Pasífae, la esposa de Minos, es hija de Helio y de Perseis. Sus hermanos son Perses y Eetes, rey de Cólquide, y su hermana, la maga Circe. La leyenda más célebre de Pasífae tiene Creta por escenario. Se refiere a sus amores monstruosos con un toro. Sobre este particular se contaba que Minos, al reclamar el trono de Creta, había pedido a los dioses un signo que pusiera de manifiesto su derecho al mismo. Al ofrecer un sacrificio a Posidón, había rogado al dios que hiciese salir un toro del mar, prometiéndole sacrificárselo. Pero cuando Posidón le hubo concedido lo que pedía, Minos se negó a cumplir su promesa. Como castigo, Posidón volvió furioso al toro y, más tarde, inspiró a Pasífae un amor irresistible por el animal. Se decía también que era un castigo que Afrodita había infligido a Pasífae porque ésta había despreciado el culto a la diosa, o bien que vengaba a la joven la ofensa recibida de Helio al revelar a Hefesto sus amores clandestinos con Ares (Ver, Afrodita). No sabiendo cómo satisfacer su pasión, Pasífae pidió consejo al ingenioso Dédalo, el cual fabricó una ternera tan perfecta y tan semejante a un animal verdadero, que el toro se dejó engañar. Pasífae se había ocultado en el interior del simulacro, y así pudo realizarse la monstruosa cópula. De estos amores nació un ser medio hombre medio toro, el Minotauro. Minos, al enterarse de la aventura, se irritó contra Dédalo, y le prohibió salir de Creta. Pero, según se dice, éste logró escapar con la complicidad de Pasífae (sobre la versión más corriente de la leyenda de Dédalo, encerrado en el Laberinto después de la victoria de Teseo, ver, Dédalo). Se atribuía a Pasífae un temperamento muy celoso, así como artes de hechicería semejantes a las de su hermana Circe y de su sobrina Medea, hija de Eetes. Para impedir que Minos se uniese a otras mujeres, le dirigió una maldición en virtud de la cual todas las mujeres que amara morían devoradas por serpientes que salían de su cuerpo. Procris lo curó de esta maldición. Existía en Laconia un oráculo de Pasífae. Pero en realidad, de esta Pasífae se decía unas veces que era la Casandra troyana; otras, Dafne; otras, una hija de Atlante que, por Zeus, habría sido la madre de Amón, dios de Cirene (adorado con el nombre de Zeus-Amón).