Corresponde al signo jeroglífico "renpet". Una rama de palmera datilera (Phoenix dactylifera), despojada de hojas y con muescas anuales, parece que fue el método establecido para registrar los años en el antiguo Egipto desde los tiempos más remotos. La palabra egipcia para "registros" o "anales" era genut, de genu, "una rama", y el jeroglífico de la rama de palmera se utilizó en palabras como renpet, "año", y ter, "tiempo" o "estación", desde el Imperio Antiguo. Este signo también aparece en representaciones a gran escala desde los primeros tiempos, y hacia el Imperio Medio su uso se estableció en distintos motivos iconográficos bastante comunes. Debido a su significado implícito de "años" y "medida de tiempo" el signo era especialmente apropiado en contextos relacionados con la coronación y el gobierno del rey, así como con las fiestas sed o de jubileo. En el relieve de la fiesta sed de Sesostris III, de la Dinastía XII, se observa al rey entronizado como monarca del Alto y el Bajo Egipto, que recibe ramas de palmeras con muescas de manos de dos emblemas parcialmente personificados de las Dos Tierras -el halcón Horus y el animal de Seth, respectivamente-. Detrás de ambos emblemas se ven dos pares de grandes signos renpet que, aparte de encuadrar la imagen, refuerzan el contenido simbólico de la representación. La escena completa está sin duda tratada simbólicamente, pero parece más que probable que estas ramas se entregaban al rey egipcio en el momento de su ascenso al trono y en los jubileos. Con el tiempo, a la rama de palmera se le fueron añadiendo otros símbolos, y en obras posteriores del Imperio Nuevo, como la pequeña capilla dorada de Tutanjamón, vemos que las ramas con muescas tienen en su base renacuajos ("100.000") y signos chen ("eternidad") y que cuelgan de ellas grupos de jeroglíficos en los que se lee "fiestas de jubileo" y "toda vida y poder". Así, el símbolo para "año" o "tiempo" se combinó con estos conceptos, y el conjunto constituía una promesa de los dioses para un largo reinado de "cientos de miles de años de vida y poder con muchos jubileos". La rama de palmera fue el símbolo del dios Heh, la personificación de la eternidad, al que se representaba usualmente con el signo renpet sobre la cabeza y dos ramas de palmera con muescas en las manos. Esta rama, como símbolo de tiempo, aparece también en ocasiones en otras representaciones más crípticas; así, por ejemplo, en ilustraciones de la segunda "hora" del Libro de lo que hay en el Mundo Subterráneo, se pueden observar las figuras de tres dioses corriendo, quizá para aclamar al dios sol (y, por asociación, al rey), con signos renpet en las manos. Estas tres divinidades reciben el nombre de "El Abridor del Tiempo", "El Guardián del Tiempo" y "El Portador", y muestran no sólo la importancia del control del tiempo para que el rey fallecido entre con éxito en la eternidad, sino también -como en los ejemplos anteriores- la frecuente e inseparable relación entre el jeroglífico escrito y el elemento pictórico simbólico en el arte egipcio.