Ciudad de los vascones, poblada por celtíberos, iberos y ampliamente romanizada. Existen en diferentes partes de la zona restos inequívocos, líticos y cerámicos, que hablan de asentamientos humanos desde el Paleolítico inferior. En el término de la ciudad actual, se han encontrado bastantes restos correspondientes al Neolítico, como piezas de cerámica y útiles de sílex (lascas, buriles, etc.). No se han encontrado restos de la Edad del Bronce en las cercanías, aunque sí en el municipio y que pertenecen a la Cultura del Vaso Campaniforme. Este hecho se debe, quizás, a que los poblamientos del Bronce se desplazaron hacia el margen izquierdo del Ebro, en concreto hacia las Bardenas, lejos del río y sus afluentes. Las excavaciones arqueológicas en el cerro de Santa Bárbara, junto al casco antiguo de la ciudad actual, se descubrieron restos arqueológicos pertenecientes a la Edad I del Hierro, que permitieron atestiguar dos grandes periodos culturales en el poblado del cerro de Santa Bárbara: el primer poblado corresponde a los siglos IX-VIII a.C., coincidente con la primera oleada de invasiones celtas. El segundo poblado data del siglo VI a.C., en plena Edad del Hierro coincidiendo con el máximo apogeo del poblado del cerro de la Cruz de Cortes, a 25 km de Tutela. Nuevas excavaciones arqueológicas en el cerro de Santa Bárbara permitieron encontrar un asentamiento, esta vez celtíbero, de la Edad II del Hierro. No existe una ruptura cronológica cultural abrupta entre el poblado celta y el celtíbero. Todas estas excavaciones parecen sugerir que, en Tutela, existió un poblado celtíbero de dimensiones incluso mayores al del cerro de la Cruz, en Cortes. Hay constancia de que esta población sobrevivió a la invasión romana. La gran duda entonces es por qué los geógrafos romanos no citaron esta población celtíbera. Se sabe que el ejército cartaginés de Asdrúbal atravesó territorio vascón a finales del siglo III a.C., por lo que quizás conquistara el poblado celtíbero del cerro de Santa Bárbara. Posteriormente, Aníbal conquistó toda la Hispania al sur del río Ebro, incluyendo seguramente los poblados celtíberos del sur de Navarra. Finalmente, Aníbal fue derrotado por los ejércitos romanos, y éstos iniciaron la conquista de Hispania (Guerras Celtibéricas del siglo II a.C.). Pompeyo, fundador de Pompaelo (Pamplona) sobre la ceca vascona de Iruña, y vencedor en las Guerras Sertorianas (siglo I a.C.), recompensó a sus aliados vascones, ampliando sus dominios territoriales y concediéndoles derechos de ciudadanía romana. Pompeyo pudo ceder a los vascones el control de varias cecas celtíberas, entre ellas Kalakorikos (Calagurris) y Kaiskata (Cascantum), las cuales pasaron a ser consideradas desde ese momento como ciudades vasco-romanas. La latinización de las ciudades vasconas se completo en el siglo I. Diversas excavaciones han encontrado restos de época romana en diferentes partes del término municipal, como son la villa romana del Ramalete, cerámica romana en el cerro de Santa Bárbara y dentro del casco antiguo de la ciudad actual. Los primeros restos romanos asociados con seguridad a muros y pavimentos se descubrieron en las excavaciones realizadas entre 1984 y 1985 en el entorno de la Iglesia de la Magdalena. Asociado a uno de los muros, se identificaron cerámicas romanas fechadas en el siglo II. Otro de los muros fue fechado en época romana tardía, de los siglos IV y V, y también se recogieron fragmentos de cerámica tardorromana, con decoración estampada, de los siglos V y VI. Hay testimonios escritos contemporáneos que parecen indicar que esta aldea romana era conocida como Tutela. El poeta hispano-romano Marco Valerio Marcial, por ejemplo, cita a Tutela junto a su nativa Bilbilis. Esta pequeña aldea romana debió crecer a expensas de pobladores celtíberos, vascones y otros grupos, todos ellos ampliamente romanizados. La Tutela romana pudo ser una aldea casi abandonada a partir del siglo I, aunque se ha demostrado que el cerro de Santa Bárbara ha estado habitado desde época celta y romana sin interrupción hasta nuestros días. Probablemente perdió su importancia, a favor de la cercana ciudad vasco-romana de Cascantum, a unos 9 km de Tutela. Al sur de Navarra, existía una población celtíbera conocida como Kaiskata, que algunos consideran berona y otros lusona. Se asume que, tras la conquista romana, esta población pasó a denominarse Cascantum. Kaiskata pudo estar situada en el cerro del Romero de esta localidad, pero en realidad no hay constancia arqueológica alguna que indique que Cascantum existiera antes de Augusto (siglo I) en dicha ubicación. Existe una hipótesis que sugiere que la Cascantum romana no se fundó en la misma posición que la Kaiskata celtíbera original, existiendo la posibilidad de que la posición original de la Kaiskata indígena sea el antiguo poblado indígena del cerro de Santa Bárbara. Cascantum puede representar un caso similar a los de Bílbilis (Calatayud) y Turiasso (Tarazona), civitates romanas de nueva planta cuyos poblados indígenas originales (la bela Bílbilis y la lusona Turiasu) se encontraban a kilómetros de distancia. La fundación de la Cascantum romana pudo ocurrir en el siglo I, momento en el que se realizan las principales acuñaciones de moneda romana de la ciudad, todavía bajo la denominación de Kaiskata; la nueva ubicación pudo elegirse para situar a la población en la recién construida vía o calzada romana Ilerda - Legio VII. Al cambiar de ubicación y perder categoría económica, la Kaiskata original pudo perder también su nombre original, a favor de la nueva Cascantum, pasándose a llamar Tutela. Si el nombre Tutela proviene de la raíz celta touta (que significa pueblo), es razonable pensar que se eligió este término por convertirse en una población menor. Si, por el contrario, proviene directamente de la diosa latina "Tutela", podría surgir una pregunta: ¿que quedó en Tutela para que tuviera que ser "tutelado"?. Se ha especulado que tal vez fuera la existencia de un puente romano sobre el Ebro, siendo el único paso al otro lado del mismo desde Caesaraugusta (Zaragoza) hasta Vareia, cerca de Logroño. Si existió, desde luego debió ser un puente provisional de madera y no de piedra, ya que de lo contrario hubiera concedido a Tutela una importancia que nunca tuvo durante el Imperio romano. Otras opciones pudieron ser la presencia de alguna fortificación de defensa o la tutela de algún templo. De época visigoda, se han identificado también abundantes restos arqueológicos de los siglos IV al VI en excavaciones en el entorno de la Iglesia de la Magdalena, en los solares de la margen izquierda del barranco del Mediavilla y, en superficie, en las laderas del cerro de Santa Bárbara. Todo apunta a que Tutela existió como población visigoda, aprovechando el anterior asentamiento romano. Antes de la llegada de los musulmanes, la zona ribereña del Ebro estaba gobernada por el conde visigodo Casius o Qasi, de estirpe vascona, quien se hizo islámico (Banu Qasi) tras la invasión mulsumana para no perder el dominio de la zona. Hoy, Tudela, provincia y comunidad autónoma de Navarra, España.