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Página 1311 - 1322 Palabras 65501 al 65550 de 66095

Palabra   |   Descripción

Abrocomo

o Abrocomes. Con el mismo sentido que abrocaito, sobrenombre griego de Baco.

Abrocomes

Abrocomo (con el mismo sentido que abrocaito, sobrenombre griego de Baco).

Abrochos

En el Egipto romano, existía una clasificación cualitativa de las tierras. Según su situación con relación al agua una tierra será abrochos, si es no inundada. Ver, Chersos, Bebregmene, Embrochos, Limne, Hammokostos, Katexysmene, Potamopheretos.

Abrocaito

o Abrocaites "de quien la larga cabellera anuncia la molicie". Epíteto de Apolo.

Abrocaites

Abrocaito ("de quien la larga cabellera anuncia la molicie". Epíteto de Apolo).

Abrizghian

Abrizán (fiesta que los antiguos persas celebraban el día trece del mes Tir (septiembre) con varias supersticiones).

Abrizano

Abrizán (fiesta que los antiguos persas celebraban el día trece del mes Tir (septiembre) con varias supersticiones).

Abrizán

o Abrizghian o Abrizano. Fiesta que los antiguos persas celebraban el día trece del mes Tir (septiembre) con varias supersticiones. Los persas mahometanos sólo han conservado de esta fiesta la aspersión de esencia de rosa o de flor de azahar con que se agasajan los unos a los otros en las visitas que mutuamente se hacen en este día, que cae hacia al equinoccio de otoño.

Abritus

o Abrittus o Castellum Abritanorum o Abritum o Abrito o Abricium. Ciudad romana de la provincia de Mesia Inferior, centro comercial y artesanal de Mesia. A pesar de su desarrollo a finales del siglo II y durante época severiana, no tuvo promoción cívica hasta después de Marco Aurelio. Fue el lugar de la derrota y el asesinato del emperador romano Decio a manos de los godos (batalla de Abrito en julio o agosto del 251). Fue destruida por los ávaros en el siglo VI. La II cohorte Lucensium estaba acuartelada allí en el siglo II. Se realizaron excavaciones arqueológicas en el lugar en el año 1.953. Hoy, cerca de Razgrad, provincia de Razgrad, Bulgaria.

Abritum

Abritus (ciudad romana de la provincia de Mesia Inferior).

Abrittus

Abritus (ciudad romana de la provincia de Mesia Inferior).

Abrito

Abritus (ciudad romana de la provincia de Mesia Inferior).

Ábritas

Nombre que Diodoro da a un pueblo indio, en la márgen oriental del río Abris, que emigró por no someterse a Alejandro Magno.

Abrincatuos

o Abrincates o Abrincatui "gentes de los puertos". Llamados Abrincatui por Plinio el viejo, fue un pueblo galo que vivía en la zona oeste del actual departamento de Mayenne, Francia. Dieron su nombre a la ciudad de Avranches, que supuestamente fue construida por ellos, situada en el departamento de la Mancha, cuyo territorio estaba ocupado por las tribus galas de los unelles y los abrincates durante la conquista de Julio César en el año 56 a.C.. En el siglo IX a.C. los abrincatuos ocuparon Avranches, villa próspera de la época, que a continuación de la invasión de los romanos va a cambiar de estatus. En el siglo V, cuando la autoridad de Roma empezaba a declinar, los abrincatuos se unieron a los caletes, namnetes, redones, unelos, lexovios, esuvios, viducasses, andécavos, aulercos (diablintes, cenómanos y eburovices), veliocasses, parisios y venetii en el seno de una vasta federación conocida con el nombre de Confederación armoricaine destinada a derrotar a los ocupantes.

Abrincatui

Abrincatuos ("gentes de los puertos". Llamados Abrincatui por Plinio el viejo, fue un pueblo galo que ….).

Abrincates

Abrincatuos ("gentes de los puertos". Llamados Abrincatui por Plinio el viejo, fue un pueblo galo que ….).

Abril

Aperire, porque en él se abre el seno de la tierra. Este mes está bajo la protección de Venus. Ausonio lo pinta como un joven coronado de mirtos que parece danzar al son de instrumentos musicales. Cerca de él hay una pequeña cazuela donde se exhala el incienso y la antorcha que brilla en su manos esparce olores aromáticos. En Gravelot, coronado de mirto y vestido de verde tiene el signo de Tauro, guarnecido de las flores con que la naturaleza empieza a adornarse. La figura de Cibeles, teniendo una llave y que parece apartar su velo, es una alusión ingeniosa a la etimología del nombre. Adorna el fondo del cuadro una lechera. En Cl. Audran, la diosa de los amores tiene en la mano una manzana de oro: está sentada con su hijo sobre una nube, bajo un toldo de mirto y de flores. Más abajo se ve una fuente sostenida por delfines y un cisne nadando en su vaso, a cuyo alrededor se ven palomas que tiran su carro. Encima del toldo, cuelgan trofeos amorosos de los rosales, y a su lado se ven gorriones, aves consagradas a la diosa.

Abrig

Sacerdote purificador, en los templos sumerios.

Abridor de la Boca

El sacerdote más importante del culto del dios Jenti Irty, en Letópolis, que ostentaba este curiosísimo título, datado desde la Dinastía III egipcia.

Abricium

Abritus (ciudad romana de la provincia de Mesia Inferior).

Abricantui

Comarca de la Lugdunensis Tertia (Galia), situada hacia el norte y oeste de la provincia. Limitaba al norte con el país de los unelli, al sur con el de los aulercios diablintes, al este con los viducasses y essui y al oeste con el Oceanus Britannicus.

Abri

Tribu iliria que formaba parte de los taulantii. Preparaban hidromiel.

Abrettenoi

Tribu de Misia oriental. En tiempos de Adriano formaron la nueva ciudad de Hadrianeia.

Abretino

Abretano (epíteto de Zeus. Con esta advocación tenía un templo en Abretena, Misia).

Abretia

o Abrecia. Ninfa que dio nombre a Misia, donde Júpiter era adorado, y de donde también este dios tomó el nombre de Abretano o Abretino o Abretenos.

Abretenos

Abretano (epíteto de Zeus. Con esta advocación tenía un templo en Abretena, Misia).

Abretenia

Abretena (comarca de la parte oriental de Misia, Asia Menor, junto a la frontera de Bitinia).

Abretena

o Abretania o Abretenia. Comarca de la parte oriental de Misia, Asia Menor, junto a la frontera de Bitinia. Sus habitantes, en las luchas del segundo triunvirato, se decidieron por Octavio. Habitantes, abretinos. )o( MITOLOGÍA.- Según Suidas se llamó así por la ninfa Abretia o Abrecia. Estuvo consagrada a Zeus.

Abretano

o Abretenos o Abretino. Epíteto de Zeus. Con esta advocación tenía un templo en Abretena, Misia.

Abretania

Abretena (comarca de la parte oriental de Misia, Asia Menor, junto a la frontera de Bitinia).

Abrencio

(ss. III-II a.C.). Nombrado gobernador de Tarentum por Aníbal, entregó la plaza a los romanos.

Ábrego

Viento procedente de África, que sopla del suroeste, portador de lluvias y temido por los navegantes, como lo testimonian los naturalistas antiguos y los poetas.

Abrecia

Abretia (ninfa que dio nombre a Misia, donde Júpiter era adorado, y de donde también este dios tomó ….).

Abrazo

En Egipto, corresponde al signo jeroglífico "hepet". Este jeroglíco, que representa dos brazos alzándose en un abrazo, fue utilizado como determinativo en palabras tales como ienek, "rodear", y hepet, "abrazar" o "sostener". Se encuentra con frecuencia este signo, con estos significados, en textos e inscripciones donde se dice que el rey tiene una relación especial con los dioses. Por ejemplo, en los Textos de las Pirámides, el íntimo vínculo entre el monarca y una divinidad protectora se pone de manifiesto, en muchas ocasiones en un abrazo del dios o diosa: "Nut ha caído sobre su hijo, a saber, tú, y así podrá protegerte; ella te envuelve, te abraza, te eleva, ya que tú eres el mayor de sus hijos" (ensalmo 1629). Como resultado de este concepto, desde el Imperio Antiguo la diosa Nut fue representada a menudo en la parte interior de las tapas de los féretros y sarcófagos recibiendo al difunto entre sus brazos. En otros contextos representativos, la forma del jeroglífico fue incorporada, también con cierta frecuencia, a obras de tres dimensiones en las que estaba implícita la idea del abrazo. Es especialmente común en estatuillas que muestran a Isis extendiendo sus brazos para abrazar a su esposo Osiris o a su hijo Horus, de pie ante ella. En la estatuilla votiva de Nebra, actualmente en el Museo Británico, el escriba sujeta una efigie de Osiris de esta manera, y una comparación de la posición de los brazos de Nebra con el signo hepet revela la consciente utilización de esta forma jeroglífica. Esta misma posición se usó también, al menos desde el Imperio Medio, en la estatuaria de grupos familiares privados, en los que un familiar, generalmente el padre, sostenía a un niño ante sí. En tales obras las manos del padre están dobladas hacia adentro, en la forma exacta del jeroglífico, en lugar de aparecer de perfil, como ocurre con las manos de otros miembros del grupo. En contextos más simbólicos, este jeroglífico se utilizó en imágenes del sol naciente donde los dos montes del horizonte aparecen como los pechos de una diosa recotada, cuyos brazos levantados sostienen y abrazan al disco solar. Una viñeta de un papiro del Museo Británico muestra ciertas particulsaidades al respecto, puesto que el artista retrató al propio disco solar abrazando a la tierra. En algunas obras del Imperio Nuevo, se observa que el signo para "abrazo", de manera ocasional, fue utilizado también a un nivel de asociación secundario, cuando se formaba con los brazos sobrepuestos de personas que están una frente a la otra. En la tumba del príncipe Amunherjepechef, del Valle de las Reinas, varias escenas representan a Ramsés III saludando a divinidades como Imsety, Isis y Ptah-Tatenen. En cada una de estas escenas el rey y la divinidad se encuentran cara a cara, cogidos de una mano y levantando las manos libres para saludarse mutuamente. La figura formada por el cruce de brazos y manos en estas imágenes es exacta a la del signo para "abrazo" -aunque invertida-, y es posible que se buscara este efecto como parte del contenido simbólico de tales escenas, que buscaban resaltar la estrecha relación entre el rey y los dioses.

Abraxas

o Abrasax. Con este término se pueden expresar dos cosas: el nombre del dios de los gnósticos y el de las piedras Abraxas. No se halla usado con toda claridad el nombre de la divinidad Abraxas entre los seguidores del gnosticismo. Este sistema religioso era una reminiscencia de la filosofía griega, de las mitologías de los orientales, de las creencias de los judíos y de las del naciente cristianismo. En él caben los cultos de Mithra, Cibeles y de Isis; la doctrina del neopitagorismo, la moral de los estoicos: un verdadero selecticismo, si bien con la nota dominante de la cristiana. Cada maestro de la secta, salvando alegoría que ha de guiar en la inteligencia del Antiguo Testamento, exponía sus opiniones gnósticas de una manera acomodaticia. El más genuino representante y más profundo expositor de la doctrina gnóstica fue Basílides, a quien hay que pedir prestada la significación de la divinidad Abraxas dentro de la gnosis. En su concepción, el Dios-Nada gozaba de triple virtud activa, y conforme a ella creó tres mundos: el de los espíritus o hipercósmico, el de la materia informe o intermedio y el de las cosas actuadas por el acto de la redención. Cada uno de ellos tenía un jefe supremo, un Archón, y éste, por no querer estar solo, se crió un hijo, y entre los dos produjeron todos los mundos que están esparcidos por el éter, que componen un número de 365, correspondientes a los 365 días del año; este número se halla indicado por el nombre Abraxas o Abrasax. El más elevado entre todos se llama Ogdoada, y tenía ocho eonas, ó inteligencias superiores, con gran número de principados, potestades, dominaciones: sobre todas. ellas reinaba Abraxas. Esta diinidad es, por tanto, el Dios supremo. Procediendo en las generaciones de las parejas de eonas hasta el mundo 364, se llega a la Hebdómada: el gran Archón de la Hebdómada era Jehová, o Jahvé, el dios de los judíos. La doble forma ortográfica con que aparece esta palabra, se debe á la confusión que los latinos hacían de la sigma y de la xy griegas, lo que acontecería antes de que la forma lunar de la sigma (S) se extendiera. El dios Abraxas de Basílides es el Mithra iranio y mazdeísta, el dios de la luz, el juez de las acciones buenas, y muy probablemente el Mithra védico, el dios sol, parentesco que se explica por las ramificaciones de la doctrina gnóstica, que recogió parte de su fondo de las religiones del Egipto, Asiria, Persia y de la India. Al sol, divinidad de estos pueblos oponen los gnósticos a Cristo, Sol de Justicia. Existen algunos puntos de contacto entre la religión de los persas y la cristiana en el sacramento de la comunicación de los fieles con Dios, la Eucaristía cristiana. El nombre Abraxas se halla escrito casi siempre en el reverso de las piedras de este nombre, y en ocasiones aparece en yuxtaposición como en Ablanacanalba, legible en ambas direcciones, o alargado con signos de cuyo recorte continuado en cada línea y las reducciones sucesivas de éstas resultaba un cono invertido con toda la palabra por base y la A por vértice, atribuyéndosele poder curativo en los que lo llevaran colgando del cuello: un amuleto. Ver, Abracadabra, Basílides.

Abraxas

o Abrasax. El nombre de piedras Abraxas no expresa, a pesar de su uso tradicional, sino muy inadecuadamente el contenido de las piedras gnósticas, pues se encuentra la palabra Abraxas en gran número de dichas piedras, pero quedan otras que son indicativas de algún misterio de la secta y no la contienen. Es, como si se quisiera que Júpiter ó Venus representaran todo un conjunto de monumentos del paganismo. Sólo como autorizado por un uso corriente y a falta de otro mejor, puede admitirse el calificativo. Es lógico creer que aun para los mismos gnósticos no existía relación alguna entre los símbolos e inscripciones de sus piedras y la idea fundamental de la secta, dada la heterogeneidad que resulta de la doctrina de las numerosas sectas en que se subdividía, y de las cuales llegaron a contarse unas setenta. Por esto no se ha intentado siquiera la redacción de un inventario figurado de la infinidad de piedras. Los eruditos modernos las atribuyen a tres procedencias: a los paganos, a los cristianos y a los gnósticos. Los museos ostentan ricas colecciones con numerosas variedades, procedentes, al parecer, de Egipto, Asiria y de España. Algunos no ven en ellas otra cosa que puros juegos de numeración, mientras que otros creen vislumbrar signos astronómicos. Las figuras que en esas piedras hay grabadas guardan visible relación con las divinidades que influyeron en el gnosticismo representando varios de sus atributos, las cuales, de formas monstruosas antropomórficas por lo común, simbolizan las cinco propiedades fundamentales de la divinidad basilidiana: cabeza de gallo (Providencia), piernas y pies de serpiente (Ánimo y Razón), el zurriago en la derecha (Fuerza), en la izquierda un círculo, escudo o corona (Sabiduría) en torno de un palo de doble cruz. Sólo un estudio concienzudo sobre las lecturas ya admitidas, tomadas como puntos, de partida y de comparación, puede hacer adelantar la interpretación de la epigrafía glíptica de estas piedras en el asombroso número de pormenores que ofrecen. Un estudio completo de estas piedras requiere conocimientos de la Cábala, que aparece visiblemente en las inscripciones gnósticas. Destino final de las abraxas, ha sido la de servir de amuletos y talismanes.

Abraxas

Uno de los caballos del Sol citado por Homero.

Abrax

Caballo de la Aurora. Algunos autores le llaman Labrax.

Abravannus

Río de Britannia, que desaguaba en el que hoy se llama canal de San Jorge (St George's Channel), canal marino que separa Gales e Irlanda.

Abravannus

Golfo de Britannia, situado en la costa bañada por el Oceanus Hibernicus, al suroeste de la región y limitado al oeste por el cabo Novantarum.

Abraun

Espíritu de la mitología alemana del que se decía que revelaba a los hombres los lugares en que se encontraban las riquezas ocultas. Se encarnaba en las raíces de mandrágora.

Abrasax

Abraxas (con este término se pueden expresar dos cosas: el nombre del dios de los gnósticos y el de las piedras Abraxas).

Abrámide

o Abrámida. Túnica que usaban las mujeres griegas. Era de color oro, azafranado o amarillo. Su forma era igual al de la vestimenta llamada krokopon o crocota.

Abrámida

Abrámide (túnica que usaban las mujeres griegas. Era de color oro, azafranado o amarillo).

Abraica

Nombre que los basilidianos, herejes del siglo II, daban a una potencia celestial.

Abrahán

Abraham.

Abrahámico

Perteneciente o relativo a Abraham.

Abraham

(san) (?-476). Cenobita de Siria, que fue preso por los sarracenos al ir a Egipto a visitar a los anacoretas. Escapó de sus manos después de cinco años de cautiverio y viajó a Auvernia a fundar un monasterio en Clermont Ferrand, del que fue Abad y en el que murió. La Iglesia celebra su fiesta el 15 de junio, aniversario de su fallecimiento.

Abraham

o Ibrahim. Primero de la serie de patriarcas de Israel. Nació en Ur, Caldea, en el bajo Éufrates. En compañía de su padre Téraj o Tharé o Terah, descendiente de Sem, y su sobrino Lot abandonó Ur durante el turbulento período que siguió al desmoronamiento del imperio (semita) de Babilonia y viajó hacia el noroeste en dirección a Jarán, un territorio que se encontraba entre el Tigris y el Éufrates, cerca de la actual frontera sirio-turca. Allí fue donde Téraj y sus seguidores se establecieron, y donde el propio Téraj moriría. Tras la muerte de su padre, Abraham recibió el mandato divino de proseguir su viaje. Marchó hacia el sur, cruzando la tierra de Siquem, entre Betel y Ay, hasta llegar a Hebrón, para internarse luego en el Négueb. A esas alturas, tanto Abraham como Lot habían acumulado grandes vacadas y rebaños. Aunque en términos comparativos podían considerarse ricos, se trataba de un tipo de riqueza bastante precaria. Para mantener sus animales en buenas condiciones, los patriarcas necesitaban disponer de grandes extensiones de tierra y siempre estaban a merced de los elementos. Una hambruna podía privarles de toda su riqueza a una velocidad pasmosa, y fue precisamente una hambruna (igual que le ocurriría más adelante a su nieto Jacob) lo que condujo a Abraham hasta Egipto, donde permanecería durante un cierto tiempo. En Egipto hizo pasar a su esposa Sara por una hermana, ante el temor de que el faraón, atraído por la belleza de Sara, le matara para arrebatársela. De hecho, el faraón quedó tan fascinado con Sara que se la llevó a palacio y colmó a Abraham de regalos. Pero, entonces, Dios hizo que cayeran sobre el faraón y su corte una serie de enfermedades, hasta que, finalmente, el faraón descubrió el engaño de Abraham, le devolvió su mujer y le mandó que abandonara sus tierras. De regreso a Betel, Abraham le dijo a Lot que, dada la gran cantidad de riquezas que habían acumulado entre ambos, aquella tierra no bastaría para los dos, por lo que las disputas y las desavenencias se harían inevitables. Le propuso que se separaran y dejó que Lot eligiera primero hacia dónde dirigirse. Lot escogió el fértil valle del Jordán y se estableció en Sodoma. Por su parte, Abraham, que había recibido de Dios la promesa de que le daría a él y a sus descendientes todas las tierras que consiguiera abarcar con su vista, se estableció en Hebrón. Allí llegó a convertirse en una pequeña potencia, tomó parte en las contiendas que enfrentaban a los reyes del este con los del oeste (los reinos del entorno del Éufrates contra los del entorno del Mar Muerto), y sentó las bases del futuro poderío militar de su pueblo. Asimismo, fundó una dinastía. Aunque una esclava le había dado un hijo, Eliezer, Abraham seguía sin tener descendencia legítima. Sin embargo, Dios le había comunicado en un sueño que dentro de 400 años sus descendientes dominarían sobre todas las tierras que se extendían entre Egipto y el Éufrates. Sara, que aún no había tenido hijos, le entregó a su sierva egipcia Agar como concubina y ésta dio a luz a Ismael. Trece años después, cuando Abraham era ya centenario, Dios le prometió que cumpliría la alianza que había hecho con él y que le concedería una progenie fructífera y legítima, a condición de que todos sus descendientes fueran circuncidados como símbolo de dicha alianza. A mediodía, mientras se hallaba sentado a la entrada de su tienda, junto a la encina de Mambré en Hebrón, se aparecieron a Abraham tres hombres y le dijeron que Sara le daría un hijo. Sara, que había estado escuchando, no pudo contener la risa, pues hacía mucho que se le había pasado la edad de concebir. Sin embargo, quedó encinta y dio a luz a Isaac. Para entonces, Abraham había abandonado Hebrón (presumiblemente debido a una nueva hambruna), y había regresado al Négueb, donde viviría en calidad de extranjero en las tierras de Abimélek, el rey de Guerar, a quien, como ya había hecho con anterioridad, hizo creer que Sara era su hermana. Abraham recibió de Dios el mandato de sacrificar a su amado hijo Isaac. Se dispuso a obedecerlo, pero fue relevado de cumplir tan odiosa obligación cuando, en el ultimo instante, un ángel le dijo que desistiera de su empeño y que, en lugar de a su hijo, sacrificara a un carnero que había quedado enredado por los cuernos en unos matorrales cercanos. Abraham regresó a Hebrón, donde fallecería Sara. Por 400 siclos, compró a un hitita, de nombre Efrón, la cueva de la Makpelá, donde enterró a Sara, y donde, más adelante, él mismo sería enterrado por sus hijos Isaac e Ismael. Tras la muerte de Sara, Abraham volvió a contraer matrimonio, en este caso con Queturáo Cetura, de quien tendría seis hijos más. La última acción de Abraham de la que se guarda noticia escrita fue encontrar para Isaac una esposa que proviniera de su misma tierra de origen. De Abraham y de sus hermanos desciende buena parte del amplísimo elenco de personajes que figuran en el Antiguo Testamento, no sólo entre los israelitas, sino también entre los ismaelitas, madianitas, edomitas, amalecitas, moabitas y ammonitas. Los judíos y los árabes consideran a Abraham como el fundador de su raza y las naciones ismaelitas han tomado su origen y su nombre de Ismael, hijo de su esclava Agar. Si las iglesias Griega y Romana han puesto el nombre de Abraham en sus leyendas, el Corán habla de él también con respeto. Algunos escritores mahometanos sostienen que Abraham hizo el viaje a la Meca y empezó a construir el lugar sagrado de aquella ciudad. La datación de su figura sigue siendo objeto de polémica, con fechas que oscilan entre los ss. XXI y XV a.C., si bien la moderna erudición tiende a inclinarse por la primera de ellas. Abraham es el primero de los patriarcas, el primer padre histórico de los israelitas y una figura mucho más real que su padre legendario, Adán. Su rasgo definitorio es precisamente la paternidad y la historia que mejor le define es aquella en la que su sentido paternal es puesto a prueba al ordenarle que sacrifique a Isaac. A diferencia de lo que ocurre con casi todos los demás personajes importantes del Antiguo Testamento, no falló en ninguna de las pruebas a las que se vio sometido y murió sin que su historial hubiera sufrido mancha alguna por haberse desviado de su deber o de su humanidad. En el pórtico norte de Chartres se le muestra volviendo la cabeza a un lado, mientras con un gesto, tan benigno como enigmático, acaricia con una mano al pequeño Isaac. Durante la Edad Media se dio el nombre de "el seno de Abraham" a un sector del mundo de ultratumba. Era el lugar donde las almas de los muertos que no estaban irremisiblemente condenadas esperaban a que las oraciones de los vivos les aseguraran el tránsito hacia el Paraíso. Esta zona ha sido denominada la antecámara del Paraíso. Esta concepción, que fue promovida con energía por San Agustín, fue una de las etapas del proceso que condujo, ya a finales de la Edad Media, a la noción del Purgatorio. Cuando, en el siglo XVI, la idea del Purgatorio recibió la plena aprobación de la Iglesia católica, el seno de Abraham dejó de tener una función o una localización determinada, pero persistió como metáfora para denotar ideas de comodidad, asilo, o incluso el propio Paraíso. Abraham no sólo desempeña un papel relevante en las tradiciones judía y cristiana, sino también en la musulmana. Ver, Isaac, Amrafel, Lot, Melquisedec, Khalil-Allah, Resurrección.

Abraham

(san) (siglo IV). Obispo de Arbelas, Persia, martirizado el año 348, junto con los también santos Sapor, Isaac, Mahanes y Simeón, con motivo de la persecución decretada por Sapor II. Su fiesta se conmemora el 5 de febrero.

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