Cadmo es un héroe del ciclo tebano, pero su leyenda, como la de Heracles, se ha difundido más o menos en todo el mundo mediterráneo, desde Asia Menor hasta Iliria y África (Libia). Cadmo es hijo de Agenor y de Telefasa (o, según otras tradiciones, de Argíope) (Ver, Agenor). Es hermano de Cílix, Fénix y Europa (aunque a veces se considera a Fénix su padre, así como el de Europa). Finalmente, una tradición beocia, atestiguada tardíamente, lo tenía por hijo del héroe tebano autóctono Ógigo (Ver). Después del rapto de Europa, Agenor envía a sus hijos en su busca, prohibiéndoles que vuelvan a su presencia sin la joven. Su madre se une a ellos, y, juntos, abandonan el territorio de Tiro, donde reinaba Agenor. Pero los jóvenes no tardan en darse cuenta de que su búsqueda es vana, y mientras sus hermanos se establecen en diversos países, Cadmo y su madre se trasladan a Tracia, donde sus habitantes los reciben cordialmente. Muerta Telefasa, Cadmo acude a consultar el oráculo de Delfos, el cual le ordena abandonar la busca de Europa y fundar una ciudad. Mas, para elegir el lugar de su emplazamiento, habrá de seguir a una vaca hasta el sitio en que el animal se caiga, agotadas las fuerzas. Para dar cumplimiento al oráculo, Cadmo se puso en camino, y al atravesar la Fócide vio entre los rebaños de Pelagonte, hijo de Anfidamante, una vaca que llevaba en cada flanco el signo de la luna (un disco blanco que recordaba la luna llena). La siguió, y el animal lo condujo a través de Beocia, para tumbarse, al fin, en el lugar en que debía elevarse la futura ciudad de Tebas. Viendo Cadmo que el oráculo se había cumplido, quiso ofrecer en sacrificio la vaca a Atenea, para lo cual envió a algunos de sus compañeros a buscar agua en una fuente próxima, llamada "Fuente de Ares". Pero un dragón que, según ciertos autores, era descendiente del propio Ares y guardaba el manantial, mató a la mayoría de los enviados de Cadmo. Este acudió en auxilio de los suyos y dio muerte al dragón. Entonces se le apareció Atenea, aconsejándole que sembrase los dientes de la bestia. Así lo hizo Cadmo y en seguida brotaron del suelo hombres armados, a los que se llamó los Spartoi (es decir, los "hombres sembrados"). Estos hombres prodigiosos eran de aspecto amenazador. Entonces a Cadmo se le ocurrió lanzar piedras en medio de ellos. Los Spartoi, no sabiendo quién los agredía, se acusaron mutuamente y se mataron entre sí, sobreviviendo sólo cinco: Equión, que casó luego con Agave, una de las hijas de Cadmo, Udeo, Ctonio, Hiperenor y Peloro. No obstante, Cadmo hubo de expiar la muerte del dragón sirviendo como esclavo a Ares durante ocho años. Cumplida la penitencia, el héroe llegó a ser rey de Tebas gracias a la protección de Atenea, y Zeus le dio por esposa a una hija de Ares y Afrodita: la diosa Harmonía. La boda de Cadmo y Harmonía se celebró con grandes festejos, en los que participaron todos los dioses y cantaron las Musas. Bajaron del cielo y se dirigieron a Cadmea, la ciudadela de Tebas, cargados de regalos. Los más espléndidos fueron para Harmonía: un vestido maravilloso, tejido por las Gracias, y un collar de oro obra de Hefesto, el dios forjador. Según algunos, este collar había sido dado a Cadmo por el propio dios, mientras que, según otros, era un regalo de Europa a su hermano; ella lo había recibido de Zeus. El collar y el vestido (o velo) desempeñaron mas tarde un importante papel, cuando la expedición de los Siete contra Tebas (Ver, Anfiarao, Erifila y Alcmeón). Cadmo tuvo varias hijas de Harmonía: Autónoe, Ino (que, al ser deificada, tomó el nombre de Leucótea), Ágave y Sémele, y un hijo, Polidoro. Hacia el término de su vida, Cadmo y Harmonía abandonaron Tebas en circunstancias misteriosas, dejando el trono a su nieto Penteo, hijo de Ágave y Equión y trasladándose a Iliria, al país de los enqueleos. Estos habían sido atacados por los ilirios, y un oráculo les había prometido la victoria si los guiaban Cadmo y Harmonía. Y, en efecto, así salieron vencedores. Cadmo reinó entonces sobre los ilirios y tuvo allí un hijo, Ilirio. Pero luego él y su esposa fueron transformados en serpientes y pasaron a los Campos Elíseos. Se enseñaba su tumba en Iliria (Ver, Ágave). Una leyenda (citada por Nonno de Panópolis, pero que es muy probable sea una invención de poeta tardío) narra cómo Cadmo siguió las huellas del toro que había raptado a su hermana, y fue sumado por Zeus a la expedición contra el gigante Tifón. Para ello se había puesto un vestido de pastor que le había dado el dios Pan, su compañero. Y cuando Tifón hubo quitado los nervios a Zeus, Cadmo lo encantó con una lira y obtuvo la restitución de dichos nervios, so pretexto de fabricar con ellos cuerdas para su instrumento. Cadmo devolvió a Zeus sus nervios, y gracias a ello pudo el dios obtener la victoria. En pago, Cadmo obtuvo la mano de Harmonía (Ver, Tifón). Contábase en Tera, Rodas, Samotracia, Creta y otros muchos lugares, que Cadmo había fundado ciudades en todas ellas mientras iba buscando a Europa.