Uno de los términos fundamentales del vocabulario intelectual y filosófico griego. Se trata de un término dotado de una gran riqueza semántica que posee numerosas acepciones. Su significado básico es "algo dicho", ya que procede del verbo légo "decir" como sustantivo verbal. Abarcaba así una enorme gama de significados que iban desde el relato y la explicación de una situación, pasando por la mención, la noticia, la fama, la causa o razón, la definición, la medida, la relación, la proporción, el argumento, hasta la propia facultad del razonamiento o la razón como tal. Expresaba tanto el discurso como la razón, la palabra como el pensamiento, poniendo así de manifiesto la estrecha relación existente entre ambos conceptos dentro de la mentalidad griega, lo que hace prácticamente imposible cualquier intento de establecer una clara línea divisoria entre estos dos campos semánticos. Expresaba lo inteligible, determinado y mesurable frente a lo fantástico, vago e informe, así como la proporción de las cosas, tanto en sí mismas como en su relación con el todo. En la filosofía de Plotino, Dios como principio de las ideas y entre los neoplatónicos, uno de los aspectos de la divinidad. Dentro del lenguaje propiamente filosófico, terminó por designar la razón inmanente, más adelante la razón divina y finalmente, en la teología cristiana posterior, se utilizó para designar al Verbo, la segunda persona de la Trinidad.