El más conocido de los héroes llamados Ífito es el hijo de Éurito, rey de Ecalia. Hermano de Clitio, Deyón (o Molión), Toxeo y de Yole. Pariente de Meleagro. Pertenece al ciclo de Heracles, y su leyenda es compleja e integrada por capas diferentes. Según Apolonio de Rodas figura entre los Argonautas, con Clitio. Como hijo de Éurito, es un arquero famoso (Ver, Éurito). Cuenta la Odisea, que a la muerte de su padre heredó el arco divino, presente de Apolo, del que aquél se servía, y lo regaló a Ulises. Era una prenda de hospitalidad que los dos héroes intercambiaron en Mesene, en casa de Orsíloco, donde se habían encontrado. Por su parte, Ulises dio a Ífito una espada y una lanza. Con este arco, Ulises, a su regreso de Troya, dará muerte a los pretendientes de Penélope. En esta versión de la leyenda, Éurito muere antes que su hijo, a manos de Apolo, con quien había pretendido rivalizar en el manejo del arco. A veces se achaca la muerte de Éurito a Heracles, cuando la toma de Ecalia (Ver, Yole); Heracles habría matado, a la vez, a Éurito y a sus cuatro hijos, Ífito entre ellos. Pero también se cuenta que Ífito fue el único de los hermanos que se puso al lado de Heracles, y se manifestó en el sentido de otorgarle la mano de Yole, que había ganado en el concurso de tiro al arco. Esta conducta explica que escapara a la matanza cuando la ciudad fue tomada. Con todo, ello no impidió que fuera muerto por Heracles. Cuando Ulises se encontró con él en Mesene, Ífito estaba buscando las yeguas (o tal vez los bueyes) que Heracles había robado, o que había sustraído Autólico para confiarlos después al héroe. Éste se negó a restituir los animales y dio muerte a Ífito. Otra versión afirma que Heracles era sólo sospechoso del robo, y que Ífito fue en su busca para pedirle le ayudase a recuperar su propiedad. Heracles se lo prometió, pero, como le había ocurrido ya otra vez, sufrió un acceso de locura y arrojó al joven desde lo alto de la muralla de Tirinto. Para expiar este asesinato, hubo de ser vendido como esclavo (Ver, Ónfale). Ver, Antíope.