca de Menfis. De gran importancia estratégica puesto que ….).

Jemdet Nasr

o Yemdet Nasr o Jedem-Nasr. Cultura arqueológica del sur de Mesopotamia (hoy, Iraq). Por lo general, data de 3.100-2.900 a.C.. Lleva el nombre del Tell Jemdet Nasr, donde se reconoció por primera vez el ensamblaje típico de este período. Su distribución geográfica se limita al sur-centro de Iraq. La cultura del período protohistórico de Jemdet Nasr es un desarrollo local del período precedente de Uruk y continúa en el período I de la Dinastía temprana. A principios de 1.900, las tabletas de arcilla con una forma arcaica de la escritura cuneiforme sumeria comenzaron a aparecer en el mercado de antigüedades. Una colección de 36 tabletas fue comprada por los excavadores de Shuruppak (hoy, Tell Fara) en 1.903. Mientras se pensaba que las tabletas provenían de Tell Jemdet Nasr, más tarde se demostró que probablemente provenían de Tell Uqair. En 1.915, un comerciante de antigüedades ofreció a la venta tabletas similares, e informó que éstas procedían de Tell Jemdet Nasr. Tabletas similares, junto con cerámica monocroma y policromada pintada espléndidamente, también fueron mostradas por los árabes locales en 1.925 al entonces director de las excavaciones en Tell al-Uhaymir. Los árabes informaron que los hallazgos provenían de Jemdet Nasr, un sitio a unos 26 km al noreste de Tell al-Uhaymir. En 1.926 comenzaron las excavaciones que permitieron descubrir un gran edificio de adobe que contenía más de la cerámica distintiva y una colección de 150 a 180 tabletas de arcilla con el guión proto-cuneiforme. La importancia de estos hallazgos se realizó de inmediato y el Período de Jemdet Nasr se definió oficialmente en una conferencia en Bagdad en 1.930, donde al mismo tiempo se definieron los períodos Uruk y Ubaid. Más tarde se ha demostrado que parte de la cultura material que inicialmente se pensó que era única para el Período Jemdet Nasr también se produjo durante el Período Uruk anterior y el Período Dinástico Temprano posterior. Sin embargo, en general se cree que el Período de Jemdet Nasr es aún lo suficientemente distinto en su cultura material como en sus características socioculturales para ser reconocido como un período separado. Desde las primeras excavaciones en Tell Jemdet Nasr, se ha encontrado el Período Jemdet Nasr en muchos otros sitios arqueológicos en gran parte del centro-sur de Iraq, incluidos Abu Salabikh, Shuruppak, Khafajah, Nippur, Tell Uqair, Ur y Uruk. La literatura científica más antigua solía utilizar 3.200-3.000 a.C. como fechas de inicio y finalización del período Jemdet Nasr. El período actualmente data de 3.100-2.900 a.C. basado en la datación por radiocarbono. El período de Jemdet Nasr es contemporáneo con el período de Nínive V temprano de Mesopotamia superior y el período proto-elamita de Irán, y comparte con estos dos períodos características tales como una burocracia emergente y la desigualdad. En esta fase se ve claramente la organización Templo-Palacio, y la función real-sacerdotal unidas. Gobernaba el señor o "en", junto con los más ancianos. Sus dioses son Inanna (futura Ishtar acadia) y An (cielo), también Enlil. Este período es plenamente urbano. El Templo era el centro económico. Hacían intercambios con Irán y Egipto de los excedentes de producción y conocían el oro y la plata. Su arquitectura se caracteriza par el empleo de delgados ladrillos de barro sin cocer para las construcciones monumentales. Aparecen también notables trabajos de escultura y aumenta el número de tablillas cocidas donde están escritas, en cuneiforme, actas y balances económicos de los templos. Tenían obreros, es decir, había una jerarquía social. Utilizaban el cálculo y la contabilidad para llevar la cuenta de la recaudación de tributos. Son términos protosumerios los nombres del Tigris y el Eúfrates, Nippur, Kish y Ur, también los nombres de oficios como pastor, pescador, herrero, tejedor y comerciante. La característica del período Jemdet Nasr es su distintiva cerámica pintada monocroma y policromada. Los diseños son geométricos y figurativos; el último exhibe árboles y animales como pájaros, peces, cabras, escorpiones y serpientes. Sin embargo, esta cerámica pintada constituye solo un pequeño porcentaje del conjunto total y en varios sitios se ha encontrado en contextos arqueológicos que sugieren que se asoció con personas o actividades de alto status. En el sitio de Jemdet Nasr, la cerámica pintada se encontró exclusivamente en el gran edificio central del asentamiento, que se cree que desempeñó un papel en la administración de muchas actividades económicas. Las ollas de época pintadas de Jemdet Nasr se encontraron en contextos similares en Tell Fara y Tell Gubba, ambas en las montañas de Hamrin. Además de la cerámica distintiva, el período se conoce como una de las etapas formativas en el desarrollo de la escritura cuneiforme. Las tabletas de arcilla más antiguas provienen de Uruk y datan de finales del IV milenio a.C., un poco antes que el período Jemdet Nasr. En el momento del período Jemdet Nasr, el script ya había sufrido una serie de cambios significativos. Originalmente consistía en pictogramas pero en el momento del período Jemdet Nasr ya estaba adoptando diseños más simples y más abstractos. También es durante este período que el script adquirió su icónica apariencia en forma de cuña. Si bien el lenguaje en el que se escribieron estas tabletas no se puede identificar con certeza, se cree que fue sumerio. Los textos tratan sin excepción de cuestiones administrativas como el racionamiento de productos alimenticios o la inclusión de objetos y animales. Los géneros literarios como los himnos y las listas de reyes que se hicieron muy populares más adelante en la historia de Mesopotamia, están ausentes. Se usaban dos sistemas de conteo diferentes: un sistema sexagesimal para animales y humanos, y un sistema bisexagesimal para cosas como granos, queso y pescado fresco. Se han encontrado archivos contemporáneos en Tell Uqair, Tell Khafajah y Uruk. Los edificios centralizados, las tablillas cuneiformes administrativas y los sellos cilíndricos de sitios como Jemdet Nasr sugieren que los asentamientos de este período estuvieron muy organizados, con una administración central que regulaba todos los aspectos de la economía, desde la artesanía hasta la agricultura y el racionamiento de alimentos. La economía parece haber estado principalmente relacionada con la subsistencia basada en la agricultura y el pastoreo de ovejas y cabras y el comercio a pequeña escala. Se han encontrado muy pocas piedras preciosas o bienes comerciales exóticos en los sitios de este período. Sin embargo, la homogeneidad de la cerámica en la llanura mesopotámica del sur sugiere contactos intensos y comercio entre los asentamientos. Esto se ve reforzado por el hallazgo de un sellamiento en Jemdet Nasr que enumera una serie de ciudades que pueden identificarse, incluidas Ur, Uruk y Larsa. Cuando llegaron los sumerios, según los que opinan que vinieron de fuera, tras la fase Jemdet-Nasr, ya existía en esta zona una civilización muy desarrollada y una serie de elementos que forman parte, posteriormente, de la civilización sumeria, como los dioses citados, la organización Templo-Palacio y otros. Conviene señalar que el desarrollo cultural mesopotámico tiene un soporte étnico y lingüístico que es mixto, sumerios y semitas, desde el comienzo de la documentación escrita, la única que puede decir algo al respecto, y sin duda subsisten, dentro de esta mezcla, variaciones en el tiempo y en el espacio. Por ello que hay que analizar con mucho cuidado el problema del origen del pueblo sumerio y tener en cuenta la existencia, sobre todo en la baja Mesopotamia presumeria, de elementos que serán típicos de la civilización sumeria posterior, por lo que este pueblo bien podía ser autóctono en esta zona. Y todo esto sin olvidar que, como ya se ha dicho al hablar de la fase el Obeid, para algunos historiadores de la antigüedad, los pobladores de Mesopotamia, a partir de esta fase, ya son sumerios. Ver, Edad del Cobre.

Jemenu

Hermópolis Magna (Unu o Jmunu o Jemenu, "la ciudad de los ocho", los ocho genios de las fuerzas iniciales, cuatro masculinos, cuatro femeninos, que residían en el "caldo inicial", sin luz, y cuyo ….).

Jemeterem

(siglo XIII a.C.). Hermano del rey Muwatalli, muerto en la batalla de Kadesh.

Jemis

Ajmin ((árabe, Akhmin; egipcio antiguo Ipu, Jemis o Jent-Min o Khent-Min; griego, Khemmis o Panópolis). Frente a Sohag en la orilla oriental del Nilo).

Jenágoras

(siglo II a.C.). Compilador de cronologías de historia griega y autor de un trabajo sobre las islas, del que nos han llegado algunos fragmentos.

Jenágoras de Halicarnaso

(siglo V a.C.). Jenágoras era un cario helenizado de Halicarnaso de principios del siglo. Es mencionado únicamente por Heródoto, quien relata que, luego de la batalla de Mícala (479 a.C.), Jenágoras, que se encontraba en el lado persa, salvó la vida del príncipe persa Masistes impidiendo que fuera asesinado por el comandante Artaíntes. A modo de recompensa, el rey Jerjes I, hermano mayor de Masistes, le entregó el gobierno de la satrapía de Cilicia. Un problema planteado en torno a la credibilidad de esta historia es que Cilicia estuvo gobernada por caudillos locales (syennesis) sometidos al Gran Rey persa hasta por lo menos el 400 a.C., es decir, que difícilmente Jerjes pudo haber nombrado un sátrapa (gobernador) allí en épocas tan tempranas. No obstante, se ha observado que el propio hecho del nombramiento como sátrapa de un no-persa es de por sí inusual y contrario a las reglas, por lo que bien podría tratarse de una excepción. Además, Esquilo, en su tragedia "Los persas", obra no historiográfica sino literaria, menciona la muerte del syennesis en la batalla de Salamina (480 a.C.), así que en el momento en el que Jenágoras fue supuestamente designado sátrapa, el trono de Cilicia estaba presumiblemente vacante. La mención de un cario como sátrapa de Cilicia no resulta del todo extraña si se tiene en cuenta que la dinastía de syennesis de Cilicia mantenía lazos matrimoniales con notables carios. Dentro del análisis de los favores, el que realiza Jenágoras a Masistes (salvar su vida) es caracterizado como uno de aquellos que crean una "deuda impagable". El "deudor" tiene una suerte de obligación de estar siempre listo para ayudar a su benefactor en caso de peligro, a menos que tenga la capacidad de devolverlo mediante otro favor "impagable".

Jenaquia

Ver, Epitagma (con los soldados de infantería ligera griegos o peltastas, se formaba una unidad de la falange, llamada epitagma, que por constituir un cuerpo completo, independiente, compuesto ….).

Jenarco

(siglo IV a.C.). Escritor de la Comedia Media griega, de cuyo trabajo tenemos ocho títulos y algunos fragmentos, que muestran un enfoque vivo y franco. Entre ellos podemos destacar una parodia del estilo trágico y un discurso de un joven que muestra su rechazo a las prostitutas en favor de las mujeres casadas.

Jenaro

(san) (250-305). Obispo de Benevento, patrono de la ciudad de Nápoles. Según la tradición, padeció martirio en el año 305. Sus reliquias se conservan en la catedral de Nápoles, experimenta el fenómeno de la licuefacción en tres ocasiones al año. Su fiesta se celebra el 19 de septiembre.

Jeneret

Ver, Cantoras (el número de músicos, cantantes y bailarinas en el antiguo Egipto fue notable. En su mayor parte era personal laico, hasta que la estructura sacerdotal fue ….).

Jenocles

(siglo IV a.C.). Poeta trágico ateniense. Fue contemporáneo de Filipo de Macedonia, y dejó diferentes obras que se han perdido.

Jenocles

(siglo V a.C.). Trágico ateniense, hijo de Cárcino, que fue con frecuencia blanco del humor de Aristófanes. Tenía fama de emplear las técnicas más recientes de representación teatral para sus obras. Batió a Eurípides en la competición del 415 con Edipo, Licaón y Bacantes, seguidas del drama satírico Atamante.

Jenócrates

(siglo I). Médico griego, natural de Afrodisa. Autor de unos tratados en los que se recogían los medicamentos derivados de animales y de plantas.

Jenócrates de Calcedón

Jenócrates de Calcedonia ((396-314 a.C.). Filósofo griego, nacido en Calcedonia y muerto en Atenas. Hijo de Agaténor. Estudió con Platón y lo acompañó a una de sus visitas a Sicilia. Después de la ….).

Jenócrates de Calcedonia

o Jenócrates de Calcedón (396-314 a.C.). Filósofo griego, nacido en Calcedonia y muerto en Atenas. Hijo de Agaténor. Estudió con Platón y lo acompañó a una de sus visitas a Sicilia. Después de la muerte de Platón, pasó algún tiempo con Aristóteles en Aso. Sucedió a Espeusipo como director de la Academia en el 339. Los atenienses lo tenían en gran estima y lo nombraron embajador ante Antípatro en el 322. Su obra no nos ha llegado, salvo algunos fragmentos, por lo que nuestra comprensión acerca de su contribución al pensamiento de la Academia es limitada. Jenócrates prosiguió la interpretación pitagórica del pensamiento de Platón, dándole una orientación ecléctica y sistemática. Su intención parece querer conciliar el rígido racionalismo de Espeusipo con el misticismo fantástico de Heráclides Póntico. Por un lado, concede mucha importancia a la teología astral, la demonología y el mito en general, mientras que por otro, presenta esquemas sistemáticos, como la división de la filosofía en ética, física y lógica, la doctrina de las categorías que reduce a entes "por sí" y entes "en relación a", y la distinción de la sabiduría en teórica y práctica. Sexto Empírico dice que fue el primero en dividir la filosofía en tres partes distintas: lógica, ética y física.

Jenodamo

Hijo de Cnosia y Menelao.

Jenódice

Hija de Sileo que amó desesperadamente a Heracles a pesar de que éste había matado a su padre. Cuando el héroe abandonó a Jenódice en busca de otras aventuras, ella murió de dolor. Sabida la noticia, Heracles, en uno de sus raros momentos de ternura, sintió que la había amado mucho más de lo que imaginaba e incluso intentó arrojarse sobre la pira de su amante, pero se contuvo.

Jenódice

Una de las hijas de Minos y Pasífae.

Jenófanes

(ca.570-ca.478 a.C.). Poeta y filósofo de Colofón, en Jonia. Contemporáneo de Pitágoras. Abandonó su ciudad natal a los veinticinco años, casi con seguridad para escapar del dominio persa, cuando Ciro se anexionó las ciudades jonias (540). Se exilió de Colofón y se refugió en Italia, en Elea (Lucania), donde fundó la escuela de filosofía llamada eleática y desarrolló la mayor parte de su obra. Se conservan fragmentos de sus obras, incluidos dos poemas elegíacos largos: uno sobre la forma correcta de preparar un symposium, y el otro defendiendo sus obras y poniéndolas en el contexto de la vida política. Rechazó la antigua consideración de la virtud como la capacidad atlética o militar, en favor de la fuerza intelectual del tipo que él poseía. Estos fragmentos pueden ser parte de un poema satírico titulado Sílloi (Bizcos), el cual, según se dice, estaba compuesto en hexámetros y yambos y contenía también material filosófico. Se le atribuye, pues, el mérito de ser el primer poeta que escribió sátira. También se dice que escribió un poema épico sobre la fundación de la colonia griega de Elea. Su trabajo puede ser comparado con el de sus casi contemporáneos Tirteo y Solón. Obtuvo sus bases de filosofía natural de la escuela de Mileto (Jonia), aunque él mismo era un agudo observador de la naturaleza. Sostenía que el universo surgió a partir de una mezcla de tierra y agua, y que la humedad lo va disolviendo gradualmente, de forma que se renueva una y otra vez. Los cuerpos celestes los explicaba como derivados de las nubes que surgen del mar. Pero no era dogmático, y aseguraba que sus puntos de vista no eran más que probables. La originalidad de su pensamiento se centra en el ámbito moral, y en una nueva concepción de lo divino. En los escasos escritos conservados hace una audaz crítica del antropomorfismo religioso griego de Homero y Hesíodo, considerando que si los animales pudieran pintar, los dioses tendrían forma animal, criticando además el comportamiento de los dioses en los poemas homéricos; en lugar de estos dioses, postulaba una deidad cósmica suprema, que controla el universo mediante su pensamiento, realizado sin esfuerzo. Pudo haber aceptado la existencia de dioses subordinados que colaborarían con el dios supremo, pero rechazó las explicaciones sobrenaturales de los fenómenos de la naturaleza. Es mérito suyo ser el primero que se plantea la cuestión de un Dios trascendente. Así pues, está en el origen de una tradición teológica que incluye a Platón, a Aristóteles y a los estoicos.

Jenofanto

(siglo IV a.C.). Músico de la corte de Alejandro Magno.

Jenofonte

(siglo II). Escritor griego natural de Éfeso, autor de la novela en cinco libros titulada Las Efesíacas o bien Antía y Habrócomes, por el nombre de sus protagonistas. Nada sabemos del autor, cuyo nombre es quizá un seudónimo adoptado por varios novelistas en recuerdo del Jenofonte ateniense, autor de la biografía novelada del rey persa Ciro, la Ciropedia. Sin embargo parece que el autor era efectivamente de Éfeso o de la zona cercana, como parece indicar su preciso conocimiento de la ciudad y comarca, en contraste con las imprecisiones y vaguedades en que incurre al trasladar la acción a otros países, como Egipto. En cuanto a la fecha de la novela, hay unanimidad en colocarla en trono al año 100 d.C. o un poco más tarde, tanto por ciertas alusiones históricas como por su dependencia evidente respecto del Quéreas y Calírroe de Caritón de Afrodisias, obra del siglo I. También su estilo sencillo apunta a una fecha anterior al apogeo de la Segunda Sofística, en la segunda mitad del siglo II.

Jenofonte

(siglo V a.C.). Autor de un tratado corto, en tres capítulos, sobre la Constitución ateniense, titulado La Constitución de Atenas (Athenáion Politéia), que se conservó entre las obras de Jenofonte, el escritor y miltar autor de Anábasis. El punto de partida, a partir del cual se escribió la obra, fue el de la oposición al gobierno democrático a finales del siglo V, aunque el autor se siente obligado a expresar admiración por los logros de la democracia, señalando la estrecha relación entre el poderío naval y la emancipación de los pobres, que eran los remeros. Se ha sugerido que la obra pudo haber sido en origen parte de un diálogo simposíaco, por lo que su empleo como evidencia histórica es cuestionable.

Jenofonte

(siglo I). Médico personal del emperador Claudio, que participó en su asesinato.

Jenofonte

(Xenophon) (ca.428/427-ca.354 a.C.). Historiador y polígrafo griego. Las propias obras de Jenofonte y el segundo libro de las Vidas de los filósofos de Diógenes Laercio son las fuentes que nos proporcionan algunos datos sobre su vida. Hijo de Grilo, del demo de Erquia, en el Ática. Su familia era relativamente rica, pero el período de su juventud fue una época de discordias políticas y de peligro para la mayoría de los atenienses, especialmente los ricos. Fue compañero de Sócrates y estuvo, por tanto, relacionado con el círculo de los oligarcas, que por dos veces provocaron la revolución contra la Constitución democrática. También fue miembro del cuerpo ateniense de caballería, para el que le habilitaba su estatus económico. En el 404 dio apoyo limitado a los Treinta Tiranos, y se opuso a los demócratas en la guerra civil que siguió a la caída de estos; se salvó de ser castigado gracias a la amnistía del 403-402. No obstante, en el 401, al encontrar incómoda la vida en Atenas bajo la restaurada democracia, se enroló, por consejo de su amigo beocio Próxeno y en contra de la advertencia de Sócrates, en el ejército mercenario de Ciro el Joven, que este estaba organizando para arrebatarle el trono de Persia a su hermano mayor Artajerjes II. Jenofonte combatió en la batalla de Cunaxa, en Mesopotamia, en la que Ciro cayó. Después de que Tisafernes asesinara a los generales que dirigían a los Diez Mil, el ejército griego eligió a Jenofonte como su líder. Él los condujo fuera de peligro en una azarosa marcha durante el invierno del 401-400, tomando la ruta del noroeste desde la región de Bagdad, a lo largo del río Tigris, hasta la tierra de los carduchi (kurdos), cerca del lago Van. Después atravesaron varias cadenas montañosas para llegar al mar Negro, hasta Trapezunte (Trebisonda), en donde el ejército aclamó a gritos al mar por considerarlo garantía de una vuelta a casa segura. En Bizancio se puso al servicio de Seutes, un rey de Tracia, que trató sin éxito de persuadirlo para que se quedara allí permanentemente, con la oferta de una alianza de matrimonio y posesiones. Debía regresar a Atenas en el 399, pero en cambio, junto con la mayor parte de los Diez Mil, se unió al ejército espartano de Tibrón, que fue enviado a Asia Menor para auxiliar a las ciudades griegas bajo dominio persa. A finales de año, Tibrón fue sustituido por Derquílides, con quien parece que Jenofonte mantuvo estrechos lazos. En el 396, el rey espartano Agesilao II, con quien Jenofonte mantuvo una estrecha amistad, obtuvo el mando. Regresó a Esparta con el rey en el 394 y en el camino de vuelta combatió del lado espartano en Beocia, en la batalla de Coronea, en la que el ejército de Agesilao derrotó a una fuerza combinada de beocios, atenienses y otros. Por esta razón, Jenofonte ya no podía regresar a Atenas y estaba formalmente exiliado. Agesilao consiguió para él tierras en Escilunte, cerca de Olimpia, y se convirtió en representante (próxenos) espartano en Olimpia. Se casó y tuvo hijos, uno de los cuales se llamó Grilo. Allí vivió una vida de paz durante veinte años hasta que, en el 371, Esparta fue debilitada por la derrota de Leuctra, y Élide tomó Escilunte. Jenofonte encontró refugio en Corinto, en donde vivió hasta el 366, fecha en que los atenienses fueron expulsados de Corinto. No obstante, hacia el 368, su exilio ya había sido revocado, y se tienen evidencias de que regresó a Atenas, aunque quizá murió durante una visita a Corinto. Su hijo murió sirviendo a la caballería ateniense en la batalla de Mantinea en el 362. Jenofonte fue un escritor productivo y, hasta donde podemos saber, todo lo que publicó se ha conservado. Sus obras tratan temas muy diferentes y son difíciles de datar. La mayor parte debió de ser escrita mientras tuvo el tiempo suficiente para realizar esta tarea, es decir, en Escilunte y Corinto. A menudo volvía sobre un trabajo que ya había escrito y añadía más material. Estaba interesado por la historia y buscó completar el inacabado relato de la Guerra del Peloponeso que hizo Tucídides, llamando a su obra Historia de Grecia (Helleniká). Esta obra, en siete libros, fue compuesta en dos partes y en dos períodos diferentes y muy separados entre sí. La primera parte, desde el 411 hasta la rendición de Samos en el 404, pudo haber sido escrita hacia el 380; el resto, que se extiende hasta la batalla de Mantinea en el 362, posiblemente fue escrito en los últimos años de su vida. En muchos sentidos es una obra insatisfactoria, que carece de las grandes cualidades de la historia de Tucídides, y que tiene importantes omisiones que quizá reflejan las largas ausencias de Jenofonte del escenario principal de los hechos. El trabajo demuestra ignorancia respecto a los asuntos atenienses, y el foco principal es Esparta, aunque se ve una creciente desilusión con respecto a esta ciudad. Esta obra tiene más de memorias personales que de trabajo histórico. La Anábasis (Marcha hacia el interior) es un relato de primera mano de la rebelión de Ciro y del regreso de sus mercenarios griegos, bajo el mando de Jenofonte, a territorio griego por la costa del mar Negro, así como de todos los hechos relacionados con esto. Es de muy fácil lectura, y a menudo resulta entretenida; está escrita de forma que existe un distanciamiento del Jenofonte protagonista respecto al Jenofonte autor. Hay una concepción panhelénica subyacente a la obra, que sugiere que si los griegos unieran sus fuerzas, podrían poner fin a la hegemonía persa en Asia Menor. La Ciropedia (Educación de Ciro), en ocho libros, es una vida novelada y en parte ficticia del rey persa Ciro el Grande, con énfasis en su juventud, y que muestra gran interés en la cuestión del liderazgo, tanto en la esfera civil como en la militar. Se ha sugerido que Jenofonte respondía con esta obra a las ideas de Platón sobre la educación de un hombre de Estado. En fecha tardía, Jenofonte añadió una parte en la que es mucho más severo con los errores persas. También escribió varias obras sobre su relación con Sócrates. La obra breve Apología (Discurso de defensa) es marcadamente diferente de la obra de Platón: pretende mostrar que Sócrates fue deliberadamente provocativo en su discurso de defensa y que estaba preparado para afrontar la muerte por sus opiniones. Jenofonte no estaba en Atenas en la época del juicio, y probablemente obtuvo la información sobre él de Hermógenes y Calias. El Simposio es un relato de las conversaciones de una imaginaria reunión en casa de Calias en Atenas hacia el 422, que está coronado por un discurso de Sócrates sobre el tema del amor, quizá a imitación del diálogo de Platón del mismo nombre. Pudo haberla escrito Jenofonte hacia el 371 para conseguir la aprobación de Calias, que estaba trabajando en la paz entre Atenas y Esparta que llevó su nombre (Paz de Calias). Las Memorables (Memorias de Sócrates), un grupo de cuatro libros con conversaciones diversas, son el intento por parte de Jenofonte de presentar a su amigo como un hombre de moral y religión tradicionales a su propio estilo. Presenta el caso para exonerar a Sócrates de los cargos a los que tuvo que hacer frente en su juicio, y debate cuestiones de religión, educación, familia y amistad. La obra es un vivo cuadro de Sócrates, que está más preocupado por los problemas de la vida cotidiana que por la filosofía. Sócrates es también el principal orador en el diálogo Económico (Gestión de bienes), en dos partes, que consta de dos conversaciones, una con Critóbulo sobre agricultura y vida del campesino, y otra con Iscómaco sobre la forma de gestionar una casa; la última parte contiene una conversación entre Iscómaco y su esposa, que es interesante por la actitud estereotipada que revela acerca del papel de las mujeres en la familia. Agesilao, escrita a la muerte del rey espartano, en el 359, es menos una biografía que el encomio de un hombre de acción, a quien Jenofonte admiraba mucho, y repite bastantes pasajes de las Helénicas. Alaba las muchas virtudes de su personaje, pero ofrece muy poco material histórico independiente. Hierón es un diálogo imaginario entre el tirano de Siracusa Hierón I y el poeta Simónides, que visitó Siracusa en el 476; el poeta declara que es agradable ser tirano, mientras que Hierón lo refuta. Sobre la equitación, un tema en el que Jenofonte muestra una gran experiencia, es un manual básico, quizá escrito para sus hijos, sobre el arte de comprar, mantener y montar caballos, y está muy bien informado; incluye ejercicios e instrucciones sobre la lucha con caballos. Es la obra más antigua sobre este tema que se conserva. El Hipárquico (El comandante de caballería) fue probablemente escrito al final de su vida y pretende dar consejos para mejorar la caballería de Atenas. Trata, en una forma poco sistemática, de las obligaciones y poderes de un comandante y de las tácticas que ha de usar en el campo de batalla. El Cinegético (Sobre la caza) es una obra altamente técnica que explica los métodos antiguos de caza (las presas eran liebres y ocasionalmente ciervos o jabalíes, pero no zorros). La caza se hacía a pie, con redes y sabuesos. Los ingresos son consejos dirigidos a los políticos atenienses sobre cómo superar la falta de fondos en la ciudad, y argumenta en favor de un imperialismo basado en el consenso y en la admisión de los residentes extranjeros para incrementar la industria y el comercio (pudo haber influido sobre Eubulo). La Constitución de Esparta fue escrita hacia el 388, cuando él se sentía en deuda con los espartanos por su hogar en Escilunte; presenta la explicación de un sistema que difería radicalmente del de otras ciudades griegas. Atribuye a Licurgo la creación de la Constitución. Añadió en fecha tardía un último capítulo crítico. Las cualidades que los investigadores niegan a Jenofonte como historiador se las suelen reconocer como escritor. Efectivamente, todos coinciden en alabar su claridad, sencillez, viveza del relato y agradable fluidez; se reconoce su sentido de la situación dramática y elogia pasajes como el lamento que recorre los Muros Largos a la llegada de la noticia de Egospótamos; se admite que los discursos son más reales y adaptados a los personajes que los pronuncian que los de Tucídides. Jenofonte fue muy apreciado en toda la antigüedad, constantemente leído y admirado por su lengua y estilo. Cicerón lo cita a menudo, elogia su obra "más dulce que la miel" (precisamente como alusión a su fluidez y dulzura debe entenderse el apodo de la "abeja ática" y no por la pureza de su lengua. Los aticistas del siglo II d. J.C. le toman por modelo por su estilo sencillo. Flavio Arriano escribió una Anábasis de Alejandro Magno y un Cinegético en admiración por las obras de Jenofonte. Como historiador los antiguos lo colocan en el canon de los diez historiadores; incluso con Heródoto y Tucídides ocupa a veces un lugar superior. Luciano lo elogia como tal. Dionisio de Halicarnaso lo coloca detrás de Heródoto por su sencillez. Dión de Prusa lo recomienda a los jóvenes como modelo. Al considerar su obra histórica no encontramos en los investigadores modernos la misma línea de encomios, sino que las críticas suelen oscurecer las alabanzas. Algunos dicen que no es un historiador serio y que sus méritos como tal son muy menguados. Otros nos previenen de que el juicio favorable de los antiguos no ha de entenderse referido a su obra histórica, pues sólo juzgan la forma. Es injusto compararlo con los grandes modelos como Platón en filosofía o Tucídides en historia, pues no estaba dotado de alma de investigador. Se le reprocha su parcialidad, a favor de Atenas mientras estuvo en su ciudad hasta el destierro, y más tarde cuando se le levantó éste, y sobre todo a favor de Esparta: por ello oculta hechos tan importantes como el levantamiento de los hilotas, la fundación del estado independiente de Mesenia, la fundación de Megalópolis que indica el fin de su hegemonía en el Peloponeso y sobre todo oculta las operaciones de Pelópidas y Epaminondas, silencia la gran labor de Conón y su flota, la segunda liga marítima, la victoria ateniense de Naxos. Aunque algunos objetan que también hay luces sombrías del lado lacedemonio: el sometimiento de los aliados, la toma de la acrópolis de Tebas y el engrandecimiento final de Epaminondas que acaba con la hegemonía lacedemonia. En resumen, le achacan que no sepa ver muchas cosas que interesan al historiador moderno: por ejemplo, la organización interna de la Confederación arcadia. No obstante, alega en su favor que el material que presenta es fiel y muchos historiadores han acudido a él: Plutarco para sus Vidas Paralelas; Polibio dice que sus contemporáneos son menos dignos de fiar, abusan de la retórica y se olvidan del contenido histórico, describen batallas sin tener idea de la táctica militar, cosa que no ocurre en Jenofonte. Gracias a él disponemos de material de primera mano para la política de Esparta, sobre todo para su política interna; las Helénicas son la fuente principal para el siglo IV, la política tesalia con el discurso de Polidamante de Farsalo sobre Jasón de Feras, predecesor de Filipo y Alejandro; la situación de Atenas después de la derrota de la guerra del Peloponeso y otros.

Jent-Min

Ajmin ((árabe, Akhmin; egipcio antiguo Ipu, Jemis o Jent-Min o Khent-Min; griego, Khemmis o Panópolis). Frente a Sohag en la orilla oriental del Nilo).

Jentamentin

Jentiamentiu (es un dios egipcio muy antiguo localizado en el área de Abidos, donde en tiempos de Pepi II ya tenía encomendado un templo. Es la deidad de las necrópolis y de ….).

Jentamentiu

Jentiamentiu (es un dios egipcio muy antiguo localizado en el área de Abidos, donde en tiempos de Pepi II ya tenía encomendado un templo. Es la deidad de las necrópolis y de ….).

Jenthap

(ss. XXXI-XXX a.C.). Esposa del rey tinita Dyer. Fue músico de Apis.

Jenti

Dios poderoso, presente en el panteón egipcio desde el Imperio Antiguo, que lleva el epíteto de "El Amante". Desde un primer momento se muestra con un carácter dual, lo que parece indicar la presencia de dos divinidades fundidas en Jenti. Por un lado este personaje es un dios hostil y por el otro es eminentemente protector. Los textos nos mencionan que el difunto ha de ser defendido por el propio dios solar Ra, para que Jenti no le cause ningún mal. Sin embargo, en otras fuentes está relacionado con la tierra, es el vigilante de todo lo que ocurre en ella, y tiene asignada la protección de la tumba del monarca. Su poder queda plasmado en la mitología, cuando se compara el dominio del rey sobre los vientos, en paralelo con la fuerza de la mano de Jenti. Poniéndolo en relación con Jnum se le identifica con poderes creadores y en relación con Osiris, se le asignan funciones funerarias. El carnero simbolizó en Egipto la fecundidad, desde un punto de vista eminentemente sexual, por ello los dioses con este aspecto, y esta es su iconografía, suelen detentar naturaleza creadora. Forma pareja con Osiris y se relaciona con Jnum. Otro dios que responde al nombre de Jenti, es una divinidad con cabeza de cocodrilo que es una forma de Osiris sumergido en las aguas. Su principal centro de culto fue Letópolis.

Jentiamentiu

o Khentamenti o Jentamentin o Khentamentyu o Jentamentiu o Jontamenti o Khentiamentiu. Es un dios egipcio muy antiguo localizado en el área de Abidos, donde en tiempos de Pepi II ya tenía encomendado un templo. Es la deidad de las necrópolis y de los muertos. Más tarde se integra dentro de la personalidad de Osiris (en el Imperio Medio), que pronto le eclipsa. Se encuentra presente en las tríadas del rey Micerino, personificando el nomo del que es originario. Lleva el título de "El que está a la Cabeza de los Occidentales" es decir de los difuntos, ya que su función funeraria es innegable. Este dios, era el encargado de facilitar el camino hacia el mundo del Más Allá. A principios del Imperio Medio, Jentiamentiu pasa de ser un dios a convertirse en un epíteto de Osiris. El chacal, siempre estuvo identificado en Egipto con las necrópolis y los difuntos. Este animal habitaba en las proximidades de estas zonas, interpretándose que era la figura del dios que iba en busca de los cuerpos para conducirlos al Más Allá. Relacionado por tanto con Anubis. Es el esposo de Nejbet. En su iconografía tiene el aspecto de un hombre con cabeza de chacal o de un chacal tumbado. Se le dio culto en Abidos.

Jentienirty

En la mitología del antiguo Egipto, es una forma local de Horus, "el que gobierna sin los Dos Ojos" es decir, cuando gobierna en el cielo durante la luna nueva o los eclipses. Por otro lado, este aspecto de Horus guardaría relación con el mito donde se narran las luchas entre Horus y Seth y donde al primero se le arrebatan los ojos (o uno sólo dependiendo de la versión) en el transcurso de la contienda. Los acontecimientos ocurrieron del modo siguiente: Seth arrancó los ojos a Horus en el combate y el dios Thot, mediante sus técnicas curativas se los restituyó. Es un dios que tiene un aspecto dual y un doble nombre: Jentiirty y Jentienirty, es decir Horus que en el primer caso tiene los dos ojos y que en el segundo los habría perdido en las luchas con su tío Seth (Ver, Jentiirty). Relacionado con el sol, representa su aspecto nocturno y en este matiz puede aparecer bajo la forma de una mangosta que lucha contra las dañinas serpientes, sus eternas enemigas, encontrándose inmunizada contra el veneno del ofidio. Jentienirty es la forma que tuvieron los teólogos para explicar las fases cíclicas del sol y de la luna, personificadas en Jentiirty y Jentienirty. Ambos, se encuentran mencionados en los Textos de las Pirámides, de la Dinastía V. Es un dios del ámbito solar y enemigo de los adversarios de Osiris. Jentienirti era también patrono de los músicos, ya que, al menos los arpistas, eran a menudo ciegos. A causa de sus problemas oculares, devino en una deidad que protegía y cuidaba de las enfermedades oftálmicas. Se relaciona con todas las formas de Horus, pero especialmente Jentiirty. En algunos textos es hijo de Horus, junto a Hornedyitef, en otros es hijo de Nut. Es el gemelo de Harendotes, según el capítulo 17 del Libro de los Muertos. Con frecuencia aparece acompañado de Isis, Hathor y Uadyet. Posee una iconografía muy variable; tiene aspecto de un hombre con cabeza de halcón. También de halcón, mangosta, carnero, cocodrilo o león. Su principal centro de culto fue Letópolis.

Jentiiabet

Iabet (los egipcios personificaron los puntos cardinales del horizonte en diosas que se diferencian por el tocado que llevan sobre la cabeza, de este modo, Iabet es la representante ….).

Jentiirty

Su nombre egipcio era Hor(me)jenty-Irty. Es un dios solar egipcio que forma parte del mito osiríaco como defensor de la divinidad del Más Allá para fusionar ambas creencias. Tiene un aspecto dual y un doble nombre: Jentiirty y Jentienirty, es decir Horus, que en el primer caso tiene los dos ojos y que en el segundo los había perdido en las luchas con su tío Seth. Ambas formas de la deidad, se encuentran mencionadas en los Textos de las Pirámides de la Dinastía V. En el conflicto entre Horus y Seth, se relata como Horus pierde un ojo (o los dos, dependiendo de la versión). Este ha de recuperarlo con la ayuda del dios Thot, que gracias a sus artes curativas le coloca como tales, el sol y la luna. Bajo el aspecto de (Me)Jentienirty es "Aquel cuyo Rostro ya no tiene Ojos" o "El que Gobierna sin los Dos Ojos", es decir los ojos que le han sido arrancados por Seth. En algunos textos se interpreta mitológicamente como los ojos cerrados del dios. Por ello, está relacionado en Letópolis con la cura de las enfermedades de los ojos. (Ver, Jentienirty). En contrapartida, esta forma de Horus es "El que Gobierna con los Dos Ojos". Este dios participaba en la ceremonia de Apertura de Ojos y Boca y su clero contribuía para que este rito se llevara a cabo de la forma preescrita. Bajo la forma de un icneumón, lucha contra las serpientes (imagen de Apofis), sus eternas enemigas, encontrándose inmunizado contra su veneno. Con este aspecto, los teólogos quisieron explicar las fases cíclicas del sol y la luna que figuran como los dioses Jentienirty y Jentiirty. En su forma de carnero es por tanto, como todos los carneros en Egipto, una deidad creadora. Es una forma de Haroeris, el antiguo dios de Letópolis, que se asimila a Horus en dicha ciudad. En Epoca Tardía (Me)Jentiirty toma por esposa a Sejmet que se representa bajo el aspecto de un loto. Hor-Jentiirti está identificado con Atum, Shu y con el sol diurno. Su iconografía es la de un halcón con forma momiforme, león (en Epoca Tardía), o icneumón. Puede también representarse bajo el aspecto de un cocodrilo o un carnero. Originario de Letópolis. Fue venerado principalmente en el Nomo XI del Bajo Egipto.

Jentijati

Su nombre egipcio es Hor-Jentijati. Lleva el título de "El Primero y Soberano de Jenti" en clara alusión al lugar donde era originario, situándolo sobre el resto de los dioses de su nomo. El empleo de la imagen del cocodrilo nace para justificar sus rápidos movimientos en el agua del río. Jentijati lleva el epíteto de "El que Preside su Vientre" o "El que está echado sobre su Vientre", es decir, el cocodrilo. Por ello se relaciona igualmente con Sobek. El es el "Señor de Athribis" y el "Señor de Kenuer". Al contrario de algunas formas de Horus, creadas más tarde para identificar o subrayar algún aspecto del mismo, Jentijati, en Athribis, sustituye a una divinidad más antigua que lleva el título de "El Toro Negro" y que formaba pareja con la vaca Juyt. Cuando Horus comienza a ser fusionado al "Toro Negro", Juyt comienza a ser asimilada a Hathor. Es una forma local de Jentiirti y tiene como hijo a Maanitef. Su iconografía es la de un halcón u hombre con cabeza de halcón o de cocodrilo. Sobre la cabeza lleva cuernos horizontales retorcidos, triple corona y dos plumas. Además de en Athribis, también fue venerado en Letópolis.

Jentil

Los jentillak, gentiles o paganos, son unos personajes de la mitología vasca que parecen representar al propio pueblo vasco pre-cristiano, montañés por excelencia. Como los Gigantes de la mitología griega, disponen de una fuerza sobrehumana y tienen la mala costumbre de lanzar grandes rocas sobre sus enemigos. Una leyenda narra el final de los jentiles, acontecido cuando éstos divisaron una extraña luz en el cielo. No sabían qué podría significar y fueron a buscar al más anciano y sabio entre ellos. Cuando los cansados ojos de éste consiguieron divisar el fenómeno dijo: "esa luz anuncia la llegada de Kixmi (Cristo), es el fin de nuestra raza". Y dicho esto, todos los jentiles corrieron a una sima a esconderse bajo tierra. Otra versión narra que uno de ellos se salvó convirtiéndose al cristianismo: este es el Olentzero que, a guisa de Santa Claus (Papá Noel), trae regalos a los niños vascos por Navidad.

Jentilak

En la mitología vasca, los jentilak "gigantes", eran un pueblo legendario de la Edad de Piedra que vivía en las tierras altas y que no conocía el hierro. Muchas leyendas dicen que eran muy grandes y muy fuertes, pero que fueron desplazados por los ferrones, o herreros, hasta su total desaparición. Eran paganos, pero uno de ellos, Olentzero, supo de la llegada de Jesucristo y fue a dar la buena nueva a todos los habitantes de Euskadi; pues con este nacimiento todos los seres mitológicos desaparecerían para siempre. Olentzero, después de encerrar a los demas gentiles en una cueva, marchó a dar la noticia. Despues de eso la tradición cristiana lo ha convertido en carbonero y trae carbón a los niños malos por Navidad y regalos a los buenos en el País Vasco, Navarra y los territorios vascofranceses. Todos estos seres mitológicos son la base de muchos topónimos, como Jentilbaratza. Es de destacar que figuras similares pueden encontrarse en las mitologías de todo el área cantábrica y en Galicia, donde también se habla de mouros, mouras, bueyes que guardan las cuevas y xentis (gentiles). Asímismo destaca la figura de una misteriosa Raiña Lupa o Reina Loba, que aparece como el ama de las tierras donde se instala el sepulcro del Apostol Santiago, lo cual nos reconduce a la idea de la diosa como encarnación del territorio. Rastros del mismo sistema de creencias se pueden rastrear por todo el área mediterránea y atlántica europea, lo cual podría apuntar a un origen neolítico de tales creencias, anterior incluso a la llegada de los indoeuropeos, como indican las semejanzas entre las versiones vascas y las de zonas.

Jentiseh

Jentisehneter (es una forma local del dios egipcio Anubis, un título que lleva relacionado con la momificación. Por ello, Jentisehneter lleva el epíteto de "El que Preside en el ….).

Jentisehneter

o Jentiseh. Es una forma local del dios egipcio Anubis, un título que lleva relacionado con la momificación. Por ello, Jentisehneter lleva el epíteto de "El que Preside en el Pabellón del Dios" "El que está sobre los Secretos de Momificación". Estas denominaciones, no dejan lugar a dudas, se trata de una divinidad encargada de guardar y custodiar todos aquellos papiros o instrumental sagrado que se utilizaba en la momificación y en la ceremonia de "Apertura de Ojos y Boca", objetos que mitológicamente se guardarían en el interior del arcón donde se encuentra postrado. Un ejemplo de esta imagen divina lo encontramos entre los objetos del tesoro de Tutanjamón. Su iconografía es la de un chacal negro sentado sobre un arcón que simboliza la tienda de momificación. No tuvo un santuario propio, pero fue venerado en las necrópolis.

Página 5 - 15 Palabras 201 al 250 de 704

 

Volver