Yacimiento arqueológico situado en el noroeste de Tunicia, más concretamente en el lugar antiguamente denominado Hammam-Derradji, a 5 km al norte de Jendouba. Antiguamente se situaba en la ruta que unía Cartago e Hippo Regius (hoy, Annaba). El yacimiento se encuentra en el valle medio del río Bagradas (hoy, Medjerda). Su posición en la encrucijada de un eje este-oeste, uniendo Hippo Regius y Cartago, y el norte-sur, uniendo el Sahel al mar, a través de la Kroumirie, ha sido destacado. Además, la proximidad del yacimiento de Chemtou y de sus canteras ricas en mármol númida, pudo contribuir de manera sustancial al enriquecirniento de la ciudad. También pudo beneficiarse de la infraestructura construida para la exportación del mármol, para exportar su producción cerealista. Los orígenes bereberes de Bulla Regia son probablemente anteriores a su cultura púnica. Existen numerosos testimonios en el yacimiento de una ocupación más antigua: necrópolis megalítica situada al sur del parque arqueológico actual y muy bien conservada, tumbas en pozos y estelas neo-púnicas. Además, se ha encontrado cerámica griega fechada en el siglo IV a.C.. En el siglo III a. C. la ciudad estaba bajo la influencia de Cartago ya que existen inscripciones que revelan la presencia de un culto al dios Baal Hammon y el entierro de los muertos en urnas funerarias de tipo púnico. El museo local conserva elementos de un templo dedicado a Tanit, además de un tesoro monetario de electrum y dinero acuñado en Cartago, datados en 230 a.C.. Las excavaciones desvelan una integración de la ciudad en esa época en el comercio del Mediterráneo, por la diversidad geográfica de los descubrimientos. La ciudad formaba parte con toda seguridad del territorio invadido por las tropas romanas en el 203 a.C., al final de la segunda guerra púnica. En el 156 a.C. se convirtió en la capital del reino númida de Masinisa, permaneciendo como un reino cliente de Roma, aunque recuperó las "tierras de sus antepasados", según una inscripción. La ciudad recibió entonces su epíteto de "real" (Regia). Las ciudades númidas reales eran entonces capitales secundarias o elementos del ámbito real, con un rol tanto económico como político. En esta época, las calles estaban organizadas según un plan ortogonal de tipo helenístico que reemplazaba en parte el antiguo plan de callejuelas y de insulae. La ciudad númida, adaptada al relieve, se extendía sobre una superficie aproximada de 30 Ha y estaba protegida por una muralla de bastante grosor de la que aún se conservan algunos restos. Fue en Bulla Regia donde Pompeyo mató a Hiarbas, el hijo de Massinissa, en el 81 a.C.. Después de la batalla de Tapso, los romanos retomaron el control directo de la ciudad en el 46 a.C., con motivo de la organización de la provincia de África por Julio César que recompensó la conducta de Bulla Regia, sin duda neutra, en las guerras civiles que hacían furor en Roma. Le otorgó entonces el estatuto de ciudad libre. Además de este título, la ciudad conservó su territorio y su organización política tradicional. Algunas ciudades próximas (Simitthus y Thuburnica) vieron por su parte instalarse sobre su suelo colonias de veteranos. En el seno de la provincia de África proconsular, la ciudad fue integrándose en Roma a través de diversos elementos que los investigadores han podido poner en evidencia: la lengua latina se extiende poco a poco, la onomástica ve a los habitantes adoptar los tría nomina típicas y las instituciones políticas locales están inspiradas en las de Italia. La ciudad obtuvo el estatuto de municipio con el derecho latino con la dinastía Flavia, sin duda por iniciativa de Vespasiano, pero sin obtener la ciudadanía romana para sus habitantes, como era normal hasta entonces. Esta novedad contribuyó a la integración de las ciudades peregrinas a la romanización. El censo necesario para acceder a las magistraturas locales era entonces alrededor de 4.000 o 5.000 sextercios. Bajo el reinado del emperador Adriano se convierte en una colonia honoraria con el nombre de Colonia Aelia Augusta Hadriana Bulla Regia, dando a sus habitantes la plena ciudadania romana, y dotando de instituciones políticas similares a las de Roma. Símbolo de la integración a Roma, dos familias de Bulla Regia, los Marcii y los Aradii, después de enriquecerse con el comercio de trigo y aceite, formaron parte del Senado a principios del siglo III. Las edificaciones, tanto domésticas como colectivas, nacidas de la filantropía de la élite local, fueron un signo evidente de la prosperidad del lugar. Durante el período de eclosión del cristianismo, la ciudad tuvo su propio obispo desde el año 256, signo de la riqueza de sus habitantes y su territorio. Agustín de Hipona consideró la ciudad como totalmente cristiana en el año 399, y estuvo representada en el concilio de Cartago, inaugurado el 1 de junio de 411, que condenaba el cisma donatista. Agustín de Hipona acusó en esta ocasión a los cismáticos de haber roto los lazos entre la Iglesia católica africana y las Iglesias orientates originales. Posteriormente la persecucion arriana de la época vándala condujo a Bulla Regia a un trágico episodio, la masacre de católicos en la basílica. La ciudad entró en un lento declive bajo el dominio del Imperio bizantino. En esta época, como en todas partes al final del Imperio, la aristocracia local fue capaz de aumentar el tamaño de sus casas a expensas del espacio público. Así, la "habitación del pescador " fue adaptada para unir dos insulae separadas y transformó una vía de comunicación en un callejón sin salida. Finalmente, un terremoto destruyó Bulla Regia, con el hundimiento de los pisos superiores sobre los pisos subterráneos. Sin embargo, los fragmentos de cerámica vidriada aglabíes y fatimíes de los siglos IX y X descubiertos durante las excavaciones de las termas, permiten creer que existió una ocupación de la ciudad en una época posterior. Tal descubrimiento contradice la hipótesis de una ruptura violenta entre la Antigüedad y la Edad Media arabe-musulmán. Dejando aparte los edificios más importantes descubiertos durante las búsquedas arqueológicas de principios del siglo XX, no se conoce demasiado el plano de la antigua ciudad. En efecto, una parte importante de la ciudad permanecía sin excavar a principios del siglo XXI. Pese a que la ciudad púnica es totalmente desconocida, sí que es reconocible la ciudad númida con su plano ortogonal siguiendo el modelo griego. El proceso de romanización llevó a la ciudad a dotarse de sus monumentos más importantes durante los siglos II y IV, en los momentos de más prosperidad de la provincia. A pesar del conocimiento de un cierto número de elementos monumentales, el urbanismo de la ciudad romana es indeterminado y las excavaciones son insuficientes para hacerse una idea del conjunto. Bulla Regia es conocida por sus casas, de las que una veintena han sido objeto de estudio, datadas a partir del reinado del emperador Adriano, aunque la disposición más específica parece de los siglos III y IV. Tienen la particularidad de estar provistas de un piso subterráneo, con menos amplitud que el piso superior que se encuentra a la misma altura de la calle. Los habitantes encontraban aquí una protección contra el calor y el sol y era también un medio de aumentar la superficie habitable. Las cocinas, que requieren un espacio aireado, no se encuentran más que en la parte superior.
)o()o( EDIFICIOS RELIGIOSOS )o(
Los edificios religiosos de la ciudad antigua siguen siendo poco conocidos debido a que las excavaciones han sido incompletas. El templo de la tríada capitolina, elemento central de toda ciudad romana, está en muy mal estado. El templo de Apolo posee tres santuarios juntos, ya que la divinidad es el deus patrius poliade. Dos basílicas cristianas han sido objeto de excavaciones entre 1952 y 1954. La primera, que albergaba sin duda reliquias de san Esteban que datan del siglo VI, fue ocupada hasta el siglo VIII, período en el cual estuvo enterrado un tesoro omeya dentro de una tumba. Cuenta con tres naves y un baptisterio adjunto. Los mosaicos de la nave están muy bien conservados. La segunda basílica tiene una importancia menor: se apoya y se comunica con la primera y posee igualmente tres naves. El edificio llamado "Iglesia de Alejandro" está situado en las proximidades de las "grandes termas del sur", lejos del parque arqueológico y los vestigios no son muy relevantes. Las excavations realizadas en 1914 determinaron que había sido destruido por el fuego y en su interior se han encontrado jarrones de cristal, grandes platos de cerámica y sobre todo ánforas que contenían restos de vino, aceite y cereales. Por los descubrimientos mencionados y la estructura del edificio, se cree que en realidad se trataba de un lugar de almacenamiento que puede estar relacionado con el cobro de un impuesto en especie, o incluso un edificio fortificado de la época bizantina.
)o()o( EDIFICIOS DE RECREO )o(
El yacimiento de Bulla Regia alberga tambien un teatro y unas termas destacables, que datan del siglo III. Además se han descubierto vestigios de un anfiteatro, fuera del recinto del parque arqueológico, aunque se encuentran en muy mal estado. El teatro de Bulla Regia fue construido bajo el reinado de Marco Aurelio y Lucio Vero y posteriormente reformado en el siglo IV. San Agustín habría pronunciado en su seno, hacia el año 399, un sermón condenando la propensión de los habitantes de la ciudad al ocio y al teatro, futilidades quo los habitantes de la ciudad vecina de Chemtou habían abandonado en parte. El teatro está relativamente bien conservado, al menos en las partes inferiores de su cavea. Aunque su estado de conservación es peor que el de Dougga, no es menos interesante el hecho de su carácter romano, es decir su construcción sobre un espacio exento del menor relieve. En una habitación de este monumento fueron descubiertas un grupo de cuatro estatuas representando a Marco Aurelio, Lucio Vero y sus esposas, Lucille y Faustina. En Bulla Regia se han encontrado cuatro edificios termales, siendo posible su uso por haber agua suficiente en la zona. Un edificio de tamaño medio situado en las proximidades del teatro habría sido objeto de un largo uso; la decoración de sus mosaicos fue rehecha en el siglo IV. Este edificio ha sido identificado como unas termas privadas. Existen otras instalaciones privadas en el yacimiento, que están directamente relacionadas con la opulencia de los propietarios. El número total de este tipo de instalaciones se estima entre seis y ocho, y son todas posteriores al siglo IV. Al sur se han encontrado otros vestigios que han sido identificados como las "termas del sur" pero los restos son escasos. Algunos autores han tratado de identificar uno de los edificios, rodeado de pórticos, situado en una explanada de la ciudad, como una biblioteca. La antigüedad de la ciudad y la permanencia durante un largo período de una élite local que se fue romanizando poco a poco, podrían justificar tal edificio.
)o()o( EDIFICIOS PÚBLICOS )o(
El foro de Bulla Regia, de una superficie de más de 1.000 m2, está flanqueado por una serie de edificios que han sido reconocidos a principios del siglo XX: el capitolio, el templo de Apolo al norte y una basílica civil al este. Además, se han descubiertos rastros epigráficos de otros elementos tradicionales de las ciudades romanas: unas tribunas y también un tabulario. Los diversos vestigios se encuentran en un estado de conservación mediocre, excepto los del templo de Apolo, y el pavimento de la plaza está muy dañado. La basílica civil posee tres naves de 25 x 6 m, y conserva su aspecto del siglo III, además de dos ábsides. El mercado situado a la salida del foro es relativamente tardío, ya que su construcción está fechada en el siglo III por parte de sus patrocinadores, los Aradii, cuya actividad se centró en esta época. El edificio, relativamente modesto, es un rectángulo de aproximaclamente 11,90 x 12,60 m, rodeado de un pórtico y con un ábside en uno de sus lados. Dos lados en el norte y en el sur contienen cada uno seis tiendas y el acceso al edificio podía cerrarse después de los intercambios comerciales. Hubo una atención particular de los Severos a los problemas de abastecimiento de trigo, no pudiendo faltar tal construcción en una ciudad situada en un territorio esencialmente rural. El edificio que alberga al visitante posee una fachada de 10 m orientada hacia el este. Una cadena de grandes bloques separa el muro en opus reticulatum, bordeado con pórticos a ambos lados y una pared, cuyo interior está decorado con mármol númida. Se desconoce su historia y a que estaba destinado este edificio.
)o()o( ALGUNOS DESCUBRIMIENTOS )o(
Se conservan diversos mosaicos en el yacimiento, mientras que otros se pueden visitar en el Museo nacional del Bardo. Los mosaicos de Bulla Regia no fueron superados en el África del norte, donde el arte romano del mosaico alcanzó su apoteosis. El ejemplo más célebre de obras conservadas en el yacimiento se encuentra en la "Casa de Anfitrite" y está representado por una Venus marina y no por Anfitrite, confusión que dio origen al nombre dado a la casa. La pieza adorna el triclinio del sótano. Próximo a la obra, en el mosaico del vestíbulo, unas piedras preciosas adornaban los ojos de los personajes, pero fueron robadas en 1914. También existe un mosaico tardío de un gran oso en medio de la orquesta del teatro, edificio que alberga además una estatua sin cabeza de un togatus, en su pasillo de acceso. En la "Casa del tesoro" se encontró un cántaro con monedas bizantinas del siglo VII. )o(
Hoy, Hammam Darraji o Hammam Derradji, a 5 km de Jendouba, Túnez.