o Acragas o o Agrigentum o Akragas. Ciudad de la costa sur de la isla de Sicilia, una de las más destacadas de la Magna Grecia, situada al suroeste de la actual ciudad de Agrigento. La antigua Akragas se fundó sobre una meseta con vistas al mar, en la costa suroeste de Sicilia, en el borde de la cual se alineaban los principales templos, entre Selinunte y Gela, a orillas del río Akragas. Tenía cerca, además, otro río, el Hypsas y una cresta de colinas al norte que ofrecía una cierta protección natural. El ágora se encontraba más abajo, entre la ciudad y el puerto. Sus anchas avenidas, sus jardines, la magnificencia de sus edificios públicos y de sus santuarios, hacían de Acragante, al comienzo del siglo V, la "más bella de las ciudades mortales", según Píndaro. Fue una colonia de Gela fundada el 582 a.C.. Los primeros líderes fueron Aristonoo y Pistilo y recibieron instituciones dóricas derivadas de Rodas, de la que Gela fue colonia. Acragas creció rápidamente, convirtiéndose en una de las colonias de la Magna Grecia más ricas y famosas. Hacia el 570 a. C. fue sometida a la tiranía de Falaris que la llevó a ser la ciudad más poderosa y extendió sus domino por las armas sobre buena parte de la isla. Una revuelta popular derrocó y mató a Falaris. Durante los siguientes años fue una ciudad libre y de los siguientes sesenta años se conoce muy poco, sólo que entre sus gobernantes estuvieron Alcámenes y Alcandro. Después la ciudad fue gobernada por Terón (hacia el 488 a.C.) quien se alió con Gelón de Siracusa, y expulsó a Terilo de Himera anexando sus dominios. La ciudad se engrandeció con la invasión cartaginesa del 480 a.C. cuando se hicieron muchos prisioneros cartagineses, que se emplearon para el cultivo de los campos y construcción de obras pública y edificios en la ciudad. Terón murió el 472 a.C. y le sucedió su hijo Trasideo, que al contrario que el padre, fue odiado por los ciudadanos y fue derrocado un año después. Se estableció la democracia que duró hasta casi el año 406 a.C., con la invasión cartaginesa, y que fue una época muy próspera; según Diodoro Sículo llegó a los veinte mil habitantes pero dos veces más contando a los residentes y esclavos. La expulsión de la dinastía geloniana de Siracusa fue seguida por revoluciones en muchas partes de Sicilia. Estalló la guerra entre Agrigento y Siracusa y la primera fue completamente derrotada a la orilla del río Himera (446 a.C.). Después el moderado Empédocles controló las luchas de facciones. En el 415 a.C. los atenienses llevaron a cabo la gran expedición a Sicilia y Agrigento se mantuvo neutral, neutralidad que mantendrá cuando Atenas ya estaba prácticamente derrotada. Segesta solicitó por motivos internos la intervención de los cartagineses; la primera expedición cartaginesa fue rechazada (409 a.C.), pero la segunda, tres años después, triunfó con la conquista de Selinunte e Himera. Los agrigentinos, poco predispuestos a la guerra, dispusieron de un ejército mercenario lacedemonio bajo el mando de Dexipo y tuvieron también la ayuda de un ejército siracusano bajo el mando de Dafneo, pero fueron asediados y hubieron de capitular por hambre al cabo de ocho meses. Muchos habitantes fueron masacrados y los que sobrevivieron emigraron a Gela. Los cartagineses ocuparon la ciudad y a la primavera siguiente (405 a.C.) la destruyeron y la abandonaron. Cuando Dionisio I de Siracusa firmó la paz con Cartago, Agrigento, a pesar de los habitantes que pudieron volver, ya no se recuperó. Las murallas no podían ser reconstruidas según el acuerdo de paz. Unos años después pero, se sustrajeron a la dominación cartaginesa y se aliaron otra vez con Dionisio. La paz del 383 a.C. fijó la frontera de los dominios cartagineses en el Halico. La victoria de Timoleón en Crimisos el 340 a.C. permitió una reorganización general. Agrigento, que estaba medio destruida, sería colonizada por ciudadanos de Velia (Italia). Así la ciudad revivió hasta cierto punto, aunque nunca recuperó plenamente su situación previa a la destrucción cartaginesa. Agatocles desde el comienzo de su gobierno en Siracusa aspiraba a dominar la isla. Agrigento se alió con Gela y Mesenia y recibió ayuda de Esparta que envió a Acrobato, hijo de Cleómenes. Acrobato fue derrotado y Agrigento tuvo que comprar la paz y hubo de reconocer la hegemonía de Siracusa. (314 a.C.). Ausente Agatocles en África), 309 a.C., sus partidarios sufrieron algunas derrotas en Sicilia, Agrigento pensó en lograr la hegemonía insular y eligió como jefe al general Jenódoco; muchas ciudades se hicieron independientes. Enna y Gela se unieron a Agrigento y Herbessus y Echetla fueron conquistadas. Pero Jenódoco fue derrotado por los generales de Agatocles, Leptines y Demófilo, y la ciudad fue asediada. Al regresar Agatocles poco después recuperó todo el terreno perdido. Leptines invadió el territorio agrigentino, derrotó a su vez a Jenódoco y obligó a la ciudad a pedir la paz. Al morir Agatocles, Agrigento pasó a Fintias, que fue déspota de la ciudad y después asumió el título de rey. En esta época Agyrium y otras ciudades del interior fueron sometidas, así como Gela, que fue destruida y reconstruida con el nombre de Fintias. No se sabe cómo acabó porque la siguiente noticia es la llegada de Pirro rey de los molosos (Epiro) a Agrigento, que estaba dominada por Sosístrates con una fuerza de mercenarios, que se sometió al epirota. La ciudad fue saqueada tanto por los romanos como por los cartagineses en el siglo III a.C.: por los romanos en 262 a.C. y por los cartagineses en 255 a.C.. En efecto, en la primera guerra púnica, Agrigento, se alió con los cartagineses y el general Aníbal fortificó la ciudadela y estableció una guarnición en la ciudad. Los romanos atacaron la ciudad el 262 a.C. bajo a dirección de los cónsules L. Postumius y Q. Mamilius y la asediaron, pero las epidemias hicieron sufrir mucho a asediadores y asediados durante siete meses. El general cartaginés Hannón auxilió a la ciudad con un ejército pero fue derrotado por los cónsules romanos y el general Aníbal, comandante en el interior, viendo imposible resistir, se escapó de noche con los mercenarios y los soldados cartagineses. Los romanos la ocuparon y 25.000 ciudadanos se convirtieron en esclavos. El 255 a.C., después de algunas derrotas romanas en el mar, el general cartaginés Cartal recuperó Agrigento, y destruyó las fortificaciones. Ya no se sabe nada más hasta el final de la guerra cuando quedó bajo el dominio de Roma. Padeció profundamente durante la segunda guerra púnica (218-201 a.C.) cuando tanto Roma como Cartago lucharon por controlarla. Fue inicialmente fiel a los romanos, pero fue sorprendida por el general cartaginés Himilcón, y Marcelo no la pudo socorrer a tiempo. Fue la última ciudad que el cónsul Lavinius ocupó cuando ya toda la isla había estado reocupada por los romanos, aunque finalmente fue sencillo porque los mercenarios númidas, ofendidos por Hannón, la entregaron al romano sin lucha en el (210 a.C.). Los jefes locales fueron condenados a muerte y el resto esclavizados. Los romanos renombraron Akragas como Agrigentum, aunque durante los siglos posteriores siguió siendo en gran medida una comunidad de habla griega. Tres años después fueron establecidos colonos de otras partes de la isla por orden del pretor Mamilius. Dos años después obtendrá privilegios municipales y de ciudadanía gracias a Escipión el Africano. Se volvió próspera de nuevo bajo el gobierno de Roma y sus habitantes recibieron la plena ciudadanía romana después de la muerte de Julio César en el año 44 a.C.. Emitió moneda con la inscripción "Agkigentum", hasta la época de Augusto. Después de la caída del Imperio Romano, la ciudad pasó a manos del reino ostrogodo de Italia y luego del Imperio Bizantino. Hoy, Agrigento o Girgenti, provincia de Agrigento, Sicilia.