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Página 457 - 1322 Palabras 22801 al 22850 de 66095

Palabra   |   Descripción

EANE

o Eani. Ciudad y capital de Elimia, un reino y región de la Alta Macedonia, que se convirtió en parte del Reino de Macedonia a principios del siglo IV a.C.. Las excavaciones sistemáticas en la zona han sacado a la luz los hallazgos que atestiguan la existencia de una organizada ciudad desde el segundo milenio a.C. hasta el año 100 a.C.. Las excavaciones han desenterrado antiguas piezas de cerámica, pintadas en mate, tanto de colores negro como blanco, de un tipo de la que no se han encontrado casi restos en otros lugares. Algunas datan del siglo XIV a.C., correspondientes a la civilización micénica. Se han hallado también algunos de los más antiguos ejemplos de escritura griega: hay inscripciones con nombres como Pleona y Témida, que prueban que la sociedad macedonia hablaba y escribía en griego antes del siglo V a.C.. Hoy, Eane, unidad municipal de la Unidad periférica de Kozani. 20 krn al sur del la ciudad de Kozani, en Macedonia Occidental, Grecia.

Eani

Eane (ciudad y capital de Elimia, un reino y región de la Alta Macedonia, que se convirtió en parte del Reino de Macedonia a principios del siglo IV a.C.. Las ….).

Eani

Nombre de los salios, de Jano llamado también Eano.

Eanna

Literalmente significa "casa del cielo". También denominado "casa de Anu". Fue el primer templo del dios Anu en Uruk, luego de Anu e lshtar. Dicho templo, junto con otras construcciones formaron un barrio sagrado en la ciudad de Uruk, renovado y restaurado por sucesivos reyes.

Eannatum

(siglo XXV a.C.). Rey sumerio (2.454-2.425) de la Dinastía I de Lagash en época presargónida. A la muerte de Akurgal, su padre, Eannatum le sucedió en el trono de la ciudad-estado de Lagash. El máximo momento de gloria de la ciudad de Lagash se vive con Eannatum. Su reinado, propiciado por el dios Ningirsu, según los textos, coincidió con la hegemonía de algunos reyes de la Dinastía II de Ur, la cual fue alterada, sin embargo, por la invasión de elamitas, dirigidos por Khatanish. Esta acción militar provocó otros sucesos en cadena, pues hubieron de movilizarse buen número de ciudades sumerias, estableciendo coaliciones entre sí para hacer frente a la nueva situación. Eannatum se vio involucrado en estos sucesos e incluso sacó partido de ellos. Fue capaz, entre otras acciones, de expulsar a los elamitas y aun, como dicen sus textos, de destruir su capital, Susa, hasta donde los habría perseguido. Luego derrotó a la ciudad de Mari, gobernada tal vez en esta época por Iblul-Il; se apoderó de Umma, de Uruk, de Ur y de Ki-utu, aparte de añadir Kish a su ciudad-estado, tras expulsar de ésta a Zuzu, un rey de Akshakh, que se había apoderado de ella aprovechando la revuelta situación. Todas estas acciones militares tuvieron como resultado que Eannatum gobernase sobre todo Sumer. Del hecho histórico que mejor se está informado es del viejo contencioso que Lagash seguía manteniendo con Umma y que no había logrado zanjar el arbitraje de Mesilim de Kish. El ensí de Umma, llamado Ush, se lanzó sobre Lagash, pero Eannatum logró vencerle, tras una enorme carnicería entre las tropas ummaítas. Este desastre provocó la eliminación del propio Ush, asesinado por sus súbditos. Su sucesor, Enekalle, aceptó sin contemplaciones las condiciones del vencedor al ceder a Eannatum los territorios en disputa y entregar un tributo en grano. En recuerdo de estos hechos, Eannatum erigió la famosa Estela de los buitres (Museo del Louvre), donde en un largo texto, que completa la decoración de las escenas guerreras, se narra la victoria de Lagash. Se apunta la posibilidad de una serie de expediciones hacia Mari y la futura Asiria, engrandeciendo de esta manera el legado de su antecesor, Urnanshe. En alguna de estas campañas, Eannatum falleció. En su época se sitúa el apogeo de las ciudades de Mari y Ebla. Eannatum fue sucedido en el trono por su hermano Enannatum I. Ver, Cronología de Lagash.

Eano

Jano llamado así, dice Macrobio, porque tomado por el mundo siempre anda. De aquí viene que los fenicios representan esta divinidad por un dragón puesto circularmente, que muerde y devora su cola, para denotar que el mundo se nutre, se sostiene y gira sobre sí mismo.

Eante

Río epirota, que nace en Tesalia cerca de las fuentes del Peneo. Desemboca en el mar Jónico.

Eante

Ninfa que dio su nombre a la ciudad de Eantea, en Lócrida.

Eantea

o Oeanthe u Oeante u Oenantia o Eantia. Ciudad de los locrios ozolios, en la parte occidental del golfo de Crisa o Crissae. Tenía un templo dedicado a Afrodita y otro a Artemisa. Estaba a unos 30 km al este de Naupacto y a unos 22 de Anticira. Sus habitantes son citados en el marco de la Guerra del Peloponeso puesto que, según Tucídides, los eanteos formaron parte de las ciudades de Lócride Ozolia que se vieron obligadas a entregar rehenes al ejército lacedemonio que, en el año 426 a.C., estaba bajo el mando de Euriloco. Corresponde tal vez a la moderna Galaxidí, al fondo de la bahía de Itea, en la costa de Lócride, frente a Egira en Acaya. Hoy, sin embargo, tiende a identificarse con los restos que hay cerca de Eratini, el puerto del pueblo de Vitrinitsa. Se conservan restos de muros poligonales.

Eantia

Eantea (ciudad de los locrios ozolios, en la parte occidental del golfo de Crisa o Crissae. Tenía un templo dedicado a Afrodita y otro a Artemisa. Estaba a ….).

Eantidas de Alejandría

(siglo IV a.C.). Escritor griego de Alejandría que vivió bajo el reinado del primer Ptolomeo, en el siglo IV a.C. Según algunos gramáticos, era uno de los siete poetas de Alejandría, que componían la pléyade trágica.

Eantide

Sobrenombre de Minerva, cuya estatua se veía en la ciudadela de Mégara, dedicada según parece por Áyax, cuando tomó posesión de su reino.

Eartha

Nerthus (diosa de la mitología nórdica y la traducción al latín de Njöror por Tácito, en su obra De origine et situ Germanorum. En su relato describe el culto que ….).

Eas

Aeas (en la mitología griega, es el nombre del dios del río del mismo nombre, en Tesalia).

Eas

Ciudad griega de la isla de Rodas. Fue miembro de la Liga de Delos puesto que aparece mencionada en los registros de tributos a Atenas de los años 454/3, donde pagó un phoros de 3.300 dracmas y en 452/1 a.C.. Aparece también atestiguado en una inscripción del siglo I a.C. Hoy, se desconoce su localización, pero se ha sugerido que podría haber estado dentro del territorio de Lindos.

Easter

o Eostra "resurrección". Diosa de los sajones que se cree que es la misma que Astarté. Se celebraban sus fiestas a la entrada de la primavera.

Easun

Versión etrusca del legendario héroe griego Jasón.

Éax

o Éace. Es uno de los tres hijos de Nauplio y de la hija de Catreo, Clímene (Ver, Nauplio). Son sus hermanos Palamedes y Nausimedonte. Había acompañado a Palamedes a Troya, y cuando éste fue lapidado por los griegos, Éax halló el medio de comunicar la noticia a Nauplio. Para ello inscribió el relato de su muerte en un remo y arrojó éste remo al mar. Sabía que Nauplio, que se pasaba la vida en su barco, lo encontraría forzosamente en el curso de uno de sus viajes. Se pretende también que Éax, para vengar la muerte de Palamedes, había aconsejado a Clitemestra que asesinara a Agamenón. Posiblemente murió a manos de Orestes o de Pílades.

Ebalia

Nombre que tomó el país de Lacedemonia, de Ébalo, mítico rey de Esparta, antepasado de Helena.

Ebálida

Patronímico de Tindáreo, hijo de Ébalo.

Ebálidas

Con este nombre se llamaba a veces a los gemelos Castor y Pólux.

Ebálide

Nombre patronímico de Jacinto, hijo o descendiente de Ébalo.

Ebálides

Sobrenombre de Cástor y Pólux.

Ebalis

Sobrenombre de Helena.

Ébalo

u Oebalus o Oibalos. Ébalo es un rey de Esparta, pero las tradiciones referentes a él no concuerdan en absoluto. Desciende de Lélege y de Lacedemón. En la tradición laconia referida por Pausanias, Ébalo es hijo de Cinortas. En la transmitida por Apolodoro, el hijo de Cinortas no es Ébalo, sino Perieres. Ébalo aparece sólo como padre de Arene, que fue esposa de Afareo, uno de los hijos de Perieres. Por tanto, es abuelo de Linceo, de Idas y de Piso mientras que en la versión precedente Afareo era su yerno (el hijo de Gorgófone y de Perieres, con quien había casado en primeras nupcias (Ver, Gorgófone). En esta segunda tradición, Linceo, Idas y Piso no son, pues, sus descendientes directos, sino los de su mujer. Se ha intentado conciliar las dos genealogías anteriores. La más sencilla consiste en hacer de Perieres un hijo de Cinortas y de Ébalo un hijo de Perieres. Pero entonces se distinguen dos Perieres: el hijo de Cinortas y el de Eolo (Ver, Perieres). Además, Hipocoón sería entonces un bastardo de Ébalo, habido con una ninfa llamada Estratonice. Sus hijos legítimos son Icario, Arne y Tíndaro. Estas leyendas, nacidas de tradiciones locales mal acopladas, son en extremo confusas.

Ébalo

Héroe telebeo, hijo de Telón y de la ninfa Sebetis. Telón había emigrado a Capri, donde casó con la ninfa, que era hija del dios-río Sebeto, en las cercanías de Nápoles. Se había creado un reino en Capri, pero su hijo, encontrando la isla demasiado pequeña para su ambición, había pasado a Campania, en la que fundó un reino entre el Sarno y Nola. Posteriormente figura entre los aliados de Turno contra Eneas.

Ébano

Árbol tropical de gran altura, tronco grueso, corteza gris, hojas alternas de color verde oscuro con peciolos muy cortos, flores axilares y fruto en baya oval; la madera es de gran calidad y muy apreciada en ebanistería. Crece en Ceilán, Malasia, India e Indochina. En el sentido estricto es producida por varias especies del genero Diospyros, pero otras maderas del mismo color, o de color oscuro, de árboles completamente sin relación son a veces también llamadas ébano. Algunas especies bien conocidas de ébano incluyen Diospyros ebenum (ébano de Ceilán), nativa del sur de India y Sri Lanka y Diospyros dendro (D. crassiflora, ébano de Gabón), nativo del oeste de África. El ébano es una madera cuyo color es uno de los negros más intensos que se conocen, y por su densidad muy alta (es una de las pocas maderas que se hunden en el agua, ya que casi todas tienen una densidad inferior a la del agua), su buena textura y su capacidad de pulido muy suave es muy valiosa como madera. Algunas especies del género Diospyros dan una madera que, si bien posee propiedades físicas similares, no es uniformemente negra, sino a rayas. La mayoría de las especies en el género no dan ébano o, incluso en aquellos casos en que lo hacen, dan una madera de baja calidad, como en el caso del caqui americano (Diospyros yiminiana). El ébano, que dispone de copa ancha, flores de tonalidad, verdosa y bayas amarillas, se caracteriza por la calidad y las propiedades de su madera, cuyo color es negro en su parte central. La madera del ébano, además, resulta maciza y muy densa como ya se ha dicho. Al individuo que se especializa en trabajar con ébano se lo denomina ebanista. Los ebanistas utilizan esta madera para crear toda clase de muebles e también adornos y obras artísticas. Incluso de la antigüedad, es posible encontrar sillas, escritorios, cómodas y otras piezas de mobiliario fabricadas con ébano. La restauración de estos muebles, que suelen ser muy valiosos, se considera como un arte en sí mismo.

Ebares

(ss. VI-V a.C.). Hijo del sátrapa Megabazo. Fue sátrapa de Dascilio (o Frigia Helespóntica) después del 490 a.C..

Ebarti I

Eparti I ((siglo XXI a.C.). Rey (ca.2.030) de la Dinastía elamita de Simash, recogido en una Lista real hallada en Susa. Sucedió a Tazitta I. Hubo de ….).

Ebdani

Eblani (pueblo de la antigua Hibernia registrado únicamente por Ptolomeo).

Ebelino

Ciudad romana de la península Ibérica sumergida por las aguas del río Gállego, en el pantano de la Peña. Forma parte de algunos itinerarios romanos. Hoy, Ermita de la Virgen de la Peña (Aniés), municipio de La Sotonera, provincia de Huesca, comunidad autónoma de Aragón, España.

Ebellino

Mansio en la calzada romana de Caesarea Augusta Beneharno. Hoy en día, y a la espera de que la arqueología permita certificar tal extremo, la mayoría de los autores coinciden en que la mansión de Ebellino se correspondería con el actual pueblo de Bailo. A ello apuntan las distancias y el trazado descrito en las fuentes antiguas, así como la toponimia y algunas monedas romanas localizadas en la población. Hoy, Bailo, provincia de Huesca, comunidad autónoma de Aragón, España.

Eber Finn

o Heber o Eibhear. En la mitología irlandesa Eber Finn, era un hijo de Míl Espáine y Scota que participó en la conquista Milesia de Irlanda. Eber llegó a Irlanda en Inver Sceni en la bahía de Bantry. Eber y su hermano Éremón se enfrentaron en batalla contra los Tuatha Dé Danann en Taillte y mataron a los tres reyes y las tres reinas de los Dé Danann. Los sobrevivientes de esta batalla se escaparon a las colinas, lo que puede ser la fundación de historias posteriores sobre la gente encantada y las hadas que viven debajo de las colinas irlandesas. Una vez conquistada, la isla fue dividida entre Eber y Éremón, Eber tomó la mitad meridional y Éremón el norte. Eber era infeliz con esta división, sintiendo que su mitad era inferior, y fue a la guerra contra su hermano, pero fue derrotado y muerto. En una versión de la historia, era la esposa de Eber la que estaba descontenta. Ella deseaba poseer la colina de Tara, que estaba en la mitad de Éremón, pero la esposa de Éremón no la daría, y así fue como llegó la batalla. Cuando Eber fue muerto, la alta monarquía de toda la Irlanda correspondió a su hermano. Sin embargo, durante muchos siglos mas, los Eremonianos, descendientes de Éremón, y los Eberianos, descendientes de Eber, continuaron luchando entre ellos. Y los Eberianos también lucharon con los Ithianos, descendientes del tío de Miled, Ith, para controlar Munster. Los hijos de Eber eran Conmhaoil, Ér, Orba, Ferón y Fergna. El nombre Hibernia, usado por Julio César, para Irlanda pudo derivar de Eber (o de Heber), y el nombre Ireland mismo del Irlandes. Los vikingos y los sajones la llamaron Ir-land o Ir-landa.

Eber Nari

Ver, Alepo (ciudad-estado situada en el noroeste de Siria, en un fértil oasis ubicado a 570 m de altitud. A 200 km al norte de Qadesh. Se encuentra en una posición estratégica a mitad ….).

Eber-Nari

o Ebir-Nari o Abar-Nahara. Región de Asia occidental y satrapía del Imperio aqueménida. Significa "más allá del río", "del otro lado del río", tanto en acadio como en arameo, esto es, el área situada al oeste del Éufrates desde la perspectiva babilonia y persa. El topónimo aparece en una inscripción de Asarhaddón, rey asirio del siglo VII a.C.. En el año 535 a.C. el rey persa Ciro el Grande nucleó los territorios recientemente conquistados del antiguo Imperio Neobabilónico en una sola satrapía, "Babilonia y Eber-Nari". El sátrapa residía en la ciudad de Babilonia, mientras que subgobernadores se encargaban de la administración de Eber-Nari. Entre ellos destaca Tattenai, funcionario mencionado tanto en la Biblia com en documentos cuneiformes de Babilonia . Esta organización permaneció inalterada hasta por lo menos el 485 a.C. (reinado de Jerjes I), pero antes de alrededor del 450 a.C. la satrapía fue dividida en dos: Babilonia y Eber-Nari. El quinto distrito impositivo que aparece en la lista proporcionada por Heródoto encaja con Eber-Nari. Éste comprendía Siria, Fenicia, Palestina y Chipre, la cual también estaba incluida en la satrapía. Heródoto no incluyó en su lista a las tribus árabes, identificadas con los qedaritas, que no pagaban impuestos pero contribuían con incienso a modo de "regalo".

Eberobriga

Ciudad lusitana del siglo IV a.C. perteneciente a la tribu de los palantenses. El emplazamiento exacto de este poblamiento estaba en la actual dehesa de Juana Morena, junto al arroyo Marivicente y el camino de Talaván, a unos tres kilómetros del núcleo urbano de Talaván y a una altitud de unos cuatrocientos metros. Los restos se hallan esparcidos en una extensión de 10 Ha, amontonados por los agricultores para no entorpecer las labores agrícolas (villares) o formando parte de la construcción de casas, establos y cercados para el ganado. También a finales del siglo XV, aprovechando estos materiales, se construyó en el lugar la ermita de san Gregorio, actualmente en ruinas. En 1.913 se recogieron de la zona diversos materiales para los trabajos de construcción de la carretera de Torrejón El Rubio, lo que propició el descubrimiento de la trascendental estela de Talaván. Los hallazgos más importantes en el poblamiento fueron: en 1.835 varias monedas romanas de la época del general Julio César; por este motivo se atribuyó erróneamente un posible origen romano de la cercana villa de Talaván y del puente sobre el arroyo del mismo nombre. También en 1.913, en la dehesa de Juana Morena, conocida antiguamente como la finca Los Villares, se descubrió de una estela funeraria (90x45x25 cm), con dos grandes huecos en la parte posterior para fijarla en posición vertical, que representaba la figura de una mujer (46x30 cm) y debajo una inscripción (35x30 cm), de seis líneas, la última en muy mal estado, cuyo texto es el siguiente "A la diosa Munis de Eberobriga del pueblo/asamblea/tribu de los palan, Amaia Bovina cumplió su voto". Es una ofrenda de devoción a la diosa prerromana Munis; esta divinidad está también presente en otras zonas de los lusitanos, Monsanto, Celorico da Beira, Paços de Ferreira y la region de Chaves en Portugal y como curiosidad es también una divinidad hindú, reafirmando el carácter indoeuropeo de este pueblo. Del análisis de dicha inscripción se deduce que la ciudad de Eberobriga estuvo habitada por la tribu lusitana de los palantenses, también presentes en la inscripción de la cercana Alconétar, Garrovillas de Alconétar). El topónimo Eberobriga deriva de dos términos de origen celtibérico, lengua de la rama celta indoeuropea: el primero "ebero", para cuyo significado no hay unanimidad de criterios; existen tres hipótesis principales: manantial; otra es elevada, alta, ensalzada... y por último campo, igual que en alto alemán antiguo. Un prefijo similar lo encontramos en la ciudad de Embrun (Francia), que se llamó Eberodunum. Y un segundo término "briga", muy común en la Hispania prerromana que significaría ciudad, fortaleza, castro... por lo que su traducción vendría a ser: ciudad del manantial, ensalzada, del campo... Un poco más distante es la teoría que la traduce como ciudad de los eburones (en idioma celta, "los del tejo"). Los eburones eran una tribu germánica que habitaba en el territorio comprendido entre los ríos Rhin y Mosa. Otros topónimos similares: Eboracum (York, East Yorkshire, Reino Unido); Eburobriga (Avrolles, departamento de Yonne, Francia); Eburodunum (Yverdon-les-Bains, Suiza). Hoy, en el término municipal de Talaván, provincia de Cáceres, comunidad autónoma de Extremadura, España.

Eberodunum

Ebrodunum (ciudad de la Galia en el país de los caturiges, en la frontera de los vocontii).

Eberwulfo

(siglo V). Personaje visigodo, también conocido con el nombre de Dubius "el dudoso". Fue sirviente del noble visigodo Saro que se rebeló contra el emperador romano Honorio. Ataulfo le atacó, venció a su ejercito y le dio muerte. Posteriormente, Ataulfo tomó a Eberwulfo a su servicio personal. En agosto del 415, Eberwulfo, que había entrado al servicio personal de Ataulfo, le asesinó en su palacio, segun se cuenta porque le ridiculizaba a causa de su baja estatura.

Ebikh-Il

(siglo XXV a.C.). Intendente (ca.2.450) de la ciudad de Mari (Tell Hariri, Siria). Tal funcionario ha pasado a la Historia por el hallazgo de su escultura sedente, en alabastro (52 cm de altura) localizada en las ruinas del palacio de su ciudad en el sector del templo de la diosa Ishtar, a quien le fue dedicada en cumplimiento de un voto. Hoy se conserva en el Museo del Louvre.

Ebión

(siglo I). Fundador real o supuesto de la secta de los ebionitas que se remonta al siglo I de la era cristiana. Orígenes distingue dos clases de ebionitas, unos que creían que Jesucristo era hijo de una virgen y otros que le suponían nacido como los demás hombres. Ver, Ebionitas.

Ebionitas

Perteneciente a una secta judeocristiana de Palestina, de los primeros siglos de la era cristiana. En tiempos de san Justino (siglo II) estaba dividida en dos grupos: los que observaban la ley antigua, pero sin imponerla, y en cosas de fe sentían con la Iglesia, que son los que San Epifanio llama nazarenos, y los que exigían de todos los cristianos la circuncisión y demás preceptos de la ley antigua y tenían a Jesucristo por hombre nacido naturalmente de José y María, y adoptado por Dios. Se dice que existieron algunas mujeres ebionitas, pero no se conocen sus nombres. Ver, Ebión.

Ebir-Nari

Eber-Nari (región de Asia occidental y satrapía del Imperio aqueménida).

Ebirnum

Noviodunum Aeduorum (ciudad de los eduos, en el Loira. El lugar fue llamado después Nevirnum, y así aparece en el Itinerario de Antonino. En el 52 a.C., César había hecho ….).

Ébiso

Ebusus (la "ciudad de Bes", fue fundada por los fenicios, el año 645 a.C.).

Ebla

Ciudad-estado del interior de Siria, situada a 60 kilómetros al sureste de Alepo. Esta ciudad tantas veces mentada en antiguas fuentes cuneiformes y jeroglíficas de Mesopotamia, Anatolia y Egipto, que floreció entre el 2.400 y el 1.600 a.C., y tradicionalmente localizada a los pies de los montes Tauro, al sur de Turquía, se encuentra por contra, en el corazón de la Siria septentrional. La ciudad de Ebla, destruida por primera vez por las tropas de Sargón de Akkad bacia el 2.500 a.C., siguió apareciendo en las fuentes cuneiformes como región de las renovadas conquistas de Naram-Sîn de Akkad hacia el 2.250 a.C. como área desde la que Gudea de Lagash, durante la segunda mitad del siglo XXII a.C., obtuvo la madera para sus famosos edificios sagrados erigidos en honor al dios Ningirsu. Más tarde, a finales del XVII o durante el siglo XVIII a.C., cuando en la alta Siria dominaba el poderoso Yamjad, con capital en Alepo, la ciudad es recordada en los escritos de Alalaj a través de un matrimonio dinástico que unió la estirpe reinante con los señores de Alalaj. La fama de la potencia política de Ebla en ss. del dominio de las dinastías amorritas, en Siria y Mesopotamia, paralela al florecimiento del Imperio Medio egipcio, aparece reflejada en una narración épica escrita en hitita y hurrita, encontrada recientemente en la capital imperial hitita, Hattusa, denominada La Épica de la Liberación, que narra la gesta de la destrucción final de Ebla, definida en este texto como "la ciudad del trono", dirigida por un gran soberano paleohitita que con toda certeza, se identifica con Murshili I, el conquistador de Alepo y Babilonia. Tal como confirma la documentación arqueolítica, dicha destrucción tuvo lugar alrededor del año 1.600 a.C. En ese mismo año, Tutmosis II recorrió la Siria para consolidar el imperio egipcio de Asia, fundado por Tutmosis I, y mencionó Ebla en su larga lista, grabada en el templo de Karnak, de ciudades siropalestinas conquistadas. Incluso después de la destrucción final, que puso fin al gran asentamiento de unas sesenta hectáreas que, junto con Karkemish, Alepo, Urshum, Alalaj y Qatna, fue uno de los más relevantes centros urbanos del período paleosirio, el nombre de Ebla continuó siendo mencionado, aunque de forma esporádica y sólo en los textos económicos que quizá aludían a su región; o bien en textos rituales, tanto de Hatussa, como de Assur, con referencias a las tradiciones religiosas de esta ciudad prácticamente abandonada. A pesar de todo, en el siglo XIII a.C., un ritual del gran santuario del dios Assur en la ciudad de Assur recordaba, entre muchas divinidades, a Ebliatu, la Ishtar de Ebla (señora del amor, de la fertilidad y de la guerra), cuya fama y culto habían rebasado las fronteras del dominio político de la ciudad paleosiria. A finales de la Edad de Bronce y en los primeros ss. de la Edad de Hierro, a finales del segundo milenio a.C., el nombre de Ebla había desaparecido por completo de los documentos escritos. A pesar de que la exploración arqueológica aún no ha determinado los orígenes de la Ebla protosiria madura, del 2.400 al 2.500 a.C.; en la fase de Mardij HB1, correspondiente a la poderosa ciudad de la Edad de los Archivos Reales, Ebla debía ser un vasto centro urbano de unas cincuenta hectáreas, dominado en el centro por el complejo de edificios del palacio real que se extendía sobre más de 10.000 metros cuadrados, de los que tan sólo 2.500 han sido desescombrados. Ebla estaba gobernada por una monarquía de tipo hereditario, de la que conocemos tres soberanos (Igrish-Jalam, Irkab-Damu e Ishar-Damu) de la época de los Archivos, unida institucionalmente a una segunda alta dignidad, la del visir, de cuya titularidad se conocen también tres nombres (Arennum, Ibrium e Ibbi-Zikir), que parece pusieron un gran empeño, sobre todo en la segunda mitad del reinado de lshar-Damu, para hacer de Ebla la extraordinaria potencia que llegó a controlar, no sólo toda Siria septentrional, sino incluso una parte de la alta Mesopotamia, con sólidas relaciones diplomáticas y las alianzas, empezando por Mari y Nagar, la actual Tell Brak. La gran suerte de Ebla, que sin duda dependía de su excepcional posición estratégica (a mitad de camino entre el valle del Éufrates y la costa Mediterránea), estaba avalada -en lo que se refiere al aspecto económico-, de un lado, por una buena conjugación alimenticia entre la agricultura extensiva basada en los cereales, en la vid y el olivo, así como en la cría de ganado ovino y vacuno y, de otro lado, de la explotación de las cercanas fuentes de aprovisionamiento de madera, de las montañas del Líbano y del Amano y de metales (en particular cobre plata y oro) de Amano y Tauro. Se cree que el control de las fuentes de estas materias primas esenciales y la alianza con los centros políticos más importantes de la alta Mesopotamia fuera el motivo que, alrededor del año 2.500 a.C., provocó la reacción de Sargón y la sucesiva destrucción tanto de Mari como de Ebla, a cargo de este gran rey de Akkad. Esta hipótesis adquiere solidez si tenemos en cuenta que Ebla fue una etapa central de rutas comerciales de larga distancia de mediados del tercer milenio a.C., probablemente bajo estrecho monopolio real, que importaba el valiosísimo lapislázuli del lejano Afganistán hasta Mesopotamia meridional y, de ahí, a la alta Siria y a Egipto. Sobre este tema, reviste especial importancia el hallazgo, entre las ruinas del barrio administrativo del palacio real de Ebla, de más de veintidós kilos de lapislázuli sin pulir, así como de numerosos restos de copas de alabastro y diorita de producción faraónica. Entre estos últimos, se encontró una copa de diorita grabada con dos de los títulos de Kefrén de la Dinastia IV y un tapón de alabastro de un vaso de ungüentos de Pepi I, tercer faraón de la Dinastía VI egipcia. este último y excepcional objeto documental es el más antiguo sincronismo arqueológico que relaciona, alrededor del 2.300 a.C., Egipto, Mesopotamia y Siria, que demuestra, sin lugar a dudas, la contemporaneidad de Sargón de Akkad, de Pepi I de Egipto y de Ishar-Damu de Ebla. Se estima que la necrópolis real tuvo actividad entre finales de Mardij IIIZ, hacia el 1.825 a.C., y los años más avanzados de la fase de Mardij IIIB, hacia el 1650 a.C., y quizá más. Allí se han podido identificar una decena de tumbas, en su mayoría violadas en la Antigúedad. De éstas, tan sólo tres están completamente excavadas: la tumba inviolada de la Princesa, con un importante ajuar personal de joyas de oro y más sesenta vasijas de cerámica, que fue cerrada entre 1.825 y 1.800 a.C. o poco después; la tumba del Señor de los Cabríos, violada en la época de la destrucción hitita de la ciudad, probablemente perteneciente a un soberano del 1.750 a.C. aproximadamente, a cuyo alrededor se habían colocado joyas de oro, armas de bronce, platos de piedra, talismanes de marfil y más de sesenta vasijas de cerámica, así como varias ofrendas procedentes de Egipto; y la tumba de las Cisternas, probablemente cerrada hacia el 1.650 a.C., que ha sido la más sufrió el saqueo previo a la destrucción de la ciudad, hacia el 1.600 a.C. Existen abundantes testimonios de la escultura monumental de la Ebla paleosiria datados entre el 1.900 y el 1.650 a.C. A ese mismo periodo pertenecen las piezas de los bustos de basalto más antiguas, entre las que se encuentra el busto del rey lggit-Lim, datado bacia 1.900 a.C., con una dedicatoria grabada que, en 1.968, permitió identificar Ebla con Tell Mardij. Asimismo, en el templo de Ishtar de la ciudad baja se han encontrado importantes restos de estatuas reales de soberanos y reinas. Estas estatuas se sitúan entre los años 1.750 y 1.625 a.C. Una obra de notable importancia desde el punto de vista iconológico es la estela de lsthar. Esta obra, realizada hacia el 1.800 a.C. descubierta en un pequeño templo secundario del área consagrada a la diosa sobre la ciudadela, tiene las cuatro caras esculpidas con relieves de escenas divinas, rituales y míticas, con la imagen de la gran diosa, representada en una capilla alada sostenida por dos hombres-toro a lomos de un toro (imagen que simboliza la naturaleza celeste y la divinidad femenina por excelencia identificada con el planeta Venus, símbolo de la fertilidad universal). Ebla también ha proporcionado importantes testimonios de otra producción artística: los objetos de marfil trabajados. Sobre este material realizaban grabados figurativos muy relevantes, en los que aparecían figuras del mundo divino egipcio (desde Sobek a Horus, de Hathor a Osiris), que seguramente decorarían el respaldo de un tro no o de una cama ceremonial de alrededor del año 1.700 a. J.C aproximadamente. A pesar de que tan sólo se han encontrado poquísimos fragmentos de tabletas de todo el período paleosirio, se ha podido reconstruir los nombres de algunos soberanos de Ebla de Mardij lIA y Mardij IIIB. Entre los más antiguos, situados en el siglo XX a.C., se encuentran Igrish-Kehp y su hijo Iggit-Lim, que dedicó a Ishtar la estatua que le devolvió el antiguo nombre de Tell Mardij; más tarde, alrededor de 1.750 a.C., con toda probabilidad, debió reinar Immeya, posiblemente el personaje sepultado en la tumba del Señor de los Cabríos, como deja suponer una copa de plata con ese nombre encontrada en el sepulcro; y por último, durante el siglo XVIII a.C., entre los últimos reyes de la ciudad, debió reinar Indilimgur, padre de un príncipe que dejó la huella de su espléndido sello en algunas jarras del palacio occidental. Cuando los hititas y Murshili I, conquistaron y sometieron Ebla hacia el 1.600 a.C., poniendo definitivamente fin al gran centro paleosirio, la alta cultura urbana de Siria ya se había extendido ampliamente. En particular, la elaboración cultural desarrollada en Ebla en los primeros siglos del II milenio a.C., que recogió la herencia del notable florecimiento urbano protosirio del tercer cuarto del II milenio a.C., había sentado las bases para la constitución de una gran tradición propia de Siria, que se repetiría con caracteres originales, a pesar de los paréntesis, hasta la disgregación de la vida urbana que trajo consigo el dominio del Imperio asirio, hacia finales del VII a.C.. Hoy, Tell Mardikh, Siria.

Eblaíta

o Eblateo. En las dos últimas décadas la arqueología del Próximo Oriente ha realizado hallazgos espectaculares. No de otro modo podrían calificarse los que, como el de Ebla, han permitido conocer la existencia de nuevos e importantes imperios en la antigüedad y acaso el descubrimiento también de una nueva lengua, la eblaíta, cuyo carácter genuino se discute. Para unos, se trataría simplemente de una variante del acadio. Otros, en cambio, consideran que la "lengua" descubierta en Ebla es nueva: es la lengua hablada por los grupos preamorreos ubicados entre el Éufrates medio y el Mediterráneo. Lingüísticamente el eblaíta se encuadra en el grupo semítico-occidental junto al hebreo, arameo, arábigo y amorreo.

Eblana Civitas

o Eblanda. Nombre dado por Ptolomeo a un asentamiento cerca del centro de la costa este de la isla de Hibernia. El asentamiento debió de haber existido un tiempo considerable antes de que Ptolomeo supiera de él. Algunos historiadores sugieren que el nombre Eblana en el mapa de Ptolomeo es, de hecho, una distorsión de Deblana, que es una versión del nombre gaélico Dubh Linn "Estanque Negro", del cual deriva el nombre moderno de la ciudad. El teatro de Eblana estaba ubicado en el sótano de Busaras, la estación central de camiones de Dublín. Hoy, Dublín, Irlanda. Ver, Eblani.

Eblanda

Eblana Civitas (nombre dado por Ptolomeo a un asentamiento cerca del centro de la costa este de la isla de Hibernia).

Eblani

o Eblanii o Ebdani o Blani. Pueblo de la antigua Hibernia registrado únicamente por Ptolomeo, que habitaban en la costa este, más o menos al norte del condado de Dublín, Irlanda. Ptolomeo menciona también un asentamiento llamado Eblana, localizada en los estuarios de Buvinda y Oboca, lo que indica un lugar costero entre los actuales Boyne y probablemente el Liffey, respectivamente. Ver, Eblana Civitas.

Eblanii

Eblani (pueblo de la antigua Hibernia registrado únicamente por Ptolomeo).

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