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Palabra   |   Descripción

Judá Hakkadosch

(120-194). Sabio rabino. Fundador de la escuela de Tiberiada, de la tribu de Benjamín y descendiente de Hillel el Antiguo. Se le considera autor del Mischna, colección de decisiones, interpretaciones discusiones de los doctores judíos anteriores, sobre el conjunto de las creencias, prácticas y leyes de su nación.

Judá I

(siglo II). Nasi o presidente del Sanedrín. Proclamó la Misná y todos los rabinos aceptaron el texto promulgado de este modo como una base válida para su trabajo de exégesis. Se dice que era amigo de Caracalla.

Judacilio

(siglo I a.C.). Jefe de los picentinos. Atacó a los romanos en el sitio de Ausculum. A pesar de que fue derrotado consiguió penetrar en la plaza con parte de su ejército. Después de muchos meses y ante la inminencia de una capitulación, se suicidó.

Judaeus

e Hierosol Mus. Eran, según Plutarco (Isis y Osiris), hijos y hermanos de Tifón. El primero dio su nombre al país y a la nación, y el segundo a la capital.

Judaísmo

Según el Diccionario de la Real Academia Española, judaísmo significa "profesión de la ley de Moisés", esto es, la religión practicada por el pueblo judío. En un sentido más amplio, se entiende también como los valores culturales, el legado multisecular, el modo de vivir y actuar de los miembros del pueblo judío.

Judaizar

)o()o( Abrazar la religión de los judíos. )o()o( Practicar ritos y ceremonias de la ley judaica.

Judas

(san) (siglo I). Uno de los doce apóstoles, llamado Tadeo. Hermano de Santiago el Menor y primo hermano de Jesús. Se cree que se ocupaba en las labores del campo antes de su vocación. Predicó el Evangelio en Judea, Samaria, Idumea, Siria y Mesopotamia. Se dice que sufrió el martirio en Persia o en Armenia. Existe de él una epístola en la que combate los errores de los nicolaítas, los simonianos, los gnósticos, etc. y cuya autenticidad se ha puesto en duda por algunos. Su fiesta se celebra el día 28 de octubre.

Judas

Los más famosos personajes que responden a este nombre, por lo demás bastante común, son Judas Macabeo y Judas Iscariote. Existe igualmente un supuesto hermano de Jesús, así como Judas Barsabás, un compañero de Pablo y Bernabé. Lucas llama Judas a uno de los doce apóstoles, pero parece ser la misma persona que Tadeo. La Epístola de Judas, cuya fecha más probable es el siglo II y cuyo contenido se solapa con el de la epístola denominada Pedro, ha sido atribuida a Judas, un hermano de Jesús. Pero, aparentemente, no es sino un ejemplo más de apropiación de un nombre prestigioso para otorgar más valor a la obra de alguna otra persona. Ver, Macabeo ((siglo II a.C.). Tercero de los hijos del sacerdote Matatías, que por su audacia y valentía recibió el ….).

Judas

Uno de los supuestos hermanos de Jesús. Se le ha querido identificar, aunque sin certeza, con Tadeo, también llamado Judeo, uno de los doce apóstoles. Con el nombre de Judas acabaría por convertirse en el patrón de las personas desesperadas y de las causas perdidas, sin que se sepa muy bien por qué. Ver, Santiago el Menor.

Judas Barsabás

Él y Silas fueron elegidos por los cristianos de Jerusalén para marchar con Pablo y Bernabé a Antioquía. Pasado algún tiempo, Judas regresó a Jerusalén, pero Silas se quedó en Antioquía y llegó a convertirse en uno de los principales compañeros de misión de Pablo.

Judas Galileo

(siglo I a.C.). Cabecilla judío. Natural de Gamala (Gaulanítide), supo aprovechar los problemas causados por el censo de P. Sulpicio Quirino (año 6 de nuestra era), gobernador de la provincia romana de Siria, para instigar a los judíos a sublevarse contra tal censo y contra la ocupación romana, movimiento secundado también por un fariseo insigne, llamado Sadduc. Hubo enfrentamientos y muertes, pereciendo en la revuelta el propio Judas Galileo y siendo dispersados sus secuaces. Su virulencia religiosa, que no reconocía autoridad humana, fue el germen del que se originaría el partido de los zelotas. A tal personaje lo cita Flavio Josefo, dándole el nombre de "el Galileo" y también el de "gaulanita". Este personaje no debe confundirse con Judas, hijo de Ezequías, rebelde ya bajo Arquelao y enemigo acérrimo de Herodes el Grande.

Judas Iscariote

(siglo I). Uno de los doce apóstoles cuyo nombre proviene de Carioth, un lugar de Judea. Judas fue el apóstol que traicionó a Jesús para entregárselo a los sacerdotes a cambio (según la versión de Mateo) de 30 piezas de plata. Jesús había vuelto a sentarse para comer tras lavar los pies a sus discípulos, cuando les comunicó que uno de ellos le traicionaría. Juan, inducido por Pedro, preguntó a Jesús a quién se refería. Jesús respondió que al primero al que entregara un trozo de pan mojado en su plato. Se lo dio a Judas y le dijo que hiciera rápidamente lo que tenía que hacer. Sin embargo, ninguno de los otros pareció comprender el significado de todo ello. Así es como narra Juan el momento previo a la traición. Los otros evangelistas cuentan una historia similar, aunque su relato de la Última Cena es bastante más pormenorizado. Judas condujo a una partida de soldados y policías a un huerto de nombre Getsemaní, un lugar en el Monte de los Olivos que solía frecuentar Jesús. En la versión que da Juan de los acontecimientos, Judas ya no desempeña ningún papel más, sin embargo, según los otros evangelistas, vendió a Jesús con un beso. Todos coinciden, no obstante, en que se produjo un forcejeo, durante el cual, uno de los compañeros de Jesús (Pedro, según la versión de Juan) le cortó una oreja a uno de los sirvientes del Sumo Sacerdote. Tras la condena de Jesús por los sacerdotes, Judas se arrepintió, se deshizo de las piezas de plata y se ahorcó. Según se dice, el árbol del que se ahorcó es el llamado "árbol de Judas" (cercis siliquastrum). Los sacerdotes que le habían pagado recuperaron su dinero y lo emplearon en comprar un terreno para dedicarlo al entierro de forasteros, porque, dice la Escritura, no podía ingresar en el tesoro público por ser el precio de la sangre. Dicho terreno, conocido hasta entonces como el "Campo del Alfarero", pasaría a llamarse el "Campo de la Sangre" (Hakel Damah). Según la leyenda, Judas puede salir una noche al año del infierno para refrescarse sobre un iceberg.

Judas Maccabaeus

Macabeo, Judas ((siglo II a.C.). Tercero de los hijos del sacerdote Matatías, que por su audacia y valentía recibió el sobrenombre de Macabeo "martillo". Muerto su padre, Judas ….).

Judea

Región histórica de Palestina, ubicada al este del mar Mediterráneo, oeste del mar Muerto y curso inferior del río Jordán, norte de las alturas de Beersheba y sur de Samaria. Está compuesta por mesetas calcáreas que descienden hacia el mar Muerto en su vertiente occidental, y su clima es seco y árido, con temperaturas altas y lluvias escasas que se concentran durante los meses invernales (en las montañas el rigor climático se ve mitigado por la altitud). La irregularidad de las precipitaciones impide la existencia de cauces fluviales permanentes, aunque sí hay torrentes ocasionales cuyo caudal varía en función de las lluvias. Las ciudades más importantes de Judea son Jerusalén, Hebrón y Jericó. El pastoreo de cabras y ovejas fue tradicionalmente la principal actividad económica. El nombre de Judea, forma grecolatina, le fue impuesto durante el cautiverio de Babilonia a la parte meridional de Palestina, que se correspondía aproximadamente con el antiguo reino de Judá. También llegó a significar país judío. El Imperio Romano cambió su nombre a Provincia Syria-Palestina en el año 135, como forma de borrar toda memoria judía de la región, tras aplastar la rebelión de Bar Kochba. Los geógrafos Estrabón y Ptolomeo describen la Provincia de Judea como abarcando la Galilea, la Samaria, las alturas de Golán (Gaulanitis), la orilla oriental del río Jordán, además del territorio del antiguo reino de Judá, etc. El Nuevo Testamento usa el nombre Judea en dos sentidos: 1) solamente el territorio del antiguo reino de Judá, y 2) el territorio entero de la provincia romana de Judea. La noción de Judea en su sentido más amplio coincide grosso modo con la noción judía de Tierra de Israel. Sus antecedentes: )o( 166 a.C.- Los "judíos piadosos" (jasidim), al mando de Judas Macabeo, luchan contra los judíos helenizantes, ya que con Antíoco lV surge la iniciativa de convertir a Jerusalén en una ciudad griega, prohibiendo el culto a Yahveh, así como los ritos judíos, y consagrando el templo al dios Zeus. )o( 164 a.C.- Se produce la rebelión de los macabeos. Se forma Judea como Estado judío independiente. )o( 150 a.C.- Los sirios son expulsados de Jerusalén. )o( 129 a.C.- Caída del reino seléucida. El estado judío adquiere plena autonomía. Gobiernan los asmoneos, partidarios del sector saduceo. )o( 110 a.C.- El rey y sacerdote de Judea, Juan Hircano I, conquista Idumea y Samaria. )o( 105 a.C.- El rey y sumo sacerdote de Judea, Alejandro Janneo, hace que se acabe el apoyo a los fariseos y comienzo el favor a los saduceos. )o( Cuando en el año 63 a.C. el general Cneo Pompeyo Magno derrotó al rey Mitrídates VI del Ponto en su tercer alzamiento, Siria se convirtió en una provincia romana. A continuación, Pompeyo se dirigió a Judea, para asegurar el área. Una vez allí, encontró a los hermanos Hircano y Aristóbulo, este ultimo, que estaba sitiado por su hermano en Jerusalén solicitó la intervención romana, ofreciéndole una recompensa a Pompeyo, el cual aceptó. Luego Aristóbulo acusó a los romanos de extorsión, lo que originó que Pompeyo instalara en el trono a Hircano y desde entonces Judea y Galilea se volvió un reino clientelar de Roma, que si bien era independiente de iure, estaba sujeto a la autoridad romana. En el año 47 a.C. Antípatro el Idumeo sucedió a Hircano como procurador de Judea, siendo nombrado por Julio César. Al morir Antípatro en el 44 a.C., su hijo Herodes I el Grande fue nombrado gobernador por el Senado romano y rey de Judea en el 39 a.C., si bien empezó a reinar dos años después. Durante su reinado eliminó a varios miembros de los Macabeos, para asegurarse en el trono. Los romanos llamaron a Herodes "rey aliado y amigo del pueblo romano" (rex socius amicusque populi Romani). Murió en el año 4 a.C. y el reino de Judea fue dividido entre cuatro de sus hijos, que se convirtieron en tetrarcas, si bien Roma intervino continuamente en la política interna, hasta el punto que el emperador romano César Augusto destituyó de su cargo a un hijo de Herodes. Finalmente al reino de Judea se le añadieron los territorios de Samaria en el centro e Idumea al sur, además de Batanaea (Bashan) y Trachonitis (Trajón) al este de Gaulanitis, por decisión del emperador Augusto, con lo que se formó la provincia romana de Iudaea. Esta provincia fue gobernadá por un prefecto, siendo uno de los más famosos Poncio Pilato. Como testimonio al título praefectus de Pilato, una inscripción en piedra se descubrió en Caesarea en la orilla del mar de Israel. Arquelao fue etnarca de Judea, Samaria e Idumea, hasta que en el año 6 los romanos, cansados de su brutalidad, lo depusieron y pasaron a gobernar directamente la región. Entre los años 41 y 44 la provincia de Judaea gozó de cierta autonomía cuando Herodes Agripa I llegó al poder, nombrado por el emperador Claudio. Cuando el hijo de Agripa, Herodes Agripa II murió en el 100, la provincia pasó al completo control de Roma. La pérdida de autonomía de Judea se debe en parte a las continuas rebeliones que se presentaron en el país. Durante los años 67 y 70, los judíos se sublevaron debido al opresor gobernador de aquel entonces, y el general Vespasiano fue enviado por el emperador Nerón a controlar la situación. El asesinato de éste obligó a Vespasiano a dejar la guerra en manos de su hijo Tito para acudir a Roma. Tito sitió Jerusalén en el 70 y cinco meses después logró penetrar la casi inexpugnable ciudad, una vez adentro sus tropas arrasaron el Templo de Herodes, contrariando las órdenes de Tito. Entre los años 132 al 135 estalló otra revuelta debido a la excesiva romanización de Jerusalén por el emperador Adriano. Después de la derrota de los judíos, Adriano cambió el nombre de la capital a Aelia Capitolina y el nombre de la provincia a Syria Palaestina (Siria Palestina) en lugar de Judea, con el fin de humillar a este pueblo. También, Adriano prohibió a los judíos a morar en la polis o colonia de Aelia Capitolina (la ciudad y sus alrededores), según el obispo Eusebio de Cesarea, un historiador cristiano. Es un error decir que Adriano expulsó a los judíos de toda la Tierra de Israel, ahora nombrada Siria Palaestina por los romanos, porque muchos judíos se quedaron en Galilea, en los Altos del Golán, en el sur del antiguo reino de Judá, y otras partes de la antigua provincia de Judea. Quedan en Palestina un cierto número de restos de la época romana, especialmente en Jerusalén (arco llamado del Ecce Homo) y en Samaria (foro, hipódromo, basílica, templo de Augusto, etc.). Ver, Cronología de Judá.

Judeocristianos

Cristianos de la comunidad judía durante los primeros tiempos de la Iglesia primitiva, distinguiéndose así de los cristianos de origen pagano. Siguieron más estrictamente que éstos la observancia de la ley mosaica. Tras la destrucción de Jerusalén por Tito en el año 70, emigraron a Pella en Jordania y a Kakaba en Batanea.

Judicial

Procedimiento griego. El procedimiento judicial más antiguo era el arbitraje, el dirimir voluntariamente las disputas por un juez o jueces escogidos de entre los ancianos o nobles. Esto precede la emergencia de la ley escrita en el siglo VII a.C. (Ver, Dracón, Zaleuco) , que impuso controles sobre los jueces mediante la regulación de procedimientos y penas. En algunos estados la administración de justicia estaba en manos de magistrados o del consejo y la asamblea en algunas ocasiones también tenía poderes judiciales limitados. Pero incluso en las oligarquías los tribunales formados por jurados parecen haber sido la norma, aunque su composición podía variar mucho. Aunque los estados tenían cierta capacidad de iniciativa para perseguir los delitos, encarcelar y aplicar penas, incluida la de muerte, cuando sus intereses estaban en juego, la detección y persecución de la mayor parte de las ofensas era de incumbencia de los particulares que podían preparar el caso (incluso las pruebas) y presentarlo ante los tribunales. Los griegos no tenían abogados o policías profesionales y los litigantes se apoyaban en los amigos, patronos u oradores, por ejemplo. Los procedimientos en que estaban implicados ciudadanos de estados diferentes estaban regulados con frecuencia por convenciones establecidas (symbola o symbolai), especialmente en los casos que se referían a comercio y a contratos, aunque en el siglo V Atenas ordenó la remisión de muchos casos de los tribunales de las ciudades aliadas a Atenas por razones políticas. El arbitraje siguió siendo importante en las disputas privadas y era el único medio eficaz para resolver disputas interestatales de forma pacífica, aunque era dificil de aplicar. Por el contrario, entidades supranacionales como la Anfictionía Delfica o la Liga de Corinto podían aplicar sanciones militares. Ver, Derecho Ateniense.

Judicial

Procedimiento romano. El rasgo característico del procedimiento judicial romano era que se realizaba en dos fases, el primero ante un magistrado (in jure), cuando la naturaleza del caso estaba establecida, la segunda ante un juez (apud iudicem), un ciudadano particular nombrado por el magistrado que oía a las partes y daba una sentencia (Ver, Iudex). La forma más antigua era el procedimiento llamado legis actio, que requería que las partes recitasen ciertas fórmulas preservadas oralmente estableciendo la naturaleza de sus reclamaciones; cualquier desviación de la forma correcta de las palabras podía hacer perder todo el caso. En el período clásico este tipo de acción arcaico y rígido se vio sustituido por el denominado procedimiento formular, introducido probablemente en el siglo II a.C.. Éste suponía el uso de fórmulas escritas establecidas por el pretor en la audiencia preliminar, normalmente estaban basadas en modelos establecidos en el edicto (Ver, Edictum). El sistema era flexible porque las fórmulas podían adaptarse para ajustarse a casos particulares. Ésta se convirtió en la forma normal de procedimiento civil. Durante el Principado se introdujo un procedimiento diferente que acabó con las dos fases anteriores y situó toda la administración de justicia en manos de funcionarios públicos. Esta cognitio extra ordinem, como se le llamaba, reemplazó eventualmente al sistema formular. Desde entonces todas las disputas se oían y resolvían en una instancia ante funcionarios nombrados por el emperador o el gobernador provincial. Estos procedimientos se usaban en los litigios civiles, que incluían muchos casos que hoy en día consideraríamos criminales (por ejemplo robo, daños a la propiedad, asalto, etc.). También existían en Roma procedimientos criminales especiales, pero sólo en casos donde el interés del Eestado estaba directamente implicado, por ejemplo el robo o apropiación de propiedad pública, traición o abusos de funcionarios públicos. Para la mecánica de estos procedimientos especiales, Ver, Quaestio.

Judío errante

Nombre dado al judío Ahasvero, que, por no haber dejado descansar ante su puerta a Jesús cargado con la cruz, fue condenado por el Señor a errar por la Tierra hasta que el Salvador vuelva al mundo. Es un símbolo del pueblo judío, disperso y errante desde la muerte del Redentor.

Judíos

)o()o( La palabra judío proviene del nombre latino de los habitantes de la provincia romana de Judea, cuya extensión venía a coincidir en términos aproximados con la del reino de Judá del Antiguo Testamento. )o()o( Perteneciente o relativo a los que profesan la ley de Moisés. )o()o( Sinónimos: hebreo, israelita, semita, semítico, sionista, sefardita, sefardí, levita, circunciso, confeso, converso, hebraico. )o( El nombre "judío", directamente derivado del latín, significa "habitante de Judea", y data por tanto de la época romana. Se suele entender como equivalente a "israelita" y "hebreo", aunque esos nombres tengan un origen muy distinto. El término "hebreo", probablemente derivado de Heber, uno de los descendientes de Noé y antepasado de Abraham según la Biblia, se reserva hoy, sobre todo, para referirse a la lengua, la literatura escrita en esa lengua o la cultura del pueblo judío. Los historiadores distinguen muchas veces a los "israelitas" o habitantes semíticos de Israel (y Judá) en los tiempos bíblicos, de los "judíos" de los tiempos post-bíblicos. Sin embargo, se trata claramente de una misma nación y parece por tanto justificado hablar de la existencia del "pueblo judío" desde la más remota antigüedad hasta nuestros días. Ver, Samaritanos.

Judíos

Nación semítica que en época clásica habitaba Judea, en el interior de Palestina. Eran los supervivientes más numerosos de los israelitas, descendientes de los habitantes del reino del sur, después de la escisión de Israel en dos reinos en época de Jeroboham. Fueron conquistados por los babilonios en el 587 a.C., y su capital, Jerusalén, fue destruida. En aquella época se trasladó a muchos judíos como cautivos a Babilonia por orden del rey Nabucodonosor II. Esto supuso el comienzo de la diáspora, o desmembramiento de la nación. Los persas, bajo Ciro, derribaron el Imperio Babilonio en el 539 a.C. y permitieron a los judíos regresar a Judea. Estos reconstruyeron la ciudad en 24 años y edificaron un segundo templo. Su tierra, conocida como Yehud, estaba regida por un gobernador persa y la principal autoridad judía era el sumo sacerdote. Alejandro III Magno protagonizó una entrada pacífica en Jerusalén en el 332. Tras su muerte, el país fue gobernado por los Ptolomeos de Egipto durante 123 años. Estos nombraron también gobernadores y administraron pacíficamente el país. En el año 200, el rey seléucida Antíoco III arrebató Judea a los egipcios, y su hijo Antíoco IV estaba decidido a reducir la influencia de la religión judía; instaló una guarnición en Jerusalén y dedicó el templo a Zeus. Jasón, el hermano de Menelao, sumo sacerdote oníada, se hizo con el sumo sacerdocio y cooperó con la política helenizante de Antíoco. Esto condujo en el 167 a la rebelión del sacerdote asmoneo Matatías y de sus hijos, los Macabeos (martillos), y al surgimiento de los fariseos, un movimiento que Flavio Josefo comparó con el de los estoicos griegos. Los Macabeos volvieron a conquistar Jerusalén y a consagrar el ultrajado templo en el 164, pero la lucha contra la helenización continuó. En el 161, Judas Macabeo hizo un tratado con el Senado de Roma y, después de su muerte en el 160, su hermano Jonatán dirigió la oposición a los seléucidas. No obstante, el usurpador Alejandro Balas lo nombró sumo sacerdote en el 152 y gobernador de Judea en el 150. En el 143, Diódoto Trifón asesinó a Jonatán y, gracias a su hermano Simón, la guarnición seléucida fue finalmente expulsada de Jerusalén en el 142. Judea floreció durante los siguientes ochenta años; fue independiente bajo el gobierno de los sumos sacerdotes asmoneos, salvo en el período entre el 135 y el 134, cuando Antíoco VII volvió a instaurar el gobierno seléucida. Juan Hircano, hijo de Simón Macabeo, fue sumo sacerdote y gobernador del 135 al 104; hizo un pacto con Antíoco VII y una alianza contra Partia. Extendió el territorio judío tomando Samaria e Idumea, y obligó a los idumeos a adoptar la religión judía. Su hijo Aristóbulo I le sucedió, adoptando el título de rey, pero murió un año después de acceder al trono. Alejandro Jonatás, su hijo menor, reinó entonces hasta el año 76 y adquirió nuevos territorios en Iturea, Galilea, Perea, Transjordania y a lo largo de la costa mediterránea. El rey, sin embargo, se hizo impopular y se encontró con la oposición de los fariseos; cuando Alejandro murió, era inminente una guerra civil. Su viuda, Alejandra Salomé, restableció la situación y reinó en paz hasta el 69. Ver, Alejandría (Egipto).

Judíos de Alejandría

Ver, Alejandría ((árabe, Al-Iskandariya). En el año 332 a.C. Egipto estaba bajo el dominio persa. Ese mismo año, Alejandro Magno entró triunfalmente como vencedor del rey persa ….).

Judit

Libro de. Libro deuterocanónico del Antiguo Testamento, esto es, reconocido como inspirado y parte de la Biblia por la Iglesia Católica, aunque no por los judíos ni otras confesiones cristianas. No se ha conservado en hebreo, sino únicamente en versión griega, dentro de la Septuaginta. Se trata de una narración piadosa y edificante sobre una heroína judía, Judit, que salva a su pueblo dando muerte al general enemigo, Holofernes, tras haberle atraído con sus fingidos favores, en un clima de heroísmo y patriotismo. Los detalles del libro difícilmente se dejan relacionar con hechos históricos o lugares geográficos reales, pero la finalidad del relato es inculcar en el pueblo una verdad teológica: Dios tiene poder absoluto para salvar a su pueblo de sus enemigos aun utilizando para ello personas débiles, observantes de la Ley; eso debe servir de consuelo en tiempos de crisis. Se piensa que el autor fue un judío de Palestina, próximo a los círculos fariseos, de mediados del siglo II a.C.. El personaje de Judit cortando la cabeza de Holofernes ha servido de inspiración a numerosos literatos, músicos y artistas occidentales.

Judit

(Yehudit / Iudith) (¿ca.500 a.C.? ¿ca.350 a.C.?). Personaje central del Libro biblíco de su nombre, perteneciente al grupo de los deuterocanónicos. Judit, de la tribu de Simeón, fue hija del israelita Merari y esposa de Manasés. Tras la muerte de su esposo, se retiró a una vida recogida y de oración. Más tarde, cuando su ciudad, Betulia, estaba sitiada por los asirios, pudo llegar con su esclava al campamento del jefe enemigo, Holofernes, a quien pudo engañar gracias a su belleza y después de un banquete, decapitarlo, con lo que logró la desbandada de los sitiadores asirios que fueron perseguidos por los judíos. Según el relato bíblico, Judit vivió 105 años, en medio del respeto de su gente. Aunque se ha dudado del valor histórico del Libro de Judit, equivoca el nombre del rey asirio del momento al confundirlo con el babilonio Nabucodonosor, los modernos exégetas aceptan su historicidad, situando los hechos en época del rey persa Darío I o en la del asirio Artajerjes III, quien contó con un militar de nombre Orofernes (Holofernes), según se sabe por Polibio, actuando en su campaña contra Egipto.

Jueces

Término que deriva de la palabra semita Shophetim (caudillo), de amplísimas connotaciones. En Israel significaba jefes sobre los cuales podía llegar a descender el espíritu de Dios, para aunar a su pueblo y salvarlo del peligro. Eran considerados unos héroes que asumían el poder en tiempos de crisis y demostraban ser dignos de su cargo. Los jueces de Israel tenían amplias poderes pero su autoridad no era ni absoluta ni permanente, por lo que no pudieron transmitirla ni institucionalizarla de forma organizativa. Por ello no evolucionó sino que dio paso a la monarquía. La única fuente histórica de que disponemos para su conocimiento es el Libro de los Jueces del Antiguo Testamento. Fueron jueces de Israel: Otoniel, Aod, Ehúd, Samgar, Débora, Barac, Gedeón, Tolá, Jair, Jefté, Abesán, Elón, Abdón, Sansón y Helí. El más conocido es Sansón por el llamado Ciclo de Sansón y su lucha contra los filisteos. Su actuación se extendió a lo largo del período que media entre la conquista de la Tierra Prometida por Josué y la consolidación de un reino unificado bajo Saúl y David. Los israelitas que conquistaron y se repartieron la Tierra Prometida formaron una endeble federación tribal que se asentaba sobre un territorio cuyos anteriores señores no habían sido ni expulsados ni aniquilados. A consecuencia de ello se produjo una situación en la que se alternaban la coexistencia y el conflicto: por un lado estaban las relaciones comerciales, la confraternización y los matrimonios con gentes de otros pueblos; por otro, una rivalidad política que se veía exacerbada por el exclusivismo monoteísta israelita, un rasgo que contrastaba vivamente con el laxo politeísmo de todos los demás pueblos. De tanto en tanto, una o varias tribus israelitas caían en el paganismo y adoraban a algún dios, o Baal, de los pueblos vecinos. Esta apostasía era castigada por el Dios de Israel permitiendo que los apóstatas cayeran bajo el dominio de uno de los pueblos que habían sojuzgado al conquistar la Tierra Prometida. No obstante, pasado un período de servidumbre, que variaba según los casos, Dios elegía a un libertador en la persona de un juez y de nuevo se volvían las tornas: los paganos eran derrotados y gran número de ellos aniquilados, mientras que los arrepentidos israelitas volvían a prosperar bajo la mirada vigilante del juez. A la muerte del juez, el ciclo volvía a iniciarse una vez más, y no se rompería hasta que la frágil federación de este período diera lugar a un reino de Israel centralizado, que, en tiempos de Salomón, el hijo de David, llegaría a convertirse en una próspera potencia de ámbito regional. Para los israelitas, estos pueblos paganos, con los que mantenían unas relaciones que alternaban entre la confraternización y el enfrentamiento, eran una especie de primos lejanos que habían permanecido en aquellas tierras cuando los hijos de Israel (Jacob) marcharon a Egipto. Los cananeos, por ejemplo, eran los descendientes de Canaán, el hijo de Cam; los moabitas y los amonitas descendían de Moab y Ben Ammí, hijos de Lot; y los edomitas, de Esaú, también llamado Edom. Sólo los filisteos constituían un pueblo completamente extraño, tanto por su raza como por su religión. Para los jueces más conocidos, ver, Ehúd, Débora, Gedeón, Jefté, Samuel y Sansón. Ver, Shophet.

Jueces

Libro de los. Libro de la Biblia, incluido dentro de los "Profetas anteriores" y considerado como uno de los libros "históricos". Los hechos que relata tienen lugar entre la muerte de Josué y el nacimiento de Samuel. Se trata del período de los "jueces" o líderes carismáticos que rigieron la vida de las doce tribus de Israel antes de que se estableciera la monarquía (aproximadamente del siglo XIII al XI a.C.). Abundan los materiales antiguos de distinta procedencia, tales como las leyendas ancestrales sobre distintos héroes (Gedeón, Sansón, etc.). El relato de todos esos sucesos se encuentra muy influido por ideas teológicas similares a las del libro de Josué: cuando Israel es infiel, Dios lo castiga entregándole en manos de sus enemigos; provienen también probablemente de la última redacción del libro, revisado después del destierro de Babilonia, en el siglo VI a.C.. En el capítulo 5 se incluye uno de los pasajes poéticos más antiguos que se conservan en la Biblia: el canto rememorando la victoria de Débora y Sísara contra los reyes cananeos en el valle de Yizreel.

Jueces de los demos

Dikastai kata demous (probablemente instituidos por Pericles, recorrían el Ática con autoridad para resolver casos judiciales).

Jueces del Infierno

Platón dice que antes del reinado de Júpiter, había una ley establecida desde el principio del mundo, que al salir de la vida, los hombres fuesen juzgados para recibir la recompensa o el castigo de sus buenas o malas acciones. Pero como este juicio se celebraba en el instante que presidía la muerte, estaba sujeto a grandes injusticias. Los príncipes avaros y crueles comparecían delante de los jueces con toda la pompa y aparato de su poder, les deslumbraban y les ponían tímidos, de modo que pasaban sin dificultad a la morada feliz de los justos; al contrario, los buenos, pobres y sin apoyo, estaban expuestos a la calumnia y condenados como culpables. La fábula añade que movido Júpiter por las infinitas instancias que se le dirigían, mudó la forma de estos juicios, fijando el tiempo en el momento que sigue a la muerte. Radamantis y Eaco, hijos ambos de Júpiter, fueron establecidos jefes, el primero por los asiáticos, el segundo por los europeos; y Minos para decidir soberanamente en caso de oscuridad e incertidumbre. Su tribuna se hallaba colocada en un lugar llamado Campo de la Verdad, porque no se podía acercar a él la mentira y la calumnia; y confinaba por una parte con el Tártaro y por la otra con los Campos Elíseos. Allí comparecieron los príncipes; desnudos de su grandeza, reducidos a sí mismos, sin defensa y sin protección, mudos y trémulos por su suerte, después de haber hecho temblar toda la tierra. Si el juzgado se encontraba culpable de crímenes que podían ser expiados, se le confinaba por cierto tiempo al Tártaro, y con seguridad de salir de él cuando se hallara suficientemente purificado. Tales son las ideas que tenía sobre la otra vida un filósofo clásico. Los griegos habían sacado la idea de este juicio después de la muerte, de una antigua costumbre de los egipcios, que refiere Diodoro: "Cuando un hombre muere en Egipto, dice, se anuncia el día de los funerales, primeramente a los jueces, después a toda la familia y amigos del difunto; al instante se reunen cuarenta jueces y van a sentarse en su tribunal, erigido en la otra parte de un lago antes de hacer pasar el muerto por este lago. La ley permite a todos quejarse contra el muerto. Si alguno es convencido de haber vivido mal, los jueces dan la sentencia y privan al muerto de la gloria que se le había preparado, pero si el que ha intentado la acusación no la prueba, está sujeto a grandes penas. Cuando no se presenta ningún acusador, o los que se presentan son convencidos de calumnia, todos los parientes se quitan el luto, alaban al difunto, sin hablar siquiera de su raza, pues todos los egipcios se creen igualmente nobles, y en fin ruegan a los dioses infernales que les admitan en la mansión de los bienaventurados. Entonces todos los asistentes felicitan la muerte del que debe pasar a la eternidad a gozar de la paz y de la gloria".

Jueces reales

Institución persa, una especie de consejo supremo, integrado al parecer por siete personas. Como se desprende de las funciones que les confiere Heródoto, sus atribuciones suponían una limitación al poder real. Si cometían injusticia no sólo eran destituidos, sino que podían ser castigados severamente.

Juego de la serpiente

En el antiguo Egipto, era una especie de "juego de la oca", que se practicaba sobre una mesa redonda en forma de una serpiente enroscada. Era un juego muy antiguo, practicado ya en el Imperio Antiguo, del que se han encontrado restos de sus útiles en diversas tumbas de la Dinastía I. Ver, Juegos.

Juego de mesa

Corresponde al signo jeroglífico "senet". Los juegos de mesa fueron muy populares en el antiguo Egipto y, de entre los mismos, probablemente el senet fue el más importante por su significado cultural y religioso. Este juego ya se observa en pinturas de tumbas del Imperio Antiguo desde la Dinastía V, y mantuvo su popularidad a lo largo de toda la historia de Egipto. La palabra senet significa "transcurso" y al menos en tiempos tardíos este juego se asoció seguramente con el paso a través del mundo subterráneo. El tablero del senet constaba de treinta casillas divididas en tres filas de diez, generalmente con símbolos jeroglíficos relacionados con el juego en las cinco últimas casillas. Cada uno de los dos oponentes tenía cinco peones o piezas de juego (en el Imperio Antiguo eran siete) que se diferenciaban por su forma cónica o discordal y, en ocasiones, también por el color. En tiempos del Imperio Nuevo aparecieron peones más elaborados, a veces en forma de cautivos atados arrodillados, o adornados con la cabeza del dios protector Bes. Con frecuencia, la superficie de la caja del senet tenía en su reverso un juego más reducido -de veinte casillas- denominado tjau (que tal vez significara "ladrones"), inventado durante la Dinastía XVII. Según parece, en ambos juegos el movimiento de las piezas venía determinado por la utilización de huesecillos parecidos a un dado o arrojando unos palos con los lados de distintos colores. En un papiro de la Dinastía XX o XXI, se hace una parodia de este juego en una composición satírica que muestra a un león y a una gacela jugando con inteligencia. Aunque no se conocen con certeza todas las reglas de este juego, sí parece clara la conexión del senet con ciertos conceptos de la otra vida. Durante los Imperios Antiguo y Medio fue de carácter secular, y a partir del Imperio Nuevo el senet aparece mencionado en varios textos religiosos, de entre los que destaca el capítulo 17 del Libro de los Muertos. De hecho, aunque el juego continuó siendo una diversión popular, se colocaba también en las tumbas no únicamente como pasatiempo para el difunto, sino también en conexión simbólica con los logros de la persona fallecida en la otra vida. Ello se observa en los muros de muchas tumbas y en viñetas del Libro de los Muertos que muestran al difunto jugando sin oponente visible, como en la pintura de la tumba de la reina Nefertari. Se supone que en estas escenas se jugaba contra los poderes del Más Allá, y que la victoria del difunto señalaba su buena fortuna en la otra vida. En la escritura, el juego senet representaba a la palabra men, "perdurar", y es posible que este significado reflejara los vínculos del juego con la otra vida. En representaciones bidimensionales este juego se representaba de forma idéntica al jeroglífico, con los peones encima del borde superior del tablero, según los cánones egipcios de perspectiva "torcida" o "compuesta". Efectivamente, en varias representaciones se puede observar que las piezas no se dibujaban en la propia superficie de juego, pues muestran claramente las casillas del tablero en lo que parece ser (a juicio de los sistemas de perspectiva modernos) el costado de la caja de juego. Ver, Juegos de tablero, Senet, Juegos.

Juegos

Recogemos aquí algunos términos contenidos en el presente Diccionario, que se refieren a juegos que han proporcionado entretenimiento en diferentes culturas de la antigüedad: Tesserae, Senet, Juego de mesa, Juegos de tablero, Juego de la serpiente, Damas, Astrágalo, Latro, Juegos en la vida privada, Mehen, Morra, Ostomaquia, Taba, Tali, Tésera, Alea.

Juegos Acciacos

Juegos de Accio (para conmemorar su victoria de Accio, Augusto instituyó unos juegos celebrados cada cuatro años en la ciudad de Nicópolis).

Juegos Apolinarios

o Apollineos o Apollinares. Los Juegos Apolinarios eran los más antiguos de los juegos recentiores (los de época histórica); se celebraban entre el 5 (antes, el 6) y el 13 de julio en honor de Apolo. De acuerdo con Tito Livio y Macrobio, comenzaron el 212 a.C. durante la Segunda Guerra Púnica, como efecto de las profecías de los Carmina Marciana y con el fin de conseguir el apoyo del dios contra Aníbal. Tenían lugar en Roma (en el circo, ludi circenses, o en el teatro, ludi scaenici); si se celebraban en Ostia los ludi Castorum. Ver, Juegos, Fiestas griegas.

Juegos Apollinares

Juegos Apolinarios (los Juegos Apolinarios eran los más antiguos de los juegos recentiores (los de época histórica)).

Juegos Apollineos

Juegos Apolinarios (los Juegos Apolinarios eran los más antiguos de los juegos recentiores (los de época histórica)).

Juegos atléticos

En las ciudades griegas del Imperio romano, eran los juegos más apreciados por el gran público a juzgar por la importancia de los premios concedidos a los vencedores cuando se trata de un concurso temático (medio talento o un talento, o sea 3.000 o 6.000 denarios), y el número de pruebas se limita a dos grupos principales, las carreras y los deportes de lucha. Las carreras son las más gloriosas y normalmente cuentan con dos carreras de velocidad, el estadio y el doble estadio (diaulon), y una carrera de fondo (dolichos), de longitud variable según las ciudades. Con mucha frecuencia tambien perduran las carreras con armas, como la célebre "carrera del trofeo" de las Eleutheria de Platea, que vale a su vencedor el título de "el mejor de los griegos". Ver, Fiestas romanas.

Juegos Capitolinos

Célebres juegos, instituidos por Domiciano, que atrajeron grandes multitudes y continuaron siendo célebres por lo menos durante los siglos II y III de nuestra era. Domiciano, como antes Nerón, había añadido a los concursos de atletas competiciones puramente literarias: un premio de elocuencia griega, un premio de elocuencia latina, otro de poesía. Domiciano construyó un edificio especial para sus concursos: un estadio, en el Campo de Marte, cuya forma se puede hoy día reconocer aún en la plaza Navona, en el Campo de Marte. Treinta mil espectadores, acaso, podían alojarse en él. Ver, Fiestas romanas.

Juegos Cereales

"Ludi Cereales". Juegos circenses en honor a Ceres, que culminaban el 19 de abril. Ver, Fiestas romanas, Juegos de Ceres.

Juegos Cetastos

El origen del nombre de estos juegos romanos, no está claro. Ver, Fiestas romanas.

Juegos Circenses

o Juegos del circo. Término genérico bajo el cual se comprendían todos los certámenes del circo de cualquier naturaleza que fuesen. Pero en su origen estos juegos no fueron sino varias clases de carreras a las que se unieron luego los otros certámenes atléticos. La mayor parte de las fiestas romanas eran acompañadas de juegos de circo, y los magistrados daban muy a menudo esta especie de espectáculo al pueblo. Los grandes juegos, llamados propiamente circenses, duraban cinco días y comenzaban el 15 de septiembre. Adriano mandó que se celebrasen siempre el 11 de las calendas de mayo. El mismo emperador inventó nuevos juegos del circo, que fueron llamados plebeyos; sin embargo los autores que refieren el nombre, no dicen si se componían de ejercicios diferentes de los de los juegos ordinarios. Ver, Juegos.

Juegos Comunes

Concursos organizados por un koinón provincial.

Juegos de Accio

o Juegos Acciacos. Para conmemorar su victoria de Accio, Augusto instituyó unos juegos celebrados cada cuatro años en la ciudad de Nicópolis, que había fundado cerca de Accio. Al hacerlo quería honrar a Apolo, su protector, pero también imitaba conscientemente el rito griego de los Grandes Juegos. Su ceremonial fue reproducido en Roma y utilizado en la dedicación del templo de Apolo Palatino. Estos juegos de Augusto no sobrevivieron mucho a su reinado. Ver, Fiestas romanas.

Juegos de carrera

Ver, Senet, Juegos de Tablero, Juego de mesa.

Juegos de Ceres

o Cerealia. Se celebraban del 12 al 19 de abril y no incluyeron elementos teatrales hasta época imperial. Ver, Juegos, Fiestas romanas, Juegos Cereales.

Juegos de Flora

Juegos teatrales romanos, celebrados del 28 de abril al 3 de mayo, notorios por su desenfreno. En ellos ejecutaban danzas prostitutas profesionales. La trompeta señalaba tanto el inicio del espectáculo como el de cada una de sus partes. Ver, Juegos, Fiestas romanas.

Juegos de Helios

Juegos cuatrienales instituidos por el emperador Aureliano en el siglo III. Ver, Fiestas romanas.

Juegos de Marte

Juegos instituidos por Augusto con motivo de la inauguración del Foro levantado por él y presidido por el templo de Mars Ultor, dedicado el 1 de agosto del año 2 a.C..

Juegos de tablero

La familia de donde proviene el ajedrez, la de los juegos de tablero, se originó ya en las más remotas civilizaciones, desde Egipto y Mesopotamia, y se dispersó geográficamente en las culturas de todo el mundo. Los estudios realizados durante los últimos dos ss. son numerosísimos y de ellos se desprende que en su mayoría de los juegos de tablero resultan en su remoto origen tan misteriosos como el ajedrez, aunque representen un paso más allá con respecto a las prácticas atléticas, mágicas o adivinatorias rituales. La información más abundante sobre juegos de tablero en la remota Antiguedad proviene de Egipto. Las fuentes son por una parte las piezas y tableros encontrados en las excavaciones arqueológicas, y por otra las representaciones pictóricas en diversos monumentos, a menudo con inscripciones explicativas complementarias. Hay además referencias escritas en diversos textos. Ya en el período predinástico de Egipto, unos 4.000 años antes de nuestra era, las excavaciones de EI-Muhasna mostraron una tumba de un médico-mago con una tablero de arcilla de 3x6 cuadros y 11 piezas de forma cónica para jugar en él con fines probablemente religioso-adivinatorios. Este es al parecer el más antiguo juego de tablero del que se tiene noticia. Numerosas representaciones iconográficas a partir de la Dinastía V (ca. 2494-2345 años antes de nuestra era), casi siempre en templos o tumbas, dibujan a jugadores ante un tablero, que ordinariamente se muestran de perfil sin permitir colegir su forma ni número de cuadros. Egipto es el único país que presenta imágenes de juegos de tablero con gran profusión, que no aparecen en los monumentos de otras culturas, ni siquiera en la India. Partiendo de esa riqueza iconográfica, Wolfgang Decker analiza cuatro juegos de tablero egipcios: El seneb (o "de las treinta casillas"), el "juego de las veinte casillas" muy emparentado con el anterior, el "juego del escudo" y el "juego de la vasija o de la serpiente". Juegos más o menos parecidos fueron conocidos por civilizaciones relativamente próximas en el espacio y en el tiempo, en Mesopotamia, por ejemplo. Cuando, en 1926, se encontraron las tumbas de la Primera Dinastía de Ur (alrededor de 2500 a. J.C) el arqueólogo sir Leonard Woolley encontró cuatro tableros de juego, que variaban solamente en cuanto a la decoración de las casillas. El tablero es un rectángulo de 3x8 al que faltan dos casillas en cada una de las filas exteriores. Las piezas eran blancas y negras, siete por bando. El juego está estrechamente relacionado con el que en Egipto se conocía como "juego de las veinte casillas". Las primeras imágenes en ser estudiadas fueron las de Medinet Abu, mostrando al faraón Ramsés III (Dinastía XX) jugando a un juego de tablero con la diosa Isis, y se interpretan actualmente como pertenecientes al juego de Tau o "de los ladrones". Los dos adversarios están ante un tablero con cinco piezas cada uno, blancas y negras, y en la ordenación inicial con un espacio vacío entre las piezas en el que pueden caber algunas de ellas. El mismo juego aparece en las pinturas de Beni-Hasan, de la Dinastía XII, casi mil años anterior. La fuerza de las imágenes hace venir a la mente la comparación con el ajedrez y de hecho, ya en 1832, el referente del British Museum Frederic Madden, en un comentario marginal, admitía la posible existencia del protoajedrez en el antiguo Egipto. Poco después, los egiptólogos Samuel Birch y sir J. G. Wilkinson pretendieron identificar algunos de estos juegos al menos como "damas". Según J.Gardner Wilkinson, "las damas eran un pasatiempo favorito de los egipcios de todas las clases sociales y Ramsés III está representado en varias ocasiones jugando en el palacio de Tebas. El número de piezas no se deja determinar con exactitud, pero eran de color diferente en los extremos opuestos del tablero, y no eran planas". El mismo autor supone que los juegos de los egipcios eran ajedrez, damas y alquerque, al igual que los juegos que durante la Edad Media aparecen en Códices como el del rey Alfonso X de Castilla. Tambien el egiptólogo del siglo pasado Samuel Birch pretendió identificar algunas de las pinturas como "juego de damas" a lo máximo, pero rechazando que alguna de ellas fuese interpretable como ajedrez. En 1890, el bibliófilo catalán J. Brunet y Bellet elaboraba a partir de estas y otras teorías toda una sugestiva hipótesis sobre los orígenes del ajedrez en Egipto, su difusión al mundo griego y romano, y su implantación ulterior en la Persia sasánida a partir de Bizancio, es decir, siguiendo un vector de dirección diametralmente opuesta al que se viene admitiendo como dogma oficial desde hace 300 años. Aunque Brunet escribe en ocasiones con apasionamiento y subjetivismo, sus argumentos resultan muy sólidos y brillantes en determinados aspectos de la cuestión. Por más que su trabajo haya quedado relegado al olvido bibliográfico, el concepto de "protoajedrez" y sus posibles raíces lejanas en los juegos egipcios sigue avalado por un gran número de hechos. Ver, Senet, Juego de mesa, Latro, Juegos.

Juegos del circo

Juegos Circenses (término genérico bajo el cual se comprendían todos los certámenes del circo de cualquier naturaleza que fuesen. Pero en su origen estos juegos no fueron sino ….).

Juegos egipcios

Heródoto pretendía que los juegos de paciencia habían sido inventados por los lidios sitiados en Sardes, para distraerse del hambre. Pero los había ya en el Egipto Antiguo. En el Imperio Antiguo, el juego de la serpiente arrollada debía de parecerse a nuestro juego de la oca; podían participar en él seis personas. Más tarde se conoce un juego que se practicaba sobre un tablero rectangular con treinta casillas. Las excavaciones han sacado a la luz un atablilla taladrada sobre la cual se hacían evolucionar cinco perros y cinco chacales. Pero no conocemos las reglas de esos juegos. Parece que tuvieron cierto papel en las relaciones entre los vivos y los muertos. Podían ganarse en el juego las almas de los difuntos, las cuales debían ceder a los requerimientos de los vivos cuando perdían. Los niños, para jugar, tenían muñecos articulados, muñecas de trapo, peonzas,....

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