Es la más espectacular de las necrópolis de la ciudad de Kerkouane (Túnez, África), la que ha sido excavada más profusamente y, por lo tanto, la mejor conocida y la que ofrece un mayor número de datos. Dicho cementerio está al norte de la ciudad, a unos 500 m de distancia del núcleo urbano. Toda la necrópolis tiene orientación norte-sur, paralela a la línea de costa, con una longitud de casi 1 km. Gran parte de las tumbas descubiertas han sido saqueadas, y muchas lo fueron incluso en época antigua. En algún caso aparecen los monolitos que sellan las cámaras recortados en su tercio superior, justo para permitir el acceso de un niño para saquear el interior de la tumba. También es habitual encontrar candiles u otros elementos de iluminación de cronología medieval o posterior, empleados para alumbrar el interior durante el pillaje de la tumba, y que fueron olvidados en el interior. La señalización del exterior de la tumba con monolitos o estelas facilitó la localización y la profanación de los enterramientos. No obstante, en 1998 y 1999, se detectaron dos hipogeos intactos, con todo el ajuar completo y las inhumaciones y cremaciones del interior en posición primaria. El magnífico estado de conservación de las estructuras de la necrópolis permite el estudio de las tipologías de enterramiento, ya que quedan representados todos los tipos de hipogeos que se desarrollan en el mundo púnico a lo largo de las necrópolis estudiadas en todo el Mediterráneo occidental. Aparecen tumbas en hoyo para inhumaciones y cistas para colocar urnas cerámicas con los restos de cremaciones. También se constatan huecos para la colocación de ofrendas y, fundamentalmente, se documentan hipogeos tallados en la roca, con dromos de acceso escalonado, que puede ser total, ocupando toda la bajada hasta la cámara, o parcial, con una estrecha escalera unida a uno de los laterales. Este último tipo generalmente tiene una estructura compleja con dos cámaras; una de frente a la escalerilla y otra bajo el hueco dejado por la escalera. Los hipogeos se encuentran excavados directamente en la roca, y tan sólo algunos presentan la parte superior del dromos rematado con una fábrica de sillares, que iguala la altura de la parte superior para facilitar su cubrimiento. El volumen de enterramientos es de tal envergadura que toda la plataforma rocosa está taladrada por los hipogeos, que prácticamente se apoyan unos en otros, dada la falta de espacio. De entre los sarcófagos encontrados cabe destacar el hallazgo de la llamada "dama de Kerkouane", una representación en madera de la diosa Astarté, protectora de los muertos, esculpida en la cubierta de un sarcófago (con unas dimensiones de 200 x 52 x 25 cm) que se conserva en el museo de Kerkouane (Ver).