Corresponde al signo jeroglífico "menedi". La manera de representar un pecho femenino en este jeroglífico está originada, indudablemente, en un deseo de evitar confusión con el signo "ra" usado para el sol. Desde el punto de vista iconográfico, la forma colgante también implica probablemente la connotación de fecundidad, puesto que figuras con pechos colgantes eran usualmente símbolos representativos de abundancia maternal o natural. Por ejemplo. las representaciones de Hapi, dios de la inundación del Nilo, muestran siempre a esta divinidad como un hombre con la barba de los dioses, aunque con pechos pesados y colgantes. Normalmente este dios, y otras figuras de fecundidad que se asimilaban a su nombre, aparece coronado con tallos de papiro y, con frecuencia, portando ofrendas de agua, flores y otras especies asociadas a la abundancia que él proporcionaba. Este motivo se encuentra particularmente en la decoración arquitectónica y se observa a lo largo de las bases de muros y columnas de casi todos los templos del Período Grecorromano. De manera similar, a Taueret -la diosa protectora asociada con el embarazo y el nacimiento- se la representaba como un hipopótamo erguido sobre sus patas traseras, en posición erecta humana, y con pechos humanos colgantes en lugar de las ubres dcl hipopótamo hembra. De nuevo, la representación del pecho con esta forma refleja con claridad la función simbólica de la diosa, y puede contraponerse a las imágenes de madres amamantando, que como Isis con su hijo Horus, no acostumbraban a aparecer con los pechos caídos. Este uso simbólico de la forma jeroglífica del pecho puede observarse en una pintura de la tumba de Thutmosis III, en la que una diosa con forma de árbol sicómoro amamanta al rey. En la pintura original, el tronco del árbol (que representa el torso de la diosa), el pecho colgante y el brazo que lo sostiene son de color rojo, mientras que las ramas y hojas tienen un color verde que ayudaba a clarificar la imagen. La inscripción que se encuentra tras el rey dice "Menjeperra (el nombre de entronización de Thutmosis III] amamantado por su madre Isis". De hecho, la propia madre del rey se llamaba así, con lo cual la imagen del á rbol nutricio se podía aplicar a ambas madres, la humana y la divina. En la última parte del primer milenio a.C., la sítula, una vasija egipcia usada en ciertos contextos religiosos, quedó asimilada a esta imaginería. De hecho, parece que una de las palabras egipcias para sítula podría haber sido utilizada también para "pecho". La sítula se usaba para llevar ofrendas de agua y leche y, por ser un atributo común de Isis, podía asociar a esta diosa (mediante el agua) con los ritos nilóticos de Osiris y (mediante la leche) con su función maternal como madre de Horus. Así, en la fina estatua de Isis de Ras el-Soda, actualmente en el Museo Grecorromano de Alejandría, la diosa sostiene en su mano izquierda (el lado tradicional para amamantar) una sítula que tiene la forma exacta del jeroglífico "menedi", el pecho colgante. La asociación del pecho con el concepto de fecundidad y con la figura de Isis es aquí completa.