o Ilíberis. Población de origen ibérico que tuvo su apogeo en época romana y acabó desapareciendo antes de la creación de Al-Andalus. Su situación exacta es objeto de disputa. Existen datos documentales y arqueológicos sobre la ciudad, desde el siglo VII a.C. hasta la Alta Edad Media. Entre los siglos V y IV a.C., se produce el apogeo de la cultura ibérica, con una clara prosperidad en las zonas de la actual Alta Andalucía, que da lugar a la consolidación de importantes núcleos urbanos. En esta época, en el área del valle del Genil, hay dos ciudades que se disputan el control de su vega alta: Ilurco, emplazada en el Cerro de los Infantes (Pinos Puente), que ya existía en época prehistórica, e Ilíberis, cuya fundación más probable pueda datarse en la primera mitad del siglo VII a.C., según las más recientes excavaciones. En su origen, ésta última, se organizó como un oppidum que debía ocupar unas 6 Ha situado en la cima de una colina, en la margen derecha del río Darro, donde hoy en día está el barrio del Albaicín (Granada), con núcleo entre el mirador de San Nicolás y la plaza de San Miguel Bajo. Su nombre era Ilturir y estaba rodeada de una muralla que fue ampliada en el siglo VI a.C., como consecuencia del crecimiento urbanístico. Los tramos excavados de la muralla, permiten asignarle grosores entre 3 y 7,5 m, por unos 4 m de altura. Se conoce también la ubicación de su necrópolis, extramuros y junto al río. En el siglo IV o III a.C., antes de la llegada de los romanos, la ciudad cambia su nombre por Iliberri y queda incluida en el área controlada por los bastetanos y, desde una perspectiva más económica que militar, por los cartagineses. En el siglo III a.C., como consecuencia de la Primera Guerra Púnica, Amílcar Barca y su yerno Asdrúbal inician, a partir de 237 a.C., un control militar de todo el valle del Guadalquivir, que incluyó a Ilíberis. Sin embargo, la derrota definitiva de Cartago en la Segunda Guerra Púnica, abrió las puertas de la ciudad a los romanos. Algunos autores indican, basándose en Tito Livio, que las tropas de Emilio Paulo fueron derrotadas en Ilurco, hacia el año 190 a.C., antes de que Tiberio Sempronio Graco conquistara toda la zona, hacia 180 a.C.. Es necesario indicar que, otros autores consideran que la sumisión del oppidum se produjo bastante antes, hacia el 206 a.C.. En cualquier caso, se ha señalado que la posición de Ilíberis hacia Roma no debió ser muy hostil, por cuanto se conocen ya acuñaciones de moneda, dentro del sistema uncial romano, en la primera mitad del siglo II a.C.. Ilíberis, incluida en la Hispania Ulterior, obtuvo de César el título de municipio, con el nombre de Municipium Florentinum Iliberitanum, de forma que las fuentes romanas de los siglos siguientes, la citan casi siempre como Florentia. Más tarde quedó englobada en la Bética y, finalmente, hacia el siglo I, incorporada al Conventus Astigitanus. Se sabe, también, que la ciudad dio a Roma tres senadores y un cónsul, así como que, en el año 304, se celebró en Ilíberis un Concilio católico. Para algunos autores, se trató de una ciudad de gran relevancia. Pero, así como de la época ibera existen un gran número de datos arqueológicos que sitúan la ciudad en un lugar concreto, de la época romana, y más considerando la importancia que pareció tener y su carácter de municipio, apenas existen registros que permitan secuenciar el paso desde el oppidum ibérico a la ciudad musulmana. Aparte de la relación epigráfica de ilustres y de las referencias al Concilio del año 304, no se dispone de más información sobre la ciudad entre el inicio y la caída del Imperio romano. La información disponible sobre el período tardo-romano y visigodo, es, si cabe, más escasa aún. Se sabe que Ilíberis tuvo ceca, debido a las acuñaciones de monedas en tiempos visigodos, desde el reinado de Recaredo hasta el de Witiza, es decir, entre los siglos VI y VIII. También se sabe que mantenía una estructura eclesiástica, pues enviaba representantes a los Concilios, como el de Toledo del 693. La arqueología no ha revelado material de importancia de la época tardo-romana y visigoda, lo que puede significar que la ciudad perdió población y entró en decadencia. La historia de la ciudad romana de Iliberri y, en consecuencia, el conocimiento de sus restos arqueológicos está unida a la vieja y larga polémica entre los que identifican Iliberri con Granada y los que sitúan la ciudad romana cerca de Atarfe, al pie de Sierra Elvira, nombre sin discusión directamente heredero del de Iliberri, al que sustituye, desde época tardo-romana, en tiempos visigodos y durante la dominación musulmana, con variantes: Eliberi, Eliberri, Elibirri, Ilibira, Elvira. Habitantes, iliberitanos. Ver, Bastetanos, Ilurco, Concilio de Ilíberis, Turdetanos.