Los primeros pobladores griegos fueron pueblos cazadores y pastores, pertenecientes al Paleolítico Medio, que dejaron restos del hombre de Neanderthal al norte (Tesalónica), y en la isla de Creta. A partir del año 3.000 a.C, se inició en esta isla el asentamiento de pueblos procedentes de Asia Menor que desarrollaron un intenso comercio con el continente asiático y con Egipto, extendido posteriormente a la península. Mil años más tarde llegaron, desde el centro de Europa, pueblos indoeuropeos (aqueos, jonios y eolios). En las islas, la civilización egea se desarrolló independientemente de estas migraciones indoeuropeas, que en sucesivas oleadas fueron ocupando la Grecia continental. La civilización cretense, también denominada minoica, fue la más característica de todo el ámbito egeo. Su época de máximo esplendor tuvo lugar durante los años 2.000 a 1.500 a.C.. El proceso de desarrollo de Creta estuvo marcado, principalmente, por la entrada del uso de los metales (cobre y bronce), junto con las transformaciones sociales y el inicio de la cultura urbana. La llegada de los aqueos inició una civilización que ha sido conocida con el nombre de micénica, por ser Micenas la ciudad que se hizo con la hegemonía después de diversas luchas. Esta civilización puso fin al período de auge cretense, impuso su poder desde Micenas y Pilos hasta Atenas e inauguró una nueva época en la que el comercio se extendió hasta la península. La desintegración del poder micénico (1.100-800 a.C.) tuvo lugar con las invasiones tesálicas, beocias y dóricas, que provocaron el movimiento hacia el sur de las poblaciones establecidas al norte. La más importante de ellas fue la dórica que, desde la península del Peloponeso, empujó a los micénicos hacia las islas del mar Egeo y la costa de Asia Menor. A partir del año 800 a.C., después de la recuperación de los efectos de las invasiones, se inició un fenómeno de máxima importancia en la historia: la aparición de las ciudades-estado (polis), que constituían unidades políticas soberanas. Constaban de un centro fortificado, generalmente sobre una colina, una ciudad residencial y comercial a los pies de este centro, y un territorio rural alrededor, sobre el que a menudo se levantaban pequeñas aldeas. Las polis se organizaron alrededor de un monarca con poder militar y religioso, establecido en Atenas, que gobernaba asesorado por un consejo de ancianos. Los ciudadanos podían ejercitar eventualmente sus derechos políticos, y el Estado les dotaba de protección en épocas de peligro, permitiéndoles el refugio dentro de las murallas. Durante este período se experimentaron también nuevos métodos de gobierno: en el seno de la sociedad griega de la época, típicamente rural, se impusieron los grandes terratenientes, que sustituyeron a la monarquía por el Estado aristocrático. A partir del siglo VII a.C. se inició un período de colonización a través del Mediterráneo, motivado, en gran parte, por la creciente presión demográfica y los limitados recursos económicos. Este fenómeno, que se desarrolló principalmente entre el 770 y el 560 a.C., determinó el nacimiento de un activo comercio y de un importante progreso industrial en la metrópolis. El comercio tuvo máxima intensidad en las ciudades jónicas de Asia Menor: Mileto, la ciudad más importante, abrió el comercio con el mar Negro; Focea y Samos lo establecieron con el Mediterráneo occidental. A partir del año 546 a.C. los persas impusieron su dominio sobre las ciudades jónicas. Éstas, apoyadas por Atenas, iniciaron una difícil resistencia en el año 499 a.C., que culminó en la batalla de Maratón. Con la derrota de los persas finalizó la denominada Primera Guerra Médica (493-481 a.C.), pero diez años más tarde una nueva invasión persa penetró en el Ática y asaltó Atenas, iniciando la Segunda Guerra Médica. El final del conflicto significó la victoria definitiva de los atenienses y espartanos en la batalla de Salamina. La consecuencia más inmediata de las guerras médicas fue la constitución de la Liga de Delos (477 a.C.), bajo la dirección de Atenas, que tenía como principal objetivo la protección contra nuevos ataques persas y el desarrollo del comercio. Durante este período la política interior sufrió una modificación en el sentido más democrático. Pericles (499-429 a.C.) emprendió profundas reformas constitucionales que relegaron el poder de la nobleza a un segundo término, mientras que la burguesía, formada por marineros, comerciantes y artesanos, se convirtió en una clase privilegiada que obtuvo la dirección política de la ciudad. Paralelamente, se inició la disputa entre Atenas y Esparta por la hegemonía de Grecia, que culminó con la guerra del Peloponeso (431 a.C.), en la que intervinieron casi la totalidad de las ciudades griegas. Durante el desarrollo del conflicto, Esparta contó con el apoyo de la oligarquía ateniense, que veía en la guerra la posibilidad de recuperar el poder. Por otro lado, y ya desde su inicio, la guerra fue desfavorable a Atenas, que vivió y sufrió la derrota de sus ciudades aliadas, Platea y Argos, así como la completa destrucción de su flota. Los espartanos impusieron su hegemonía, suprimiendo las instituciones democráticas por gobiernos aristocráticos; en Atenas instituyeron el Gobierno de los Treinta Tiranos, derrocado en el 403 a.C. con el alzamiento general de la ciudad. Viendo peligrar su hegemonía, Esparta pidió el apoyo de los persas que, a cambio, se anexionaron las colonias griegas de Asia Menor. Sin embargo, un nuevo levantamiento determinó la derrota de los espartanos en Leuctres y, definitivamente, en Mantinea en el año 362 a.C.. De este modo, Atenas recuperó parte de su influencia y ambas ciudades reconocieron mutuamente su lugar de preeminencia: Atenas en el mar y Esparta en la tierra. Durante ss. el reino de Macedonia había permanecido políticamente aislado del resto de estados helénicos. Sin embargo, a mediados del siglo IV a.C., la Macedonia regida por Filipo II gozaba de una situación ventajosa respecto a sus vecinos griegos: poseía recursos naturales suficientes y no se hallaba exhausta por las guerras. Por ello, la batalla de Queronea (338 a.C.) permitió la anexión de Atenas y Tebas a su dominio. El hijo y sucesor de Filipo II, Alejandro Magno, animado por ansias de gloria y de conquista, se propuso unificar bajo su poder todo el mundo civilizado. No obstante, antes de iniciar la conquista de Persia, quiso asegurar su dominio sobre las ciudades griegas. Después de su muerte (323 a.C.), los territorios de su Imperio se fragmentaron en diversos estados (Egipto, Siria y otros estados menores de Asia Menor), pero Macedonia continuó manteniendo su hegemonía, aunque cada vez más debilitada. Las ciudades griegas del sur, con el fin de liberarse, formaron la Liga Etolia (279 a.C.) y la Liga Aquea, con las que consiguieron la independencia de la tutela macedonia. Paralelamente, la debilidad política de los antiguos estados griegos determinó, en gran parte, la decadencia del comercio, de la industria y de la agricultura; durante este período se inició un proceso de emigración hacia Asia Menor y una serie de revueltas protagonizadas por las clases populares, descontentas por la crisis general. Por ello, la aristocracia buscó el apoyo de Roma para restablecer el orden conservador y la protección contra los macedonios. Con la derrota de Perseo en la batalla de Pidna (168 a.C.), se disolvió definitivamente el Imperio de Macedonia, que pocos años después pasaría a convertirse en una provincia romana. Posteriormente, los romanos suprimieron la Liga Aquea, por lo que Grecia quedó anexionada a su Imperio como una dependencia de Macedonia (146 a.C.). En el año 88 a.C., Atenas y otras ciudades, con el apoyo de Mitrídates, rey del Ponto, iniciaron una revuelta contra Roma que fracasó. Durante la época de las guerras civiles, Grecia fue el escenario de la lucha entre Pompeyo y César y entre Octavio y Marco Antonio. Posteriormente, Augusto separó Grecia de Macedonia, incluyéndola en la provincia de Acaya y situando la capital en Corinto. Durante el dominio del Imperio romano en Grecia, el emperador Constantino fundó la ciudad de Constantinopla (330). Con la división entre Arcadio y Honorio, el país entró a formar parte del Imperio de Oriente o Bizantino.
)o()o( GRECIA ANTIGUA )o(
Civilización desarrollada en las islas griegas del Mediterráneo que se convirtió en el centro geográfico, cultural y artístico del Mundo Antiguo. Es uno de los episodios de mayor importancia y significado para la civilización de Occidente. La civilización griega presenta diferentes épocas: la arcaica, clásica y la helenística.
)o()o( Grecia Arcaica )o(
Los más remotos pobladores del tercer milenio a.C. de las tierras continentales del mar Egeo, fueron los aqueos; en un principio formaban grupos de clanes patriarcales de economía pastoril, gobernados por un rey que era el varón más directamente relacionado con el creador de la comunidad. La unidad política era la polis o agrupación de varias tribus descendientes de una antepasado común y el poder lo tenían los grandes propietarios de riquezas y fuerza guerrera o aristoi. Formaban el "consejo" de gobierno de la polis, que junto con la "asamblea" eran los instrumentos del poder político de la "aristocracia". La relación entre las diversas polis se llamaba demos, la cual implicaba una moral de convivencia y la exigencia de unos interés comunes. Su base cultural común era la creto-micénica. Alrededor del año 1100 a.C., la invasión de pueblos del norte, los dorios, provocó la desaparición de esta cultura creto-micénica, forzando a la emigración de los más débiles hacia las tierras del norte y del oeste, Bósforo y sur de Italia respectivamente. Empezó así una etapa de la historia de Grecia, llamada período oscuro o Edad Media griega, en la cual se fundieron los elementos indígenas y los invasores. Al comienzo de esta época, siglo VII a.C., y tras una serie de luchas civiles de los grupos sociales, al sistema monárquico le siguió una etapa de gobierno democrático de la aristocracia, que determinó la crisis de la Grecia arcaica y la aparición de nuevas formas que se desarrollaron durante la etapa clásica.
)o()o( La colonización griega en Oriente )o(
Ante la invasión doria y la concurrencia de otras causas (pobreza agrícola, rivalidades políticas entre ciudades) los griegos menos poderosos se vieron forzados a emigrar. Pueden advertirse dos etapas migratorias: en la primera se colonizaron las islas del Egeo y costas del Asia Menor por los jonios. Algunas de las colonias fundadas (Samos, Mileto, Chios, Focea, y otras ciudades rodias) pronto se conviertieron en metrópolis para nuevas fundaciones. En una segunda oleada colonizadora se llenaron de factorías helénicas las costas norte del mar Egeo y el Helesponto, ésta pasó de aquí al mar Negro (Ponto Euxino), desde donde los griegos llegaron hasta Crimea y el mar de Azov y entraron en contacto con los escitas.
)o()o( La colonización griega de Europa occidental )o(
A partir de mediados del siglo VIII a.C. griegos procedentes de Eubea se instalaron en las costas del sur de Italia en el Tirreno fundando la ciudad de Cumas. Siguieron las fundaciones en Sicilia: Naxos y Siracusa, que llegaron a ser las ciudades más pobladas del mundo griego y otras colonias, como Nápoles, por las tierras peninsulares del sur de Italia. A esta región se la llamó Magna Grecia. Más hacia Occidente, los griegos llegaron hasta las costas de España, entraron en contacto con los tartesios, y fundaron varias factorías en las costas meridionales y sudeste peninsular. En el siglo VII una nueva oleada colonizadora, la de los focenses del Asia Menor, tuvo que enfrentarse a los intereses comerciales de los cartagineses y etruscos en el Mediterráneo, y fue derrotado en Alalia en el año 540 a.C. En las costas del sur de Francia fundaron la colonia de Massalia (Marsella) y desde allí partieron para las costas españolas donde fundaron un segundo conjunto de colonias en el levante mediterráneo durante el siglo VI a.C.
)o()o( GRECIA CLÁSICA )o(
Grecia no formó una nación sino un conjunto de ciudades libres y políticamente independientes unas de otras. Cada ciudad poseyó sus órganos de defensa y gobierno que únicamente tuvieron autoridad sobre el núcleo urbano y sus alrededores. Este régimen de estado-ciudad, propio de los pueblos marinos del Mediterráneo, provocó frecuentes luchas entre las ciudades para alcanzar la hegemonía que se manifiestó en el esplendor comercial de la polis. De estas ciudades, las dos que alcanzaron una mayor relevancia fueron Esparta y Atenas, cuya organización social y política fue radicalmente distinta.
)o()o( Esparta )o(
Esparta destacó de entre los demás reinos griegos por su poderío militar. Había sido creada por los dorios durante el siglo IX a.C. y desde sus orígenes hasta su decadencia mantuvo la monarquía y un régimen arcaico que la tradición atribuía a un legendario personaje, Licurgo. La estructura social de la ciudad estaba compuesta por 25000 espartanos, descendientes de los conquistadores dorios, que formaban la aristocracia terrateniente y gozaban de un régimen de privilegios sobre los indígenas sometidos (ilotas y periecos) que en parte eran tratados como esclavos, obligados a trabajar la tierra y exentos de cualquier derecho político. La aristocracia espartana dominaba todo el aparato del Estado, que en la cúspide estaba formada por dos monarcas que reinaban conjuntamente (diarquía). Había un Senado (Gerusia) compuesto por 30 ancianos (gerontocracia) elegidos vitaliciamente entre los aristócratas. Finalmente había una Asamblea popular en la que participaban todos los espartanos mayores de 30 años. Esta estructura, tan rígidamente clasista, pudo mantenerse por el ejercicio del poder autoritario y militarista ejercido por la minoría aristocrática. La educación espartana basada en la austeridad, en la vida en común desde los primeros momentos de la vida, en el ejercicio y el sacrificio por el bien común fueron las normas de vida impuestas a los habitantes de Esparta. Cuando un niño cumplía los siete años, salía de su hogar y comenzaba las prácticas atléticas en instituciones estatales. Al llegar a los catorce años iniciaba sus prácticas militares y a los veinte quedaba integrado en el ejercito espartano donde permanecía hasta los sesenta años dedicado diariamente al ejercicio con las armas. Gracias a su fuerte ejército, Esparta se extendió a costa de sus vecinos, conquistó Mesenia, venció Argo y en el siglo IV a.C. se constituyó como el estado más fuerte de Grecia.
)o()o( Atenas )o(
Fue la capital de la Jonia. Una ciudad junto a las orillas del mar que supo resistir el poderío militar de los espartanos. Su estructura político-social se fue conformando a lo largo de varios siglos, desde el VII a.C, tras las reformas aplicadas por Dracón en su célebre código que, aunque contenía disposiciones muy rigurosas, representó un progreso en algunos aspectos. Más adelante, en el 594 a.C., Solón organizó la vida política con los principios de la democracia. Suprimió la esclavitud por deudas, lo cual supuso una cierta liberación para los campesinos, limitó el poder de la nobleza, reestructuró las instituciones de gobierno de la polis, creó un sistema monetario propio, y en los aspectos legales codificó el derecho de Atenas reconociendo a todos los ciudadanos capacidad para la demanda pública. La obra de Solón se consolidó treinta años después, con Pisístrato en el 560 a.C., etapa de gobierno en la que se instauró la tiranía. Esta etapa supuso un florecimiento económico y social para la polis, apoyada en la legislación anterior. Acometió grandes obras de embellecimiento de la ciudad, entre las que destacan el inicio de las obras del templo de Zeus y la columnata de la acrópolis; también reorganizó las fiestas de la Panateneas. A Pisístrato, le sucedieron sus hijos Hiparco e Hipias, el primero fue asesinado y el segundo fue expulsado de la ciudad. Una nueva etapa se inició con el reinado de Clístenes (510-507 a.C.) al aplicar unas reformas que completaron el sentido democrático iniciado por Solón. La democracia propuesta por Clístenes se fundamentó en el derecho de igualdad política de todos los ciudadanos, todos tenían derecho a participar en el mismo grado en el gobierno de la polis. La soberanía política residía en la Asamblea, formada por todos los ciudadanos varones atenienses, en la que todos tenían derecho de voz y voto para aprobar las leyes, declarar la guerra, firmar las paces, administrar justicia y elegir a los magistrados. Junto a ésta estaba el Consejo de los 500 que era un órgano deliberante formado por ciudadanos que se renovaban por turno. Para evitar posibles tendencias a la tiranía, Clístenes instauró el ostracismo, o sea, el destierro de la ciudad por un tiempo determinado. Con todo ello, Atenas pasó a ser el estado más avanzado políticamente de su tiempo, y lo que es más importante, la cuna de la cultura de Occidente. El crecimiento y poderío económico y marítimo de los griegos, especialmente de Atenas, fue un obstáculo para los fines imperiales de los persas. Darío I y Jerjes quisieron organizar un imperio de carácter universal que ratificara su dominio no sólo sobre las tierras continentales del Asia Menor y de la Mesopotamia, sino que también querían ejercerlo sobre las áreas marítimas de todo el Mediterráneo. Tal situación originó largos enfrentamientos entre Persia y Grecia (500-479 a.C.) que fueron la causa de cambios importantes en el equilibrio de fuerzas en el área: los persas desistieron de su propósito de conquista y los griegos salvaron su libertad política y cultural. Gracias a las guerras persas, Atenas se colocó a la cabeza de los Estados griegos y se erigió en metrópoli de los jonios. Unió bajo su dirección a gran número de islas y ciudades del Egeo y Jonia en una confederación o liga marítima cuyo centro religioso era el santuario de Delos, por lo que se llamó Liga délica. Su organizador fue Arístides en el año 477 a.C. y acogía a ciudades como Eubea, Mileto, Samos, Lesbos, y otras colonias jonias. En Atenas, los demócratas, enemigos de Esparta, alcanzaron el poder político y realizaron nuevas reformas democráticas promovidas por Pericles en el año 462 a.C., esto condujo a enfrentamientos entre Esparta y Atenas, cuyo resultado benefició sobremanera a Atenas, pese a tener que reconocer la supremacía militar espartana sobre el Peloponeso. Con la paz firmada por ambos, en el año 445 a.C., Atenas fue reconocida como la potencia hegemónica en los aspectos económicos de las colonias griegas en el Mediterráneo. El artífice de este despegue imperial fue Pericles, que desde el año 443 al 429 a.C. ejerció un poder que, por su trascendencia, se le suele llamar siglo de Pericles. El desarrollo político de Atenas y su tendencia a monopolizar el comercio en perjuicio de ciudades dependientes de Esparta (Egina, Megara y Corinto) provocaron nuevos choques entre ambas. Tebas y Corinto incitaron a Esparta a acabar con el imperialismo ateniense. Esta guerra afectó a todo el Peloponeso durante treinta años y se dirimió con pocas interrupciones. La lucha era indecisa, hasta que los atenienses se aventuraron en una expedición a Sicilia, que terminó en un desastre. Esparta, aunque victoriosa, no logró dominar las rivalidades de los estados griegos. Su decadencia se hizo patente cuando Tebas alcanzó una efímera hegemonía. Grecia quedó debilitada y expuesta al dominio extranjero.
)o()o( Grecia Helenística )o(
Última etapa de la civilización griega, en la que se constituye el imperio griego-macedonio. Macedonia es la región situada al nordeste de la península balcánica, sobre el norte de Grecia. Hasta el siglo IV a.C. su papel en el mundo griego había sido insignificante. La decadencia de los estados griegos y sus continuas disputas facilitaron la política agresiva del rey Filipo. Organizó en su propia patria un estado fuerte sostenido por una economía saneada por el oro de la Tracia y se aprestó a unificar dictatorialmente lo que los griegos no pudieron unificar democráticamente. Tras preparar un ejercito con una famosa caballería pesada organizada en "falanges", venció repetidas veces a los ejércitos griegos y de forma definitiva en la batalla de Queronea (338 a.C.). El movimiento antimacedonio en Atenas estuvo defendido, entre otros, por Demóstenes que a través de sus discursos contra Filipo (Filipicas), trato de evitar, sin conseguirlo, la hegemonía de Macedonia. Para garantizar el sometimiento de Grecia, Filipo constituyó la Liga de Corinto con la intención de atacar lo que aún quedaba del imperio persa. Al morir asesinado en el año 336 le sucedió en el trono macedonio su hijo Alejandro Magno. La empresa proyectada por Filipo fue continuada por su hijo Alejandro. El antiguo enemigo, el decadente imperio persa, fue conquistado sin que su poderosa caballería encontrase una sólida resistencia hasta llegar a las orillas del río Indo por Oriente y el Nilo por Occidente. De este modo Grecia formó un imperio universal, la "Hélade", que dominaba las zonas continentales y mediterráneas de Grecia, Egipto, Asia Menor y Mesopotamia, entre el Mar Rojo y el Caspio. A su muerte en el 323 a.C. sus generales se repartieron su vasto imperio engendrando un período de luchas civiles que dieron paso a reinos independientes: los Antigónidas se quedaron en Macedonia y Grecia; los Ptolomeos en Egipto y los Seléucidas en Siria. El sueño político de Alejandro se frustró pero posibilitó la expansión de la cultura helenística por todo el Imperio. )o(
Ver, Espacio egeo, Estructura social griega, Población griega.