Región de Asia, situada al noroeste del golfo Pérsico, al oeste del río Tigris y atravesada por el Éufrates, que coincide parcialmente con la Baja Mesopotamia y hoy forma parte de Irak. De los varios períodos en que suele dividirse la historia de los pueblos de Mesopotamia es el más antiguo el correspondiente al florecimiento de la entidad política de su nombre. Hacia el VI milenio a.C. y según parece con ocasión sobre todo de factores climatológicos, tuvo lugar una ocupación de los valles del Tigris y el Éufrates, en la Baja Mesopotamia, por los pueblos de Sumer y Acad, procedentes, según algunos autores, de Asia y de los confines de Arabia. Los sumerios fueron el pueblo más antiguo que se estableció en la Baja Mesopotamia, región que de ellos recibió el nombre de Sumer y el que existían las ciudades de Lagasch, Erech o Uruk, Ur, Eridu, Larsa, etc.. Los sumerios, que originaron la civilización babilónica y no pueden ser incluidos en ninguno de los demás grupos que existieron en la región del Éufrates eran braquicéfalos, de estatura mediana, nariz prominente y labios y pómulos acentuados. Iban rapados, incluso la cabeza, y usaban generalmente una sola prenda, que les llegaba de la cintura a las rodillas. Cuando aparecieronon en la Historia se hallaban en plena civilización. Se trataba de un pueblo inteligente, con grandes aptitudes como organizador y comerciante y, según algunos, debieron ser negros, aunque esto no ha podido demostrarse. La hipótesis de su procedencia de la India o del Asia central parece más bien inconsistente. Tiende, sin embargo. a afirmarse la suposición de que fueron resultado de mezcla entre elementos caucásicos y los indígenas mesopotámicos, por ciertos rasgos del idioma, de la religión y de la cerámica. Los acadios, procedentes de Arabia, de raza semita, y caracterizados, por su nariz aguileña, larga barba y cabellos rizados se establecieron en la comarca que por ellos se llamó Acad, citada en la Biblia, y situada junto a la orilla izquierda del Éufrates y en la parte más estrecha de Mesopotamia. En la lucha entre las ciudades-estado por la hegemonía, se fueron sobreponiendo a los sumerios, sus vecinos del Sur, durante el cuarto milenio a.C., y se asimilaron su superior cultura, aunque su lengua prevaleció sobre la de los vencidos. De la fusión de ambos pueblos surgió Caldea. Las noticias que se poseen de los pueblos de Mesopotamia hacia el cuarto milenio, gracias a los descubrimientos en las estaciones prehistóricas cercanas a la primitiva Ur, nos los muestran como un pueblo de agricultores y pastores, aunque dedicados también a la pesca. Es notable el conjunto de objetos y útiles descubiertos; sobre todo, la cerámica presenta formas y motivos decorativos de gran belleza. El primer soberano digno de mención fue Sargón (ca.2.752 a.C.), acadio en cuyo tiempo destacaron las ciudades de Sírpula, donde se han encontrado el palacio y la estatua del rey Gudea; Kirch en el Norte, y Ur, mencionada muchas veces en la Biblia, en el sur. Gudea de Lagash, que reino hacia 2500 a.C. restableció el imperio sumerio y protegió las artes. Posteriormente en el período comprendido entre 2500 a 2000 a.C., pasó la hegemonía a la ciudad de Babilonia, cuyo primer monarca importante fue el celebre Hammurabi, rey legislador. A cotinuación pasó el poder a Asiria (ca. 1250 a.C.), nacida en el actual Kurdistán de la expansión caldea, valle arriba del río Tigris y que conservó la supremacía hasta ser derrotada, en 612 a.C., por una coalición de medos y babilonios. La conquista de Babilonia por Ciro (539 a.C.) puso fin a este imperio, heredero de la vieja Caldea.
)o()o( RELIGIÓN Y CREENCIAS PRIMITIVAS )o(
Las concepciones religiosas de los primitivos sumerios fueron muy distintas de las de los acadios, semitas, y tuvieron numerosos puntos de contacto con los egipcios, aunque siempre existió clara distinción en la representación de los dioses pues aquéllos lo hicieron siempre en figura humana. El mundo estaba constittrido por cuatro elementos: cielo, tierra, agua e infierno, vinculados a sus respectivas deidades: Anu, Enlil, Ea, y Nergal. Enlil era el dios supremo, dominador de los demás dioses y de los hombres, y su padre, Anu, fue semejante al Cronos helénico. También adoraron a los astros: al Sol, con el nombre de Shamash, y a los planetas; así, la Luna era Sin; Venus, Istar, cuyo culto comprendía prácticas licenciosas, etc.; y cada ciudad-estado tenía su divinidad peculiar: Eridu, a Ea; Larsa, a Shamash; Ur, a Sin, etc.. El dios gobernaba la ciudad de un modo semejante al de un soberano temporal, con mayordomos o administradores encargados de percibir sus rentas, un sumo sacerdote con sus ayudantes, un tesorero y jefes de almacén, de provisiones, lecherías, pesca y transportes. Todo este personal desempeñaba sus cargos dentro del recinto del templo, por lo cual éste no constaba de una sola construcción, sino que consistía en un enorme conjunto de edificaciones que era, a la vez, templo y palacio, almacenes y oficinas de gobierno. Esto explica el hecho de la imposición, por parte de Babilonia, de su propio dios, Marduk, al obtener esta ciudad la hegemonía en Mesopotamia a fines del tercer milenio a.C. Aneja a los templos se levantaba una torre llamada zigurat, que los sacerdotes utilizaban. Como observatorio astronómico. Por Io que respecta a las creencias de ultratumba los primitivos habitantes conocieron y practicaron normas, semejantes a las de los egipcios; pero los sumerios más recientes, quizá por influencia de los semitas, despreocupados más bien respecto al particular, no poseyeron una doctrina clara sobre la vida de ultratumba limitándose a practicar fielmente el enterramiento de los muertos con objeto de que el alma pudiera marchar libre a las regiones ultraterrenas. Así se deduce de los hallazgos arqueológicos correspondientes a las primeras épocas de Ur, que han mostrado tumbas de reyes no sólo con los usuales objetos de uso personal, joyas, etc., sino con ofrendas, estatuillas y, lo que importa de modo excepcional, acompañados de cadáveres de sus familiares y servidores, práctica salvaje aunque no exclusivamente de este pueblo. Los sacerdotes, observando la posición de los astros al ocurrir el nacimiento, predecían con su horóscopo el porvenir de las personas; y los magos, con sus amuletos, exorcismos, etc., las libraban del maleficio de los seres demoníacos. Gracias a este carácter práctico y utilitarista de su religión los caldeos progresaron en el conocimiento de los astros y supieron distinguir los planetas de las estrellas, determinaron la duración del año y los doce signos del Zodíaco, calcularon los eclipses de Sol y de Luna, e inventaron el cuadrante solar, las medidas de tiempo (año, hora, minuto y segundo), la semana (divida en siete días en honor a los siete planetas), la división de la circunferencia en grados, minutos y segundos, y las medidas de longitud, capacidad y peso. También conocieron los cuadrados y cubos de los sesenta primeros números.
)o()o( ARTE )o(
Se poseen datos anteriores al cuarto milenio a.C., acerca del arte sumerio. El elemento constructivo utilizado en arquitectura fue el adobe, hecho de barro, único material abundante en el país, y secado al sol. Sus edificios, de formas pesadas y macizas, y de tendenda cúbica o de paralelepípedo en los monumentos civiles, y de pirámide truncada en los templos o zigurates, carecieron no obstante de solidez, por lo deleznable del material empleado. Por eso, los agentes físicos redujeron las ciudades caldeas, babilónicas y asirias a colinas arcillosas. Sus templos primitivos fueron habitaciones cuadradas dentro de recintos rodeados por un muro; luego, para morada del dios, construyeron plataformas elevadas, protegidas también por murallas, que sostenían una torre de ladrillo, llamada zigurat por los antiguos babilonios, y debajo de ella se encontraba la habitación particular del dios. En tres lados el suelo formaba rampa o declive desde la base de la torre, y frente al lado norte a este de la misma se extendia un gran patio. Muy importante fue el templo de Sin, en Ur. Para revestimiento y decoración de sus monumentos emplearon cerámica vidriada de vivos colores. De la época neosumeria del célebre patesi o rey-sacerdote y arquitecto Gudea, no se conserva ninguna construcción; pero cabe deducir su existencia y la forma por las inscripciones de este rey. Del tiempo de Ur han llegado a nosotros tumbas construidas de ladrillo y constituidas por un corredor y una cámara al fondo de éste, en la cual se abría un camarín, en donde se depositaba el cadáver del titular, mientras en aquélla se colocaban los cuerpos de los familiares y sacerdotes. La estatuaria y los relieves sumerios y acadios presentan caracteres claramente diferenciados, ya que la barba es característica semita y el signo para discriminar las figuras de personajes que la llevan, de las de sumerios, carentes de ella, o para indicar una influencia de estilo de aquéllos en éstos. La barba y la indumentaria, cuya prenda esencial era el manto, de los acadios, fue aceptada por los sumerios, mientras que la religión de la Baja Mesopotamia se impuso a las tendencias monoteístas de los semitas. Las representaciones sumerias presentan a éstos con las manos juntas y recogidas junto al pecho en actitud meditativa. Tras el predominio del acadio Sargón vino el renacimiento sumeriano de los años de Gudea. Las estatuas en diorita que se han conservado de los tiempos de este patesi, y varias de él mismo, muestran un estilo nuevo; se trata de personajes de pie o sentados, y ataviados con un manto que deja únicamente descubiertos el hombro y brazo derechos. La cabeza, rapada, se toca con un ancho y estilizado turbante de lana. Dentro de la estilización se aprecia un detallismo que denota gran madurez.
)o()o( ESCRITURA )o(
Los signos escritos fueron inicialmente, al modo egipcio, de tipo ideográfico, es decir, dibujos representativos de objetos reales, animales, acciones, o de símbolos. Después se substituyeron gradualmente por signos silábicos constituidos fundamentalmente ppor la combinación de un elemento en forma de cuña o punta de flecha (escritura cuneiforme). Estos signos, en número de 400 a 500. fueron inventados por los sumerios y posteriormente adoptados por los acadios. De esta escritura no solamente han llegado a nosotros numerosas inscripciones, sino también tratados enteros conservados en tabletas y cilindros de barro, cocidos después de escritos sobre la pasta blanda, con un instrumento inciso. El idioma sumerio en realidad no está aún clasificado, y ante la dificultad de establecer verdaderas conexiones, se ha querido resolver el problema con supuestos mestizajes, sin más fundamento que aquella dificultad. Los estudios arqueológicos, fundados en nuevas excavaciones, y los lingüísticos siguen a la orden del día.
)o()o( LITERATURA )o(
El extraordinario número de tabletas de arcilla que se han encontrado, permiten un interesante conocimiento de los temas literarios de sumerios y acadios. Cultivaron, preferentemente el género épico-religioso, donde se exponían especulaciones filosófico-teológicas, y se relataban la creación del mundo, el diluvio, las aventuras de los fundadores de ciudades, etc.. Quizá sea lo más conocido la epopeya de Gilgamés, babilónica, pero de origen sumerio, que narra las hazañas de aquel monarca. Hay otros temas igualmente sugestivos en esta epopeya como la narracion del diluvio, de clara relacion con el descrito en la Biblia. Los sumerios sobresalieron, asimismo, en el derecho y las ciencias, éstas confundidas con las creencias religiosas. Las matemáticas, basadas en el sistema sexagesimal, y sobre todo la astronomía, alcanzaron gran auge. El derecho sumerio presentó matices que no se hallaron después ni en el código de Hammurabi. Es notable el hecho de que los hallazgos culturales y religiosos sumerios, perduraron tan fuertemente arraigados que fueron aceptados totalmente por acadios y babilonios.
)o()o( ORGANIZACIÓN POLÍTICA Y SOCIAL )o(
Los sumerios fueron, posiblemente, los verdaderos fundadores de la civilización mesopotámica, en lo que se refiere al cultivo de la tierra y a la organización social y política, pues crearon un sistema admirable de regadío y además supieron cultivar las especies vegetales, domesticar a los animales y trabajar los metales y las piedras más duras. La base de la organización política fue la ciudad-estado, cuya máxima autoridad era el rey-sacerdote o patesi. La economía fue próspera y el cultivo de las tierras se desarrolló con la extensión progresiva de los regadíos. Los sumerios, aunque sometidos al poderío de Sargón, rey de los acadios, transmitieron a éstos las técnicas agrícolas y la escritura. )o(
Ver, Calendario caldeo.