Reaparece este nombre en la familia real de Troya, tras el hijo de Dárdano, dos generaciones más tarde, en uno de los cuatro hijos de Tros y Calírroe, la hija del dios-río Escamandro: Cleopatra, Ilo, Asáraco y Ganimedes. Casado con Eurídice, que Apolodoro da como hija de Adrasto, tuvo un hijo, Laomedonte, el cual, a su vez, tuvo cinco, entre los cuales están Podarces, llamado Príamo, y tres hijas, una de las cuales fue Hesíone. Además de Laomedonte, Ilo tuvo una hija, Temiste, que casó con Capis, hijo de Asáraco, y fue, por tanto, abuela de Eneas. Este Ilo es el antepasado común de la rama de Príamo y de la de Eneas, a las que perteneció sucesivamente el reino de Troya. Ilo fundó la ciudad de Troya (Ilión) en las siguientes circunstancias: oriundo de Tróade, había acudido a Frigia para participar en los juegos organizados por un rey del país, y ganó el premio, consistente en cincuenta jóvenes esclavos de ambos sexos. El rey, por indicación de un oráculo, añadió una vaca manchada y le aconsejó seguir al animal, establecerse en el lugar donde este se detuviese y fundar aIlí una ciudad. La vaca se dirigió hacia el Norte y se paró sobre una colina de Frigia, llamada la Colina de Ate. Allí había caído Ate (el Error), precipitado por Zeus desde lo alto del Cielo (Ver, Ate). Ilo construyó una ciudad, que llamó Ilión (la futura Troya) que se levantaba en la llanura del Escamandro, no lejos de Dárdano, la ciudad del monte Ida fundada por el héroe de este nombre (Ver, Dárdano). Algún tiempo después de la fundación de Ilión, Zeus, a ruegos de Ilo, le envió una señal para testimoniarle su favor y confirmarle en la elección del emplazamiento. Una mañana encontró delante de su tienda una estatua, que había descendido milagrosamente del cielo: el Paladio. Tenía tres codos de alto, y sus pies estaban juntos; llevaba en su mano derecha una lanza, y en la izquierda, una rueca y un huso (Ver, Paladio). Era la imagen de la diosa Palas Atenea. Ilo construyó un templo para albergar la estatua, el gran templo de Atenea, en Troya. Según otras tradiciones, la imagen cayó por el techo del templo cuando éste no estaba aún terminado, y se colocó por sí misma en el lugar ritual. Todavía existe otra versión: habiéndose producido un incendio en el santuario, Ilo salvó la estatua sacándola de entre las llamas, pero quedó ciego, porque no estaba permitido ver esta imagen divina. Sin embargo, Atenea cedió a sus ruegos y le devolvió la vista, ya que su sacrilegio había sido justificado. Según ciertos autores, Ilo habría luchado contra Tántalo y Pélope, responsables del rapto de su hijo Ganimedes, y los habría desterrado.