(ss. I-II). Su nombre fue, Publius Caelius Attianus, según las fuentes literarias, pero su nombre real, a tenor de las inscripciones, fue Publius Acilius Attianus. Caballero romano originario de Itálica y amigo del padre de Adriano, de quien acabó convirtiéndose en tutor en el 85 cuando éste quedó huérfano. Siendo praefectus praetorio, en el 117, al morir Trajano, ayudó a la emperatriz Plotina a que Adriano fuera el designado heredero del trono. Algo más tarde (119), Aciano ingresó en el Senado con rango consular; con ello, Adriano ostensiblemente premiaba su lealtad y sus servicios, pero algunos interpretaron el honor como un modo de apartarle de los cargos influyentes, tras el escándalo del llamado "complot de los cuatro consulares" (118), cuando varios amigos y colaboradores de Trajano, entre ellos los consulares Nigrino, Quieto, Palma y Celso, presuntamente opuestos a la elección de Adriano, fueron acusados de conspirar contra el emperador y rápidamente ejecutados por Aciano en diversos lugares de Italia.