o Egestes. Hijo del dios-río siciliano Crimiso y de una troyana, Egesta o Segesta, la cual acogió favorablemente a Eneas y a sus troyanos a su llegada a Sicilia. Las tradiciones que explican la venida de esta troyana a la isla, lejos de su patria, presentan ciertas variantes. Según Servio, cuando Laomedonte hubo negado a Apolo y Posidón el pago que les debía por la construcción de la muralla de Troya, los dioses enviaron plagas al país. Posidón lo hizo asolar por un monstruo marino, y Apolo, por una epidemia. Cuando éste fue interrogado, indicó un remedio para hacer frente al monstruo de Posidón: el de entregar como pasto a la fiera algunos jóvenes de la nobleza del país. Inmediatamente, muchos troyanos se apresuraron a enviar a sus hijos a paises extranjeros. Uno de los primeros en hacerlo fue Hípotes, o Hipóstrato, el cual confió a su hija Egesta a unos mercaderes, que la condujeron a Sicilia. Allí, el dios-río Crimiso, en forma de oso o de perro, casó con ella y engendraron a Egestes, fundador de la ciudad de Egesta o Segesta. Según Licofrón, Egesta era hija de Fenodamante, un troyano que había aconsejado a sus compatriotas dar al monstruo, como pasto, a la hija de Laomedonte, Hesíone. Laomedonte, para vengarse, entregó a unos marinos las tres hijas de Fenodamante para que las abandonasen en Sicilia a merced de las fieras. Las tres jóvenes escaparon a la muerte gracias a la intervención de Afrodita. Una de ellas, Egesta, casó con el río Crimiso. Su hijo Segesto fundó las tres ciudades de Segesta, Érix y Entela. Una tradición pretendía que Egesta, hija de Hipotes, había regresado a Troya, había casado allí con Capis y había tenido de él un hijo: Anquises. Finalmente, Dionisio de Halicarnaso cuenta que un abuelo de Egesta que había reñido con Laomedonte y había sublevado contra él a los troyanos, fue ejecutado por el rey, junto con toda su descendencia masculina. Al no atreverse a dar muerte a las hijas, entrególas a unos mercaderes. Con ellas embarcó un joven troyano, el cual las siguió hasta Sicilia y casó allí con una, que le dio un hijo: Egestes. Éste, criado en la isla, adoptó las costumbres del país, cuya lengua hablaba. Cuando Troya fue atacada, volvió para defenderla, con autorización de Príamo; pero la ciudad no tardó en caer. Entonces regresó a Sicilia, llevándose consigo a Élimo, un hijo bastardo de Anquises, con tres naves. Finalmente, dice Estrabón que en la fundación de Segesta ayudaron a Egestes los compañeros de Filoctetes.